<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160</id><updated>2011-07-08T04:57:44.597+02:00</updated><title type='text'>Arquero de Afaya</title><subtitle type='html'>Flechazos al vacío y restallos de mente escalando el abismo</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>29</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-7738490586399232362</id><published>2008-04-20T03:40:00.017+02:00</published><updated>2009-07-26T11:54:24.313+02:00</updated><title type='text'>El Último Polvo</title><content type='html'>Resulta muy curiosa la relación de amor-odio que el hombre ha tenido desde siempre con el entramado conceptual formado por la incertidumbre, la espera y la seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como destacadamente extendida puede considerarse la aversión del hombre a la incertidumbre respecto de algo que no ha ocurrido aún. En tal sentido, la incertidumbre parece ser &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mala.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Junto a eso es también muy común  la impaciencia o el nerviosismo pertubador que indefectiblemente genera en un individuo la espera de algo (que se sabe que va a ocurrir, que probablemente va a ocurrir o que debe ocurrir). La espera es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mala.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Y, consecuentemente, el anhelo por obtener un cierto grado de certidumbre moral o directamente de seguridad "científica" (derrotando o aminorando de eso modo tanto la incertidumbre como la espera) también goza de una generalidad altamente reconocida en los sujetos humanos. La seguridad/certeza es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;buena.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, las pretensiones de extensiva generalidad que aparentemente tienen estos tres  elementos del complejo incertidumbre-espera-seguridad son fácilmente recalculables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, cabe decir que -como en todo-, tanto la aversión a la incertidumbre, como el anhelo de seguridad deben ser revisadas en función de los diferentes tipos de personalidad, los diversos estadios vitales y las distintas semiosferas que cada persona pueda poseer o en las cuales pueda estar inserta.&lt;br /&gt;En este sentido, aunque resulta indudable v. gr. que el hombre ansía, anhela y hasta exige (cuando puede) un mínimo de certeza acerca de lo que le puede acontecer en el futuro si opta por un camino, por una cosa, o si actúa de una manera; no es menos cierto que una persona acostumbrada a moverse siguiendo caminos prefijados (una carrera que seguir, una tradición familiar que continuar, unas presiones sociales a respetar, etc) será menos capaz de navegar en la incertidumbre; mientras que aunque sólo sea por práctica, una persona más acostumbrada a los cambios súbitos y continuos requerirá de una dosis inferior de "seguridad" y certeza para desarrollar su periplo vital de manera razonablemente satisfactoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, lo que realmente invalida como tal la pretensión totalizadora de las afirmaciones iniciales acerca del rechazo a la incertidumbre y el ansia de seguridad es el carácter tremendamente inestable del tercer elemento del complejo conceptual arriba referido: la espera. Toda un arma de doble filo, como nos enseña el mito de la Caja de Pandora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en cuarto de carrera y gracias a una joven (Rocío), pizpireta e injustamente minusvalorada profesora ayudante a la que encargaron impartir una parte de la asignatura de Ética, donde tomé contacto con un buen número de textos clásicos, entre ellos Los Trabajos y Los Días de Hesíodo.&lt;br /&gt;Es en esta obra donde está contenida la versión más extendida de la historia del mito de la Caja de Pandora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A saber; Zeus, furioso tras haber robado Prometeo el fuego a los dioses y habérselo dado a los hombres, creó a una mujer (Pandora) a la que los diferentes habitantes del Olimpo obsequiaron con diversos dones entre los que estaban la belleza y la curiosidad. Zeus decidió enviar a Pandora como un regalo a Epimeteo (hermano de Prometeo) e hizo acompañar a la joven de un ánfora en la que se encontraban encerrados todos los males (enfermedad, crimen, etc.), instruyendo a Pandora para que no abriera ese ánfora (una instrucción ésta de una intencionalidad claramente cínica, puesto que a Zeus no se le escapaba que uno de los dones con los que había sido creada la joven era el de la curiosidad).&lt;br /&gt;A pesar de que Prometeo había prevenido a su hermano acerca del riesgo de aceptar regalos de los dioses (y, de hecho, parece ser que directamente le había prohibido aceptar presentes divinos), Epimeteo aceptó a Pandora como regalo y se casó con ella.&lt;br /&gt;Como no podía ser de otra manera, llegado un momento Pandora sintió curiosidad sobre el contenido del ánfora y la abrió, ocasionando con ello que los males que estaban aprisionados en ella saliesen y quedaran libres para poder azotar  de manera inmisericorde desde entonces a la humanidad.&lt;br /&gt;No obstante, Pandora al ver lo que había hecho fue capaz de reaccionar y cerró el ánfora a tiempo antes de que saliera el último de los elementos que el ánfora contenía: la "esperanza".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo con esta versión de la historia, parece entenderse que el mito se presta a una literaria y optimista interpretación primaria, esto es, a pesar de la catástrofe que supone que el hombre se encuentre acechado toda su vida por las calamidades que fueron liberadas del ánfora y que desde entonces pueden cebarse con él sin piedad, al menos, le queda la "esperanza" para superar esa difícil realidad (de manera que no todo está perdido).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, este análisis inicial no soporta una revisión un poco más pausada; es algo que han puesto de manifiesto las diversas incongruencias lógicas, culturales y lingüísticas que desde tiempo ha se han venido señalándose en esta versión del mito.&lt;br /&gt;Una de las que más llama la atención de todas ellas es precisamente la que acaba teniendo que ver carnalmente con el complejo mental triádico expuesto líneas arriba.&lt;br /&gt;Esto es, si efectivamente (y según la interpretación que subyace a esta versión del mito) el elemento negativo de la liberación de los males del ánfora por parte de Pandora queda compensada (al menos parcialmente, en plan premio de consolación) por el elemento positivo que supone el tener/conservar todavía la esperanza, ¿cómo es que la esperanza (en tanto elemento positivo en sí) estaba dentro de un ánfora que encerraba sólo a males y calamidades (elementos de negatividad plena y suma)?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque se han propuesto diversas explicaciones para esta evidente contradicción, creo que fue Verdenius quien valiéndose de argumentos lingüísticos afirmó que realmente en el original del mito contenido en Los Trabajos y los Días de Hesíodo no hay que leer/traducir "esperanza", sino "espera".&lt;br /&gt;Con este cambio, el sustento lógico del mito sí que cuadra un poco más, ya que, entendiendo la espera como algo negativo (que es precisamente el cáracter defendido al principio respecto de la impaciencia nerviosa que genera la espera de algo), su presencia dentro del ánfora junto con el resto de males no desentona (todos ellos serían elementos negativos).&lt;br /&gt;Además, este cambio de "espera" por "esperanza" en la lectura del mito contribuye también a que la interpretación cultural de esta versión del mismo sea más coherente.&lt;br /&gt;Así, si desde la apertura de la caja y la liberación de los males contenidos en ella, el hombre se ve expuesto a diversas calamidades, el hecho de que la espera consiguiera conservarse dentro del ánfora y no escapase como el resto hace que el hombre no las espere (no sepa si van a ocurir o no, cuáles van a afectarle, en qué momento) y su vida no se encuentre eclipsada por el horizonte de recibir la visita de cualesquiera de esas calamidades.&lt;br /&gt;Es por ello que el hecho de que la espera no haya sido liberada debe tomarse como algo positivo, ya que una vida sometida a calamidades en la que además el hombre estuviera esperando su ocurrencia sería del todo insoportable.&lt;br /&gt;En otras palabras, los males se presentan al hombre sin previo aviso. El hombre sabe que puede sufrir su azote, ya que una vez liberados del ánfora campan a sus anchas por el mundo, pero realmente no sabe si le afectarán realmente o cuando lo harán; en consecuencia, y gracias a que la espera sigue encerrada en la caja, queda (al menos) resguardado del "mal" del nerviosismo e intranquilidad que le produciría la permanente preocupación de saber de antemano que en un determinado momento fuera a ser asesinado, o fuera a caer gravemente enfermo, y así, libre de ése último mal,  puede volcar su espíritu, preocupación, interés y tiempo en otros aspectos de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo al principio, y en relación con el complejo triconceptual de partida, parece concluirse de la interpretación del mito de Pandora que la espera como tal es ciertamente algo malo (por eso estaba en el ánfora), y de ahí la extensión entre los hombres de su rechazo en virtud de la intranquilidad, nerviosismo o impaciencia que provocar esperar algo (y más aún, si ese algo es algo malo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desazón que genera la espera de algo que se sabe que va a ocurrir (la espera -en el sentido visto en el mito de Pandora- de algo prefijado, fijado o escrito) puede resultar tan desequilibrante para el hombre que le haga volcar toda su atención en el futuro, haciéndole minusvalorar el pasado o llevándole a ignorar o a desvirtuar el presente, en tal sentido la espera puede llegar a convertirse en su única actividad &lt;span style="font-style: italic;"&gt;vital&lt;/span&gt;. Una persona que tiene marcado un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;deadline&lt;/span&gt; (un examen, una cita, una obligación...) puede llegar a focalizar y planificar su atención de manera tan excesiva con arreglo a eso, que puede llegar a olvidarse de otras cosas, en una idea parecida a la que John Lennon expresó cuando afirmó &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Life is what happens to you while you're busy making other plans.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, sería injusto concluir sin más que la espera (tal y como se entiende en el mito de Pandora -y con mayor motivo en el caso de que lo que se espera sea algo negativo-) es algo malo, que genera intranquilidad en el individuo y que le puede llevar a desvirtuar el presente y el pasado.&lt;br /&gt;Una espera de algo prefijado tiene, pese a todo, el valor de anticiparnos los datos (o al menos nos prepara actitudinalmente para recibirlos) de lo que va a ocurrir en un futuro y, por tanto, facilitarnos la tarea de organizar mejor el presente de acuerdo a ese conocimiento adelantado sobre lo que ocurrirá (a pesar de que esa positiva actitud de intentar organizar mejor el presente mientras se espera lo que tiene que pasar en el futuro debe lidiar, por otra parte, con ese ánimo tan humano de intentar evitar lo inevitable, de cambiar el presente para modificar el futuro). En este sentido, y aunque sea de un modo no buscado, la espera nos dota de cierta dosis de preparación hacia el futuro, de cierta mentalización hacia lo que puede ocurrir, de cierta &lt;span style="font-style: italic;"&gt;seguridad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que la espera es ciertamente un arma de doble filo y eso ocasiona que al final ni toda la incertidumbre sea peligrosa, ni toda la seguridad sea deseable.&lt;br /&gt;Nos gusta que la espera esté encerrada en la Caja, porque así la vida nos es más llevadera y podemos dedicarnos más al presente; pero, a la vez, nos gustaría (y nos gusta) conocer y/o reflexionar y/o esperar sobre los momentos  en que algo ocurrirá, se producirá una despedida o se producirá un final, ya que, sin un periodo y una labor de espera, en el momento decisivo quizá no podamos actuar como debiéramos, o  no seamos capaces de actuar como inteligentemente habríamos de hacerlo, y todo por eso, porque no hemos esperado, porque no lo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;esperábamos&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo en esa idea, a nivel de micropsicología de la vida cotidiana se constata que hay mucha gente que nunca piensa en los finales de las cosas, opina que es preferible que las cosas no tengan final (porque eso supone que hay que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;esperar&lt;/span&gt;lo, al menos mínimamente), sino que simplemente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;acaben&lt;/span&gt; sin previo aviso. Si supiéramos o esperásemos el final de algo probablemente pensaríamos más en ese momento final que en el momento presente (por no hablar de que eso implicaría todo un incómodo e intranquilizador periodo de espera y concienciación de que hay un final al que llegar, un final que afrontar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la misma línea, muchas personas también piensan que las despedidas no son buenas, porque -a fin de cuentas- son, por encima de todo, un acto declarativo de que algo se acaba (o se interrumpe o se suspende) y por eso suelen llevar aparejadas tristeza, nostalgia, o pena en relación a lo que se da por acabado. Es por ello que es muy común que gente que no tolera bien las despedidas (o que no se atreve a enfrentarse a ellas) las evite. Las cosas que se limitan a acabarse (sin final propiamente dicho, ni despedida) parece como que duelen menos y son menos costosas anímicamente, precisamente por eso, porque carecen del hecho fáctico y concreto de reconocer o declarar que algo se acabó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ello, sin duda, es bastante cierto, pero aunque sólo sea por el hecho de que casi todo el aprendizaje que se ha realizado desde que se acarició por primera vez el emplumado de las flechas con la mano se ha basado en la tríada básica de: Inicio + Desarrollo + Desenlace/Final (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;esperando&lt;/span&gt; que al inicio le suceda un desarrollo y a éste un final), los expedientes tienen que tener una diligencia de cierre, las revoluciones tienen que tener traidores, el mundo tiene que tener héroes, las películas tienen que tener un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The End&lt;/span&gt; y las cosas tienen que tener un final, perceptible, cognoscible y perfecta/imperfectamente sensible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un final para poder planificar la huída, para volver a empezar, para vaciar el carcaj; un final para buscar un broche de oro, para buscar un broche de no oro, para poner a buen recaudo lo que se quiere conservar, para no tener que volver a hablar, para poder volverte a encontrar, para demostrar&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-te&lt;/span&gt; que eras capaz.&lt;br /&gt;Un final para certificar que no tenía porqué haber pasado, un final para no estar resabiado, para haber podido elegir el tipo de final adecuado, para haber podido elegir un final apropiado; aunque fuera sólo un poco, aunque fuera sólo un polvo, aunque fuera el último. El último polvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cuando todo acabó, cuando todo se habló&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; cuando por fin entiendes que el pasado pasó&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; visto desde el final, no estuvimos tan mal&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; los momentos hermosos siempre perdurarán&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; y entiende, por favor, que aunque sienta dolor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; desde que te conozco, soy un hombre mejor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; y que indudablemente, podía botarte de repente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; fíjate si estaba equivocado, siendo tú quien me ha botado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Quiero darte una despedida&lt;br /&gt;que recuerdes toda la vida&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; y esta noche he venido tan sólo&lt;br /&gt;a que nos demos el último polvo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; quizá parezca pedir demasiado&lt;br /&gt;pero yo sé que tú también lo has deseado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; si mañana se termina todo&lt;br /&gt;será después de nuestro último polvo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Tanta desilusión, tanta desolación&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; hoy es de cada uno lo que fue de los dos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; y ahora habrá que esperar lo que pueda pasar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; no debe haber comienzo si no ha habido final&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; y cuando salga el sol nos diremos adiós&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; todo será distinto para nosotros dos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y que indudablemente podía botarte de repente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; fíjate si estaba equivocado, siendo tú quien me ha botado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Quiero darte una despedida&lt;br /&gt;que recuerdes toda la vida&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; y esta noche he venido tan sólo&lt;br /&gt;a que nos demos el último polvo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; quizá parezca pedir demasiado&lt;br /&gt;pero yo sé que tú también lo has deseado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; si mañana se termina todo&lt;br /&gt;será después de nuestro último polvo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Yo descubrí el área nunca antes visitada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; del lado oscuro de tu almohada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; y yo pasé mi lengua por el borde de tu cara&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; sobre tus lágrimas saladas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Yo descubrí el área nunca antes visitada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; del lado oscuro de tu almohada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; y yo pasé mi lengua por el borde de tu cara&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; sobre tus lágrimas saladas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Último Polvo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Caramelos de Cianuro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; 2002&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Llevo meses encallado en esta canción de la banda de Caracas, Caramelos de Cianuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde los desvencijados fundos del rock latinoamericano de los 90, por los siempre poco definidos senderos de la creación alternativa, y firmemente asentados, por contra, en la obsesiva y, a veces, cansina predilección del pop-rock latino por aderezar docenas de acordes de guitarra con sobredosis de perversión musical de carácter retórico-pornográfica, Caramelos asombró por su rápido éxito y su capacidad para metamorfosearse (hay quien diría, quizá con razón, "traicionarse") estilísticamente en muy poco tiempo.&lt;br /&gt;Así, v. gr. para 2002 la banda ya había abandonado la macedonia sensorial de guitarras y sonidos electrónicos que distinguía a su disco de 2000 "Miss Mujerzuela" y de la que es buen exponente el brioso tema &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La LLama&lt;/span&gt;,  y se había aficionado, en cambio, a otras derivas musicales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunando superficialidad adolescente, guitarreo moscardoneante, parafernalia metálica y buena factura musical, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Último Polvo&lt;/span&gt; es considerada una de los grandes temas del pop-rock venezolano reciente. Y no sólo eso, sino que gracias al videoclip que el cuarteto grabó en las calles de Miami, con la funambulesca voz de Asier barriendo el aire de un decorado urbano desierto y posmoderno, la banda fue catapultada a la fama fuera de su país como sólo el sonido y, sobre todo, el&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;todopoderoso y endogámico&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; look and feel&lt;/span&gt; MTV son capaces de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/UzkjSdx2qD4&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/UzkjSdx2qD4&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-7738490586399232362?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/7738490586399232362/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=7738490586399232362&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/7738490586399232362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/7738490586399232362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2008/04/el-ltimo-polvo.html' title='El Último Polvo'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-493575333807489496</id><published>2008-02-23T13:11:00.005+01:00</published><updated>2008-02-24T13:40:25.224+01:00</updated><title type='text'>El Himno Proscrito</title><content type='html'>Toda colectividad que se precie (y si es política mucho más) gusta de tener elementos diferenciales; es por ello que para un país o para una región, un himno propio es una elección obligada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muchos clases de himno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen himnos que no tienen formalmente esa consideración (pero lo son) y que ni siquieran tienen letra pero que logran la identificación de casi todo aquel que lo escucha (como el tema principal de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Carros de Fuego&lt;/span&gt;, de Vangelis, todo un himno a la superación del hombre).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay himnos no oficiales que tienen letra y que reflejan como nadie universales de la humanidad como los versos del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;O Fortuna&lt;/span&gt; encontrados hace doscientos años en un códice bávaro y popularizados y orquestados por Carl Orff en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Carmina Burana&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha habido himnos oficiales capaces de superar el momento histórico, social y político para el que fueron creados.&lt;br /&gt;Es el caso del poderoso y brillante Himno de la Unión Soviética que compuso Alexander Alexandrov hace más de medio siglo y que, tras perder su estatus con la desintegración de la URSS, fue recuperado en 2000 con una modificación en su letra para convertirse en el nuevo himno de Rusia (tras una década en la que el himno ruso existía -compuesto por Glinka-, pero que carecía de letra).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay himnos que nacen por imperativo legal ajenos a la mayoría de los ciudadanos que a priori tienen que sentirse identificados con él, pero que con el paso del tiempo y con el tesón de las autoridades empiezan a calar en la colectividad. Es el caso del himno aragonés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay himnos que han logrado el afecto y la identificación de la práctica totalidad de las personas a los que van dirigidos. Es el caso del elegante Himno de la Comunidad Valenciana, uno de los más conocidos y musicalmente loados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dan casos de himnos que por querellas políticas o por falta de decisión se quedan a la puertas de convertirse en oficiales, cuando realmente eran los mejores candidatos, como el Gernikako Arbola de Iparraguirre (o incluso el delicioso Lau Teilatu que también se llegó a proponer como himno) que pese a su popularidad no tuvo las simpatías del nacionalismo para ser oficializado como himno del País Vasco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay himnos que tienen letra, pero no oficial, como el riojano (heredero del Himno de la antigua provincia de Logroño, que pese a todo posee varias versiones de su letra).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay himnos sin letra como la Marcha Real española. Hay himnos a los que ridículamente se les intenta adjudicar una letra, como la Marcha Real española. Hay himnos a los que realmente no les hace ninguna falta la letra, como la Marcha Real española.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, sólo conozco un caso de himno tácitamente proscrito. El madrileño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, porque aunque muchos no lo sepan la Comunidad de Madrid tiene su himno desde que  la provincia homónima se constituyó en autonomía.&lt;br /&gt;Su música fue compuesta por el afamado Pablo Sorozábal Serrano, siendo una interesante y breve melodía orquestada de polifonía de aire marcial y regusto andalusí, con un ritmo in crescendo y un desarrollo a base de quiebros que resulta algo atípica en lo que a himnos se refiere, pero que a mí me parece muy señorial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá para dar el contrapunto a esa señorialidad, para la letra Joaquín Leguina buscó a Agustín García Calvo, quien para la ocasión compuso una insólita poesía estructurada en tres estrofas y que fue aceptada por el gobierno Leguina y oficializada junto con la música de Sorozábal como Himno de la Comunidad de Madrid.&lt;br /&gt;Eran los tiempos de "la Movida", la deconstrucción y el cachondeo; y si Martes y Trece habían logrado sintetizar de manera genial en un sketch de dos minutos toda la esencia musico-cultural de aquella época...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="355" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/LYkHZCpiSug&amp;amp;rel=1"&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/LYkHZCpiSug&amp;amp;rel=1" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" height="355" width="425"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Agustín García Calvo lo logró en cuanto a la esencia sociopolítica de aquel periodo hasta construir en las tres estrofas del himno madrileño un arrebato de ingenio, retranca y burla que no sin razón ha sido considerado como un prototipo de antihimno (y como un despropósito, y como una injustificable burla subvencionada, etc).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, porque si los himnos de otras comunidades recurren a honrar a patrias queridas, hablar de nuevas glorias ofrendadas, proclamar lealtades a viejas leyes, loar 9 diamantes de peso, y observar voces que se alzan y cielos que se llenan; el de Madrid, en cambio, trata sobre el corroncho autonómico de la patata, las vueltas que se dan para acabar quedándose quietos en el mismo sitio, estadios, garajes, semáforos, proletarios y funcionarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El título del himno "El Ente Autónomo Último" refiere al hecho de ser la Comunidad de Madrid la última comunidad en constituirse (salvo el caso especial de Melilla y Ceuta -que no siempre tiene porqué ser Ceuta y Melilla).&lt;br /&gt;De hecho, la constitución de la Comunidad de Madrid vino a poner punto final al desmadre autonómico que se preparó durante aquellos años (Segovia se quedó a las puertas de convertirse en autonomía, mientras que si el lío hubiera durado un par de años más, seguro que La Sagra, el Oriente Orensano o el Barrio de la Fortuna habrían intentado pillar un café, de esos que daban a todos).&lt;br /&gt;La clase política de entonces (prolegómenos incestuosos de la de ahora) proyectó sobre la población la injustificada relación pseudológica de "autonomía=progreso" (una relación pese a todo mucho menos estúpida que la equivalencia de "algo europeo=algo bueno", que hoy sigue siendo uno de los verdaderos hechos diferenciales de la genuina bobaliconería nacional española). Y así, impulsado también por el loable intento de que no se establecieran regiones de primera y de segunda y, además, se respetase (dentro de lo posible, porque ahí está Navarra, ahí está el País Vasco) una igualdad (más teórica que real) entre todos los territorios, el cambio de década de los 70 a los 80 presenció una alocada carrera al grito de tonto el último de justificaciones racionales e irracionales orientadas al único objetivo de lograr al precio que fuera constituir comunidades autónomas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es a ese fenómeno al que aluden las frases más lapidarias del himno de García Calvo (que está escrito en primera persona), siendo sin duda la mejor la de "Sólo por ser algo, soy madrileño"; y es que, por un lado, la creación de la Comunidad de Madrid respondió fundamentalmente a esa extendida impresión de que los territorios que no se convirtieran en comunidad autónoma eran unos "don nadie" y, por otro, a intereses muy lejanos a los ciudadanos madrileños (y bastante más próximos a los de las oligarquías taifales que nacieron por aquella época y que fueron el sustento de no pocos de los caciquillos que sufrimos por aquí y por allá en nuestros días). Unos ciudadanos, los madrileños, que vieron en poco tiempo como los espacios públicos y administrativos se iban poblando con las hasta entonces desconocidas banderas rojas con siete estrellas blancas y las obsesivas siglas CAM.&lt;br /&gt;Por todo ello, la letra del himno de García Calvo es un referente genial de aquella folclórica e colorista época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los años pasaron, "la Movida" se consumió en sí misma, la dinámica política tomó otros derroteros y la naciente democracia española se desveló como la partitocracia y el pacto entre élites que siempre había estado detrás de ella; el sustento sociocultural que está detrás de los versos de García Calvo perdió su contexto.&lt;br /&gt;Al mismo tiempo, "nuevos" aires políticos llegaron a la comunidad de la bandera heptaestelar y también nuevos gobernantes; unos que, ni eran tan amigos de Calvo como Leguina, ni estaban tan por la labor de seguir promocionando retazos de las ondas culturales de "la Movida" y los estertores del cambio de régimen.&lt;br /&gt;A resultas de eso, y si ya de por sí durante el mandato de Leguina el himno tampoco fue en exceso publicitado; una vez los grandes fastos del 92 y la instalación del modelo de pseudocultura que padecemos inauguraron la década de los 90 y nuevos inquilinos pasaron a ocupar los despachos de la Casa de Correos, el himno madrileño fue decididamente marginado.&lt;br /&gt;Su carácter de antihimno no casaba con el afán de diferenciación fetichista y distinguimiento de las "nuevas" clases políticas de la modernidad española. Y lo hizo mucho menos cuando la derecha política madrileña pasó a desfilar en Cibeles con el fashion diseño de "Liberalismo". Es por ello que, tras algún titubeo abortado antes de tiempo sobre la posibilidad de modificarlo, el himno de Madrid comenzó a tener un carácter de himno proscrito.&lt;br /&gt;Es un himno plenamente oficial, puesto que no se ha modificado la ley de símbolos de la Comunidad de Madrid, ni finalmente fue sustituido por ningún otro; sin embargo, su uso se ha restringido notoriamente aun en actos oficiales, acudiéndose en algunos casos ante la necesidad protocolaria de tocarlo sólo a la versión instrumental de Sorozábal (que es lo más políticamente presentable del mismo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo ello, hay una gran parte de la población madrileña que desconoce de su existencia. Lo que, por otra parte, tampoco tiene porqué significar nada sustancialmente malo; en Madrid los símbolos nunca han importado tanto, es lo que tiene esa costumbre tan madrileña de mirar (a veces mal, a veces equivocadamente) mucho más hacia fuera y que hacia dentro. Y es que a Madrid, por estar en el centro le pasa algo así como a un péndulo de Foucault en la línea del ecuador, que sabe siempre donde está, porque no se mueve; por eso no necesita tanto de signos, glorias, historias de victoria y derrota que se lo recuerden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que como lacónicamente dice el propio himno, ése no es su anhelo, por algo -a veces- se dice, de Madrid al Cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Yo estaba en el medio:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;giraban las otras en corro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y yo era el centro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ya el corro se rompe&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;ya se hacen estado los pueblos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y aquí de vacío girando&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sola me quedo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cada cual quiere ser cada una:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;no voy a ser menos:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Madrid, uno, libre, redondo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;autónomo, entero!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mire el sujeto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;las vueltas que da el mundo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;para estarse quieto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Yo tengo mi cuerpo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;un triángulo roto en el mapa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;por ley o decreto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;entre Ávila y Guadalajara&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Segovia y Toledo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;provincia de toda provincia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;flor del desierto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Somosierra me guarda del Norte y&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Guadarrama con Gredos;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jarama y Henares al Tajo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;se llevan el resto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;yo soy el Ente Autónomo Último&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;el puro y sincero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Viva mi dueño&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;que, sólo por ser algo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;soy madrileño!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y en medio del medio,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;capital de la esencia y potencia,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;garajes, museos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;estadios, semáforos, bancos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y vivan los muertos:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Madrid, Metropol, ideal&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;del Dios del Progreso!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lo que pasa por ahí, todo pasa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;en mí, y por eso&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;funcionarios en mí y proletarios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y números, almas y masas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;caen por su peso;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y yo soy todos y nadie,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;político ensueño.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y ése es mi anhelo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;que por algo se dice&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;De Madrid, al cielo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Himno de la Comunidad Autónoma de Madrid.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Letra de Agustín García Calvo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-493575333807489496?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/493575333807489496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=493575333807489496&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/493575333807489496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/493575333807489496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2008/02/el-himno-proscrito.html' title='El Himno Proscrito'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-1733161810341004324</id><published>2008-02-09T11:44:00.000+01:00</published><updated>2008-02-10T17:05:58.267+01:00</updated><title type='text'>El Ecónomo Descarado</title><content type='html'>Hay un capítulo de los Simpsons en el que Lisa, contrariada porque su nueva Stacy Malibú parlante sólo repite tópicos sexistas del tipo "Horneemos tartas para los chicos" y "A mí no me preguntes, sólo soy una chica", logra contactar con la legítima inventora de la muñeca (ya separada de la empresa juguetera que la comercializa ahora) y la anima a que diseñe una nueva muñeca que refleje un tipo de mujer inteligente (a la que le dan el nombre de "Lisa Corazón de León") para competir con la Stacy parlante. Al tener conocimiento de la nueva muñeca, el presidente de la compañía juguetera que fabrica Stacy Malibú convoca a sus ejecutivos a una reunión para idear un modelo de Stacy completamente nuevo (nuevo, joven, moderno, actual y urbano) con el que relanzar las ventas de la Stacy Malibú y competir con Lisa Corazón de León; y el tal presidente advierte a sus empleados que la necesidad de creatividad y originalidad en el diseño del nuevo modelo es tal que se tendrán que quedar toda la noche si es preciso. &lt;br /&gt;Al día siguiente, fruto de las imponderables dotes comerciales y del talento creador de los ejecutivos de la compañía, las jugueterías tienen ya a disposición de los clientes la nueva Stacy Malibú que la compañía ha ideado y que, aparentemente, no se diferencia mucho de la Stacy parlante primigenia. Las niñas ven que es la misma Stacy Malibú de siempre, pero se dan cuenta de que "realmente" es un modelo distinto porque, tal y como reza el envoltorio de la muñeca no es la Stacy de siempre, tiene "UN NUEVO SOMBRERO".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el recuerdo de este capítulo el que me vino a la mente cuando pasé del capítulo cuatro de "El Economista Camuflado" y es el que no ha dejado de abandonarme hasta que (¡por fin!) he podido terminar de leer el libro éste.&lt;br /&gt;Sí, porque si alguien se creía que iba a encontrar algo original en este libro al margen del gámbito con la cadena Starbucks y algunos otros referenciados a fenómenos ecónomicos contemporáneos (unos acertados y otros falsos) yerra de lleno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo "el nuevo sombrero" de utilizar un discurso a caballo entre monologuista de la comedia y bloguero simpático e ingenioso, El Economista Camuflado presenta la misma teoría económica nazineoliberal de siempre; haciéndola un poco más insufrible, si cabe, al aderezarla con fracasadas pretensiones de presunto ingenio británico, utópicos intentos de ecónomo sentido del humor y cierta cantidad de moralina de indudable tufo zapaterita y neothatcherita.&lt;br /&gt;Supuestamente el objetivo de El Economista Camuflado es acercar al gran público diversos conceptos y fundamentos ecónomicos, reflejándolos en asuntos, ejemplos y problemas de la vida cotidiana que a la gran mayoría de lectores les puede resultar relativamente cercanos y comprensibles.&lt;br /&gt;Es por ello que, en los primeros capítulos, el autor adopta la posición de coleguita enrollado, espolvoreando aquí y allá consejos acerca de cómo evitar caer en las trampas de algunos comerciantes que explotan en su beneficio (como no podría ser de otra manera) elementos como el poder de la escasez, la psicología consumista, etc.&lt;br /&gt;Es de justicia reconocer que esos primeros capítulos realmente resultan amenos y, para el que no tenga ni siquiera algunos pocos conocimientos de economía, resultan hasta interesantes y útiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, tras los cuatro capítulos primeros, el libro cambia. Se va haciendo pesado, y página a página el autor va perdiendo la máscara de buenrollista que tenía en los primeros capítulos, para terminar en los últimos ofreciendo, defendiendo y honrando la misma receta neoliberal de siempre, a saber:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-- Pagarles a las personas por estar desempleadas fomenta el desempleo.&lt;br /&gt;-- Si un crío es explotado en una fábrica de Indonesia durante 12 horas diarias por un paupérrimo salario no es un verdadero problema, porque el crío "voluntariamente" ha acudido allí y peor sería que estuviera en un basurero o prostituyéndose.&lt;br /&gt;-- Da igual que en un reparto de una tarta uno reciba las tres cuartas partes y otro sólo una migaja, ya que ¡¡¡las dos ganan!!!!!. Es inobjetable.&lt;br /&gt;-- No importa que en un período de transición (que no suele acabar nunca en muchas ocasiones) la riqueza sólo alcance a un reducido grupo de personas, poco a poco la riqueza acabará filtrándose hasta llegar a todos los estratos sociales y hacer prosperar la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sin duda lo que más me ha molestado de este libro (ya que el neoliberalismo era muy de esperar) ha sido la obscena hipocresía de pretender hacer un libro con la típica pretensión de basarlo exclusivamente en la economía (un libro "ciéntifico" si se pudiera llamar), para acabar introduciendo en él, sin embargo, sesgadas consideraciones políticas, muy discutibles y enormemente tendenciosas. &lt;br /&gt;Así, en lugar de abstenerse de hacer referencias a elementos políticos o sociopolíticos en su relato, el Economista Camuflado (quizá convencido de la probable estupidez de obviar la política cuando se habla de economía) se permite introducir apoyos de historia política a los ejemplos que va desgranando en el libro, pero haciéndolo con una descarada muestra de arbitrariedad.&lt;br /&gt;De esta manera (y entre otros casos que pueblan su discurso -fundamentalmente en de la segunda parte del libro-), a la hora de comentar el "milagro" económico chino el Economista Camuflado no tiene empacho en comentar recordando la política económica de los tiempos de Mao que ésta se produjo en medio de violaciones terribles de los derechos humanos y en un clima de violencia, mientras que obvia por completo cualquier referencia a los ingentes crímenes y deterioro del estado de los derechos humanos en China durante la etapa del "milagro", el periodo de implantación del neoliberalismo en China bajo la égida de Deng Xiao Ping; llegando a catalogar explícitamente a Mao como dictador comunista, pero refiriéndose únicamente a Deng con el lacónico título de "gobernante".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con toda probabilidad el Economista Camuflado no olvidó ni desconoce el estado de los derechos humanos en China en los últimos 25 años (ni otros varios ejemplos); simplemente no consideró oportuno contextualizar todos los episodios e historia económica que ofrece, ni tampoco utilizar unos mismos criterios (políticos o, al menos, históricos) para enjuiciar los ejemplos de las medidas económicas que analiza; y si no lo hizo fue con mucha seguridad porque su discurso es &lt;span style="font-style:italic;"&gt;correcto&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;De igual modo que en falsimedia una importante máxima (igualmente &lt;span style="font-style:italic;"&gt;correcta&lt;/span&gt;) es no dejar que una noticia te estropee un buen titular; el Economista Camuflado parece evidenciar una mecánica de actuación concomitante y que podría reducirse a un no dejar que la realidad estropee una teoría &lt;span style="font-style:italic;"&gt;correcta &lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Ese peculiar sentido de la correción (tan ecónomo como chulesco) es lo que hizo que el primer contacto que tuviera con conocimientos de economía años atrás se saldara con la generación en mí de una moderada animadversión hacia ecónomos (y sí,lo reconozco, también hacia los economistas) consecuencia indudable de aquellas pocas clases y aquellos pocos profesores de economía que en cuanto se les rebatía algo de lo que decían (de todas las cosas &lt;span style="font-style:italic;"&gt;correctas&lt;/span&gt; que nos contaban) recurrían sin empacho al "eso es política, aquí hablamos de economía" para dar por finiquitado cualquier asunto.&lt;br /&gt;Una costumbre ésta genuinamente ecónoma e, incluso, también extendida entre algunos economistas. Ya se sabe, la economía (el discurso neoliberal más bien) es la "economía", y la "economía" es &lt;span style="font-style:italic;"&gt;correcta&lt;/span&gt; e igual que las cosas caen al suelo por la fuerza de la gravedad, la "economía" es algo que no está sujeto a opinión, ni a ideología, ni a posiciones políticas; simplemente, es algo &lt;span style="font-style:italic;"&gt;correcto&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que como afirmó Bourdieu el neoliberalismo se presenta como un discurso fuerte, muy fuerte. Cuya fortaleza y preeminencia no provienen precisamente de la sustantividad exclusiva y del grado de acierto de sus postulados, sino del hecho de contar a su favor con la inmensa mayoría de las relaciones y los elementos de poder existentes en nuestros días. &lt;br /&gt;Así, al igual que Erving Goffman identificó como discurso fuerte aquél presente en un manicomío (un discurso tan fuerte que permite diferenciar a quien está loco del que no lo está; un discurso presentado como irrebatible); la fortaleza del discurso fuerte del neoliberalismo les permite hablar en términos de quiénes defienden lo &lt;span style="font-style:italic;"&gt;correcto&lt;/span&gt; (ellos), y quiénes lo incorrecto (todos los demás) que consecuentemente están equivocados y de quienes, por tanto, no puede proceder nada que merezca consideración (o como mucho la que procede otorgar a "los locos").&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ecónomos los ha habido siempre, al igual que economistas también; sin embargo, distingue a los de nuestros días tanto su afilado descaro, como su fina capa de seda hipócrita y zapaterita con la que salen a la palestra. Podría pensarse que esto tiene que ver con lo que realmente una sociedad tan desesperadamente fetichista como la actual demanda (y quizá ha demando gatopardísticamente siempre): nuevos sombreros para la colección de Stacy Malibú; y que por ello es signo de una deriva sin remedio hacia los fines teleológicos que el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;manual&lt;/span&gt; tiene marcados para ella. &lt;br /&gt;Sin embargo, hasta un estúpido fetiche en manos del hombre puede ser un objeto de una potencialidad social, política y económica imprevisible. Y es que si hay algo cierto en las ciencias sociales es que todo lo que proceda de la voluntad humana es inestable; es por ello que las técnicas de sociología electoral demoscópica dirigidas a alentar y a desalentar votantes no son una ciencia exacta; y es por ello también que refritos de descaro ecónomo de estética sofisticada como éste siguen estando muy lejos de serlo; &lt;span style="font-style:italic;"&gt;In That We Trust.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-1733161810341004324?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/1733161810341004324/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=1733161810341004324&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/1733161810341004324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/1733161810341004324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2008/02/el-ecnomo-descarado.html' title='El Ecónomo Descarado'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-8769683346252833042</id><published>2008-01-27T23:03:00.000+01:00</published><updated>2008-02-07T00:33:51.268+01:00</updated><title type='text'>¿Reanudar?</title><content type='html'>En sentido estricto, reanudar supone retomar algo que se inició en el tiempo y que se interrumpió posteriormente en un momento dado dejando el elemento en cuestión incompleto, sin un final.&lt;br /&gt;En algunas ocasiones una interrupción de algo se puede discriminar claramente como tal porque el elemento que se pretende reanudar tiene un punto final perfectamente identificable (una línea de meta, una fecha límite, etc.) que no se ha alcanzado.&lt;br /&gt;En otras el elemento iniciado no tiene un punto final nítido, prefijado y cognoscible, sin embargo, es igualmente consignable como algo interrumpido gracias a una suerte de argumento &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ex silentio&lt;/span&gt;: algo está interrumpido cuando no está acabado, por tanto, si algo no tiene final es que está interrumpido. &lt;br /&gt;Siguiendo esa misma cadena silogística podría afirmarse que si algo que no tiene final es que está interrumpido, consecuentemente, si algo está interrumpido es que es susceptible de reanudarse para alcanzar un final o poder ser dotado de uno. Pero esta cadena falla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las interrupciones pueden responder a muy diversas causas, pero fundamentalmente (y en lo que a su valoración diacrónica se refiere) pueden resultar de la voluntad del sujeto en cuestión, por un lado, y fruto de elementos exteriores al mismo, por otro.&lt;br /&gt;Con relación a la primera tipología, se puede decir que la voluntad del sujeto puede, en razón de operatividad, de disponibilidad, de preferencia o de pereza, decidir dejar en suspenso el elemento iniciado, con la intención explícita, implícita o nula de reanudarlo más adelante. Son interrupciones éstas que no por imprevisibles, resultan menos corrientes; pero que, en cualquier caso, son ejemplos de una modalidad que plantea poco aparato mecánico en términos éticos.&lt;br /&gt;Sí suelen tener una cantidad mucho más elevada de dicho aparato sin embargo aquellas interrupciones que se ocasionan porque puedan existir de manera ajena al sujeto obstáculos que sean responsables últimos en la demora en la reanudación del elemento en cuestión. &lt;br /&gt;En algunos casos estos obstáculos (físicos o metafísicos) sólo tienen verdadera consistencia y potencial obstruccionista durante un periodo variable de tiempo terminado el cual desaparecen y permiten la reanudación del elemento dejado en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;stand-by&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;Es por ello que, en lo que a efectos a largo plazo se refiere, este tipo de interrupciones motivadas por obstáculos temporales pueden equipararse a las motivadas por la voluntad del sujeto. Tienen vocación pasajera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho más problemáticas son las situaciones en las que los obstáculos que ocasionan una interrupción son de tal calibre y magnitud (y así se muestran) que impiden para siempre la posibilidad de reanudación. En esa posibilidad, el elemento queda interrumpido eternamente. No está acabado porque no tiene un final, pero la evidencia de la consistencia y de la capacidad obstaculizadora de los posibles obstáculos es tal que hace que sea perfectamente ostensible, visualizable y entendible que el elemento iniciado no va a poder reanudarse ni finalizarse nunca. &lt;br /&gt;Es precisamente este hecho el que suele motivar una (sólo una) de las diferentes fuentes de la que suele beber la frustración humana, y lo hace en una tríada de razones: &lt;br /&gt;primero porque son interrupciones que no proceden de la voluntad del sujeto, sino por causas exteriores a él (los obstáculos); &lt;br /&gt;segundo porque constituyen una negación de la &lt;span style="font-style:italic;"&gt;natural&lt;/span&gt; (aunque quizá cada vez menos corriente) reacción humana a acabar lo que se empieza; &lt;br /&gt;y tercero (y principal) porque todo elemento interrumpido del que se sabe que no va a ser reanudado nunca tiene la posibilidad nostálgica de poder ser concebido como un "algo" que pudo ser y que no fue; un "algo" para el que se tenía en mente un posible final o un posible desarollo que no ha sido posible alcanzar y/o aplicar. &lt;br /&gt;Además, la frustración se evidencia adicionalmente por la propia existencia del hecho interrumpido, ya que a pesar de que se pueda intentar obviar, ignorar u olvidar, el elemento interrumpido en general no desaparece, queda ahí, ya sea en forma de recuerdo, ya en forma de vestigios físicos de algo inacabado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas maneras, lo más habitual es encontrarse con una interrupción del primer tipo, una correspondiente a un elemento iniciado en un pasado y susceptible de ser reanudado; una que, bien por voluntad del sujeto bien por algún obstáculo de existencia efímera, es revocable en el tiempo; una que permite el continuum entre la parte pre-interrupción y la parte post-interrupción, una a partir de la cual es posible reestablecer una linealidad contingente sólo contestada por una cicatriz de amplitud variable frecuentemente relacionada con la envergadura del obstáculo que trancó al elemento iniciado, o con la longitud del periodo de tiempo de interrupción.&lt;br /&gt;En este último tema suele encontrarse precisamente un problema, ya que, a pesar de que quien reanuda algo suele tener la ambiciosa e ilusa intención de que esa cicatriz mencionada sea, por un lado, casi imperceptible y que no implique, por otro, diferencias entre las partes pre y post-interrupción, pocas veces eso realmente sucede.&lt;br /&gt;Hay realmente ocasiones en que dejas algo a medio hacer y al reanudarlo tiempo después, bien porque el elemento iniciado ha sido resguardado de manera total y ha sido conservado de manera intacta desde el momento en que fue interrumpido, bien por tener dicho elemento un plan, una guía de acción y un punto final prefijado de manera nitida y clara desde el principio, la continuación satisface esa mencionada pretensión humana de reanudación en sentido estricto (desde el punto exacto donde se dejó y sin diferencias entre las partes pre y post), de manera que la interrupción habida en el elemento es casi inidentificable en el elemento reanudado. &lt;br /&gt;Del mismo modo, también hay ocasiones en la que vuelves a mantener una larga conversación con alguien con quien apenas habías hablado en dos años y tres meses y parece que esos 25 meses no han pasado en absoluto; cuelgas el teléfono y te dan ganas de ir calle Madrid arriba a toparte con la Cibelina o C-4 rumbo norte a esquivar manteros en la glorieta de Carlos V.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como digo, no es lo habitual. Con una altísima frecuencia, en cambio, en las dos partes mencionadas (pre y post) se pueden encontrar diferencias en cuanto a esquema, dirección, sentido y características ontogénicas (distinciones éstas que hunden sus raíces precisamente en el momento de interrupción) que las hagan muy diferentes entre sí (o no). &lt;br /&gt;Ello es así porque realmente y, a efectos humanos, la pretensión de intentar reanudar algo (sin importar el tiempo transcurrido desde la interrupción) en el preciso y exacto punto en el que se abandonó (logrando además que las dos partes no presenten diferencias de calado fruto de la interrupción) puede y debe ser catalogada como una manifestación de elevado ombliguismo antropocéntrico.&lt;br /&gt;Indudablamente el sujeto que inicia algo no es el mismo que el que lo retoma (del mismo modo que quien ve una película con 17 años y la vuelve a ver con 27 no la misma persona, o que quien visita una ciudad con 18 y la vuelve a recorrer con 26 no es tampoco el mismo transeúnte), es por ello que cabe esperar que si tanto la parte pre como la post son obra de sujetos &lt;span style="font-style:italic;"&gt;diferentes&lt;/span&gt; esa diversidad también se manifieste en la parte iniciada y la parte continuada haciendo distinguible una de la otra. &lt;br /&gt;Así mismo, el objeto iniciado, a pesar de no haberse tocado durante el tiempo de interrupción ni haber recibido flechazo alguno, puede haber cambiado en cuanto al signficado que tenía, puede ya no responder a la función primigenia con la que naciera, o directamente puede haber pasado a ser concebido como &lt;span style="font-style:italic;"&gt;otra cosa&lt;/span&gt;; en tal sentido, una y otra parte tienen muchaes probabilidades de evidenciar ese cambio de funcionalidad, significado, sentido y dirección presentando caracteres diferentes. &lt;br /&gt;Sin embargo, no conviene obcecarse, el deseo de linealidad absoluta sin cesuras ni cicatrices ciertamente puede ser, además de una quimera, un subproducto de necio orgullo, ya que en una historia, en una carrera, en una búsqueda o en un torneo de tiro siempre será más difícil conseguir un robin con una diana vacía que con una con aspecto de acerico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-8769683346252833042?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/8769683346252833042/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=8769683346252833042&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/8769683346252833042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/8769683346252833042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2008/01/reanudar.html' title='¿Reanudar?'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-114907795206307383</id><published>2006-07-24T19:14:00.000+02:00</published><updated>2006-10-11T21:50:37.613+02:00</updated><title type='text'>Breve Encuentro</title><content type='html'>Suelo desdeñar casi todas las películas, conversaciones o situaciones en las que se habla de manera preeminente del "amor" (las cosas que se hacen "por amor", las manifestaciones "de amor", las relaciones "de amor"...).&lt;br /&gt;Fundamentalmente lo hago porque nunca he tenido muy claro qué es ese presunto "amor" en boca de todos. No, mejor dicho, siempre he tenido muy claro que el "amor", si es que realmente merece la pena tener en nuestro léxico una palabra como ésa, tiene (y tendría que tener) muy poco que ver con lo que se muestra una y otra vez en la gran mayoría de las películas (de Hollywood y de no Hollywood), con lo que repite machaconamente en todo tipo de conversaciones (de calle y de no calle) y, en general, con todo lo que en nuestros días y bajo esa palabra se suele imponer como el insustituible y necesario engrudo social polivalente que alimenta la ilusión casi indefectiblemente ramplona que permite creer que los hombres pueden aspirar a algo más que a la constatación del HHHe.&lt;br /&gt;Por descontado, el presunto "amor" no me da buena espina desde el momento en que tiene dedicado todo un capítulo del &lt;em&gt;manual&lt;/em&gt;, un capítulo en el que básicamente se le atribuye (por supuesto) el papel de artificiosa, icónica y repugnante obligación social que ya vio en su momento mi admiradísimo P3.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no es que me apunte totalmente (totalmente) al "¿por qué lo llaman amor cuando quiere decir sexo?" (aunque desde luego lo preferiría y lo prefiero), pero tampoco creo que el presunto "amor", en el caso de que se exista, sea otra cosa que una atracción ontológicamente física sublimada en algunos muy, muy, muy pocos casos por un ambivalente (pero de cualitativamente elevado peso ético, pese a todo) carácter senti-&lt;em&gt;mental&lt;/em&gt; que consigue nacer, sobrevivir y constituir una tierra de nadie entre los dos pilares principales que rigen en general la vida del hombre en nuestros días y que, desde luego, se manifiestan perfectamente claros en lo que comunmente se suele llamar "amor", a saber: la sincera/falsa solidaridad (¿amor de lástima?) y el declarado/soterrado interés social individual (¿amor funcional?).&lt;br /&gt;Un escaso, pero valiosísimo carácter senti&lt;em&gt;mental&lt;/em&gt; ése que se encuentra siempre acechado por esos dos poderosos vecinos y que es lo que hace que realmente la existencia de ese carácter sólo se pueda atestiguar en un puñado de personas y en un puñado de momentos (por más que pueda haber restallos de él en otro número más elevado). Un carácter senti&lt;em&gt;mental&lt;/em&gt; éste que además no es exclusivo de las "relaciones amorosas" sino que también puede aparecer incluso con mayor frecuencia en otro tipo de relaciones &lt;em&gt;humanas&lt;/em&gt; (amistad...).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, aunque el valor absoluto de ese &lt;em&gt;amor&lt;/em&gt; de la tierra de nadie senti&lt;em&gt;mental&lt;/em&gt; referido puede ser éticamente deseable y admirable, su reducida prevalencia hace que el tener una palabra como "amor" (a secas) casi permanente e indiscriminadamente pronunciándose en todos los ámbitos (cuando para todo lo que no participe de ese carácter senti&lt;em&gt;mental&lt;/em&gt; sería mucho más honesto y apropiado utilizar otras palabras mucho más precisas y certeras, la lengua castellana las tiene, desde las más generales a las más específicas, desde las más elegantes a las más "soeces"), ese uso digo, no me parece sino una constatación adicional de la impresionante vacuidad de la sociedad del progreso &lt;em&gt;correcto&lt;/em&gt;, de su necesidad cada vez más imperiosa de recurrir a este tipo de ficciones pretendidamente inmateriales (el "amor"...) para dar una capa de barniz a su verdadera esencia: una lógica instrumental basada exclusivamente en lo material y, sobre todo, en lo materializable; un intento que no por patético resulta menos efectivo (por lo menos hasta ahora) para evitar que la totalidad del cuerpo social termine desintegrándose (aún más) en medio de convulsivas arcadas psicosociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, en vista de que el &lt;em&gt;amor&lt;/em&gt; de la tierra de nadie (el &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;, el que he defendido como &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;, el que debería ser &lt;em&gt;realmente&lt;/em&gt; llamado &lt;em&gt;amor&lt;/em&gt;) puede o pudo tener un origen ciertamente &lt;em&gt;humano&lt;/em&gt; y ser algo verdaderamente estimable y admirable, así como en vista de lo poco atractivo y en consecuencia lejano que me ha resultado este tema desde siempre, soy perfectamente consciente (en éste más que en ningún otro tema) de la muy probable imprecisión de todas estas afirmaciones.&lt;br /&gt;Es más, aunque hace ya bastante tiempo resolví instalarme conceptualmente en una actitud crítica (mucho más tajante que la expuesta líneas arriba) sobre el "amor", llegando a parecerme incluso totalmente innecesario disponer de una palabra como ésa (por no hablar de lo patético que me resulta ver a alguien contraer matrimonio en estos tiempos de "vidas realizadas", "carreras personales", "aprovechamiento de oportunidades" y corporaciones dermoestéticas, aunque ése es otro tema), en este asunto he podido comprobar desde hace algún tiempo lo difíciles de mantener que son las posiciones totalizadoras; lo susceptibles que son de toparse de manera imprevista con algún "elemento" (tan excitante como pertubador) que te impida mantener completamente (sólo completamente) ese juicio totalizador y tajante previo, que te haga creer en otra cosa, que te haga pensar algo distinto. Y es que la &lt;em&gt;realidad &lt;/em&gt;(incluso la barata) puede ser muy imprevisible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, y aunque parezca algo cutre, mi posición tajante hacia este tema varíó desde el cinismo total al cinismo relativo que tengo ahora cuando me topé con algunos "elementos" que me hicieron aceptar la escasa (pero plausible) existencia del &lt;em&gt;amor&lt;/em&gt;, la existencia de ese "algo" que realmente no se puede expresar con otras palabras -más o menos vulgares-. Estos "elementos" fueron fundamentalmente y sorprendentemente dos: Breve Encuentro (&lt;em&gt;Brief Encounter&lt;/em&gt;, 1945), por un lado, y un breve encuentro, por otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi todo (diálogos, planteamiento, dramatización, interpretaciones) lo que en otras películas que hablan o tratan de "amor" como algo profundo me suele parecer casi invariablemente aburrido, lejano, ridículo o directamente mentira; me llegó (y me llega) a convencer de una manera asombrosa en Breve Encuentro.&lt;br /&gt;Si de verdad existe y es factible alcanzar la reducida tierra de nadie senti&lt;em&gt;mental&lt;/em&gt; referida antes (que es para la que yo entiendo que habría que reservar exclusivamente la palabra &lt;em&gt;amor&lt;/em&gt;), tendría que parecerse en algo a lo que se muestra en esta película.&lt;br /&gt;Y esto es sorprendente, ya que esta película ciertamente no muestra nada muy del otro mundo, ni muy ajeno a la &lt;em&gt;normalidad &lt;/em&gt;social (mucha gente la puede encontrar muy poco original, y otra mucha la ha considerado tremendamente ridícula y de una beatería tontísima -de hecho, todo lo &lt;em&gt;más&lt;/em&gt; que sale es un beso-), además desde su estreno ha sido un filme que tenido un gran éxito (recibió la Palma de Oro en Cannes) y por tanto ha gustado a bastantes personas. Por ello, es algo extraño que precisamente esta película (además de alguna pequella puntada de alguna otra) me llegara a convencer tanto en un tema en el que he solido y suelo ser tan escéptico y cínico (y hasta hace un par de años, todavía más).&lt;br /&gt;A la hora de buscar explicación, lo más fácil sería atribuir ese efecto a las connotaciones personales (¿positivas?) que tenía en el momento (hace año y medio) en el que vi Breve Encuentro por primera vez: sí, pero no.&lt;br /&gt;Y lo segundo más fácil sería apuntar esa causalidad a las cualidades y valores cinematográficos de la película: sí, pero sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/be.2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="247" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/be.2.jpg" width="289" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Breve Encuentro es genial. Es una película a la que no le falta nada. Ni una fotografía estudiadísima que casi te permite sentir en tu cara el humo de los trenes llegando a la estación de Milford Junction, ni unos actores protagonistas que se salen, ni el buen hacer de un director magistral que la firma, ni una banda sonora apropiadísima que la refuerza, ni una estructura de narración que la cuadra, ni un par de toques cómicos que relajan su trama, ni nada de nada.&lt;br /&gt;Dirigida y escrita por el brillante David Lean a partir de una novela de Noel Coward, Breve Encuentro es una historia de adulterio protagonizada por una mujer de clase media-alta &lt;em&gt;felizmente&lt;/em&gt; casada y con dos hijos, en la Inglaterra urbana de los años 40.&lt;br /&gt;Fue producida en plena II Guerra Mundial y de hecho aunque inicialmente su rodaje se había previsto en el sur para disponer de mayor potencia lumínica del sol, debido a los bombardeos alemanes sobre el sur de Inglaterra y los puertos galeses, así como a las restricciones de luz impuestas por ese motivo, finalmente Lean tuvo que llevarse el rodaje principal a Lancashire, mucho más al norte.&lt;br /&gt;El argumento del adulterio no es que se distinga por su originalidad, de hecho esta temática ha sido tratada muchas veces en el cine (aunque en 1945 cuando fue dirigida no tanto), lo que realmente dota de personalidad a esta obra es la manera de desarrollar y presentar cinematográficamente la historia: técnicamente impecable, estilísticamente sugerente, sensorialmente creíble y fílmicamente redonda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esta redondez parte de su misma concepción estructural. Sí, quizá lo primero que haya que destacar de Breve Encuentro es el recurso de narración fílmica que utiliza el director.&lt;br /&gt;Salvo los diez minutos iniciales y pequeños instantes durante y al final de la película (además de la escena del piso del amigo de Alec que resulta algo ilógica en consonancia con el resto de la película) el filme es narrado en flashback por la protagonista: Laura Jesson (interpretada por Celia Johnson).&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/be1.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 10px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="242" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/be1.0.jpg" width="288" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;De esta manera, la película abre con una escena inicial en la cafetería de la estación de ferrocarril de Milford Junction en la que conocemos a la pareja protagonista (Laura Jesson y Alec Harvey) que están sentados en una mesa cuando son interrumpidos por la ruidosa aparición de Dolly Messiter, la típica cotilla a la que le encanta saber todo de todo el mundo y que es una conocida y vecina de Laura. Los pocos instantes en que los tres (Laura, Alec y Dolly) comparten escena antes de despedirse para tomar el tren son suficientes para comprobar lo estridente e insoportable del carácter chismoso de Dolly. Algo que aún queda más patente cuando después, Laura (que se ha mareado tras unos segundos en los que no aparece en escena) tiene que hacer el trayecto de regreso a su casa con la tal Dolly.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/be11.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 10px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="242" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/be11.1.jpg" width="271" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Es entonces en el vagón cuando ante la insoportable charla chismosa a la que le condena la cotilla vecina la protagonista empieza a pensar en voz alta y con la vista perdida acerca de lo que ha vivido en las últimas semanas.&lt;br /&gt;Cuando llega a casa y tras ejercer de madre juiciosa con sus hijos se derrumba en un sillón y se pone a coser mientras su marido (Fred) termina de hacer un crucigrama. Por casualidad, el marido le pide ayuda para resolver una casilla de 7 letras que no le sale del pasatiempo y Laura parece conocer la respuesta: &lt;em&gt;romance, creo&lt;/em&gt;, le responde; muy metafóricamente el marido asiente y dice que sí que probablemente es romance porque le casa "con delirio y con Baluchistán" (o sea romance casa con una locura y con lo que es un lugar exótico). Ante ese fortuito encuentro por boca de su marido de las palabras delirio y romance, Laura continua con los pensamientos que había empezado a tener en el tren.&lt;br /&gt;Inicia entonces el recuerdo de toda la historia con Alec, de la historia de la película, como si se la estuviera contando a su marido:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Fred me gustaría contarte tantas cosas. Eres el único ser en el mundo capaz de entenderme y escucharme con cariño si fuera la historia de otra y no la mía. Eres el único a quién no podré nunca contársela.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, como realmente no puede contársela a su marido nos cuenta la historia a nosotros, aunque a nivel formal se dirija a él.&lt;br /&gt;Y como es una historia, la comienza por el principio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Yo soy una esposa feliz, o lo era hasta hace unas semanas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, la tónica de siempre en toda coyuntura humana. El hombre es así, no importa lo objetivamente buena o mala que sea la situación vital que podamos tener en algún momento, siempre que ésta esté equilibrada, que la veamos como equilibrada o que la sintamos como equilibrada, será una situación que nos proporcionará felicidad y satisfacción. Sólo en el momento en que algún elemento nuevo se añada a la situación primigenia, el equilibrio se romperá, y consecuentemente también la felicidad se verá tocada. Ese elemento puede ser una ambición de algo que no se tiene, de algo que no se puede alcanzar o quizá algo que se ha alcanzado/obtenido, pero que no casa o entra en contradicción con los elementos preexistentes de la situación de equilibrio anterior. Para recuperar la felicidad entonces el problema que se plantea es alcanzar un nuevo equilibrio, bien obteniendo aquel elemento que se ambiciona y que no se tiene, o bien encontrando la manera de compaginar lo recientemente alcanzado con lo anterior. Cuando no se alcanza lo que se anhela o cuando lo nuevo no se puede compaginar con lo anterior teniéndose entonces que optar necesariamente y de manera excluyente por una de las dos opciones (rechazar lo nuevo y quedarse con lo anterior o asumir el nuevo elemento y renunciar a los de la situación primigenia) surge el lío y la situación de infelicidad puede llegar incluso a hacerse crónica, ya que como cantaba Queen: &lt;em&gt;I/we want it all&lt;/em&gt; y naturalmente, &lt;em&gt;I/we want it now&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;El caso es que Laura era una mujer feliz, casada con un marido que en todo momento aparece como un esposo afectuoso y atento, con unos hijos sanos, una posición socioeconómica acomodada y una rutina asumible que se completa con un viaje semanal a Milford (el centro urbano de la comarca a la que pertenece Ketchworth, el vecindario donde vive Laura) todos los jueves para ir de compras y al cine; vamos una vida feliz, una vida equilibrada... hasta que el equilibrio se rompe de la manera más tonta posible.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/be3.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 10px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="250" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/be3.jpg" width="287" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Lo hace con un encuentro fortuito un jueves en la cafetería de la estación de Milford Junction cuando al paso de un tren a Laura le entra una arenilla en un ojo y un desconocido llamado Alec Harvey (Trevor Howard) que afirma ser médico se ofrece a ayudarla consiguiendo efectivamente extraer la mencionada arenilla. Laura le da las gracias y se despide de él (sin más).&lt;br /&gt;Pero por otra casualidad los dos protagonistas se vuelven a encontrar en la calle a la semana siguiente y posteriormente otra vez en un restaurante en una de cuyas mesas Laura espera su consumición. Al no encontrar mesa libre, Alec se acerca a la de Laura preguntándole si está sola, y en tal caso, si le molesta que se siente con ella, a lo que Laura accede amablemente. Conversan durante la comida y tras la típica discusión sobre quién paga la cuenta, Alec le &lt;em&gt;pide permiso&lt;/em&gt; para acompañarla al cine.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/be26.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 10px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="262" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/be26.jpg" width="304" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Tras la película, caminan juntos hacia la estación de Milford Junction para coger sus respectivos trenes y volver a casa, pero antes tienen tiempo de tomarse un té y emprender un conversación estúpida y muy evidenciadora demasiado (quizá sea el único momento en el que la película no es creíble) sobre las enfermedades pulmonares. Durante esos instantes es casi perfectamente perceptible el brillo en los ojos tanto de Laura como de Alec, de manera que cuando llega la despedida Alec le pregunta si volverá a verla el próximo jueves a la misma hora, ella contesta con evasivas y posteriormente sigue titubeando ante los obsesivos y repetidos "por favor" de él, apremiándole por contra para que se vaya a su andén a coger el tren que está a punto de salir; ante esto Alec parece desistir y se despide, pero Laura entonces con un conseguidísimo efecto facial dramático le devuelve la despedida culminándola con un sorpresivo &lt;em&gt;allí estaré&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allí estuvo. A partir de entonces la cadencia de encuentros entre los dos protagonistas será regular cada jueves y cada uno de ellos ira profundizando una conexión senti&lt;em&gt;mental&lt;/em&gt; de la que sobre todo somos partícipes los espectadores (más allá de las geniales interpretaciones de los actores) por la proyección psicológica hacia el espectador de los pensamientos de Laura que la estructura de narración cinematográfica permite hacer en Breve Encuentro hasta el mismo momento del desenlace del filme. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/be22.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 10px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="239" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/be22.1.jpg" width="278" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todos esos encuentros queda bien patente el que es uno de los auténticos puntos fuertes de la película: la magistral presentación fílmica de unos hechos y de unas situaciones perfectamente creíbles que, además, pueden incluso resultar muy familiares.&lt;br /&gt;Sí, son varias las escenas que no por comunes (o precisamente por ello) resultan menos creíbles, simpáticas o cercanas.&lt;br /&gt;Así, cuando en el principio de la película Laura soporta el parlanchineo de Dolly Messiter en el vagón del tren que las lleva a Ketchworth me viene a la cabeza un momento parecido que me contó Víctor respecto a una conversación que le toco sufrir sobre el sistema viario andaluz en el trayecto de un viaje furtivo a Málaga, y ante la que adoptó la misma estratagema que la protagonista.&lt;br /&gt;También me resultan muy cercanos los absurdos pensamientos que le vienen a uno a la cabeza cuando está embargado por un justificado o injustificado sentimiento de culpa o de miedo: todas esas promesas mentales que uno se hace a sí mismo acerca de no volver a hacer algo o de no volver a estar con alguien sabiendo que no se va a ser capaz de cumplirlas (&lt;em&gt;antes de llegar a Ketchworth había decidido firmemente que no volvería a ver a Alec nunca más&lt;/em&gt; que dice Laura en un momento de la película); la estupidez de achacar la causalidad de algún evento negativo a la actuación que genera el sentimiento de culpa, cuando objetivamente no tienen nada que ver (como cuando tras el primer encuentro con Alec Laura regresa a casa y se entera de que su hijo está herido tras haber sido atropellado por un coche sintiéndose tontamente culpable de ello); todas esas exteriorizaciones de la intranquilidad interior creyéndote observado por todo el mundo o acelerando el paso por la calle como si alguien te estuviera persiguiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De igual modo me parecen muy (demasiado) cercanas y familiares los ejemplos que tiene la película sobre las absurdeces que se pueden llegar a decir cuando uno se siente nervioso o culpable y trata patéticamente de encubrir algo. Como cuando intentando ocultar uno de sus encuentros con Alec, Laura es preguntada por su marido sobre si ha ido sola al cine y comete la imprudencia de contestar incoherentemente diciendo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-- Sí............Bueno,no exáctamente.&lt;br /&gt;-- ¿Qué significa no exactamente?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teniendo que inventarse para salir del atolladero en el que tontamente se ha metido la mentira de que fue al cine sola, pero se encontró allí con una vieja amiga. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/be25.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 10px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="254" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/be25.jpg" width="277" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El marido obviamente la cree (¿por qué no habría de hacerlo?) y sale de la habitación; en ese momento Laura se abalanza como una posesa sobre el teléfono y llama corriendo a esa vieja amiga (con la que lógicamente nunca se encontró en el cine) y contando a ésta última otra mentira se asegura que su esposo no va a descubrir el primer embuste en un hipotético encuentro entre ésta última y el marido. La naturalidad con la que Laura se procura la coartada necesaria llamando a esta amiga me parece envidiable, me encantaría saber y poder mentir con esa tranquilidad y efectividad.&lt;br /&gt;Durante la película Laura vuelve a desplegar esa misma naturalidad a la hora del disimulo y la mentira en otros momentos: cuando se encuentra con unas conocidas en un restaurante al que acude con Alec y también cuando tras salir del piso de Stephen llama a su casa, confesando después de colgar el teléfono:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mentir es terrible, y más cuando sabes que te creen a ojos cerrados, es tan fácil y tan degradante&lt;/em&gt; (nunca he tenido ese sentimiento sobre la facilidad de la mentira, es lo que tiene no saber mentir convicentemente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta llamada se produce como digo tras uno de los momentos cumbre de la película: la llegada y huida del piso de Stephen.&lt;br /&gt;Esto es, en uno de sus encuentros de los jueves, Alec y Laura salen a pasear por el campo en el coche que Stephen (un amigo de Alec) le ha prestado, y cuando vuelven a dejar el coche en el garaje, Alec le propone a Laura subir al piso de Stephen del que tiene llave. Alec insiste, pero Laura se resiste; finalmente él renuncia a sus pretensiones y empiezan a andar hacia Milford Junction. Pero a medio camino Alec se lo vuelve a pensar y dice que él quiere volver al piso y le sugiere a Laura que ella haga lo que quiera, pero que él se va. Laura no accede, no le acompaña y sigue sola ruta a la estación, pero en el último momento "lo piensa mejor", sale de la estación apresuradamente y se presenta en el piso de Stephen. Alec le abre la puerta y en uno de los momentos más tontos (pero no por ello menos creíbles) ambos empiezan una absurda conversación sobre la leña (sobre cómo arde, sobre si estaba seca...). Por lo visto Trevor Howard puso muchas pegas a esta escena diciendo que le parecía absurda (de hecho según una cita que encontré una vez djo algo así como que era una "fucking awful scene") y que si tanto uno como otro habían decidido ir al piso de Stephen no era precisamente para empezar una agradable conversación sobre la leña, sino para follar. David Lean (además de argumentar el hecho de que uno de los productores de la película pertenecía a circulos ultraconservadores protestantes) le espetó que no era tan absurda, preguntándole si nunca le había pasado que aún sabiendo una y otra persona a lo que van, cuando una pareja consigue quedarse a solas, durante los breves segundos inciales tras conseguir intimidad les embarga una extraña sensación de ¿vergüenza? que no existía cuando estaban rodeados por público. Sin duda, y es que cuando hay gente el objetivo es quedarse solos, y cuando te quedas a solas necesitas 20 segundos para poner rumbo al &lt;em&gt;nuevo objetivo&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/be17.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 10px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="246" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/be17.jpg" width="279" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El caso es que por un azar del destino la pareja es interrumpida por la imprevista vuelta a casa temprana de Stephen. Laura sale corriendo calle abajo entre la lluvia y Alec inicia una conversación seca y hasta cierto punto violenta con Stephen.&lt;br /&gt;Este momentoque supone el único "pero" al esquema estructural de la película. Como se ha expuesto, la totalidad del filme nos es contado por Laura, por ello los breves 3 minutos de escena entre Alec y Stephen resultan ilógicos, porque Laura no los presenció ni pudo tener conocimiento expreso de ellos.&lt;br /&gt;Es posible que eso se deba a que al hecho de que por lo visto esta escena fue metida en la película en el último momento, no se encontraba en el plan original. Sea como sea la inclusión de esta escena y del personaje de Stephen tiene a nivel extrafílmico una importancia adicional desde que en una ocasión Billy Wilder (tal y como me contó Germán) afirmó que fue el visionado de Breve Encuentro y en concreto de este personaje de Stephen el que le inspiró para la película El Apartamento. Es algo extraño, puesto que los personajes de una y otra película son bastante diferentes, pero puede que eso se deba al hecho de que el de Wilder es un personaje protagonista y el de Lean sólo uno de reparto con una aparición además especialmente corta.&lt;br /&gt;En cualquier caso la figura de Stephen en Breve Encuentro y las palabras que intercambia con Alec están plenamente justificadas en la trama de la película y refuerza el aire de acecho social (Dolly, Mary Norton...) que sufren los dos protagonistas de la película y que es uno de sus principales valores como testimonio sociocultural de una época.&lt;br /&gt;Decir a nivel personal que las imágenes de Laura caminando por High Street bajo el aguacero y atenazada por el sentimiento de culpabilidad y de humillación (respaldadas además por las deliciosas notas del piano de la banda sonora) me parecen soberbias y además me recuerdan mucho a las de Betsy Blair caminando bajo la lluvia por la logroñesa calle Portales en &lt;em&gt;Calle Mayor.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;table height="171" cellspacing="0" cellpadding="0" width="404" border="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/be21-1.3.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px; CURSOR: hand" alt="Celia Johnson en Breve Encuentro" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/400/be21-1.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Betsy%20Blair.2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="Betsy Blair en Calle Mayor" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/Betsy%20Blair.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;Y es que hasta cierto punto las dos películas comparten muchos elementos, uno de los más curiosos es la coincidencia en los nombres de las calles por las que caminan bajo la lluvia las protagonistas de las dos películas (High Street y Calle Mayor). Otro punto de ligera concomitancia es la presencia en los dos filmes de la figura del aburrimiento.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/be27.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 10px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="247" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/be27.jpg" width="294" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El aburrimiento (quizá de una rutina que ya no es asumible para ella; quizá de más cosas como de una moral postvictoriana y represiva -de hecho, en la única escena en la que aparece el dormitorio del matrimonio se ve que los dos cónyuges duermen en camas separadas-) puede ser lo que lleva a Laura a ensimismarse con Alec -como queda totalmente claro en la escena en la que una Laura alegre y "feliz" ve pasar el paisaje desde la ventanilla del vagón de tren-. El aburrimiento. El mismo aburrimiento que sofoca a una juventud arrojada a un país anodino y acaba degenerando en humor cruel en Calle Mayor. De todas maneras, no se puede ser tajante en este tema, ya que por más que esté totalmente desprestigiada en nuestros días, la rutina o la falta de ambiciones pueden ser bastante más éticas (e incluso bastante más efectivas a la hora de proporcionar felicidad) que la inacabable y nazi explotación del carácter ansioso del hombre a través de la obsesiva y miserable marea publicitaria de la sociedad de consumo de masas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro punto a resaltar de la película es su perfectamente identificable nacionalidad. En efecto, no sé si es por una apreciación falsa (y hasta cierto punto basada en estereotipos) derivada del hecho de que jamás haya pisado el Reino Unido, pero realmente Breve Encuentro me parece una película britaniquísima: ese gusto por conversar a la mínima sobre el tiempo que hace o el tiempo que hará o esos toques de humor socarrón, como cuando Dolly se despide de Laura diciéndole que está preocupada por su mareo anterior:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Te llamaré mañana para ver si te has muerto.&lt;br /&gt;- Te constestaré yo misma. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;O cuando a Laura le entra la arenilla en el ojo y la dependienta le dice optimista: &lt;em&gt;un hombre que conozco perdió un ojo por una arenilla&lt;/em&gt;; y se queda tan ancha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/be2.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="225" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/be2.0.jpg" width="253" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Como valores adicionales están las escenas más puramente cómicas que se intercalan rítmicamente con la historia de los protagonistas y relajan la trama. V. gr. las conversaciones entre la orgullosa (por supuesto que los bollos son frescos, hechos de esta mañana; claro que tengo chocolate con nueces...) dependienta de la cafetería y el jefe de estación. Como digo están perfectamente sincronizados con la trama general de la película y contribuyen a que el efecto de la misma sea sumamente armónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La banda sonora es acertadísima y esta basada en el concierto para piano número 2 de Rachmaninoff. Conjugando tonos graves y dramáticos así como otros más agudos y alegres, tiene un sabor bárbaro; desde las primeras notas que abren el gámbito de la llegada del tren a Milford Junction, hasta el mismo final cuando aparecen los créditos, pasando desde luego por los toquiteos melódicos que acompañan a Laura cuando corre bajo la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/be16.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 10px 10px 0px 0px; CURSOR: hand" height="243" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/be16.jpg" width="291" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La fotografía como es de esperar es excelente, sobresaliendo en los juegos de sombras en las imágenes del paso subterráneo a los andenes de la estación o en las escenas a media luz como la del beso de los protagonistas que no por clásica (y hasta cierto punto hitchcockiana) resulta menos perfecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Punto aparte son los actores. Celia Johnson lo borda y un inexperto y elegantísimo Trevor Howard sabe estar a la altura proporcionando una interpretación cargada de gallardía y dramatismo. La elección de ambos como protagonistas del filme por parte de David Lean fue uno de los elementos que hicieron (y hasta cierto punto hacen) de esta película una obra atípica en su tiempo (a pesar de que finalmente resultara un éxito en taquilla y que además recibiera el laudo internacional de la crítica). Así, los dos no formaban una pareja de éxito que era (y es) lo usual en el caso de una película "de amor" (pero bueno es que ésta es &lt;em&gt;de amor&lt;/em&gt; y no "de amor"), y además tanto uno como otro (y más que nada sus personajes) no eran precisamente actores jóvenes (a los que era y es usual concederles los papeles destacados), sino ya bien entraditos en la treintena con Trevor Howard v. gr. mostrando unas generosas entradas.&lt;br /&gt;El resto del plantel de actores (con alguna excepción) resultan convincentes en sus papeles de tipos sociales (la cotilla, la orgullosa...) y hacen su pequeña contribución a los méritos del filme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, una película magistral, de una sinceridad deslumbrante cuyo efecto de verosimilitud y familiaridad es obtenido gracias a un excelente derroche de buen hacer fílmico de todo un cineasta con mayúsculas. Además de una historia &lt;em&gt;de amor&lt;/em&gt; y no "de amor", Breve Encuentro ofrece una genial representación de lo asfixiante que puede resultar el acecho social en un orden sociocultural que (sobre todo tras los cambios socioeconómicos que trajo consigo la II Guerra Mundial) empezaba a resquebrajarse en aquellos momentos en especial con relación al cambio de rol social de la mujer. Un orden que, pese a todo, aún tardaría mucho en caer (y finalmente sólo lo haría en algunos aspectos, resistiendo otros bastiones del mismo hasta de hecho nuestros días) y que además lo haría de la peor manera posible (desde luego en la única forma permitida en el &lt;em&gt;manual&lt;/em&gt;) naufragando en el vacío ético y en el hedonismo más tosco. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/be5.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 10px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="249" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/be5.jpg" width="299" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Un peliculón que como suele ser común a muchos de ellos, supone una buena muestra de como enseñar un poco de algo es mucho más sugerente que enseñarlo todo; de como un pequeño detalle de segundo y medio puede contener mucho más significado que una escena de 15 minutos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-114907795206307383?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/114907795206307383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=114907795206307383&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114907795206307383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114907795206307383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/07/breve-encuentro.html' title='Breve Encuentro'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-114848644193154272</id><published>2006-06-03T23:45:00.000+02:00</published><updated>2006-07-19T23:48:20.073+02:00</updated><title type='text'>Seguridad jurídica para actuar al margen de la ley</title><content type='html'>Ya parece que se apaga un poco el pataleo del entramado político-mediático español acerca de la primeras decisiones del gobierno boliviano de Evo Morales, aunque dentro de poco conforme se vayan conociendo nuevas medidas seguramente volverá a empezar.&lt;br /&gt;No sé si es que todo ha sido y es una comedia de despiste (lo más seguro) o es que realmente el heterogéneo grupo de los denominados (y a veces orgullosamente autodenominados) "chicos liberales" pensaba de verdad que Evo se molestó en ganar las elecciones bolivianas, simplemente porque ansiaba tener la oportunidad de cantar alguna canción de gusto incaico, o más propiamente, aymará, en el Palacio Quemado de La Paz; y que a parte de eso no pensaba ni tenía intención de hacer nada más respecto de Bolivia durante su mandato; y que, además, los centenares de miles de bolivianos que votaron por Evo lo hicieron sólo y exclusivamente porque ahora que parece haber una vuelta estética al gusto por lo étnico, el votar y elegir a un indígena para presidir Bolivia quedaba fashion total, y era eso lo que contaba a la hora de pensar a quién otrogar su voto y no las medidas y propuestas del candidato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De manera concreta (y más allá de la campaña general de desprestigio ligeramente racista llevada a cabo desde la opinión publicada española hacia la opinión pública respecto de la figura de Evo Morales desde que éste fue elegido) las arremetidas furibundas de políticos y medios principales han sido contra dos medidas: el decreto supremo 28701 -llamado "de nacionalización"- (una nacionalización más nominal que fáctica, ya que no es un proceso parangoneable a los que tuvieron lugar bajo ese nombre en Europa e Iberoamérica en las décadas centrales del siglo XX) y el decreto supremo 28711 de reglamentación del anterior, que ordena y establece el traspaso a la estatal YPFB de las acciones que de las empresas fruto de la privatización del sector de los hidrocarburos gestionaban hasta el momento las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Los dos decretos comparten, por un lado, la característica de ser pasos en una única dirección: hacer que el estado boliviano recupere el control de la industria de los hidrocarburos, verdadera bandera política del presidente Morales. En este sentido, el segundo decreto es simplemente una precisión del primero, puesto que el ánimo (y la propia medida jurídico-legal) que está detrás de él, ya estaba explicitado en el primero. Ambos textos legales (además de ser el cumplimiento de la parte más sustancial del programa político con el que Evo se postuló como candidato y con el que ganó la presidencia de Bolivia) se inscriben en el desarrollo normativo de la ley 3058 de Hidrocarburos aprobada en 2005 por el gobierno transitorio de Eduardo Rodríguez tras la salida de Carlos Mesa de la presidencia de la república; debiendo recordarse que esta ley fue promulgada como respuesta al mandato que el pueblo boliviano expresó en referéndum (aun cuando las preguntas del mismo fueran destacadamente tramposas) cuando se pronunció claramente (entre otras cosas) a favor de derogar la antigua Ley 1689 de Hidrocarburos aprobada por el primer gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junto a ésta característica común, los dos decretos anteriormente mencionados también han compartido el destino de una decidida campaña de manipulación y falseamiento por parte de la mayoría de los medios españoles (muy especialmente en el caso de la medida que suponía el segundo decreto), así como por la comunidad de "chicos liberales". Y no ha sido (a pesar del ambiente trompeteril de la escena político-mediática hispana) un campaña moderada pese a todo, sino que por el contrario ha sido bastante exaltada (Bolivia expropia a BBVA, Evo es un criminal, la -supuesta- nacionalización es un robo, Evo es un ladrón, la "robolución" de Chávez se extiende a Bolivia, Chávez ordena a Evo la nacionalización de los hidrocarburos, el presidente de Repsol se muestra consternado...). &lt;br /&gt;Una campaña que, no obstante, no ha sido exclusiva de España. Con una virulencia similar se ha producido en Brasil, al ser la empresa brasileña Petrobrás (que a pesar del número de veces que se ha repetido, NO es una empresa estatal, ya que está privatizada en su mayor parte) una de las que mayores inversiones tienen en el sector hidrocarburífero de Bolivia. &lt;br /&gt;De hecho, con este episodio de la llamada "nacionalización" de los hidrocarburos bolivianos se ha comprobado la impresionante rapidez con la que tanto el gobierno español como el brasileño han cumplido con vociferante talante (en el caso español por boca del inefable sociolistísimo de Pedro Solbes) el papel de defensores de los "intereses españoles" y "brasileños" (entendiéndose por tales intereses -presuntamente nacionales- únicamente a los de las transnacionales, y no a otros; de la misma manera que los "intereses nacionales españoles" -sintetizados en los del colectivo de grandes industriales catalanes- motivaron buena parte de la acción del gobierno español en Cuba en las décadas finales del XIX; y del mismo modo que otro tipo de "intereses nacionales españoles" -mineros fundamentalmente- decidieron en gran parte al gobierno español al mantenimiento de la ocupación colonial de Marruecos, Semana Trágica barcelonesa de por medio). Esta acción de los gobiernos español y brasileño ha evidenciado también, al comprobarse en algunos casos como las reacciones a los decretos del gobierno boliviano por parte de los funcionarios gubernamentales han sido incluso bastante más duras que las de las teóricas "víctimas" de ellos (las empresas transnacionales), ha evidenciado digo, al servicio de quiénes parecen estar primerísimamente los inquilinos de la Moncloa y la Alvorada. &lt;br /&gt;Sin embargo, y dado que con Zapatero nos &lt;em&gt;merecíamos una España mejor &lt;/em&gt;y Lula era &lt;em&gt;la esperanza de Iberoamérica&lt;/em&gt; ambas administraciones han tenido que conjugar sus discursos más amenazantes con toquecitos de alianza de civilizaciones y cantos de hermandad intertropical para no terminar pareciéndose demasiado en las formas (en las formas, que es prácticamente el único lugar donde parecen tener modelo propio) a los de sus competidores políticos nacionales (PP y PSDB) que, desde luego, han aprovechado la oportunidad para afirmar que con ellos los "intereses nacionales" españoles y brasileños estarían defendidos mucho mejor (de hecho, el PP sabe mucho de esto -y más en el caso de Repsol y BBVA- ya que probablemente en favor de esos "intereses nacionales españoles" apoyó la payasada -si no hubieran muerto decenas de personas en ella, podría realmente decirse que fue una payasada chistosa- de golpe de estado en Venezuela en abril de 2002; y en favor también de esos mismos "intereses nacionales españoles" -aunque no se haya cumplido aquello de "el petróleo baja y la bolsa sube" que afirmó esa deficiente moral de Ana de Palacio- Aznar participó en la invasión de Irak; por algo al poco de que las tropas norteamericanas terminaran las operaciones de invasión y pasaran a las de ocupación, Hernández-Mancha y los "contratistas" españoles ya tenían oficinas en Bagdad). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a las medidas del gobierno de Evo, y respecto al llamado decreto de nacionalización (Decreto Supremo 28701 "Héroes del Chaco") puede decirse que aquí los medios españoles (unos más que otros) acertaron a discriminar (más que nada por la cuenta política que les trae a esos "unos más que otros") que ese decreto no suponía una verdadera nacionalización en el sentido tradicional de la palabra, ya que no se contemplaba como medida directa y general la expropiación de los activos de las empresas privadas. Sin embargo, estos medios apenas llegaron a explicar exactamente en qué consistía entonces el asunto de la "nacionalización", ni a qué situación previa y presente pretendía ser reacción.&lt;br /&gt;De manera especial, en parte de la cobertura mediática se obvió interesadamente los detalles de las condiciones en las que las empresas transnacionales estaban operando los campos de gas y petróleo de Bolivia y, sobre todo, en qué condiciones se produjo su entrada en el país a resultas del proceso de la "capitalización" (privatización) del sector público boliviano (singularmente, pero no sólo, del de los hidrocarburos).&lt;br /&gt;Así, es oportuno subrayar que, como en otros muchos países, la Constitución Boliviana de 1976 (vigente hasta hoy) establece en su artículo 139 de manera clara y taxativa que los recursos hidrocarburíferos del país son de dominio imprescriptible del estado, aunque la misma constitución establece la posibilidad de que su explotación pueda asignarse por parte del estado a compañías privadas, fijando también cuál es el mecanismo legal para esa asignación. &lt;br /&gt;En 1996, durante el primer gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada y como parte de la aplicación del proyecto gubernamental de implemetación definitiva en Bolivia del modelo socioeconómico neoliberal (cuyos primeros elementos habían sido implantados, pese a todo, años antes tras el colapso económico que vivió el país con la presidencia de Siles Zuazo), se promulgó (en relación a la Ley de Capitalización aprobada un año antes) la ley 1689 de Hidrocarburos (posteriormente reglamentada  a través del Decreto Supremo 24806). &lt;br /&gt;Fue esta norma legal la que abrió la puerta (siguiendo la posibilidad constitucional referida) a que empresas privadas pudieran explotar los recursos hidrocarburíferos del país previa formalización de unos contratos de riesgo compartido mediante los que se otorgaría el derecho de explotación de los recursos (pero, en principio, no el derecho de propiedad sobre ellos). Como complemento, se dispuso también la privatizacion por vaciamiento de la pública YPFB creándose a partir de ella tres nuevas empresas adjudicatarias: Andina, Chaco y Transredes. Estas tres empresas quedaron formadas por la unión de las transnacionales extranjeras -Repsol, BP...- que acudieron a la llamada del proceso de privatización emprendido por el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada (alias "Goni") y que entraron como socios estratégicos de esas tres nuevas empresas disponiendo alrededor del 50% de las acciones de cada una de ellas; mientras que el otro 50% del accionariado quedó en manos de la estatal YPFB (de esta manera quedaban como sociedades capital mixto: público y privado). Sin embargo, al producirse la definitiva privatización &lt;em&gt;sui generis&lt;/em&gt; -vaciamiento- de YPFB, este 50% aprox. de las acciones ya no quedó en poder del estado, ya que YPFB las transfirió en dos grupos. De esta manera, aproximadamente el 49% de las acciones de las tres nuevas empresas se traspasó a nombre de los ciudadanos de bolivia mayores de edad en el momento de la capitalización (diciembre de 1995) -decidiéndose que este 49% de acciones en poder de "los bolivianos" fuera gestionado en una especie de fideicomiso por las AFP-, mientras que aproximadamente el 1% restante se puso en manos de los antiguos trabajadores de la ahora vaciada YPFB. Así, al final el reparto accionarial de las empresas quedó en : 50% de las transnacionales, 49% de "los bolivianos" y 1% ex trabajadores de YPFB. Este esquema de reparto accionarial con este alrededor del 50% de las acciones propiedad de los mencionados ciudadanos bolivianos se repitió, conforme a la Ley de Capitalización, en el momento en que se emprendió la privatización de las empresas públicas de otros sectores, de manera que el 50% de las acciones de cada una de ellas también pasaron (igual que el 50% de Andina, Chaco y Transredes) a ser administradas por las AFP.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ley de Hidrocarburos presentada por el gobierno de Goni, sin abjurar -no podía, eso habría sido inconstitucional- del principio de propiedad del estado boliviano sobre los hidrocarburos, se sacó de la chistera, sin embargo, para burlar en parte ese principio constitucional la ficción jurídica (que no es estrictamente ilegal, pese a todo) de que los recursos seguían siendo propiedad del estado mientras estuvieran en el subsuelo, pero que una vez en boca de pozo pasaban a ser propiedad de las empresas adjudicatarias (de ese modo las empresas recibían el derecho de explotación, pero también el de propiedad, aunque sólo en el momento en que los recursos salieran a boca de pozo), estableciéndose además sobre estas empresas adjudicatarias signatarias de los contratos un nivel de impuestos con destino al estado especialmente bajo (18% de los beneficios) que estaba destinado a captar así el interés de las empresas transnacionales (Repsol, Petrobrás...) para que invirtieran en Bolivia; unas empresas transnacionales éstas que se sintieron atraídas por el proceso de capitalización boliviano y efectivamente llegaron al país: bien entrando en las nuevas empresas fruto de la privatización (Andina, Chaco y Transredes) en calidad de socios estratégicos mayoritarios, o bien haciendo su entrada en el país con filiales propias (v.gr. Petrobrás Bolivia) comprando en algunos casos activos (v.gr. las refinerías de Petrobrás) o empresas al estado boliviano. &lt;br /&gt;La constitución boliviana, como se ha apuntado, no impedía ni impide la posibilidad de que se firmasen estos contratos para la explotación de la riqueza nacional, pero en su artículo 59.5 deja muy claro que estos contratos debían recibir la autorización expresa del parlamento boliviano para ser válidos. El gobierno de Sánchez de Lozada burló este principio argumentando que como los contratos se hacían con arreglo a y en el marco de la ley 1689, el que el parlamento aprobase esta ley (como así ocurrió, el parlamento boliviano la aprobó) validaba implícitamente también los contratos producidos al calor suyo. Con esa actuación lo que se hizo fue hurtar al parlamento la decisión sobre ellos, ya que éste sólo aprobó la ley y no los contratos, porque éstos nunca fueron sometidos a su autorización. &lt;br /&gt;Una estratagema tramposa ésta la del gobierno de Sánchez de Lozada que fue declarada ilegal por el Tribunal Constitucional de Bolivia, que en resolución de 7 de marzo de 2005 (a instancia de un recurso presentado por Evo Morales y otros dos diputados bolivianos más) declaró ilegales los contratos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con este historial, el decreto 28701 que firmó Evo el 1 de mayo y llamado de "nacionalización", no es para nada un norma expropiatoria o confiscatoria, por lo menos no a nivel general (en el caso de Petrobrás y la CLHB sí que podría entenderse que habrá algún tipo de expropiación, aunque parece que con acuerdo de indemnización con la empresa brasileña tal y como establece la constitución boliviana, en cualquier caso, ya se verá). Por contra, lo que fundamentalmente pretende es subsanar (contando además con la situaicón de facto generada) la situación de ilegalidad en la que se está produciendo la explotación de los yacimientos de los hidrocarburos del país, ya que los contratos que facultan la actividad de las empresas adjudicatarias son ilegales. El decreto 28701 lo que hace simplemente es, siguiendo la resolución del TC boliviano, recuperar la propiedad del estado sobre los hidrocarburos en boca de pozo, propiedad ésta que le había sido sustraída ilegalmente, pues los contratos con las empresas adjudicataras que fundamentan la actividad de estas tres empresas nunca fueron autorizados por el parlamento. En tal sentido, en el articulado del decreto lo que se hace es conminar a las empresas extranjeras a negociar nuevos contratos legales (que sean autorizados por el parlamento), fijando un periodo de tres meses para ello y estableciendo que en ese periodo de transición mientras se firman los nuevos contratos se aplicará un nuevo marco fiscal de manera que los beneficios de la extración del petróleo y el gas vayan (vía impuestos y bajo diferentes conceptos) al estado en un 82% (estableciendo pese a todo excepciones en función del rendimientos de los diferentes campos de gas y petróleo) y el 18% restante se quede para las empresas adjudicatarias (reparto inverso al que existía hasta ahora). Para nada se tocan los equipos ni los activos de las empresas privadas, puesto que el estado no tiene nada que decir sobre ellos. En este decreto, además de esta llamada a negociar nuevos contratos y de este nuevo marco fiscal para el periodo de transición, se incluyen varias medidas subsidiarias más, todas destinadas a asegurar por diferentes vías el control del estado de la industria de hidrocarburos del país. Una de estas medidas subsidiarias (a las que por lo visto los medios y los "chicos liberales" no prestaron atención en su momento, dudo que una gran parte de ellos se hubieran leído el decreto) se refería a las acciones "de los bolivianos" (aquel aproximadamente 49% primigenio del momento de la privatización) en las 3 empresas fruto del vaciamiento de YPFB. Es esta medida la que desarrolla el segundo decreto, que es, por tanto, reglamentador de este punto concreto del primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, este segundo decreto (decreto supremo 28711) lo que hace es precisar cómo se va a dar cumplimiento concreto a la medida en cuestión que ya estaba apuntada en el primer decreto. Fundamentalmente lo que viene a decir es que da tres días a las AFP para que traspasen al estado (a la refundada YPFB) las acciones a nombre de "los bolivianos" que gestionan en las 3 empresas privatizadas (las administran a modo de fideicomiso colectivo, como ya se ha referido).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En relación a esto, como se ha expuesto, hay que recordar que conforme a la Ley de Capitalización, durante el primer gobierno de Sánchez de Lozada (1993-1997) al llevarse a cabo la privatización de las empresas públicas (no sólo el vaciamiento de YPFB, sino también la privatización de las empresas estatales de otros sectores económicos) y para participar además del cuento chino ése del capitalismo popular thatcherita, se estableció que alrededor del 50% de las acciones en las nuevas empresas resultado de la privatización serían concedidas individual y nominalmente a todos los ciudadanos bolivianos mayores de edad en el momento de la privatización -1995- (y en algunos casos también se otorgaría parte de ellas a los antiguos trabajadores de las empresas públicas). Sin embargo, esta primera idea de distribución nominal fue desechada (se ha apuntado, v. gr. la dificultad de abrir millones de cuentas bancarias a nombre de otros tantos millones de ciudadanos a fin de transferir esas acciones a los bolivianos), de esta manera, y constatándose además las suspicacias que algunos sectores sociales y políticos estaban expresando en contra de otro de los proyectos del gobierno de Goni (la reforma del sistema de pensiones), se decidió entonces unir ambos proyectos: privatización de empresas estatales y reforma del sistema de pensiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En relación a esto, señalar que como complemento a la implementación del modelo neoliberal general aludido, el gobierno de Sánchez de Lozada había decidido reformar también el sistema de pensiones. Hasta ese momento el modelo de pensiones existente en Bolivia era un sistema de reparto de beneficios definido -SRBD- (público más fondos privados auxiliares) básicamente como el que tenemos en España, en el que los trabajadores activos pagan las pensiones de los jubilados (produciéndose así una transferencia de renta de carácter intergeneracional) y siendo además el estado a través de los organismo tipo Seguridad Social el que se encarga de gestionar el capital que acumulan los activos y que es el que se transfiere a los jubilados en concepto de pensiones. A comienzos de la década de los 90 este sistema en Bolivia se encontraba en bancarrota debido fundamentalmente a una altísima corrupción y a un extendido fraude, así como a falta de cobertura. En este sentido, la reforma del sistema de pensiones era una necesidad perentoria. &lt;br /&gt;Para efectuar la reforma (y al igual que otros países del entorno como Perú, Colombia...) el gobierno de Sánchez de Lozada acudió al sistema de capitalización individual de contribución definida -SCICD- (privado) que es el modelo que la dictadura de Pinochet estableció en Chile en la década de los 80 y que parecía haber dado resultados positivos (aunque muy muy relativos; en tal sentido, a pesar de que ha sido un sistema que se ha mostrado sostenible y resistente a la corrupción, el modelo SCICD chileno apenas alcanza a la mitad de la población, una cobertura netamente deficiente, lo que ha llevado a que el sistema asistencial estatal que teóricamente era transitorio haya tenido que hacerse fácticamente permanente al no ser capaz el SCICD de proporcionar seguro más que a la mitad de la población).&lt;br /&gt;El caso es que Sánchez de Lozada vista la experiencia chilena decidió sustituir el sistema de reparto vigente en Bolivia hasta ese momento por uno de capitalización individual. En este sistema de capitalización individual (tipo chileno) los trabajadores en activo están obligados a contribuir a una cuenta de jubilación, pero ésta es de carácter individual (el activo se paga su propia pensión mediante el capital que acumula con las contribuciones que hace durante su vida laboral), su dinero no sirve para pagar las pensiones de los ya jubilados, sino que es sólo suyo, aunque no podrá acceder a él (salvo casos especiales) hasta que se jubile, y además el dinero de estas cuentas particulares no es administrado por el estado a través de organismos de previsión social como en el SRBD, sino que tiene gestión privada de tipo financiero. &lt;br /&gt;Al ponerse en práctica en Bolivia este modelo SCICD, todas las cuentas individuales de jubilación de los trabajadores en activo propias del nuevo sistema se integraron en el Fondo de Capitalización Individual (FCI) que como se ha dicho no es administrado por el estado, sino por dos entidades privadas (las Adminitradoras de Fondos de Pensiones, AFP) que son las que gestionan e invierten (con limitaciones) el dinero de los trabajadores activos a fin de incrementar el capital que van acumulando y con el que en su momento los activos costearán su jubilación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la hora de implementar un sistema de pensiones nuevo (como el caso de Bolivia cuando Goni decidió pasar del SRBD a SCICD) queda el problema de arbitrar un mecanismo de transición entre el nuevo sistema y el viejo, ya que existe el problema de las personas ya jubiladas o de las que ya casi han agotado (o incluso empezado) su vida como trabajadores activos. Ante esta necesidad, Goni aprovechó para ello, como se ha apuntado, el proceso de privatización que tenía entre manos y ligó, por tanto, la privatización de las empresas públicas a la implementación del nuevo sistema de pensiones. &lt;br /&gt;Así, junto al FCI se creó también el Fondo de Capitalización Colectiva (FCC) que al igual que el FCI también gestionan las AFP. Este FCC no se creó propiamente dinero, sino con las acciones (aproximadamente el 50% de cada una, como se ha señalado) de las nuevas empresas fruto de la privatización del sector público. Unas acciones que no son de las AFP, sino que según la Ley de Capitalización son propiedad de los ciudadanos bolivianos mayores de edad en el momento de la promulgación de la ley; las AFP sólo las gestionan. &lt;br /&gt;Se fijó por ley que el destino del FCC administrado por las AFP sería el de pagar una pensión de jubilación a los bolivianos que a fecha de 1995 fueran mayores de edad (que de hecho eran los mismos a los que se "cedía" el 50% de las acciones de las privatizadas según la ley de Capitalización), ya que éstas personas (algunas de hecho por estar ya jubiladas) no iban a tener oportunidad (o por lo menos no las mismas) de asegurarse bajo el nuevo sistema de pensiones una jubilación en el FCI. Esta pensión (el bonosol) se fijo por ley en alrededor de 248 dólares anuales (de entonces), cuyos beneficiarios serían los ciudadanos aludidos desde el momento en que llegaran a los 65 años (algo un poco cínico, pese a todo, ya que la esperanza media de vida de los bolivianos apenas rebasa los 60 años, y en aquel entonces casi ni llegaba a esos 60). El pago del bonosol sería efectuado por las AFP con el dinero que obtuvieran de la gestión de las acciones de las privatizadas (en principio, de los dividendos que éstas produjeran), sin embargo aquí había una trampa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente cuando se produjo el proceso de capitalización de las empresas públicas Goni deseaba una privatización total de esas compañías, sólo que ante las críticas que podía suscitar esa privatización 100% utilizó el canelo de que aproximadamente la mitad de las acciones de las privatizadas se cedería (de hecho, se cedió) a "los bolivianos", sin embargo al establecer por ley que el bonosol sería de 248 dólares lo que estaba haciendo era asegurar que al final ese 50% de las acciones de las empresas que realmente no se había privatizado (era un volumen de acciones que se había transferido desde el estado -YPFB-, pero no se habían vendido, simplemente se habían traspasado a nombre de "los bolivianos" y entregadas en fideicomiso a las AFP) acabarían privatizándose a posteriori. Esto es así, porque por lo visto, según cálculos, para pagar la primera anualidad del bonosol harían falta (al estar el monto del bonosol fijado por ley en 248 dólares) alrededor de 90 millones de dólares, mientras que los dividendos de las acciones de las privatizadas que gestionaban las AFP apenas alcanzaban 45 millones. Con estos datos, se era consciente de que los dividendos no bastarían para pagar el bonosol, siendo la salida natural (evidentemente) para asegurar el pago, la venta (privatización, ahora sí) paulatina de esas acciones para poder seguir pagando el bonosol. De esta manera, para pagar el bonosol el primer año haría falta el dinero de los dividendos + el generado por la venta de una parte de las acciones; y al año siguiente lo mismo, y así sucesivamente. De este modo, el destino del FCC era desaparecer, ya que su patrimonio (las acciones de "los bolivianos") debería ir vendiéndose poco a poco para pagar año a año el bonosol, llegándose a un momento en el que no quedaría nada que vender, porque se habrían vendido todas las acciones (situación ésta que debía coincidir con el momento en el que muriera el último de los bolivianos propietarios de las acciones, el último de los bolivianos que eran mayores de edad cuando se promulgó la ley de capitalización; ya que los beneficios de las acciones entregadas al FCC estaban destinados sólo a ellos, ya que todos los bolivianos que nacieran después o que eran menores a esa fecha podrían costearse su jubilación a través del FCI del nuevo sistema de pensiones y no necesitarían -en principio- de la existencia de un FCC). &lt;br /&gt;Sinceramente, aunque no comulgue con el proceso de privatización al que respondía, ni con los fundamentos de un sistema de pensiones SCIBD a la chilena, así expuesto a nivel teórico, este modelo de transición entre un sistema y otro que fue establecido con el FCC me parece que está bastante bien pensado y que podía haber funcionado (aunque hubo varios estudios que afirmaron que los cálculos sobre la vida del FCC estaban mal hechos y el FCC se habría evaporado en menos de 20 años, sin aguantar los más 50 que requería para ser capaz de subsistir hasta que muriera el último boliviano beneficiario del bonosol). &lt;br /&gt;Además, esta idea del destino final del FCC que tenía Goni no era un plan al tuntún, sino que estaba perfectamente orquestado siguiendo las tesis neoliberales (las únicas admitidas por los establishment de más de medio planeta por aquellos años y aún hoy) que no tienen porqué estar totalmente equivocadas, al menos en parte. Así, y bajo este prisma, el FCC era un instrumento para dos cosas, ya apuntadas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1)Desmantelar el viejo sistema de pensiones actuando de colchón financiero para los ciudadanos que no podían acogerse al nuevo, bien porque hubieran agotado su vida laboral y ya estuvieran jubilados o bien porque ésta ya hubiera empezado en el momento en el que se implantó el nuevo sistema (esto es así, porque hay que notar que en los sistemas SCIBD no se contemplan ni pensiones no contributivas, ni nada por estilo; en tal sentido el FCC cumplía ese papel).&lt;br /&gt;2)Lograr la privatización completa del sector público, aunque esta privatización fuera diferida en el tiempo: el 50% en el momento de la capitalización y el 50% restante posterior y paulatinamente a medida que las AFP fueran vendiendo (privatizando) las acciones de las empresas depositadas en el FCC.&lt;br /&gt;El que al final y según este plan el FCC terminara desapareciendo no era ningún problema, de hecho se deseaba su desaparición, ya que además de lograrse con ello la privatización 100% de las empresas públicas, con la venta de ese volumen de acciones que integraba el FCC se lograría la dinamización del mercado nacional de capitales y consiguientemente la activación económica general. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, este superplán neoliberal de Goni para completar la privatización total vía bonosol del sector público, reformando además de paso el sistema de pensiones con una propuesta mucho más vendible electoralmente (de hecho el primer pago del bonosol se hizo precisamente en la campaña electoral del 97), tropezó con muchos obstáculos, algunos de carácter técnico. &lt;br /&gt;Así, debido quizá al reducido tamaño de la bolsa de La Paz, los problemas de inseguridad y corrupción de la misma, así como las turbulencias financieras que golpearon la región en los últimos años de la década de los 90 (crisis financiera asiática, suspensión de pagos rusa, efecto "samba", efecto "tango"... del mismo modo que -y en relación con algunos de esos fenómenos- la caída de la economía boliviana en crisis económica) las empresas fruto de la privatización no llegaron nunca a inscribir en la bolsa las acciones. Esto es importante subrayarlo. Por lo visto (v. gr. en el caso de las 3 empresas del sector de los hidrocarburos) las acciones de las empresas adjudicatarias Chaco, Andina y Transredes (el 100% de esas acciones, el 50% de los socios transnacionales extranjeros y el volumen de "los bolivianos" y que pasaron al FCC, más las de los trabajadores, todas) no eran acciones plenamente bursátiles, sino de tipo nominal, ya que en el momento en que se produjo la privatización las transnacionales no pagaron al estado ni un duro por ese 50% de las acciones que iban a pasar a dominar en las tres nuevas empresas resultado de la privatización, sino que el estado se las entregó a cambio únicamente de compromisos de inversión (de hecho, se estimó que el valor de las nuevas empresas sería el compromiso de inversión que las transnacionales se comprometierán a hacer en ellas, duplicado en un número determinado de años). Se pensaba que posteriormente y a decisión de las propias tres empresas nuevas, las acciones deberían inscribirse en la bolsa, pero eso no se produjo. No parece que estuviera en el ánimo del plan privatizador de Goni, el que estas empresas no salieran a bolsa, sino que probablemente Sánchez de Lozada esperaba que esta situación fuera algo temporal y no perpetuo, ya que si no no habría podido llevarse a cabo el plan de desaparición progresiva del FCC que suponía el establecimiento del bonosol de 248$ y que tenía en mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todas estas dificultades, la "operación bonosol" de Goni empezó a descarrilar. Así, para pagar la primera anualidad (1997) del bonosol, las AFP al no tener suficiente con el dinero de los dividendos de las acciones pensaron en vender parte de las acciones (el plan funcionaba), pero al no existir precio de mercado para las mismas al no cotizar las acciones en bolsa, las acciones que disponían las AFP en el FCC no tenían precio al que venderse (el plan empieza a no funcionar). De esta manera, para el pago del bonosol del 97 (y ante el hecho de que los dividendos de las privatizadas no cubrían, como se ha señalado, el monto aludido de 90 millones de dólares) se optó porque las AFP suscribieran (como solución coyuntural sólo para ese año) un crédito con la banca nacional (crédito que por lo visto se concedió a ¡¡¡más del 11% de interés!!!) para hacer frente al pago de la anualidad. &lt;br /&gt;Al año siguiente la acalorada historia de los partidos políticos bolivianos durante el fin de siglo, los efectos del poco funcional sistema de elección presidencial, así como los propios resultados de las elecciones presidenciales bolivianas; añadieron a los obstáculos mencionados uno político de primer orden para la llegada a buen puerto de la "operación bonosol" que hizo que esta operación (casi) definitivamente fracasara. Así, el candidato del Movimiento Nacionalista Revolucionario -MNR- (el partido de Goni) no fue elegido en las elecciones de ese año y el nuevo presidente electo, Hugo Bánzer, puso el grito en el cielo ante la deuda del crédito que habían contraído las AFP para pagar el bonosol del 97, argumentándose además con retorica nazi-neoliberal desde algunos sectores del pacto cuatripartito que sostenía al gobierno Bánzer, que tal y como estaba diseñado, el bonosol "era un desperdicio de inversión y capital en gente improductiva cuyo único y dudoso mérito era el de haber llegado a viejos" (por los jubilados). De esta manera, el gobierno de Bánzer prohibió directamente (al margen de las dificultades apuntadas que de orden fáctico existían para ello) a las AFP vender las acciones del FCC; y agarrándose a los estudios que afirmaban que con el pago del bonosol el FCC se evaporaría por completo en menos de 20 años, suspendió fulgurantemente el bonosol y mediante la nueva Ley de Propiedad y Crédito Popular se abolió dicho bonosol. Con esta nueva ley se estableció que sólo el 30% de las acciones del FCC serviría para pagar una nueva pensión a los que llegaran a 65 años, pensión que sustituiría al bonosol. Esta nueva pensión (llamada bolivida) no tendría un monto fijado por ley (como el bonosol) sino que su cuantía sería el resultado de dividir cada año entre el número de beneficiarios el dinero que hubiera rentado vía dividendos ese 30% de las acciones del FCC; se estableció así con la idea de que no ocurriera nunca el que se tuviera que recurrir a un crédito para hacer frente al pago de la pensión, como había ocurrido con el bonosol en 1997. Eso hizo que el monto del bolivida pagado durante el gobierno Bánzer fuera de alrededor de 60 dólares (frente a los 248 $ del bonosol), una cuantía especialmente baja, ya que sólo salía de los dividendos de las acciones del FCC (y sólo del 30% de ellas). Así, este mísero bolivida (del que de hecho, se llegaron a pagar dos giros sin problemas mientras estuvo vigente) no tuvo los problemas de sostenibilidad del bonosol, ya que no tenía un monto fijo, sino que éste dependía de los dividendos de las privatizadas, y además dependía de ellos de manera única, porque el gobierno había prohibido a las AFP (pagadoras del bolivida como antes del bonosol en tanto que gestoras del FCC) que ese 30% de las acciones del FCC fuera vendido. &lt;br /&gt;La misma ley estableció que el 70% restante de esas acciones del FCC (las "acciones populares") se distribuiría directamente, de manera nominal y sin esperar a que llegaran a los 65 años, entre los bolivianos mayores de edad en el momento de la privatización. Este reparto de las "acciones populares" era algo extraño. Quién optase por recibir su "acción popular" luego no recibiría el bolivida (el ciudadano tenía que optar por recibir el bolivida cuando se jubilase o su "acción popular" en ese momento) pero si un ciudadano optaba por la "acción popular" no podría venderla (los problemas técnicos para ello seguían presentes), sino que parece que la idea era (el gobierno Bánzer por lo visto nunca tuvo claro realmente el destino de las "acciones populares", por lo menos yo nunca lo entendí), que las "acciones populares" sirvieran para poder ser utilizadas como garantía con las que estos ciudadanos pudieran solicitar microcréditos que dinamizasen la actividad económíca del país. &lt;br /&gt;Un plan éste el de Bánzer que suponía un freno al proyecto neoliberal de Goni, pero que no lo sustituía de manera decidida por otro (se puede decir que según la ley de Bánzer se acabaría por privatizar el 70% de las acciones del FCC, pero el restante 30% permanecería intacto), sino que se limitaba a parchearlo cutremente a tenor además de los intereses electorales de la corrupta partitocracia boliviana de entonces. Quizá por eso (y más allá del resultado de las elecciones de 2002) la reforma Bánzer fracasó a medio plazo: el reparto de las "acciones populares" realmente nunca se llevó a cabo y la cuantía del nuevo bolivida se reveló como tremendamente insuficiente a la hora de procurar un nivel de subsistencia digna a los jubilados beneficiarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las cosas, tras la muerte de Bánzer en el ejercicio de la presidencia de la república y su sustitución en el cargo por el vicepresidente Jorge "Tuto" Quiroga, en las elecciones presidenciales de 2002 fue elegido presidente el candidato del MNR, Gonzalo Sánchez de Lozada (&lt;em&gt;again&lt;/em&gt;), que inició entonces su segundo gobierno tras el de 93-97. &lt;br /&gt;Con su llegada al poder, Goni intentó recuperar el espíritu original de las medidas de privatización de su primer gobierno. De esta manera, abolió inmediatamente el bolivida y las acciones populares (acciones que pese a todo no se habían llegado a repartir) y mediante la Ley 2427 del Bonosol reimplantó nuevamente el bonosol de 240$ aprox. (ése era el monto establecido por dicha ley para el quinquenio 2003-2007) y además añadió al reimplante del bonosol el beneficio del pago (con cargo también al FCC) de los gastos funerarios de los bolivianos que muerieran antes de llegar a los 65 y que por tanto no pudieran beneficiarse del bonosol (cubriendo en parte así la crítica que se había hecho acerca de la disparidad entre la la edad establecida para el cobro del bonosol y la esperanza media de vida boliviana). Sin embargo, como todos los problemas que habían impedido la venta de las acciones seguían presentes y las AFP no podían fácticamente vender las acciones que custodiaban y gestionaban en el FCC, puesto que las empresas capitalizadas no cotizaban en bolsa, se estableció la posibilidad legal (en principio, temporal) de que para pagar el bonosol el FCC pudiera vender (no a precio de mercado, imposible ya que las acciones seguían sin estar inscritas en bolsa, sino al de capitalización, o sea a un calculo en relación a las inversiones que las transnacionales se comprometieron a hacer en el momento en el que entraron como socios estratégicos en las privatizadas) parte de las acciones de "los bolivianos" al FCI (las cuentas individuales de jubilación). Aunque esta posibilidad fue abrogada posteriormente tras la huida del país de Goni tras los sucesos de la "guerra del gas", en los meses finales de 03 (mientras estaba vigente) el FCC vendió efectivamente parte de las acciones al FCI y con el dinero de esa venta más el de los dividendos se pagó el bonosol de 2004 y 2005. Esto pasó a complicar más el embrollo, ya que entonces los bolivianos a los que no se les concedió las acciones en el momento de la privatización (porque no eran mayores de edad) ya que ellos lo que tenían que hacer era seguir el nuevo sistema de pensiones aportando al FCI, pasaron a tener metida parte de su inversión en acciones de las privatizadas (embrollo que se ha corregido en parte al conseguir el nuevo gobierno de Bolivia la devolución del FCI de las acciones que le vendió el FCC, factible tras una carambola en una de las empresas privatizadas que le proporcionó dinero para que el FCC readquiriera las acciones vendidas al FCI).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para comprender bien el marco en el que se concibe el decreto de nacionalización, así como el segundo decreto, además de toda esta historia de la "operación bonosol" (y todas sus implicaciones) de Goni y la odisea bonosol-bolivida, hay que hacer referencia también a un hecho adicional muy importante que se refiere al poder de las AFP. Así, las AFP al ser las gestoras de las acciones que "los bolivianos" tienen en las privatizadas y que integran el FCC, también ejercían (como administradoras de esas acciones) los derechos que éstas últimas conferían a sus titulares en los consejos de administración de las empresas. &lt;br /&gt;De esa manera, las AFP han estado designando 3 de los 7 miembros de los consejos de administración de Chaco, Andina y Transredes (así como de las privatizadas de otros sectores). Es por ello, que estas 3 empresas (del mismo modo que otras capitalizadas) son coto privado de las decisiones de 4 gatos, ya que al no cotizar en bolsa no son controladas por el mercado (aun cuando sabemos que el control del "mercado" es bastante limitado y suele responder también sino a 4, sí a 10 o 12 gatos), ni tampoco lo son por parte del estado. Lo son por parte de las transnacionales extranjeras por un lado (que designan los otros 4 consejeros) y por las AFP por otro, algo peligroso habida cuenta de que (por lo menos en España) las grandes empresas industriales suelen estar también controladas por la banca en virtud del complicado juego de partipaciones accionariales cruzadas que las entidads financieras tiene en ellas (vease La Caixa+Gas Natural+Repsol... a propósito de la operación sobre Endesa). Es por ello, que la connivencia entre transnacionales + AFP (una de ellas controlada por el BBVA) no es para nada descabellada, y es bastante peligrosa para los intereses de todos aquellos que no sean ellos y ellas.&lt;br /&gt;Es a esta situación de poder de las AFP en los consejos de administración a la que fundamentalmente pretende responder el segundo decreto (28711), que para nada supone la destrucción de la mayoría de los efectos de los procesos de capitalización y de reforma de las pensiones.&lt;br /&gt;En tal sentido, en los decretos mencionados se hace referencia explícita a que con ellos, además de no estar quitándose las acciones a nadie (siguen siendo de "los bolivianos"), sino que simplemente lo que ocurre es que el estado a través de la refundada YPFB asume la gestión que hasta ahora venían haciendo de ellas las AFP (cumpliendo además con ello con una de las propuestas que se aprobaron en el referéndum de 2004 cuando, entre otras cosas, se preguntó explícitamente a los bolivianos si querían que el estado se hiciera cargo de esas acciones; a pesar de existir el problema ético-político de que se preguntara a toda la población sobre unas acciones que pertenecían sólo a una parte de ella -a los bolivianos que eran mayores de edad en 1995-). Tampoco se está poniendo en cuestión, al menos no con este decreto, el modelo de sistema de pensiones SCICD que conforma el binomio FCI+FCC, porque en el articulado de este decreto se dice clarísimamente que el estado (que es el que ahora, a través de YPFB, gestionará las acciones de "los bolivianos"), transferirá puntualmente el dinero de los dividendos de esas acciones al FCC, a fin de que las AFP sigan pagando el Bonosol. Con esto queda bastante patente que con este decreto el gobierno boliviano no quiere meterle mano a los dividendos de las acciones de los bolivianos, ni al sistema de pensiones en sí, lo que le interesa y lo que viene buscando es el control de la industria petrolera. El estado quiere gestionar esas acciones, porque desea ejercer los derechos que ellas confieren en los consejos de administración de las privatizadas (de hecho, sólo con este paso de asumir la gestión de las acciones de los bolivianos el estado -vía YPFB- pasará a designar 3 de los 7 consejeros de Andina, Chaco y Transredes).&lt;br /&gt;Obviamente para lograr el control de las tres empresas no basta con esta medida de asumir la gestión de las acciones de los "bolivianos", y es que el decreto "de nacionalización", así como incluía la medida que es implementada con el segundo decreto, también apunta otras medidas entre las cuales una de las que parecen más importantes es la de que el estado nacionalizará acciones hasta gestionar la mitad más 1 de la Andina, Chaco, Transredes, la filial de Petrobrás en Bolivia y la CLHB. No se especifica cómo, con lo que es de esperar que se dicten nuevos decretos de concreción. De todas maneras, al ser relativamente pequeño el volumen de acciones que, una vez asumida la gestión de las que administraban las AFP, el estado boliviano necesitaria para controlar el 50% + una en Andina y Chaco (las acciones de "los bolivianos" en estas están prácticamente intactas respecto del 49% original), algo más en el caso de Transredes, probablemente lo que se haga sea obligar a las empresas a inscribir de una vez las acciones en bolsa e ir comprando allí acciones hasta alcanzar la mitad más una establecida en el primer decreto (una mecánica ésta que se parecería mucho a la que realizó en Chile el presidente democristiano Frei en los 60 con el proceso de chilenización del cobre, proceso muy diferente del de la nacionalización que intentó Allende). En cualquier caso, tampoco es de extrañar que se intente alguna medida de otro tipo, ya que el decreto habla de "controlar" y no de la titularidad o de la propiedad de ese 50% + 1 de las acciones. En el caso de la CLHB (también afectada por el decreto y empresa totalmente privada en la que el estado boliviano no tenía ninguna acción) el gobierno boliviano ya parece haber llegado a un acuerdo para constituir una nueva sociedad con el consorico peruano-alemán dueño de CLHB en el que el estado entre como socio mayoritario con el 51% de las acciones. Donde parece estar más complicado el tema es en el caso de la filial de Petrobrás en Bolivia, en la que el estado no tiene participación alguna (no como en las tres privatizadas). En este caso de Petrobrás, parece ser que sí podría terminarse (sobre todo porque está el complicado tema de las dos refinerías que el estado vendió a Petrobrás) con algún tipo de medida expropiatoria, no creo que confiscatoria. En cualquier caso son especulaciones, ya se verá, probablemente con nuevos decretos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que parece fuera de toda duda es que el decreto de "nacionalización" es fruto de una cuidada estrategia, y que pese a lo que no se cansan de afirmar algunos, desde luego no es una decisión personal de Evo tomada tras una conversación de media hora con Hugo Chávez (a este paso, ¿cuándo van a decir que Chávez tiene poder también de cambiar la dirección del frente polar o el calentamiento de los océanos?, total ya) como los grandes medios de las prensa española quieren hacer creer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el momento no he juzgado las medidas de Evo, aunque desde luego el que se pusiera fin a una situación en la que las empresas que explotan los principales recursos del país fueran controladas sólo por dos AFP (controladas a su vez por bancos) junto a un puñado de empresas transnacionales (y más sabiendo como sabemos de las relaciones incestuosas que mantienen la banca y las principales empresas industriales como se ha referido para el caso español) con el peligro que ello supone para realizar cambalaches ilegales (de hecho, hace años hubo un escándalo al intentar uno de los presidentes de las AFP bolivianas manejar las acciones del FCC con vistas un beneficio personal en ellas) es algo que, en general, me parece bien.&lt;br /&gt;De todas maneras, es muy pronto para juzgar los beneficios o costes del proceso emprendido por el gobierno Morales, fundamentalmente porque el proceso no está acabado. De hecho, tal y como está ahora, las medidas de Evo además de tener importantes lagunas parecen plantear también algunas incoherencias, ya que v. gr. no entiendo muy bien que, si su deseo es seguir con el bonosol -fijado hasta 2007 en 248$- tal y como evidencia la disposión del segundo decreto que dice que YPFB entregará al FCC los dividendos de las acciones que ahora gestiona para que las AFP puedan seguir pagando el mencionado bonosol, cómo va a poder hacerse frente a este pago sin vender las acciones de "los bolivianos" (algo que desde luego el gobierno Evo no tiene ninguna intención de hacer). En otras palabras, si en el pasado los dividendos de las privatizadas no eran suficientes para pagar el monto de la anualidad del bonosol y según el plan de Goni iba a ser necesario vender parte de las acciones cada año para hacerlo, es de esperar que tras la imposición (mediante el decreto 28701) de un régimen fiscal mucho más pernicioso para esas empresas (82 a 18% para el periodo de transición, más lo que se establezca posteriormente para los nuevos contratos, en el caso de que éstos se firmen) menos productivos resulten los dividendos que generen. Así, que mucho me temo que al estar todos los procesos (privatización, reforma de pensiones,...) tan interrelacionados desde su inicio y sobre todo con tantos parches (todas esas idas y venidas con el bonosol y el bolivida, que por otra parte recuerdan mucho a la matucaña que la clase política española suele utilizar respecto de muchos asuntos legislativos en los que como dice Irene pocas veces tiene la decisión de llevar a cabor verdaderas reformas cuando éstas son verdaderamente necesarias, y que sin embargo, suple su falta de decisión con ejemplos traperísimos de parcherismo político y legislativo, como es el caso de la situación de la educación o la vivienda), todo está tan interrelacionado digo que, o Evo le mete mano en serio al sistema de pensiones bien permitiendo la liquidación del FCC según el plan de Goni (que pese a formar parte de un proyecto neoliberal, no me parece tan mal pensado), algo que parece no estar en su ánimo cuando lo que pretende es el control de la industria de hidrocarburos, o bien lo vuelve a reformar quizá volviendo a un sistema público tipo SCBD, haciéndolo sobre bases más sólidas y eliminando antes el grave problema de corrupción de la administración boliviana (un problema éste el de la corrupción que, hasta cierto punto, se había conseguido mantener a raya con el recurso a las AFP para gestionar FCI y FCC). Lo que está claro es que tal y como está actualmente el modelo no es sostenible, ya que no es sino un conjunto de restos de un proyecto de privatización no fraguado, pero tampoco sustituido y al que se le ha ido prolongado la vida socioeconómica y política a fuerza de remiendos (el lío de la sustitución de bonosol por bolivida aún fue más largo y llegó a la justicia boliviana; por no hablar de la madeja en la que se enredó el gobierno Bánzer con las "acciones populares") legislativos que realmente no sirven a los intereses del pueblo de Bolivia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo al principio, lo que sí ha quedado perfectamente claro este último mes es la indecencia de la mayor parte de la clase política y mediática española (y de otros ámbitos) que no han dudado en falsear, azuzar y manipular casi lo que les ha dado la gana.&lt;br /&gt;Han presentado el segundo decreto casi como si lo que el gobierno Morales estuviera haciendo fuera expropiar las acciones del mismo BBVA, no parándose a contar de quién eran realmente las acciones que gestionaban esas dos AFP. Así, el tema de que para las AFP éste no era un asunto ni muy grave ni muy pernicioso (algo sí, ya que las AFP cobran comisiones según el volumen de capital que administran y si ya no administran las acciones de Andina, Chaco y Transredes sus comisiones bajaran algo) fue casi totalmente obviado. Hay que decir en relación a ello que, aunque ya no gestionen las acciones de Andina, Chaco y Transredes que son las que han pasado a gestionarse por parte del estado vía YPFB, las AFP siguen gestionando en el FCC las que los bolivianos recibieron del 50% de las demás empresas privatizadas de otros sectores; por eso los representantes de las AFP no se escandalizaron mucho por el segundo decreto -ya lo hicieron Solbes y compañía por ellos- y se limitaron a pedir (a río revuelto...) "a cambio" -como si fuera un intercambio de cromos- que se les ¡¡¡¡¡¡¡¡librase de la obligación de pagar el bonosol!!!!!!!! -¿y qué más? como si tras la asunción por parte del estado de la gestión de las acciones de Andina y las otras dos las AFP se hubieran quedado sin nada (sin el resto de las acciones de otras empresas que siguen estando en el FCC, además del hecho de que el estado les va a seguir entregando los dividendos de las acciones que va a gestionar ahora) para pagar el bonosol; hombre "librar de pagar el bonosol", si se les libra de pagar el bonosol ¿para qué van a seguir gestionando el FCC si éste se concibió sólo y exclusivamente para pagarlo?). &lt;br /&gt;Han acusado al gobierno de Bolivia poco menos que de robar y expropiar (para algunos términos equivalentes) a Repsol cuando lo cierto es que son los directivos de Repsol (a través de su filial allí) los que están encausados por haber registrado (creo que en la bolsa de Nueva York) a nombre de la empresa reservas gasíferas del subsuelo boliviano, no respetando con eso ni siquiera la ficción jurídica inventada por el primer gobierno Goni en el que se otorgó a las empresas adjudicatarias el derecho de propiedad en boca de pozo (pero no en el subsuelo, ya que eso habría sido abiertamente inconstitucional). &lt;br /&gt;Han acusado al gobierno de Bolivia de utilizar al ejército para vigilar las instalaciones industriales de las empresas adjudicatarias. Y es verdad que el gobierno de Bolivia utilizó al ejército, lo que no se cuenta es que la medida de utilizar a las fuerzas armadas para vigilar las intalaciones y los pozos queda contextualizada al conocer que están abiertas varias investigaciones judiciales (además del tema de las reservas inscritas como propias por Repsol) acerca del contrabando de hidrocarburos que varias empresas presuntamente habrían estado llevando a cabo en Bolivia valiéndose de los casi inexistentes controles sobre producción que efectuaban los restos de la antigua YPFB sobre las extracciones y descubrimentos de las empresas privatizadas.&lt;br /&gt;Han acusado al gobierno de Bolivia de desplegar una retórica agresiva, llena de amenazas y de ultimátums. Y es verdad que en el primer decreto se dice que si en tres meses las empresas adjudicarias no han formalizado nuevos contratos tendrán que marcharse del país. ¿Y por qué utiliza Evo la amenaza y el ultimátum ordenando además al ejército tomar y vigilar los campos de gas y petróleo?, pues porque es lo que se suele hacer con los que se han creído que están por encima del bien y del mal. Es que hay antecedentes a propósito que pocos cuentan, oiga. Hay que recordar que prácticamente (prácticamente) la misma medida que ha adoptado Evo con el decreto "de nacionalización" había sido (tras la resolución del TC boliviano declarando ilegales los contratos firmados con las adjudicatarias) adoptada en la ley de Hidrocarburos que el gobierno del presidente interino Eduardo Rodríguez aprobó en 2005 (ley 3058, de Hidrocarburos). Ya en esa ley se establecía (partiendo de la nulidad de los contratos que se apoyaban en la ley 1689) la obligatoriedad de que las empresas negociaran nuevos contratos con arreglo a la ley, y se les dio para ello (como en el decreto 28701) tres meses para hacerlo. Dicho periodo fue ignorado por las empresas. Aún así, el presidente Rodriguez volvió a dar otros 180 días de plazo, y puesto que estas empresas por lo visto se creían intocables, lo voliveron a ignorar y se le siguieron riendo. Con este recuerdo, era obvio que el gobierno Morales no iba a emplear parabienes precisamente a la hora de tratar con estos elementos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a todo, estas acusaciones hechas desde empresas, políticos y medios de opinión (en sentido amplio) llegan al completo cinismo cuando a coro invocan para hacer frente a las medidas del gobierno Morales la sacrosanta "seguridad jurídica".&lt;br /&gt;Claro, seguridad jurídica, pero ¿para quién? ¿Qué seguridad jurídica pueden invocar estas empresas que han estado actuando en la ilegalidad? Porque no estamos hablando de que se haya firmado una ley nueva que cambie las condiciones en las que las empresas firmaron los contratos. No. Los contratos se firmaron cuando la constitución boliviana estaba plenamente vigente y, en tal sentido, son ilegales desde su inicio. Es por ello, que puede afirmarse que más que verdadera seguridad jurídica (no retroactividad de las leyes, necesidad de publicidad...) lo que parecen reclamar quienes exigen seguridad jurídica para estas empresas es algo así como una bula para seguir actuando al margen de la ley. ¿Seguridad jurídica para no respetar las leyes, por encima de ellas la constitución? Seamos sinceros a las empresas transnacionales el único interés y preocupación que manifiestan por el régimen jurídico es por aquel que les garantice que no podrán ser tocadas (por algo en la OMC se vuelve a atacar con una nueva edición del fallido AMI) y la chulería con que han actuado y actúan en Bolivia es un ejemplo.&lt;br /&gt;De todas maneras cuando tras la resolución del TC boliviano empezaron a reclamarse medidas contra las empresas que estaban actuando en la ilegalidad (que fue el momento en el que las empresas transnacionales empezaron a invocar su particular sentido de la "seguridad jurídica") las empresas encontraron a un aliado en el entonces presidente boliviano Carlos Mesa, el cual se resistió a promulgar la nueva ley de hidrocarburos (fruto de un mandato popular expresado en una de las cuestiones del referéndum que él mismo convocó) defendiendo que ante todo debía respetarse la seguridad jurídica para no espantar las inversiones del país. Así, aún admitiendo que los contratos firmados eran ilegales, Mesa defendió que éstos no debían anularse, sino que lo que había que hacer era dejar que cumplieran su vigencia temporal y, en todo caso, ocuparse de firmar nuevos contratos legales en el caso de que se encontrasen nuevos yacimientos de gas o petróleo, pero en ningún caso tocar los ya firmados.&lt;br /&gt;Esta posición de Mesa evidenciaba (más allá de los diversos elementos argumentales que puedan apreciarse en ella) un descarado apoyo a una política y forma de actuación de actos consumados. Una acción ésta que, pese a poder resultar funcional en según qué contextos, puede ser muy peligrosa y hasta mezquina en otros. Así, en el caso boliviano la postura de Mesa defendiendo que había que respetar los contratos ya firmados (pese a ser ilegales) y dejar que consumieran su duración tiene dos puntos de censura claros:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1)Los contratos éstos ilegales firmados fundamentalmente en la segunda mitad de los 90, tienen una duración de alrededor de 30 y 40 años (nada menos), en tal sentido esperar a que se cumpla el tiempo de su vigencia y posteriormente firmar nuevos contratos es algo bastante absurdo. ¿De qué les servirá a los bolivianos restaurar la legalidad de la explotación de los hidrocarburos dentro de 40 años? ¿Quedará gas dentro de 40 años? A mi entender una mayoría de bolivianos intuyen que no, que para entonces los yacimientos puede que estén agotados o muy mermados, y precisamente lo que muchos bolivianos no quieren es que la riqueza que se esconde en el subsuelo de Bolivia se esfume sin beneficiar todo lo posible al país; que se esfume como se esfumaron las riquezas metalíferas cuando como se agotaron las vetas de las minas de Potosí tras años y años de saqueo en los tiempos de la colonia. Y hombre, puedo entender que algunos contratos tienen que tener un horizonte temporal amplio, porque sino algunas inversiones que se necesitan hacer para la explotación de según que recursos no tendrían oportunidad de amortizarse; pero por eso mismo se debería poner el máximo empeño en que su firma y redacción cumplieran con todas las garantías. Es que sino, contando con el peculiar sentido de "seguridad jurídica" entendido como respeto ciego a los hechos consumados (no importando además el carácter ilegal o criminal de éstos últimos) que parecen tener las transnacionales y sus adláteres, cualquier gobernante podría subastar según le conviniese las riquezas nacionales (sin respetar incluso las leyes) no pudiéndose luego hacer nada para revertir el desaguisado causado (así está el litoral cementífero español).&lt;br /&gt;2)¿De qué seguridad jurídica están hablando empresas que han estado actuando ilegalmente, sostenidas en contratos que no se firmaron conforme a la ley, y que además puede que hayan realizado acciones ilegales como el contrabando de gas? Estos sujetos (no necesariamente individuales) al invocar la seguridad jurídica lo que hacen es como se ha dicho, reclamar una política de hechos consumados, a eso por lo visto estaban acostumbrados con otros gobiernos. Lo que realmente les ocurre a transnacionales y adláteres (medios y gobiernos) es que no se tomaron en serio la elección de Evo. Llevan tanto tiempo actuando por encima del bien y el mal que creyeron que podrían seguir toreando a su antojo y que Evo se iba a contentar con una bolsa de cacahuetes (o una reunión en la Moncloa, o una cancelación de la deuda, o simplemente unas buenas palabras como las que en un primer instante le dirigió Condolicha -MP-). Ante la comprobación de que no ocurre eso, y que Evo no se contenta con los cacahuetes, es cuando recurren a la invocación de la sacrosanta "seguridad jurídica".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, que bonito, seguridad jurídica para las empresas ¿y para los bolivianos no hay seguridad jurídica? Porque esas empresas están explotando los hidrocarburos de manera ilegal, ya que sus contratos son constitucionalmente nulos. Ya, pero es que las empresas no son responsables de la ratificación de los acuerdos, eso competía al gobierno, las empresas son sólo una víctima más. Ya, lo que se esgrime con eso es, como se ha referido, una política de hechos consumados, pero eso es muy peligroso.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hombre, ¿qué pasaría si yo me voy a Rumanía y compro un niño a una familia pobre? Si la policía me pescase probablemente me detendría y me quitaría al crío diciéndome que no se puede comprar un niño. Entonces (según la lógica de los hechos consumados y del peculiar sentido éste de la "seguridad jurídica") yo le diría al poli que respete mi seguridad jurídica porque yo firmé un papel con su padre en el que estipulé que le entregaba 6000 euros por el crío. Entonces el policía me diría que es que ese contrato es ilegal, porque no fue hecho con arreglo a la ley, ya que no se puede comerciar con seres humanos. Entonces yo le diría que me compensase, porque yo no sabía nada, yo soy una víctima más del padre que me vendió al chaval. ¿Me darían la compensación? ¿Me darían al crío?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y es que hay que tener cuidado con quién se hacen los negocios, quizá Repsol/YPF y el resto de transnacionales "cazadas" ahora en Bolivia tendrían que preguntarse porqué Sánchez de Lozada -Goni- (con cuyo gobierno firmaron los contratos) huyó a Estados Unidos y está allí, no por casualidad, a miles de kilómetros de la justicia boliviana. &lt;br /&gt;En las películas de gángsters se ve como los mafiosos suelen exigirse desnudarse antes cuando tienen que comenzar alguna reunión, para tener así la seguridad de que no llevan micrófonos, ni armas ocultas, ni ninguna TRAMPA. Es una buena idea. Quizá si algunos de los MBAs de espíritu nazi que hay por ahí impartieran esa técnica gangsteril a emplear a la hora de hacer negocios (y más en el extranjero), a lo mejor algunos directivos y algunos políticos se ahorraban ulteriores sustos y quebraderos de cabeza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-114848644193154272?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/114848644193154272/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=114848644193154272&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114848644193154272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114848644193154272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/06/seguridad-jurdica-para-actuar-al.html' title='Seguridad jurídica para actuar al margen de la ley'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-114803794550423018</id><published>2006-05-22T23:49:00.000+02:00</published><updated>2006-07-03T19:33:52.220+02:00</updated><title type='text'>2006: El Festival Ateniense</title><content type='html'>Extraño (pero a la vez típico) festival el de Eurovisión 2006, el cual tras el súbito cambio de planes terminó desencadenando lo habitual, aunque más pausado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había mucha expectación en ver que montaba la ERT tras años y años queriendo organizar el festival en Atenas. Quizá lo principal que se puede decir en referencia a los aspectos no musicales de esta edición es que la ERT le ha puesto esfuerzo a la organización del festival, procurando superar el show estándar y poco innovador del año pasado en Kiev. Sin embargo, parece que los griegos, ya curados de su afán de protagonismo internacional tras la victoria en la pasada eurocopa de fútbol y la organización de los juegos olímpicos, no derrocharon creatividad precisamente para ofrecer un espectáculo que como se comprueba en un montón de detalles copia muchos elementos de la fenomenal edición de 2004. Por todo ello, quizá el sabor de boca (al margen del nivel musical) es que se podía haber hecho un festival mucho mejor. De todas maneras, a mis ojos ha habido aciertos y también errores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre estos últimos está el logotipo y el inicio (el &lt;em&gt;opening&lt;/em&gt;...) que me parecieron muy facilones y sosos, ahí sin duda decepcionaron.&lt;br /&gt;El escenario, por contra, me sorprendió gratamente, muy chulo y de muchas posibilidades a la hora de dar realce a las interpretaciones de los representantes de los países (el efecto de bombillas en la oscuridad que montaron para ByH fue, v. gr., buenísimo).&lt;br /&gt;El espectáculo de apertura de la semifinal con los dioses griegos y las canciones de ediciones pasadas me pareció muy trapero (aunque la idea era buena); el de la final fue algo mejor, pero recordaba demasiado a las ceremonias de apertura y clausura de los JJ. OO. (v. gr. cuando los presentadores llegaron volando), está claro que no se mataron mucho a la hora de idear. La actuación de Helena Paparizou, aunque en inglés, estuvo bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presentadora: muy comedida e institucional. Estuvo mejor en la semi, en la final sólo pareció realmente simpática cuando contestó al portavoz del jurado esloveno que vestía la camiseta del &lt;em&gt;Marry Me&lt;/em&gt;. Ahora, la chica está muy bien y lo hizo correctamente. Sin más.&lt;br /&gt;El presentador: genial Sakis (¡qué descubrimiento fuiste, chaval!). Simpático sin querer protagonizar el programa. Correcto sin ser soso. La chaqueta dorada que vistió en la final estaba un poco fuera de lugar, estaba mucho mejor con la de cuero negro y la camisa blanca que lució en la semi.&lt;br /&gt;La estructura de las tarjetas de presentación eran una copia de las de Estambul (es que ese festival fue espectacular y realmente marcó) con la chica sonriendo, sólo que esta vez en lugar de pétalos de rosa utilizaron el elegante (y mucho más talasográfico y, en consecuencia, griego) recurso del corazón saliendo del agua.&lt;br /&gt;En general el look &amp; feel del festival era realmente helénico y estaba bien pensado, aunque como digo me hubiera esperado un poco más.&lt;br /&gt;Del espectaculo del intermedio, pues nada, como es habitual TVE no nos dejó verlo y metió anuncios evidenciado el talante cutre y poco profesional similar a cuando dejó que los comentaristas destrozaran la retransmisión de la Ceremonia de Clausura de los juegos olímpicos de Atenas de hace dos años, o cuando nos dejó sin media carrera de la final de 1500 en Atlanta 1996 (y eso que estaba Fermín Cacho) o cuando sólo nos permitió ver el final del espectáculo de danza irlandesa RiverDance desde Dublín en 1994 (también por pasarse con la publicidad) o cuando otras muchas, muchas veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En general el nivel de las canciones era bastante inferior al del año pasado. Lo peor sin duda fue la epidemia de sonidos ABBA. Si últimamente Suecia acostumbraba a llevar una canción del estilo ABBA o se intercambiaba ese papel con otro país (como el año pasado con Bosnia y Hercegovina) este año no menos de media docena de países llevaban canciones que eran auténticos refritos (más o menos procesados) del cuarteto sueco al que van a acabar quemando. Por otro lado, y a nivel general, se constata que la moda étnica va de bajada tras tres años dominando el panorama, y se evidenció, en cambio, el triunfo del gusto por las coreografías a lo break-dance, el color blanco y las percusiones; elementos éstos que ya aparecieron el año pasado en Kiev. Y a eso hay que unir la predilección por los fuegos artificiales que estaban presentes en un imporante número de actuaciones, como la ganadora.&lt;br /&gt;Resulta curioso comprobar como estas modas se implantan en plan generalizado sin que quepa suponer que los distintos países se pongan de acuerdo para ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto al nuevo formato de dar los votos sumando automáticamente en el marcador los puntos del uno al siete, de manera que el portavoz del jurado sólo dé con voz el 8, 10 y 12, decir que le quitó magia al festival (ese no poder oirse el soniquete de los "points"...), pero reconozco que algo había que hacer ya que con tantos países la votación se hacía eterna. Lo que pasa es que mi propuesta iba más a encaminada a recortar países (a los actuales, seguramente haya que sumar el año que viene a Montenegro y a la República Checa; y puede que también a Georgia y a Azerbaiyán), y no tanto el tiempo o el mecanismo de voto. No me parece muy oportuno que los países eliminados en la final voten en ella, aunque así aumentando el universo de televotos teóricamente se esté democratizando la elección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La portavoz del jurado español fue correctísima. Tras años dando el espectáculo (si bien los dos últimos con Anne Igartiburu, no, aunque no porque lo hiciera especialmente bien) con errores y fallos clamorosos (como cuando en el 94 la portavoz española quiso dar puntos a Checoslovaquia, cuando ese país ya no existía y por supuesto no estaba participando), la presentadora ésta de Gente estuvo simpática y acertada. Por favor que esta chica siga.&lt;br /&gt;Eché de menos a Serbia y Montenegro (que no participó tras un follón impresionante de intencionalidad probablemente política puede que orquestado por ese mal elemento de Djukanovic en relación con el referéndum de independencia montenegrino) y a Hungría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La semifinal tuvo un nivel bastante pobre, precursor del que iba a tener la final. En general pasaron a la final las mejores con un par de excepciones (una de ellas escandalosa). Así, de las que no pasaron se puede decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bulgaria: Una gran voz para una canción más que aceptable (sobre todo teniendo en cuenta el tostón que enviaron el año pasado). La chica la cantó bastante bien, al límite de sus posibilidades vocales (hubo un par de amagos con berridos a lo Beth, pero los sobrellevó bien). Tenía pequeños aires balcánicos, pero éstos eran muy suaves, de manera que cantada en inglés no desentonaba en absoluto. Una pena que no pasara a la final, era de las mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eslovenia: No. Canción tremendamente plana y fría. Tenía su toque ABBA (como no) y, en general, era deudora de resabios setenteros, a los que se les había aumentado el ritmo a uno más frenético para realzar lo discotequero del tema. La puesta en escena como bien señaló Isabel era una copia descarada de la que presentó Sakis en Estambul hace dos años (vaqueros+ chaqueta blanca, ballet de tías espectaculares -aunque a mí no me parecieron tan espectaculares-, manos de pretendida viciosidad recorriendo los muslos del cantante, etc.). Quedó algo cutre. Cuando uno no es Sakis lo mejor es no intentarle copiar, porque al hacerlo las carencias propias quedan muy evidentes. Para colmo el directo del cantante fue bastante deficiente y había veces que parecía sobrexcitado, y eso se notaba en la voz. Suerte al año que viene (y la necesitan, ya que desde que está el formato de semi + final Eslovenia nunca ha llegado a la final).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andorra: Interesante canción e interesante voz para una puesta en escena atroz. El juego de color del blanco de las chicas del ballet con el negro en el que iba envuelta la cantante no me gustó nada. La coreografía estaba descompensada, parecía que la cantante era sonámbula yendo de un lado a otro del escenario repitiendo como una posesa el "sense tu" y caminando además intentado movimientos pretendidamente sensuales y seductores, pero que recordaban más a una apisonadora. Eso por no hablar del número de las sillas, las medias y los ligueros en plan 9 semanas y media, por favor... qué cutre! Sinceramente creo que esta canción no estaba nada nada mal y la cantante era buena, pero (y aunque era difícil que pasara a la final: cantar en su idioma, pocos vecinos), la puesta en escena la hundió irremediablemente, sólo le votó España (probablemente sólo Espanya).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bielorrusia: De lo peorcito. Una canción estridente como pocas, sin casi esquema musical alguno. Su aspecto industrial + el ballet de "chicos de la calle" en plan StreetFighter (una constante en este festival) me pareció bochornoso. La chica, por muy nominada que estuviera al "Concurso de Canciones Patrióticas de San Petersburgo" (¡qué golpe! esto es para no olvidarlo nunca, porque es verdad que este certamen existe, no es una coña) bastante mal también. Bielorrusia que tuvo un más que notable debut hace dos años con la chica aquella medio elfa y el guitarrista simpático que la acompañaba, no hace más que decepcionar. Desde luego con este espanto de canción formaliza su plena adhesión a la CPCE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Albania: No estaba nada mal la canción albanesa de este año, aunque peor que la del año pasado. En el directo el chaval lo hizo bastante bien, ahora que el coro de coleguitas a su izquierda y el grupito de venerables músicos vestidos con trajes populares albaneses a su derecha chirriaba demasiado y no daba el pego de la imagen de mixión armónica de tradición y modernidad que parece era la intención de la canción. Sinceramente me dio pena que no pasara ya que además estaba cantada íntegramente en albanés. Como cosa curiosa notar que el cantante lucía un crucifijo al cuello, algo que llama la atención tal y como están las cosas por el área balcánica con las negociaciones sobre el futuro de Kosovo desarrollándose a total cara de perro (eso por no hablar del espectáculo de juzgado de guardia que ocurrió en la fallida preselección de Serbia y Montenegro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bélgica: El batacazo de la noche. Es lo que tiene ir de gran diva, que cuando no triunfas el fracaso es mucho más sonoro. Tanto con Kate Ryan, Kate Ryan y la verdad es que la canción era de lo más normalita. Además de la maniobra de despiste de poner el título en francés, cuando el resto de la canción era en inglés, el tema belga no es ningún ejemplo del techno-disco galo, sino una versión refinada y bastante trillada de sonidos ABBA (ya basta, de verdad) muy similares a casi cualquiera de las canciones que Suecia ha acostumbrado a llevar al festival en los últimos 7 años. Era una propuesta muy poco arriesgada y la canción además parecía la sonorización de un error de redundancia cíclica por lo repetitivo del esquema musical. Adicionalmente la puesta en escena de superdiva no me pareció especialmente acertada, daba la impresión de prepotente. Creo que fue eliminada con justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chipre: En vista del fracaso del año pasado con lo movidito, Chipre volvió a lo melódico con esta balada que es sosa hasta decir basta. La chica tiene una potencia vocal no desdeñable, pero los momentos en los que la luce en la canción parece que están metidos con calzador. Es un tema que tiene toda la pinta de haber sido compuesto sólo para lucir la voz de la cantante. No les culpo, pero al menos que hagan algo atractivo y no esto. De las peores sin duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mónaco: Mónaco que el año pasado trajo una balada muy buena que fue ignorada por los televotos, sacó este año una canción blandísima de aires isleños. La propuesta es simpática y la cantante (jovencísima y muy parecida a Chenoa) lo hizo regular, desplegando complicidad con las cámaras, pero haciendo ostensibles las limitaciones de su talento vocal. Quedaba original, pero la canción no daba mucho de sí. Mérito: en francés y con parte en lengua polinesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=K3BUErdeHAk"&gt;Polonia&lt;/a&gt;: La gran injusticia. Pedazo de canción la de Ich Troje que inexplicablemente no pasó a la final. Me encantó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Ich%20Troje%205.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 280px; CURSOR: hand; HEIGHT: 249px" height="266" alt="Ich Troje 1" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/Ich%20Troje%205.0.jpg" width="305" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Recuerdo que cuando participaron en 2003 con Keine Grenzen/Zadnych Granic no les presté mucha atención y que luego tras señalármela Víctor diciéndome que a su madre le había encantado, me fijé más en ella hasta convencerme de que era una de las 7 grandes canciones de aquel año (festival el de ese año que fue muy bueno). La canción que trajeron esta vez es diferente a la de 03. Es muy redonda y está muy cuadrada (no hay contradicción en ello) a pesar de estar compuesta de una mezcla de ritmos (rap, himno...) y de idiomas (polaco -preeminente-, inglés y una docena de palabras en español). El sonido es buenísimo. El conjunto de voces suena genial, la voz ronca del cantante está perfectamente envuelta por las de los demás miembros del grupo y además hicieron un directo espectacular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Ich%20Troje%201.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="258" alt="Ich Troje 2" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/Ich%20Troje%201.0.jpg" width="304" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;De propina, la puesta en escena a lo carnaval veneciano, que siendo atrevida y con ganas de destacar, era elegante y de muy buen gusto, nada que ver con los intentos de llamar la atención mucho más zafios y descarados de otros países. Una completa injusticia que no pasara a la final. Sin duda es una de los tres temazos a recordar de este año. Vamos, si tuviera el santuario a mano buscaría alguna foto de Cracovia, Sopot o Gdansk para ponerla como homenaje. Me supo fatal no poder volver a verlos en la final, no pasaron por poco (se quedaron en el puesto 11 en la semi).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;table height="349" cellspacing="0" cellpadding="0" width="405" border="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Ich%20Troje%206.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px; CURSOR: hand" alt="Ich Troje 3" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/200/Ich%20Troje%206.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Ich%20Troje%204.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px; CURSOR: hand" alt="Ich Troje 4" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/200/Ich%20Troje%204.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Ich%20Troje%203.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px; CURSOR: hand" alt="Ich Troje 5" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/200/Ich%20Troje%203.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Ich%20Troje%202.2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px; CURSOR: hand" alt="Ich Troje 6" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/200/Ich%20Troje%202.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;Países Bajos: Ritmo veraniego para un canción que se hacía larga, repetitiva y cansina. Las chicas le ponían mucho entusiasmo con los timbales, pero esto es Eurovisión y no el cásting para coger la canción para el anuncio de este verano de las Pringles, donde estoy seguro de que habrían arrasado. Con la de canciones buenas que han llevado los Países Bajos, llevan años completamente perdidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Portugal: Los portugueses evidenciando desesperación por intentar mandar algo que triunfe medianamente presentaron una impresentable canción pop planísima. Actuación sosa, sin gracia alguna y que para colmo estaba respaldada por una puesta en escena de colorido estridente que no era más sino una evolución ultramoderna del estilo cutre de aquellas chicas superguays que cantaron por Croacia en el 97. Muy, muy mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estonia: Una tipa a lo barbie con una canción que no era fea, pero que no era nada diferente al modelo de canción típica del norte de Europa: rítmica y donde la voz se esconde tras las notas. pensé que pasaría a la final, aunque no por mi deseo. No lo hizo mal, pero, en cualquier caso, era Estonia y me da bastante poca pena el que no consiguiera pasar el corte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Islandia: Patética. Una indefinible "cantante" que fue allí para hacer partícipe a todo el mundo de lo fashion que es ella, riéndose del festival y de los espectadores en su cara y metiendo vulgaridades a la americana en la letra de la canción para hacerse la alternativa y la contraculturante. Tendría que establecerse una moratoria de años sin invitar a los países que se atrevan a perpetrar algo así. Para colmo decir que España le dio ¡¡¡¡5 puntos!!!! (y ni en Valencia ni en Baleares hay colonia islandesa a quien echarle la culpa) mientras que únicamente le dimos un punto a ByH y sólo 4 a POL.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a las de la final:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suiza: Una canción agradable, hecha por agradables personas para agradar y acariciar el oído de los agradables espectadores; quizá por todo eso a mí me desagradó. Un tema a lo himno en plan Paz en la Tierra o Los Niños del Mundo que cantaba Perales. Es una canción correcta pero que dice muy poco. A mis ojos y oídos la demeritó el que fuera tan proyectada, tan pensada, eso de reunir a un cantante de cada esquina de Europa para formar un grupo que cantase una canción que, para colmo, es en inglés queda demasiado forzado, demasiado pensado. En fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moldavia: Los moldavos que sorprendieron el año pasado, decepcionaron en éste con una canción a lo gracioso jugando con palabras en español. El ritmo (aunque suave) es pegadizo, pero la canción en sí tiene muy pocas pretensiones. El ballet me gustó, era apropiado a la canción. Quedaron más o menos donde se merecían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Israel: Un medio góspel sin oficio ni beneficio. No me gustó prácticamente nada. La canción no mantenía uniformidad en su desarrollo, pero tampoco sorprendía, era un engendro musical tremendamente aburrido que incluso debía haber quedado peor. Hasta el año que viene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Letonia: Realmente fueron originales sin ser estridentes con un coro de voces a cuasi-capella que quedaba bastante raro en medio del festival. Sin embargo y, a pesar del notable mérito de los cantantes, la canción se convertía en un tostón infumable. Para colmo de males, en inglés. De verdad, necesitamos una operación de cirugía geopolítica para extirpar a la CPCE de Europa, pero ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noruega: Insólitamente Noruega cantó por una vez en noruego. Una canción de aires celtas y de potencia vocálica muy comedida. La chica no lo hacía nada mal y la puesta en escena era adecuada (uno de los pocos ejemplos de la noche en que canción y puesta en escena se correspondían armónicamente). Hasta cierto punto podría decirse que les falló el haber salido al principio (con esa media docena de canciones paupérrimas del principio) y sobre todo, el haber pasado ya de moda el estilo celta. Esta canción a mediados de los 90 podría haber ganado (recordemos NOR 95 o IRL 96). Lástima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;España: ¿Qué decir? La canción era la que era. Ellas eran y son las que son. TVE es la de siempre. Pero a todo eso se añadió una actuación horrorosa, de escándalo. Si la canción no exige gran voz, es que las niñas éstas ni siquiera se molestaron en cantar, parecía que hablaban, y además en plan desganado, como si estuvieran somnolientas o con resaca. El numerito de las sillas de oficina (IKEA: redecora tu vida, TVE redecórate, ¡YA!) fue la guinda a todo un despropósito. Recibimos el 12 de Andorra y un sorpresivo 6 de Albania, y punto. Realmente al ver el paupérrimo inicio del festival pensé que pasaríamos más desapercibidos con esta penosidad, pero no. Como bien apuntó Isabel M., Beatriz Pécker se quedó atónita al contemplarlas y lo evidenció no comentando absolutamente nada tras su actuación y diciendo rápidamente: bueno, vamos con la siguiente canción.&lt;br /&gt;Venga, el año que viene más díficil todavía, que sólo nos vote Andorra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Malta: Canción simple y barata. Un refrito discotequero y rítmico (y van...) de ABBA, y esta vez además apenas disimulado. Muy mal. El directo del cantante fue peor a cuando participó en 2001 y si en aquél tiempo era un pipiolo que despertaba simpatía esta vez iba en plan más chulito y no despertaba la misma simpatía. No. Suerte en la próxima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alemania: Un sorpresivo tema country muy bien ejecutado. No es que me guste mucho este tipo de música (que ya se ha llevado otras veces a Eurovision v. gr. DIN 01), pero la verdad es que lo hicieron muy bien. No estaba nada mal. El único "pero" fue la puesta en escena. Esos cáctus de lucecitas para simular el oeste americano eran demasiado cutres, se parecen mucho a las figuras de neón que hay en los letreros de los clubes que hay en la carretera en la A-2 poco antes de llegar a Guadalajara. Los alemanes mucho mejor que el año pasado, que sigan así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dinamarca: Muy gracioso y muy bien interpretado tema de medio homenaje al twist. Pensé que quedaría mucho mejor. La chica en concreto era muy simpática y cantaba bien. La coreografía sin ser espectacular era agradable de presenciar. Era para haber quedado entre las 10 primeras. ¡Qué pena!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rusia: No entiendo que le vio la gente a esta canción para que quedara segunda. Ni me parece que el chaval cante bien, ni la canción es especialmente llamativa, ni la coreografía es especialemente acertada, ni nada de nada. Y eso de que se parece a Bon Jovi, en fin, Inma o Vanessa podrían leerles la cartilla respecto a ese sacrilegio. Por otra parte (aunque no es nada nuevo decirlo) cada vez cansan más los 12 de LET, UCR y BIE a Rusia nieve o llueve (igual que el 12 de AND a España, el de CHP a Grecia, el de ALE a Turquía...).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Macedonia: Canción sin mayores pretensiones pero que me gustó mucho. De hecho, dado el nivel de festival era de las cinco o seis que más me gustaban. La chica lo hace bien. El ballet de superguays con break-dance está más justificado que en otras actuaciones y el ritmo (aun siendo muy repetitivo) tiene originalidad por los acordes de regusto balcánico. Pensé que quedaría mucho mejor. Está en inglés, pero con parte en macedonio. Notar que durante todo el festival, tanto en actuación como en votaciones, la ERT dejaba muy claro lo de FORMER YUGOSLAV REPUBLIC. Nada de iniciales, ni FYR, ni ARY, ni por supuesto MACEDONIA a secas. Y es que los griegos aún se creen que son los mismos que participaron en la guerra de Troya (aunque no les va del todo mal con ello). Pese a todo el portavoz del jurado macedonio intento hacerse el simpático con los presentadores, y Sakis le devolvió el gesto; un detalle amable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rumanía: La canción más discotequera de todas. Suena muy bien (mientras la oía me la imaginaba en el Medaigual y en el Subsuelo). Como apuntó la comentarista llama la atención la buena voz del cantante (creo que dijo que era de más de cinco octavas). Aunque para mí no cantó muy bien, sí desplegó esa buena voz. A pesar de estar en inglés, las cinco frases en italiano le dan un toque muy oportuno. Rumanía lleva años currándose mucho tanto canciones como puestas en escena, siempre en la línea de lo discotequero y lo moderno. Tienen que ganar más tarde o más temprano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=XEw0r6cNmps"&gt;Bosnia y Hercegovina&lt;/a&gt;: La otra gran canción de este festival junto con la polaca y la finesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Hari%201.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="Hari Mata Hari 1" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/Hari%201.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Debo decir que rompiendo una tradición de años, para el día de la semi yo ya la conocía.&lt;br /&gt;Hace varias semanas que me enteré de que la canción bosnia de este año estaba compuesta por Zeljko Joksimovic y eso supuso la activación de múltiples sentimientos contradictorios y rupturistas. Así que para cuando llegó el día de la semifinal, me sabía la canción de memoria (literalmente).&lt;br /&gt;El tema en sí es una balada preciosa de sabor muy balcánico &lt;em&gt;made in Zeljko Joksimovic&lt;/em&gt;, pero no es ningúna copia musical de Lane Moje, son temas muy diferentes (desde luego como Lane Moje ninguna).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Hari%202.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="247" alt="Hari 2" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/Hari%202.0.jpg" width="303" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La voz del cantante es envuelta por los instrumentos de fondo tejiendo musicalmente un crescendo sumamente atractivo. La puesta en escena sí que realmente es una copia parcial e indisimulada de la que llevó el mismo Zeljko en Estambul hace dos años con los instrumentos entrando poco a poco. Hari la cantó mejor en la semi que en la final (y por supuesto, en serbocroata). Para mí era la mejor, y si no es por la CPCE que prácticamente la ignoró en sus votos (más la inestimable ayuda del televoto español que sólo le dio un mísero punto) podría haber optado a más que el tercer puesto que consiguió.&lt;br /&gt;&lt;table height="340" cellspacing="0" cellpadding="0" width="400" border="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Hari%203.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px; CURSOR: hand" alt="Hari 3" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/200/Hari%203.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Hari%204.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px; CURSOR: hand" alt="Hari 4" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/200/Hari%204.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/td&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Hari%205.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px; CURSOR: hand" alt="Hari 5" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/200/Hari%205.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Hari%206.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px; CURSOR: hand" alt="Hari 6" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/200/Hari%206.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;Lituania: Cutre hasta decir "LITUANIA". Menos mal que al final el rumano y la sueca les adelantaron en la clasificación, porque al principio parecía que iban a entrar en el podio. Si intentaban hacerse los graciosos con el "We are the winners of Eurovision", a mi no hicieron ni pizca. La música no suena mal, hasta ochentera. Pero ellos son lo peor. Dignísimos representantes de la tríada de oro de la CPCE. Y la pose lineal en plan Il Divo, por favor...; les habría pegado mucho más algo de los Inhumanos. De verdad, extirpémoslos del continente, lo fundamental en estos casos es coger el mal a tiempo, porque si no se extiende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reino Unido: La puesta en escena de las niñas-porno como advirtió Miriam P. (realmente son una mezcla entre las lolitas japonesas, las figurantes del video aquél de colegio pijo de Britney Spears y cualquiera de las repelentes crías de las superseries -artefactos publicitarios de insulsidad cada vez más descarada, más bien- españolas del tipo Los Serrano, Hospital Central, Aquí no hay...) no me gustó nada. Sin embargo, si escuchas la canción intentando borrar de tu mente el número que montaron, la canción no es tan mala. El Reino Unido lleva años perdido, claro con tanta canción en inglés se les acabó el chollo de tener una lengua internacional, aunque también es cierto que el problema es más de la calidad de las canciones que envía la BBC que de la lengua inglesa, ya que a Irlanda no le va tan mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Grecia: ¡Qué decepción con Anna Vissi! Desastrosa balada y desastrosa interpretación (el momento en el que casi se comió el suelo intentado ser una versión apasionada de Juan Pablo II cuando besaba las pistas de los aeropuertos fue cutrísimo). Aunque yo me esperaba algo más bailable, si era por canciones lentas o baladas esta no le llega a la rodilla a algunas de la misma Vissi como Dodeka, To Koritsaki Sou o Eleni. Muy poco griega, muy decepcionante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=uA3VFu3Hsmo"&gt;Finlandia&lt;/a&gt;: Tras haberlo intentado todo (ya no para ganar, sino para quedar medianamente bien) absolutamente todo (folk, balada, latino, celta, disco, rock, tango, pop, solista, grupo...) Finlandia apostó por casi lo único que le faltaba: el heavy, y ganó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Lordi1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="Lordi 1" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/Lordi1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;En la semifinal me gustaron, y en la final todavía más. La puesta en escena es genial y a ella se debe sin duda buena parte de su triunfo, pero la canción es realmente muy buena. Junto a ByH y POL era el tercer gran tema de este año. El sonido es excelente y la cantan muy bien. La voz de la chica de los teclados de fondo (muy típica del género heavy) da el contrapunto perfecto a la del vocalista y es genial para realzar el sabor terrorífico-medieval que tiene la canción. Me gustó mucho que ganaran (y sobre todo que haciéndolo derrotaran al ruso).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Lordi2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px; CURSOR: hand" alt="Lordi 2" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/Lordi2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Viendo el resultado y teniendo presente el auténtico peregrinaje en el desierto que ha tenido Finlandia durante sus 45 años en el festival, se puede pensar en qué habría pasado si hace unos años la televisión finlandesa se hubiera atrevido a enviar a los Nightwish como en principio pensó. A ver si los fineses que tan aficionados a Eurovisión son tiran la casa por la ventana el año que viene en Helsinki.&lt;br /&gt;&lt;table height="240" cellspacing="0" cellpadding="0" width="405" border="0"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Lordi3.jpg"&gt;&lt;img alt="Lordi 3" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/200/Lordi3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Lordi4.0.jpg"&gt;&lt;img alt="Lordi 4" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/200/Lordi4.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Lordi5.0.jpg"&gt;&lt;img alt="Lordi 5" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/200/Lordi5.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/Lordi6.jpg"&gt;&lt;img alt="Lordi 6" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/200/Lordi6.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;br /&gt;Ucrania: No. Una tipa algo chulilla intentado muy descaradamente ser Shakira y modulando la voz para intentar reproducir los característicos quiebros vocálicos de la colombiana, pero sólo consiguiendo con ello algo así como relinchos de yegua desbocada por las llanuras del Dniéper. A parte de ella, la canción me pareció especialmente repetitiva y no me decía nada. Mejor olvidar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francia: Tras la experiencia del año pasado en plan innovador, batacazo de Francia volviendo a las tierras interpretativas de Cèline Dion (sin bien es verdad, que no totalmente) con una voz muy buena a la que le falló el tema. Entre tanto tema en inglés los orgullosos franceses están perdidísimos desde hace una década.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Croacia: Fue de las que más me gustaron de las que no habían pasado por la semi. De todas las canciones de tipo folclórico de la noche (moda que parece ir de bajada tras tres años de casi dominio total) era la más pura junto con la bosnia. No es un folk de tipo comercial, sino uno mucho más genuino, y ella en medio de los músicos tradicionales con esos taconazos y la falda roja a trizas (aunque esta moda de Estambul 04 ya pasó) le daba un toque muy original. Además en serbocroata. Tenía que haber quedado mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Irlanda: Tras un año de paréntesis probando otras cosas, la cabra irlandesa tira al monte. Balada de toda la vida para llenar el hilo musical de las pseudo tabernas irlandesas que florecen por doquier. Cuando la vi en la semi no me gustó nada, me pareció muy aburrida. Pero como luego salió la chipriota el efecto fue: ¡qué bonita Irlanda! Realmente la canción tiene un toque de nana infantil que compensa en parte la sosez de su desarrollo melódico y el cantante (sin una particular proyección de voz que la canción en sí no le exige) no lo hace mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suecia: Así como Kate Ryan no, Carola sí hizo valer sus tablas. Una interpretación brillante (quizá la mejor de la noche) de una canción que pese a ser fácil y, como no, heredera del estilo ABBA (pero bueno, es que al menos eran suecos) tiene muy buena factura musical. La puesta en escena estuvo francamente bien con las banderolas a lo Alexandros Panayi de fondo. Fue de las que más me gustaron. Si no hubiera sido tan ABBA (más que nada ante la profusión de ese sonido entre las canciones de ese año) se hubiera unido en mi lista particular a ByH, POL y FIN, porque además el chorro de voz de la sueca lo vale. Pese a todo, está muy bien, era de las seis mejores. Sabía perfectamente que a Víctor le iba a encantar, como sabía exactamente qué significaban los toques de Isabel en la semi, es lo que tiene el telequinésico &lt;em&gt;feeling&lt;/em&gt; forero, aunque alguna que otra vez falle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Turquía: Sorprendieron los turcos con una canción un poco inclasificable a la que turquizaron rápidamente con ese intermedio folclórico. Aunque al principio parece que sólo mete berridos, la turca realmente no canta mal y además está en turco. No me disgustó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Armenia: Curioso debut de los caucásicos armenios con una canción folclórica, pero que pierde sabor al estar cantada en inglés. España le dio el 12 en la semifinal (al no estar Rumanía, Lavapiés no tenía a quién votar). El chico no lo hace mal, aunque su voz no sea especialmente meritable. Hay que decir que realmente fue de lo mejor de la semi (y es que el nivel era bastante pobre). La puesta en escena resultó chocante pero poco innovadora (lo de las cintitas después de tres años ya cansa). Por cierto, me pareció que al final (en la semi) se hizo un lío (aunque lo disimuló bien) con las cintas de la coreografía, haciendo recordar al equipo español de gimnasia rítmica por conjuntos en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 cuando se les enredaron las cintas en el ejercicio de los tres aros y dos cintas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, un festival de aprobado para abajo, musicalmente peor que el del año pasado. Esperemos que no sea mejor que la edición de 2007 ,sino que ésta la supere. Tras tres años alejados del báltico, el año que viene Eurovisión vuelve allí, aunque no a los países de costumbre, sino a Finlandia, el verso suelto de la Escandimafia. &lt;em&gt;Habrá&lt;/em&gt; que verlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-114803794550423018?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/114803794550423018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=114803794550423018&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114803794550423018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114803794550423018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/05/2006-el-festival-ateniense.html' title='2006: El Festival Ateniense'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-114806721773691977</id><published>2006-05-19T21:33:00.000+02:00</published><updated>2006-05-21T20:56:18.993+02:00</updated><title type='text'>¿Prometer?</title><content type='html'>Se supone que una promesa se hace para cumplirla. A no ser que forme parte de un conjunto de elementos racionalizados por una mente que tenga por único plan de actuación uno basado por encima de todo en una lógica instrumental (más o menos nazi; aunque realmente se llevan poco), la formalización social y ética que da vida a una promesa sólo tiene sentido cuando hay una expectativa primigenia, así como teleológica de llevarla a buen puerto, de materializar lo que se promete. Por tanto, las promesas están volcadas al futuro y de hecho -y en otro nivel- cuando se habla de una "joven promesa" lo que se hace es referirse a alguien que &lt;em&gt;puede ser&lt;/em&gt; una estrella, pero que todavía no &lt;em&gt;es&lt;/em&gt;, aunque apunta maneras. Las promesas están diferidas en el tiempo, son un presente futurible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque a primera vista parece que las promesas son fundamentalmente propias de la persona en tanto que sujeto individual, la verdad es que las promesas tienen una gran vocación social. De hecho, las promesas son un compromiso explícito que, efectuadas en condiciones de sinceridad (entendida ésta como el impulso psicológico y ético de reducir al máximo la posibilidad de contradicción entre el hablar, el pensar y el actuar), enriquecen y facilitan las alianzas entre las personas; a su manera refuerzan el tejido social (tanto a nivel microsocial, como macrosocial).&lt;br /&gt;Bajo esta premisa, en el instante en que uno da su palabra a otro (promete algo) se está obligando a cumplirla; las promesas te atan, te imponen y te restringen el campo de actuación futura, marcándote límites y, sobre todo, estableciendo una metas concretas (el contenido de la promesa) a las que llegar, unas meta que cumplir; hacer una promesa en cierto sentido supone trazar un camino de actuación futura más o menos borroso o más o menos largo. Sin embargo, hay que decir que las promesas pese a restringir las posibilidades de actuación (establecen un punto al que hay que llegar; el cumplimiento de la promesa, el contenido de la promesa), dejan camino para la acción libre. Esto es así en la medida en que en la promesa como se ha apuntado se dan dos estadios de realidad, dos estadios temporales: el momento en el que la promesa se formula (1) y el momento en que se cumple (2).&lt;br /&gt;Es esta condición diferida de la materialización de las promesas, su carácter de presente futurible (que podría relacionarse -muy libremente, eso sí- con las nociones aristotélicas de "ser en potencia" y "ser en acto"), la que las dota de inestabilidad psicosocial puesto que al formularlas las promesas se toman en serio, pero realmente no serán verdaderas promesas hasta que se cumplan. No puede ser (y tampoco &lt;em&gt;se&lt;/em&gt; puede ser) siempre una promesa (formulada), si pasa el tiempo y no la cumples (o &lt;em&gt;te&lt;/em&gt; cumples) se convierte (o &lt;em&gt;te&lt;/em&gt; conviertes) en una mentira. En tal sentido, la libertad de acción referida deriva de este hecho, tras formularla, puedes cumplir la promesa o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas maneras, esa libertad señalada no es para nada totalmente autónoma. Así, pese a su carácter diferido en el tiempo (su condición de presente futurible) las promesas, como se apuntó al principio, atan y condicionan y obligan a su cumplimiento; y esto es así (además por el esperable -y quizá, quizá, deseable- imperativo de sinceridad acerca de obrar conforme a la ética de raiz kantiana) porque en el esquema de la versión más común de las promesas suele estar presente (vocación social de las promesas) una segunda persona además del que promete algo. Sí, en una promesa estándar, además del sujeto que la formula, existe otro que es el que recibe la promesa (al que se le hace la promesa); el que toma conocimiento de la misma cuando ésta se formaliza (el que se la cree) y el que como signo de formalización deposita un cierto nivel de confianza en el sujeto formulador de la promesa. Dicho volumen de confianza se basa concretamente en la presunción de que en el ánimo ético del formulador de la promesa ésta la intención de cumplirla, la "autoobligación" de materializarla.&lt;br /&gt;Así, el que recibe una promesa cree y confía en que el horizonte accional del que da la palabra se encuentra en la meta que la promesa marca, suponiendo entonces que los movimientos del formulador irán destinados a la meta (al cumplimiento de la promesa). En tal sentido, es este sujeto receptor de la promesa el que principalmente &lt;em&gt;espera&lt;/em&gt; que la promesa se cumpla, el que espera que el formulador llegue a la meta que supone la promesa.&lt;br /&gt;Sin embargo, el protagonismo del receptor de la promesa no acaba en esa actitud de &lt;em&gt;espera&lt;/em&gt;, puede hacer otras cosas. Así, en el caso de que no se lleve a buen término la promesa (que no se cumple en los términos en los que fue formulada, que no se alcance la meta marcada, que no se cumpla) el sujeto receptor, que es el que deposita la confianza y el que espera que se cumpla con la palabra que se le ha dado, se sentirá engañado. Ante esto, la reacción &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt; que cabe esperar de este receptor respecto a este sentimiento (o certeza) de engaño que experimenta tras el incumplimiento de la promesa que recibió, suele ser (aunque no siempre de manera automática) una condena ética, mental, social o sentimental, del formulador e incumplidor de la promesa. Siendo quizá la manifestación más común (y fácil) de esta condena la pérdida de confianza en el sujeto incumplidor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es esta condena (así como su sola amenaza) la que suele asegurar, en parte, que el incumplimiento no se volverá a producir por parte de la misma persona o, al menos, que la actitud de incumplimiento no se convertira en habitual, ya que la existencia y aplicación de esta condena, hace saber al que rompe una promesa que su actitud no le saldrá gratis.&lt;br /&gt;Y no lo hará en ningún caso, porque en la posibilidad de un quebrantamiento de una promesa, las dos actitudes que puede adoptar el formulador implican costos:&lt;br /&gt;1) Si intenta tapar el incumplimiento escudándose en una mentira (lo cual tiene una relativa efectividad en un primer momento) se convierte en alguien vulnerable, ya que como señaló Kant el nacimiento de la mentira está acompañado indefectiblemente del riesgo de ser descubierto. Y si posteriormente una mentira se intenta cubrir con otra, la vunerabilidad aumenta proporcionalmente. La mentira acaba atrapando.&lt;br /&gt;2) Si asume sin más el incumplimiento (aun cuando lo intente justificar alegando v. gr. que las circunstancias en las que formuló la promesa han cambiado respecto al tiempo en el que toca cumplirla) o incluso repite este comportamiento haciendo promesas y luego no cumpliéndolas, puede ocasionar que el segundo individuo (el engañado, el traicionado) llegue a decidir finalizar la relación mantenida con el primero, rechazando a éste último, por tanto, como contraparte para una relación; ya sea ésta de tipo amistoso, sentimental; o, incluso, sexual o alguna contractual de otro tipo.&lt;br /&gt;Es por ello, que la dinámica "prometer y no cumplir" no es para nada gratuita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este análisis se altera (aunque no debería, no debería) cuando el destinatario de la promesa es la misma persona que el sujeto que la formula, cuando las promesas se hacen a uno mismo. En ese caso la capacidad efectiva de la condena como respuesta a un incumplimiento no es tan tangible como en el caso de la promesa estándar.&lt;br /&gt;Uno puede, ciertamente, autoengañarse originando una reacción condenatoria (v. gr. la pérdida de confianza en uno mismo); pero en este caso, como existe la imposibilidad ontológica de rechazarse como sujeto incumplidor de las promesas (no se puede poner fin a la relación como en el caso anterior, debido a que el que da la palabra y el que la quiebra son la misma persona), esa plausible condena apenas posee efectividad alguna, porque se sabe que no se puede llevar hasta las últimas consecuencias (la ruptura de la relación).&lt;br /&gt;Ello lleva a pensar en si las promesas privadas (entendidas como aquellas que se hacen a uno mismo) son verdaderas promesas, ya que si las promesas se basan en un compromiso explícito -una meta establecida- ( y por tanto, podría decirse que un compromiso "público") y si su principal factor regulador es su estructuración con arreglo a un microsistema de tres elementos (formulador+promesa+receptor) en el que una acción (el incumplimiento) puede generar una reacción (la condena); si aceptamos todo eso digo, quizá no sería apropiado hablar de promesas a uno mismo, sino sólo de ficciones o restallos de pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, esto último no es terminantemente cierto ni generalizable, ya que una persona puede perfectamente marcarse objetivos (hacerse &lt;em&gt;promesas&lt;/em&gt;) y orientar sus energías y capacidades hacia su consecución, pudiendo alcanzarlos o fracasar en su intento.&lt;br /&gt;En ese caso, podría entenderse que lo que se produce es que el individuo al marcarse esos objetivos (al &lt;em&gt;prometerse&lt;/em&gt; a uno mismo) lo que estáría haciendo es formular una &lt;em&gt;promesa&lt;/em&gt;, pero no una estándar (no una genuina promesa), sino un tipo de promesa ficticia ya que fácticamente no es formulada (al no haber contraparte exterior a uno mismo, no hay a &lt;em&gt;quién&lt;/em&gt; formulársela). No responde a un compromiso explícito, sino que éste tiene carácter implícito.&lt;br /&gt;El caso es que, aun implícita, este tipo ficticio de promesa comparte las potencialidades descritas en el caso de la promesa estándar; y así, ante su incumplimiento (conceptualizado como el fracaso en la consecución de los objetivos marcados) es capaz de suscitar una reacción de condena, viniendo ésta no de la contraparte ni del receptor (ya que no los hay, el receptor y el formulador son la misma persona, es una &lt;em&gt;promesa&lt;/em&gt; a uno mismo, no es una promesa explícita, no es una promesa verdadera), sino de gente del entorno (familiares, amigos, compañeros) que aun no siendo contrapartes (no siendo verdaderos elementos estructurales del microsistema triádico en el que se apoyan las promesas), sí son testigos de este tipo ficticio de promesa (marcarse objetivos) con uno mismo y, en consecuencia, pueden emitir reacciones de desilusión, decepción, etc. (nunca de traición, ya que en puridad ellos no son contrapartes, no son receptores de la &lt;em&gt;promesa&lt;/em&gt;, sino sólo testigos y no pueden sentirse traicionados) que el individuo (formulador y receptor a un tiempo) puede tomar como condena (implícita, eso sí) al quebrantamiento (la no consecución de los objetivos) de la &lt;em&gt;promesa&lt;/em&gt; que se había hecho así mismo. En este sentido, los testigos se internalizan como una suerte de "contrapartes funcionales" de la auto&lt;em&gt;promesa&lt;/em&gt; del sujeto en cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, aún habría que apurar un poco más, ya que lo ofrecido líneas arriba no cuadra con una situación perfectamente posible como es la de que una persona se marque objetivos (se haga &lt;em&gt;promesas&lt;/em&gt;) que no sean conocidos por otras personas; y que, además, el intento de consecución de estos objetivos personales se haga más o menos en la sombra. En este caso no existiría la posibilidad de incluir de manera funcional a potenciales testigos en el microsistema que la promesa requiere, ya que no los hay. En este caso, parece que el individuo está solo.&lt;br /&gt;Ello es inexacto, porque se está obviando el elemento importantísimo de la voluntad humana.&lt;br /&gt;Sí, la voluntad del hombre puede llegar a sustituir a cualquier elemento ajeno al individuo e, incluso, ser hasta más efectiva que éstos últimos a la hora de condicionar y obligar al cumplimiento de una promesa. El problema está en que la voluntad humana es algo bastante inestable y posee, además, una alta maleabilidad que la hacen ser tremendamente sensible a las circunstancias en las que se produjo su conformamiento y en las que continúa produciéndose su formamiento.&lt;br /&gt;De esta manera, algunas voluntades (las &lt;em&gt;fuertes&lt;/em&gt;), por sus características ontológicas y estructurales, así como por la coyuntura temporal y contextual en las que estén insertas, pueden ser capaces de proporcionar un nivel muy alto de garantía en el cumplimiento de una &lt;em&gt;promesa&lt;/em&gt; a uno mismo, otras no.&lt;br /&gt;En cualquier caso, las características de fortaleza y valor de la voluntad humana no aseguran por sí mismas una respuesta satisfactoria ante una &lt;em&gt;promesa&lt;/em&gt; privada. El verdadero quid del asunto lo constituye la necesidad de que la fortaleza de la voluntad del individuo que se hace una &lt;em&gt;promesa&lt;/em&gt; a sí mismo esté relacionada con la dificultad de alcance de los objetivos que se fija (con el alcance de la &lt;em&gt;promesa&lt;/em&gt;, con el verdadero &lt;em&gt;valor&lt;/em&gt; de ésta). Cuando esas dos magnitudes presentan una diferencia ostensible (justificable o no, es indiferente) empiezan las dificultades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede ser por ello que, a pesar de que hace tiempo que se hubiera salido de Manderley con el &lt;em&gt;sano&lt;/em&gt; propósito de no volver allí nunca más, y tomando al efectuar esa acción un rumbo incierto en el que lo único que hubiera pesado hubiese sido el alejarse lo más posible de la metafísica mansión córnica, exponiéndose así de manera &lt;em&gt;consciente&lt;/em&gt; (y hasta intencional) a la &lt;em&gt;tormenta&lt;/em&gt; o incluso al &lt;em&gt;cataclismo&lt;/em&gt; que pudiera desatarse y sufrise en el mundo exterior al de la mansión; los pasos te acaben traicionando.&lt;br /&gt;Y así, con gastadas lágrimas en gastados ojos de una gastada visión de una no menos gastada vida, contemplas aparecer entre la niebla las herrumbrosas verjas de Manderley. Otra vez Manderley.&lt;br /&gt;Y qué vas a hacer sino entrar, cuando conoces tan bien el lugar, cuando formas parte tan de él, cuando él forma parte tan de ti. Sin embargo, aunque las heridas temporalmente no sangren, todavía duelen, así que por un destello de &lt;em&gt;consciencia&lt;/em&gt; miras el arco y los arañazos en él, marcas de un pasado demasiado reciente, y piensas: otra vez NO.&lt;br /&gt;De manera que abres las verjas de Manderley, y entras, sí; pero resistes y te limitas únicamente a apostarte en el jardín. No entras en la casa. No lo haces, porque sabes que la entrada en la vieja mansión implicará ser subsumido en ella, y esta vez sabes que al hacerlo desaparecerás (inconsciente o conscientemente) de manera irreversible entre una presencia intangible, pero asfixiante (una presencia que, pese a todo, creastes tú mismo). Una presencia casi indomable que anula todo lo que no sea ella misma, una presencia que es tan real, tan obsesiva y puede que tan asesina como la de Rebeca de Winter.&lt;br /&gt;Pese a todo eso, pero sabiendo todo eso; esta noche y mañana (probablemente -con toda seguridad- más tiempo) romperás una vez más la &lt;em&gt;promesa&lt;/em&gt; y volverás a Manderley (pero, &lt;strong&gt;Kontuz: sólo al jardín&lt;/strong&gt;).&lt;br /&gt;Y es que, ¡qué perversa adicción es contemplar la primavera en Cornualles cuando ya se hizo una vez!, aunque se sepa que es casi irreversiblemente caduca. En cualquier caso, para lo bueno y para lo malo, desde el jardín puede que incluso &lt;em&gt;veas &lt;/em&gt;mejor, te &lt;em&gt;sientas&lt;/em&gt; mejor, y hasta puedas, llegado el caso, escapar mejor. Dejemos las verjas abiertas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-114806721773691977?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/114806721773691977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=114806721773691977&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114806721773691977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114806721773691977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/05/prometer.html' title='¿Prometer?'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-114079268522084528</id><published>2006-05-09T23:47:00.000+02:00</published><updated>2006-05-20T20:20:48.156+02:00</updated><title type='text'>Los Trompeteros de Jericó</title><content type='html'>López-Amor: La detención ilegal de los militantes del PP en la manifestación de la AVT &lt;a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2006/05/09/espana/1147186243.html"&gt;"&lt;em&gt;es el atentado más grave desde 1978"&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Acebes: &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2006/04/08/espana/1144518728.html"&gt;"Rubalcaba es la cara del mal"&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Elorriaga: &lt;a href="http://www.europapress.es/europa2003/noticia.aspx?cod=20060417124151&amp;tabID=1&amp;amp;ch=66"&gt;&lt;em&gt;No hay ninguna duda de que Zapatero es el peor presidente que ha tenido la democracia española desde 1978&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Hola, soy &lt;strong&gt;PP&lt;/strong&gt;Troy McClure quizá me recuerden de otros arrebatos apocalípticos como "Matrimonio gay: Katiushas contra la familia", "Nuevo Estatut: España desaparece", "Bush no nos ajunta: ¿para qué seguir viviendo?" o "Gobierno ZP: la mayor catástrofe desde los vándalos de Gelimer". Hoy estoy aquí para continuar moscardoneando y alertando acerca de la pronta (el fin está cerca, ¡¡¡¡arrepentíos!!!!) llegada de los sucesos que Juan vio y consignó en el bíblico Libro de la Revelación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre me ha parecido detestable la crítica exclusivamente vociferante y el rechazo indiscriminado o cuasi-indiscriminado que en la llamada democracia liberal representativa (y especialmente en las oligarquías partitocráticas de carácter bipartidista que se esconden tras la primera denominación en territorios como España) el partido de la oposición acostumbra a hacer para con la acción de gobierno de la formación política que ostenta el poder.&lt;br /&gt;Es un fenómeno fácilmente comprobable, pues se repite inmisericordemente cada vez que hay una alternancia política en algún ejecutivo de cualquier ámbito territorial.&lt;br /&gt;Por ejemplo es típico que un partido mientras está en el gobierno obvie o incluso niegue la existencia de un problema, para al día siguiente de perder las elecciones empezar a morgonear sobre la ineptitud del nuevo gobierno en la resolución de ese problema (que antes era inexistente, pero que ahora pasa a ser de tratamiento inexcusable y prioritarísimo). Al mismo tiempo (y como no podría ser de otra manera), el nuevo partido en el poder (el que mientras estuvo en la oposición no dejó de denunciar la existencia del problema en cuestión) suele experimentar un fulminante ataque de amnesia en cuanto toma las riendas del gobierno que le lleva a olvidarse de él por completo o, como mucho, le impulsa a contentarse con encargar la fabricación de juguetes mediáticos (¡ay!, Kelifinder) para que los ciudadanos se entretengan con ellos hasta que llegue el momento de nuevas elecciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un fenómeno éste que también se detecta en instancias territoriales. Así, suele ocurrir que cuando un gobierno municipal o autonómico tiene el mismo color político que el gobierno nacional (especialmente en lugares donde el reparto de competencias entre las diversas administraciones es de tipo irresponsable e interesadamente borroso, no como en Alemania), aquél se limita a "solicitar amablemente con interés" al gobierno nacional la realización de una determinada inversión o infraestructura en su territorio, siendo el grado de amabilidad de la solicitud inversamente proporcional al tamaño de la circunscripción a la que el territorio que reclama la inversión pertenece; de manera que a tamaño más reducido de la comunidad o ciudad en cuestión -circunscripción más pequeña, establo de posibles votos más reducido-, mayor amabilidad en la solicitud de la inversión a los correligionarios del gobierno central en cuestión.&lt;br /&gt;Sin embargo, en cuanto el color político del gobierno nacional cambia, la "solicitud amable" pasa a mejor vida y se transforma entonces en la "exigencia inmediata e incondicional" de la contrucción de esa misma infraestructura, desplegando para ello un vocabulario enérgico y con frecuencia chulesco que, hasta el momento del cambio político en el gobierno nacional, era inexistente.&lt;br /&gt;Siguiendo y utilizando esta mecáncia es muy común que un partido use a un gobierno territorial como ariete contra el partido en el poder a nivel nacional. Es lo que hizo el PSOE cuando utilizaba cutremente a la Junta de Andalucía para torpedear al gobierno Aznar (Aznalcóllar y Doñana, deuda histórica, pensiones, sanidad...) y es lo que hace ahora el PP usando patéticamente al Gobierno de la Comunidad de Madrid para desgastar al gobierno ZP (decreto de la ley antitabaco, radiales, financiación sanitaria, manipulación en Telemadrid...).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, y pese a lo que pudiera parecer, hay mucha gente que no considera esta actitud y estas prácticas referidas como algo reprobable. De hecho, al margen de pequeños detalles -más decorativos que otra cosa- como la tregua en la confrontación política de los primeros cien días de gobierno -que pese a todo pocas veces se cumple en según qué contextos- que la oposición concede a un nuevo gobierno, está muy extendida en el sistema partitocrático la idea de que el trabajo de la oposición es precisamente oponerse a cualquier precio, se tenga razón para ello o no. Así nos va.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tal sentido, y según ese razonamiento, las oposiciones duras (dialéctica y políticamente hablando) no tienen porqué ser malas, ya que son un signo de vitalidad -de una cancerígena, y míope vitalidad, pero vitalidad- del modelo político en vigor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun cuanto eso pudiera ser admisible por mucha gente (desde luego no por mí) hay ocasiones en que el descontrol en la ejecución de esa labor de oposición "contra todo" pone en duda incluso el presunto hecho de que sea realmente un signo de vitalidad (ni siquiera canceroso) del sistema, ya que lo que puede ocurrir es que se caiga en el ridículo más absoluto (aún cuanto a corto plazo pudiera dar réditos políticos), un ridículo que apenas tendría importancia en vista de que viene de una clase tan ridícula en sí como es la política, sino fuera porque suele dejar un poso de desvaloración y connotación negativa por parte de la sociedad en general hacia todo lo que tenga que ver con la &lt;em&gt;res pública&lt;/em&gt; que va en perjuicio del interés general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es un tipo de oposición "contra todo" de carácter ridículo como el referido el que llevamos soportando por parte del PP desde que se le sacó del gobierno hace ahora 2 años. Una tipología de oposición la que despliega este partido que, pese a que en algunas semanas parece remitir, vuelve a rebrotar con declaraciones y más declaraciones en cuanto tiene oportunidad. Y es una estrategia aún más ridícula al tener que llevarse a cabo (para eso tenemos la sociedad que tenemos) por individuos pertenecientes a una de las clases políticas más patéticas y de oratoria más cutre de cuantas moran por Europa como es la hispana.&lt;br /&gt;Sí, desde que el PP perdió el poder, y valiéndose del clima político enrarecido por el 11-M (clima heredero directo pese a todo de la reacción social -No a la Guerra, Prestige...- al autoritarismo de "chulo de recreo" desplegado por el gobierno Aznar II), opta por la huida hacia adelante, profundizando más si cabe en las viejas estrategias.&lt;br /&gt;La primera señal de que este tipo de oposición se avecinaba fue proporcionada cuando "el partido" confirmó a las figuras más visibles del estilo político prepotente y autoritario de la legislatura 2000-2004 (Acebes y Zaplana) como los atlantes principales de la estructura de un PP post-Aznar que presuntamente quedaba bajo el mando de Mariano Rajoy. De hecho, es bastante posible incluso que estos dos personajes recibieran al ser confirmados en sus cargos la directa o indirecta misión de moldear, siguiendo las guías del aznarismo de corte estridente, a un Rajoy que inicial y fugazmente intentó pese a todo imprimir en las primeras semanas tras las elecciones un nuevo estilo al Partido Popular copiando para ello aspecto -pactos de estado, lenguaje comedido, acercamiento a los jóvenes, estilo minimalista para la imagen corporativa...- del modelo ZP que tan efectivo fue para el PSOE a la deriva de la década de los 90.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, y apoyados por unos medios exaltados (especialmene por la COPE, por no hablar de los ultras de Intereconomía a los que cuando escuchaba con Isabel M. nos costaba entender como alguién en su sano juicio podría tomar en serio nada de lo que decían) la estrategia política del Partido Popular se basó rápidamente en reaccionar a cada nueva iniciativa del gobierno ZP (fuera de lo que fuera, hablase de lo que hablase) como si con ella se estuviera haciendo sonar las trompetas de Jericó que según el texto bíblico anunciarán la llegada del apocalipsis. Realmente estoy ya cansadísimo de este trompeterismo moscardoneante que ha llegado a ser casi la banda sonora del Partido Popular.&lt;br /&gt;Y es que la situación durante estos dos años ha llegado a tal extremo que a veces incluso los temas se les amontonaban a los trompeteros y hasta se hacían un lío al intentar discriminar qué era más catastrófico y debía impulsar con más rapidez a cortarse las venas (las ajenas claro, las propias nunca): si la salida de los papeles del Archivo General de la Guerra Civil de Salamanca o el aplazamiento de la cumbre hispano-polaca.&lt;br /&gt;No sé hasta qué punto esta estrategia le da buen resultado (resultado &lt;em&gt;correcto&lt;/em&gt;) al PP; en principio, y según las encuestas sí, porque mantiene soliviantado y activo a su electorado, pero la verdad es que en todas las elecciones disputadas en estos dos años el Partido Popular no ha hecho más que bajar. En cualquier caso, este trompeterismo dialéctico desbocado (esos discos rallados repitiendo sobre cualquier asunto casi a diario eso de "esto es lo más grave", "éste es el más", "esto es lo más") es un auténtico factor aridizante del debate político y social.&lt;br /&gt;Esto es así, porque (y más allá de la poca credibilidad que puedan merecer algunos de los primeros espadas del PP por lo lejos que se atrevieron a ir durante la campaña de propaganda previa y posterior a la invasión de Irak, por no hablar de los acontecimientos del 11 al 14 de marzo) a fuerza de aludir al apocalipsis cotidianamente, éste pierde significado. A fuerza de hacer sonar tanto las trompetas de Jericó, al final cuando se trate de algo realmente grave no se le tendrá por importante, las trompetas no alertarán a nadie (claro, ¡qué viene el lobo, qué viene el lobo!, y al final vendrá) . De manera que en el caso probable (que de hecho que ya se ha podido producir) de que en algún momento pudieran estar oponiéndose desde el Partido Popular a una medida o situación de gravedad real, muchas personas serían casi incapaces de tomarles en serio, y eso (máxime en una sociedad cuya actividad dialéctico-social es tan partitocéntrica como la española) es algo muy peligroso para el progreso social y para la &lt;em&gt;res pública&lt;/em&gt; en sí.&lt;br /&gt;Claro, ¿como voy a tomar en serio a Acebes -&lt;em&gt;miserable man&lt;/em&gt;- cuando habla de que Rubalcaba es "la cara del mal"? Hombre, y en este caso no habría tanto peligro porque desde luego el que Rubalcaba lleve la cartera de Interior me inspira bastante desconfianza, porque recuerdo muy bien a este pieza cuando hace no tanto era portavoz señero de las miserias de aquel gobierno tardofelipista 93-96. ¿Pero cuándo sea de algún tema en el no tenga tanto conocimiento propio? ¿Voy a creer a unos que pregonan como igual de grave cosas absolutamente dispares y objetivamente de magnitud diferente, y que además lo hacen cada día? El sonido de las trompetas acaba siendo tan permanente que se termina convirtiendo en el ruido de fondo normal, y ya no alerta a nadie.&lt;br /&gt;Aunque claro, son reflexiones algo peregrinas porque posiblemente esté en el mismo ánimo del PP (igual que en el del PSOE) el provocar este efecto aridizante de la estrategia de oposición apocalíptica, porque así seguramente consiguen (quizá de manera indirecta) bases electorales de apoyo cada vez más robotizadas, por algo están cada vez más extendidas opiniones en plan "yo sólo admito lo que dice mi partido" y viceversa. Claro que por muy uniforme y monocordemente que consigan de esta manera moldear el espectro social de su apoyo electoral, contando con la imperfección bipartidista que en España supone la presencia de partidos nacionalistas, esta estrategia de robotización de su apoyo electoral puede resultar netamente insuficiente para conseguir un cómodo gobierno de manos libres (mayoría absoluta) respecto de la sociedad; por algo los próceres de uno y otro partido ya están pensando en como solucionarlo mediante algún artilugio de ley electoral que consagre por fin la perfección de nuestra partitocracia bipartidista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decir adicionalmente, que entre los uniformes toques trompeteriles de los últimos días la última trompetada (la de López Amor considerando la detención de sus militantes como lo más grave ocurrido en 28 años) me ha resultado especialmente inadmisible y desafinada.&lt;br /&gt;Me parece intolerable que ahora se pretenda poco menos que presentar a los dos militantes del PP detenidos en la manifestación de la AVT como las grandes víctimas de algo así como una represión criminal, máxime cuando aún están perfectamente calientes en la memoria otros hechos; ya no v. gr. los GAL (que por lo visto no tienen entidad para el diputado pepero en comparación con la detención de sus militantes), sino ejemplos mucho más recientes de verdadera brutalidad policial y de conculcación de derechos cívicos.&lt;br /&gt;En tal sentido, al escuchar que los tres condenados por la detención ilegal de los militantes del PP en la manifestación de la AVT han sido condenados a una suma de penas de 13 años (!!!13 AÑOS¡¡¡) y que para colmo también tienen que indemnizar a los dos militantes del PP con 2 millones de pesetas (¿de qué?) me vinieron rápidamente a la mente algunos de los sucesos ocurridos durante aquellas indignantes semanas previas y simultáneas a la invasión de Irak, cuando con un gobierno auténticamente acorralado social y políticamente se hizo más patente que nunca que los derechos de la demo liberal están para utilizarse de la manera &lt;em&gt;correcta&lt;/em&gt; y no de otra, por algo tenemos al &lt;em&gt;manual&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Y entre todas las sinvergonzadas de aquellas semanas la que resulta más escarniante (más que nada por su notoriedad, que las hubo igual y mucho más graves) en su recuerdo a partir de la sentencia de la detención de los militantes del PP es el caso de &lt;a href="http://iticwebarchives.ssrc.org/Cultura%20Contra%20la%20Guerra/www.culturacontralaguerra.org/archives/000094.html"&gt;la agresión de un policía nacional a una chica en la Puerta del Sol&lt;/a&gt; una noche de la semana en la que comenzó la invasión de Irak. Sí, porque al policía anti-disturbios éste que sentó a la chica en el suelo de un porrazo en la cara cuando ella sólo le espetaba que porqué no llamaba a una ambulancia para trasladar a un herido de la carga policial previa ocurida en la misma Puerta del Sol, sólo se condenó a 5 días (5, que me acuerdo perfectamente) de suspensión de empleo y sueldo. Y eso, que fue prácticamente la única agresión que recibió una condena (si es que los cinco días de suspensión se pueden tomar como condena, cuando quizá la auténtica condena hubiera sido expulsarlo del cuerpo por una temporadita) gracias al hecho de que había una &lt;a href="http://iticwebarchives.ssrc.org/Cultura%20Contra%20la%20Guerra/www.culturacontralaguerra.org/archives/000094.html"&gt;cámara cerca que grabó la agresión &lt;/a&gt;y ésta recibió algo de notoriedad. La única, creo, de una lista bastante larga (bastante, por algo el delegado del gobierno en Madrid de aquellos días era un falangista de toda la vida -demócratas accidentales, ya se sabe- como Francisco Javier Ansuátegui, un "figura" éste que ya había dado muestras de su "arte" años antes como delegado del gobierno en Navarra) de acciones parecidas. De hecho, de aquellas manifestaciones no sé que me dejó más marcado, si la cantidad de gente que había en ellas (recuerdo en concreto la del 15 de febrero a la que fui -como casi siempre durante aquel reivindicativo año- con Víctor e Iria) o las escenas de brutalidad policial desplegada en algunas protestas, escenas que incluso llegué a presenciar en vivo en alguna ocasión tan impresionado como conmocionado durante aquellos días de indignación.&lt;br /&gt;Y desde luego que no estoy defendiendo una posición acerca de la detención de los militantes del PP en plan "mira les detuvieron (ilegalmente, sí), pero como no se les maltrató ni se les tocó un pelo lo que tienen que hacer es callarse y alegrarse de su suerte". Para nada. Sin duda si fueron víctimas de una detención ilegal tienen todo el derecho a que la justicia castigue a los responsables de esa detención; pero desde luego la proporción 5 días de suspensión de empleo y sueldo por una agresión brutal injustificada grabada en vídeo y 13 años (más nosecuántos de inhabilitación para ejercer cargo público) por una detención de unas horas en las que no se les tocó un pelo, no sé porqué pero no me termina de cuadrar, quizá porque yo ví a Coco en Barrio Sésamo y sé discernir entre cerca y lejos, e incluso quizá también entre grave y leve.&lt;br /&gt;Y es que como ha ocurrido casi siempre (y como en los días previos a la invasión de Irak se hizo perfectamente claro), la megademocracia liberal representativa post Daniel Bell, es el sistema en el que siempre "se puede", pero casi nunca "puedes" (a no ser, claro, que pertenezcas o estés socialmente cerca de las élites político-económicas dirigentes, bien mediante chequera o bien mediante filiación sociopolítica). Y luego, cuando se llegue a algún punto anómico transdurkheimniano, ya habrá tiempo de echar la culpa a la &lt;em&gt;sociedad, &lt;/em&gt;a ella o al primer pazguato que pase por allí cerca. Hasta entonces a escuchar a la orquesta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-114079268522084528?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/114079268522084528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=114079268522084528&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114079268522084528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114079268522084528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/05/los-trompeteros-de-jeric.html' title='Los Trompeteros de Jericó'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-114293570911297950</id><published>2006-04-19T00:11:00.000+02:00</published><updated>2006-05-02T11:16:21.786+02:00</updated><title type='text'>Ven y Mira</title><content type='html'>No me solían gustar (con un par de excepciones) las películas raras: ni las de desarrollo lento, ni las de estructura atípica, ni las de final completamente abierto, ni las de interpretación reversible, ni las de ciencia ficción, ni ninguna que tuviera algún otro elemento importante que fuera raro.&lt;br /&gt;De un tiempo a esta parte, sin embargo, las pocas que me han gustado de las que he visto por primera vez han sido en gran parte filmes catalogables por uno u otro aspecto como "raros"; quizá porque desde ese mismo tiempo a esta parte he ido adquriendo (con algún que otro límite) plena consciencia de mi condición pareja, aunque eso ya apenas sirva para nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La película soviética Ven y Mira (&lt;em&gt;Idi i Smotri,&lt;/em&gt; 1985) de Elem Klimov es una película que se puede considerar como "rara".&lt;br /&gt;Rara por la extraña mezcla de escenas de sabor poético con otras de crudeza descarnada que está presente en ella. Rara por el estilo interpretativo de los actores (especialmente el de los protagonistas), que más que diferente, es &lt;em&gt;raro&lt;/em&gt;. También es rara por la cantidad de simbología (de la cual se me escapa la mayor parte de su significado) que se encuentra en ella. Y fundamentalmente me parece rara por el obsesivo uso de un muy particular plano cinematográfico a la hora de enfocar los rostros de los protagonistas. Un uso éste muy curioso y cuyo principal valor es dotar de un efectísimo elemento de refuerzo más a todo el desasosiego y la inquietud que rebosa la película.&lt;br /&gt;De igual modo, para mí es rara también por pertenecer a una cultura cinematografíca que, al margen del Acorazado Potemkin y Dersú Uzalá (y ésta última realmente una coproducción con Japón con director de esta última nacionalidad), me era completamente desconocida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0016.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;El filme está ambientado en las llanuras de Bielorrusia en 1943, en pleno auge de la lucha partisana contra el ejército nazi; y su estreno se produjo en 1985 coincidiendo con el cuadragésimo aniversario del fin de la II Guerra Mundial. Es por ello que es una obra que parece estar concebida en gran parte como tributo y homenaje a la lucha guerrillera de la resistencia frente a los nazis (lo que se entiende especialmente en una de las escenas finales en la que la cámara serpentea por el bosque), así como a las víctimas del conflicto (a quienes se refiere de manera directa la pantalla negra con letras rojas que aparece al final de la película).En este sentido, también es posible que desde instancias oficiales se intentara presentar a la película como advertencia acerca de los peligros de la guerra y, sobre todo, del &lt;em&gt;fascismo (&lt;/em&gt;con la extensiva denotación y recurrente uso que tenía esta palabra en el sistema socialista), subrayando lo importante de estar alerta ante una posible vuelta de éste. Esta última idea aleccionadora parece especialmente clara además de en el título del filme (Ven y &lt;em&gt;Mira&lt;/em&gt;), cuando en la escena del puente y ante las palabras que profiere el oficial de las SS reconociendo sin nigún tipo de vergüenza toda la ideología nazi, el comandante partisano dice a sus hombres: &lt;em&gt;escuchadle todos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, sería completamente injusto decir que la película se queda sólo en ese mencionado carácter de homenaje a la memoria de las víctimas y protagonistas del pasado; la película es muy buena y por ello va más allá (bastante más allá) de esa mera intencionalidad laudatoria y/o aleccionadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El filme, como se ha referido, refleja acontecimientos ocurridos en territorio bielorruso en 1943, utilizando como recurso narrativo la focalización de la trama y de la acción fílmica en las experiencias (y en la mirada, importantísima la mirada; se podría decir que la película hace un uso cinematográfico de la misma que parece partir de la consideración tradicional de ésta como espejo del alma) que en relación con la situación bélica tiene Fliora (personaje interpretado por el joven Alexei Krachenko), un campesino adolescente de una aldea bielorrusa.&lt;br /&gt;En este sentido, se puede decir que, valiendose de la historia particular de Fliora, la película pivota sobre, por un lado, el retrato de las características de la lucha partisana y, por el otro, sobre la narración del horror de la guerra fundamentado en el reflejo de las prácticas y políticas llevadas a cabo por el ejército nazi en Bielorrusia.&lt;br /&gt;Estos dos puntales argumentales están perfectamente equilibrados y entrelazados, haciendo de la película un relato unitario, que aún siendo &lt;em&gt;raro &lt;/em&gt;y lento en algunos momentos&lt;em&gt;, &lt;/em&gt;resulta de muy buena factura argumental y fílmica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo que al retrato de los partisanos bielorrusos se refiere, cabe decir que la película se esfuerza en ofrecer tanto la concepción mítica y romántica extendida entre buena parte de la población acerca de la resistencia frente al invasor, como la crudeza y dureza en la que realmente se llevó a cabo este tipo de lucha. En relación a esto, decir que el filme es el relato (entre otras cosas) del cambio conceptual que opera el propio Fliora con respecto a la actividad guerrillera y que tiene aún más sentido al atender a su condición de adolescente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0029.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0029.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Así, en la primera escena se muestra la laboriosa búsqueda que Fliora y otro crío amigo suyo emprenden para intentar encontrar un fusil, excavando para ello en el lugar de una batalla pasada. Es éste un punto de recreación histórica importante, ya que procurarse un arma era el único requisito para poder "alistarse" en la guerrilla partisana, ya que por sus propias características, ésta fuerza no era capaz de garantizar equipación a sus miembros, sino que eran éstos los que debían proveérsela por sus propios medios, haciéndolo además antes de ingresar en ella.&lt;br /&gt;Con la inocencia casi infantil de la que son poseedores los dos críos, éstos se medio burlan en el transcurso de esa búsqueda de un anciano que les advierte sobre lo peligroso de apuntarse a la lucha y les conmina a que dejen de buscar entre la arena. Fliora y su amigo evidentemente no atienden esta advertencia; posteriormente Fliora volverá a encontrarse con este anciano, descubriendo que tenía algo de razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0024.2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 282px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px" height="220" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0024.2.jpg" width="301" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La escena del amigo de Fliora imitando ser un soldado alemán sacando una voz ronca para ello y, posteriormente, jugando con un teléfono que encuentra mientras buscan el fusil es buena.&lt;br /&gt;El caso es que tras encontrar un rifle, Fliora se apresta a unirse a los partisanos y es visitado por dos miembros de éstos a los que orgullosamene les muestra su recién encontrada arma, para acto seguido (y tras enfrentar la desesperada oposición a su actitud de su madre que le exige desistir del deseo de unirse a la guerrilla y permanecer en la aldea junto a ella y sus pequeñas hermanas) partir con ellos al campamento partisano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0050.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 297px; CURSOR: hand; HEIGHT: 204px" height="194" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0050.jpg" width="280" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Durante esta primera parte de la película es bien patente que la concepción de la lucha (y áun de la guerra) que tiene Fliora tiene más que ver con la idea romántica que con un conocimiento real de lo que una y otra suponen. Esto se observa en el orgullo de sí mismo y el derroche de voluntarismo que Fliora despliega en su "alistamiento" y en la alegría de encontrarse en el campamento partisano. Campamento que se oculta en el bosque (aunque no muy lejos de la aldea de Fliora) para llevar a cabo desde él las acciones rápidas de hostigamiento que suponían la razón de ser de la fuerza guerrillera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decir sobre esto que (y más allá de algún que otro pequeño rescoldo propagandístico que pueda apreciarse de la película) de todos los territorios que sufrieron el frente oriental de la guerra, fue por lo visto en Bielorrusia donde los nazis encontraron una mayor resistencia de la población civil.&lt;br /&gt;Así, recordar que, a pesar de que era del todo improbable que a Stalin y al alto mando soviético la operación Barbarroja les cogiera de improviso, el ejército rojo fue rápidamente derrotado junto a la frontera con el Reich apenas Hitler dio la orden de la invasión de la Unión Soviética en el verano de 1941; teniendo que efectuar a continuación los ejércitos soviéticos una apresurada retirada, mientras la Wehrmacht se plantaba en apenas tres meses en casi los suburbios de Moscú. De hecho, fue esta temprana derrota de las fuerzas soviéticas, unido a que el ejército nazi no encontrara (al margen de en Esmolensko y algún que otro episodio más) apenas resistencia en su avance, lo que pareció inicialmente hacer suponer que la operación Barbarroja era una nueva edición de la blitzkrieg.&lt;br /&gt;No sería hasta los meses finales de 1941 cuando la embestida alemana sería finalmente detenida al venir en ayuda de la Unión Soviética el general &lt;em&gt;Invierno&lt;/em&gt; (de hecho, fue por lo visto uno de los inviernos más duros del siglo) impidiendo a las fuerzas nazis alcanzar sus objetivos principales: Moscú y Leningrado.&lt;br /&gt;Después, durante 1942 y principio de 1943, y desplegando un descomunal esfuerzo logístico (aquellos titánicos traslados del aparato industrial al otro lado de los Urales) y humano (millones y millones de víctimas), la Unión Soviética consiguió (prácticamente sola) resistir el nuevo zarpazo alemán en las llanuras del Volga con la bárbara carnicería de Stalingrado con buque insignia.&lt;br /&gt;Recuerdo que la primavera pasada coincidiendo con los fastos en Moscú del 60 aniversario del fin de la II Guerra Mundial, y valiéndose de la, hasta cierto punto, buena relación de Putin con los líderes occidentales (ese gas ruso tan preciado, esos préstamos tan suculentos que devolver, ese mirar hacia otro lado con los crímenes en Chechenia); los medios y políticos de occidente reconocieron públicamente que, sin demeritar a las playas de Normandía, la liberación de París, etc., el verdadero peso de la guerra hasta 1943 y, sobre todo, la gran sangría humana la puso y la sufrió la Unión Soviética (aunque abastecida en parte por los aliados occidentales).&lt;br /&gt;Stalin proclamó la "Gran Guerra Patriótica" y el pueblo soviético se prestó con una abnegación impresionante (por lo visto hasta se hubo que rechazar voluntarios en las mesas de alistamiento por miedo a que faltara mano de obra para las industrias). La memoria y el recuerdo que dejó esta "Gran Guerra Patriótica" en la conciencia colectiva del pueblo soviético fue espectacular; de hecho más de una vez he oído (incluso de testimonios personales) que los ancianos del antiguo territorio soviético aún admitiendo los crímenes de Stalin, son incapaces de dejar de afirmar que Stalin los salvó del nazismo y que, pese a todo, gracias al líder soviético se pudo ganar la guerra. Una actitud y unas ideas que parece que no sólo son debidas a la megalómana propaganda estalinista; realmente la movilización del pueblo soviético decretada por Stalin fue total y fue la que condujo a la victoria.&lt;br /&gt;Aún con todo, Stalin consideró siempre, por lo visto, que la victoria de la Unión Soviética en la guerra se había debido a su genio militar, algo bastante, bastante discutible. Además, hay que resaltar que han sido varias las ocasiones en que se ha afirmado la pasmosa facilidad con la que el alto mando soviético enviaba a una muerte segura a millares y millares de hombres en operaciones casi suicidas en las que el único objetivo lo constituía el sostener el frente al precio (altísimo en vidas) que fuera. En los buenos documentales que echaron en la 2 en La Noche Temática dedicada a Stalingrado de hace unos meses esto se subrayaba especialmente (y en la película Enemigo a las Puertas también aparece) y se relacionaba con el deseo personal de Stalin de impedir como fuera (aun a costa de innumerables vidas) la conquista por parte de los nazis de la ciudad que llevaba su nombre. Una actitud ésta de inhumanidad en lo que a la consideración y valoración de las vidas de los soldados se refiere que, pese a todo, no es patrimonio exclusivo del alto mando soviético durante la II Guerra Mundial (con una inhumanidad parecida aparecen retratados en Senderos de Gloria los generales franceses de la I Guerra Mundial), aunque no por ello deja de ser menos censurable.&lt;br /&gt;A todo este esfuerzo militar y civil de la parte no ocupada de la URSS se unió (de manera primordial en Bielorrusia) la actividad de los partisanos (en su mayoría de inspiración y organización soviética, aunque por lo visto no de manera exclusiva; y eso pese a que no he logrado comprender bien las referencias que la película tiene a la relación de los cosacos con los partisanos a los que se une Fliora) para hostigar al adversario mediante acciones rápidas y el sabotaje a las vías de comunicación en el territorio ocupado por aquél. Una actividad ésta la de los partisanos bielorrusos que se intensificó durante 1943 (que es cuando se contextualiza la acción de la película) y que en conjunción con el resto de elementos posibilitaron que al acabar el año el ejército rojo iniciara el imparable avance que en apenas un año les llevaría al corazón mismo del Tercer Reich.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a la película, decir que el orgullo y la alegría referidos que Fliora muestra en su estancia en el campamento al sentirse todo un hombre con fusil al hombro, todo un luchador, un pleno integrante de la fuerza partisana, le dura poco al joven bielorruso. Así, a la mañana siguiente, cuando los partisanos se ponen en marcha para reiniciar sus actividades de hostigamiento al invasor, a queja de un guerrilero veterano acerca de las malas condiciones en las que se encuentra su calzado, el comandante partisano ordena que Fliora, en razón de su inexperiencia, le ceda sus botas al veterano. De esta manera el joven campesino es "sacrificado" por la mayor efectividad del veterano, y es dejado atrás durante la marcha.&lt;br /&gt;Ya sin tanto ánimo, el joven avanza solo y lloros por la ruta que han tomado los partisanos por el bosque, hasta que se encuentra con una extrañísima joven que llora desconsoladamente. Al encontrarse los dos llorando y en una situación algo absurda, pero muy real, acaban riéndose mientras Fliora hace gestos cómicos.&lt;br /&gt;Esta joven, Glasha, también estaba en el campamento y, por un par de miradas furtivas que intercambia con el comandante partisano cuando éste arenga a sus hombres (y de las que Fliora se percata en su momento), se intuye que tiene algún tipo de relación más o menos estrecha con él (y que quizá constituye parte del motivo de que estuviera en el campamento, de que también haya sido dejada atrás e incluso de su llanto, que puede deberse al hecho de haberse separado del comandante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0023.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 283px; CURSOR: hand; HEIGHT: 211px" height="228" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0023.jpg" width="303" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Es en este encuentro cuando tiene lugar uno de los más destacados usos del particular plano cinematográfico que se ha consignado como característico de esta película. De hecho, el uso de este plano para para enfocar el rostro de Glasha a contraluz, unido a la ambigüedad de la actitud de ésta para con Fliora, es uno de los instrumentos más efectivos que tiene la película para materializar la pretensión de ser un relato inquietante y desasosegante (hay un par de momentos en el que realmente los ojos de Glasha así enfocados dan miedo, hacen que la joven parezca un siniestro espectro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es Glasha un personaje extrañísimo que cuando se encuentra con Fliora en el bosque se burla de él desatando la ira del orgulloso joven. En esta actitud podría decirse que la joven evidencia un desdén tanto las pretensiones militares del Fliora, como de la situación de guerra en sí, casi haciendo ver que lo que piensa es que el conflicto no va con ella. Es más, llega a decir textualmente (minusvalorando la propia situación de guerra) que ella lo que quiere, lo único que quiere es &lt;em&gt;amar y tener niños &lt;/em&gt;(quizá sólo por eso estaba en el campamento, quizá por eso había salido corriendo después de que el comandante le termine enviando una mirada muy seria como fin a todas las que intercambian y de las que Fliora se había dado cuenta; quizá también por eso se había acercado a Fliora en el campamento cuando éste estaba limpiando una marmita, quizá también por eso intenta besar al desconcertado joven bielorruso).&lt;br /&gt;Referente a esto, señalar que la actitud de Glasha no es la única en la película que es deudora de una concepción ilusoria (e incluso algo romántica) de la guerra como algo lejano, algo así como un &lt;em&gt;sitio&lt;/em&gt; al que hay que &lt;em&gt;ir&lt;/em&gt; (en plan Lord Byron en la guerra de independencia griega); frente a la constatación real de la misma como algo que anula todos los demás órdenes de la vida, que te atrapa y de la que es prácticamente imposible mantenerse al margen. De hecho, la guerra no suele ser un sitio al que hay que &lt;em&gt;ir&lt;/em&gt;, es algo que&lt;em&gt; llega&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0030.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="223" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0030.jpg" width="303" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Los dos jóvenes no tardan es comprobar esto, ya que, pocos minutos después de encontrarse son sobresaltados por unos extraños ruídos y el moscardoneo de un avión (que también había aparecido sobrevolando la escena inicial de la película de la búsqueda del arma); acto seguido divisan el salto de unos paracaidistas (presumiblemente una unidad de reconocimiento nazi en busca de los partisanos) a los que siguen bombarderos que lanzan varios proyectiles sobre el área en la que están Fliora y Glasha (y que es la zona en la que se encuentra el campamento partisano, del que realmente Fliora apenas se ha apartado mucho siguiendo la marcha de los guerrilleros). La cercanía del estallido de las bombas que arrojan esos bombarderos alemanes hace que a Fliora se le dañe el tímpano, algo que se evidencia cinematográficamente mediante la introducción de un desasosegante (otra vez) efecto de zumbido y unos no menos estridentes pitidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0037.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="214" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0037.0.jpg" width="281" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;A continuación, tras esconderse del paso de los paracaidistas nazis y al echárseles la noche encima, los jovenes improvisan un refugio para pasar la noche en el mismo bosque. Por la mañana y tras darse una ducha "natural" (un escena de una luminosidad celestial muy bella y con un estilo de filmación -como las del resto de escenas del bosque- muy sugerente y que si no fuera por el efecto de sonido haría olvidar el contexto bélico de la película), Fliora resuelve que lo mejor que pueden hacer es volver a su aldea para esconder a su madre y hermanas de la unidad de paracaidistas nazis que ha sido transportada a la zona. Pero cuando llegan a la aldea de Fliora van efectuando (las muñecas, el zumbido, la comida...) la angustiosa comprobación de que los nazis ya han pasado por allí. Es a partir de entonces cuando en Fliora (y también en Glasha) se refleja el cambio de mentalidad acerca de lo que verdaderamente supone la guerra y la lucha partisana, pudiéndose considerar que, así como físicamente (en concreto su oído) se deteriora por los efectos del horror bélico, también mentalmente Fliora se va deteriorando, y lo hará más cuando en los siguientes acontecimientos sea aún más protagonista de los terribles crímenes que refleja la película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto a ellos, decir que la señalada actitud especialmente fiera del pueblo bielorruso en contra del ejército alemán, unido al hecho de ser Bielorrusia la república soviética con una mayor población judía, del mismo modo que el propio papel estratégico de este país en el proyecto del Lebesraum del Tercer Reich, es lo que explica que Bielorrusia fuera una de las zonas donde la brutalidad nazi operara su lado más bestial. Con relación a esto, y al igual que en Yugoslavia (en donde, v. gr., la represalia de 100 civiles serbios muertos por cada alemán abatido por una acción de los partisanos se cumplía con precisión matemática) los nazis recurrieron en Bielorrusia con regularidad el castigo a la población civil de un área por las actividades de los partisanos y también pusieron en práctica la política de exterminio y genocidio directo del pueblo bielorruso que, en los planes nazis, y en virtud de su condición de eslavo, compartía con el ruso, el gitano, el polaco, el judío, los homosexuales, los disminuidos... la categoría de "subhumano" y, por tanto, de eliminable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El filme derrocha buen hacer cinematográfico En el caso del retrato de las acciones nazis la película utiliza convenciones y elementos caractéristicos del tratamiento fílmico de este contexto histórico en el cine occidental (la arbitrariedad, la falsa piedad...), y también otros elementos menos comunes en películas con esta temática (las disensiones internas...).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0004.2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="222" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0004.jpg" width="303" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Entre los momentos del filme a destacar, algunos de ellos son de señalamiento inexcusable por lo que tienen de significación e incluso de premonición histórico-cinematográfica.&lt;br /&gt;Así, resaltar la escena en la que en medio de una misión de comando para lograr carne para la hambrienta población que se ha escondido de los nazis en al isla de la ciénaga, Fliora y los otros dos miembros del comando se meten en medio de una especie de fuego cruzado nocturno (o de bombardeo, no llega a estar claro). La sucesión de destellos de los proyectiles de las armas artilleras en medio de la noche es de una siniestra belleza, y lleva a recordar una de las características de la guerra moderna, su carácter de videojuego. Este elemento cobra especial importancia al ser conscientes de cuando se rodó la película aún no estaba tan extendida en el imaginario colectivo esta concepción de la guerra tecnológica, ya que aún faltaban 5 años para que aquellas imágenes de la CNN de los bombardeos estadounidenses sobre Bagdad (esas lucecitas verdosas de las baterías antiaéreas iraquíes junto a la torre de control del aeropuerto bagdadí) recorrieran las televisiones del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que, aunque habían pasado 40 años de los sucesos en los que se ambienta la película, hay multitud de elementos (como el referido acerca de la siniestra e impersonal belleza de la guerra modernamente tecnologizada) que estaban perfectamente vigentes en muchas partes del mundo cuando se rodó la película, y vergonzosamente todavía lo están.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0015.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="221" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0015.jpg" width="292" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Respecto a esto último, hay varias notas presentes en el filme que rápidamente encuentran referente en nuestro tiempo y en nuestra memoria (a veces incluso en la más reciente).&lt;br /&gt;El más claro de ellos es sin duda el momento en el que un grupo de nazis cogen a Fliora y lo encañonan en la sien para sacarse una fotografía. Es imposible no acordarse viendo esto (sin mucho esfuerzo en virtud de la cercanía temporal) de las vergonzosas fotografías de los soldados norteamericanos torturando y humillando a los presos iraquíes en esa ignominiosa (así como de larga historia, ya que con Sadam Hussein también era un centro de tortura, aunque en esa época, por lo visto, no se hicieran fotos) y siniestra prisión de Abú Graib (aunque no sea para nada el único ejemplo éste de usos fotográficos como los referidos a lo largo de la historia y a lo ancho del mundo, incluso tratados en películas como La Caja de Música). Realmente el tema de que haya gente que no sólo esté dispuesto a torturar (uno de los actos más objetivamente criminales de cuantos puede llevar a cabo el hombre), sino que además se sienta tan orgulloso de su actividad que desee conservar ese recuerdo mediante una fotografía, es algo que no puedo comprender. Es por ello que cuando The New Yorker destapó el escándalo de las torturas lo que más miserable me pareció de ello y lo que más me quemó fue que las fotografías que lo probaran no fueran de cámara oculta o de objetivo indiscreto en plan periodismo de investigación; no, es que las fotografías no son de ese tipo, es que los &lt;em&gt;soldados &lt;/em&gt;éstos estadounidenses están posando y sonriendo, haciendo el símbolo de la victoria o con un cigarrillo en la boca mientras humillan y torturan a seres humanos. ¿Pero esta gente para qué se hizo las fotos? ¿para luego mostrarlas a los amigos y familiares en Thanksgiving cuando ya hayan terminado de degustar el relleno del pavo? "Mira abuela aquí estoy yo humillando a un hombre, y en esta otra estoy yo obligando a unos presos a hacer una pirámide humana, ¿no te sientes orgullosa de tu nieta?" De verdad, en fin, que realmente duele hasta utilizar la ironía para algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0013.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0013.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;También a Irak y a Abú Graib recuerda el uso que los soldados nazis hacen de los perros cuando los azuzan para aterrorizar a los habitantes de la aldea donde se focaliza la última parte de la película. Sin embargo, respecto a esto quizá lo más triste es que la escena donde aparecen los perros en la película se relaciona con lo de Abú Graib más por la cercanía y notoriedad pública en nuestro hábitat sociocultural de todo lo concerniente a Irak, que por el hecho de que el uso de los perros en la cárcel iraquí sea un hecho excepcional. Por desgracia hay muchas (muchas, muchas) prácticas de factura e intencionalidad nazi que están fuertemente extendidas por el mundo en nuestro tiempo (y algunas por su carácter extremadamente refinado -pero no por ello de menos espíritu nazi- incluso son más o menos aceptadas como algo &lt;em&gt;normal: &lt;/em&gt;método &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt; de obtener información, método &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt; de llevar a cabo una investigación, práctica &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt; de selección de personal en un departamento de "recursos humanos" de una empresa...).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así mismo, de alta actualidad y poseedores de un claro referente en nuestra memoria pueden considerarse algunos de los elementos que están presentes en la escena en la que el grupo de partisanos que ha logrado detener a un grupo de nazis debajo de un puente, presencia las diferentes (y a cada cual más miserable) posiciones de los soldados del Reich respecto a su nueva condición de prisioneros de los partisanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0039.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="222" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0039.jpg" width="297" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;En ese momento del filme algunos de los prisioneros (que no son alemanes, pero han actuado en colaboración con los nazis) intentan convencer a los partisanos de que ellos no son culpables porque no son alemanes, sino que son de los "suyos" (quizá incluso son propiamente bielorrusos, ya que no hubo apenas país en el que el Tercer Reich no encontrara apoyos, mayores o menores; más convencidos o menos entusiastas, tanto a nivel gubernamental -el monárquico de Rumanía, el del Almirante Horthy en Hungría, hasta cierto punto el del General Franco en España...- como a nivel de la población en general) llegando a acusar a su general (al general nazi) ante los partisanos como el responsable de todo "&lt;em&gt;él es el jefe, él dio las órdenes&lt;/em&gt;" (claro, yo &lt;em&gt;sólo&lt;/em&gt; las cumplía) que llegan a decir. Ante esto, el mencionado general intenta lograr el favor de los partisanos diciendo que él es un buen hombre, que nunca ha hecho daño a nadie, que es un anciano, que tiene nietos de los que ocuparse... (una actitud de cobardía ésta la del general que es censurada por otro de los alemanes que sin el menor sonrojo defiende todo lo que han hecho llegando a decir a los partisanos: &lt;em&gt;Vosotros no tenéis derecho a existir. No todas las razas tienen derecho a existir. Las razas inferiores extienden el comunismo. Completaremos nuestra misión, si no hoy, mañana.).&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No es difícil acordarse escuchando estas miserias retóricas en boca del general nazi de la estrategia de defensa que patética, pero efectivamente (al menos en lo que concierne a ese condescendiente Jack Straw) desplegó Augusto Pinochet para lograr que la justicia (en realidad el gobierno) del Reino Unido no diera luz verde a su extradición a España para su enjuiciamiento por crímenes contra la humanidad. Recuerdo aquellas escenificaciones intentado presentar a Augusto Pinochet poco menos que como un venerable anciano, poniendo cara de bonachón, acurrucado en su silla de ruedas (como me acuerdo del momento en que llegó al aeropuerto de Santiago y abandonando el papel de "pobre ancianito" emuló al bíblico Lázaro deshaciéndose de la silla de ruedas -su gran compañera mientras estuvo detenido en Londres- para recibir bien erguido -milagro- todos los vociferantes vivas de los suyos). También recuerdo a Lucía Hiriart acusando a la prensa internacional poco menos que de manipular por sacar siempre las fotos de su marido con aquellas gafas negras y el uniforme militar, y no las del Pinochet amoroso con sus hijos y nietos (como si por lo que fuera a pasar a la historia su marido y por lo que fuera conocido fuera por las excepcionales dosis de cariño que prodigaba a los suyos). Una imagen de "pobre hombre" que hubo que retomar (con algún que otro desliz como la lucidísima entrevista a aquel medio de Miami) después, cuando tras perdérsele el miedo con todo el proceso abierto contra él en Londres y Madrid (y en Bruselas, París...) la justicia chilena empezó a pedirle cuentas. Una estrategia ésta de sacar "su lado bueno" que también intentó Eichmann durante su juicio en Jerusalén. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Precisamente es esta relación con el juicio a Eichmann la que puede resultar más apropiada para la valoración final del filme. Sí, porque sin duda en la que es una escena cumbre de la película (a pesar de su poca duración y aparente sencillez), cuando Fliora coge el cilindro de vendas del botiquín accidentado de la oficial nazi, no se puede menos que recordar todo lo que nos legó sobre nosotros mismos la gran Hannah Arendt respecto a la banalidad de mal. Realmente y como afirmó la socióloga alemana, el mal está al alcance de cualquiera, no es para nada algo excepcional, en todo caso, lo verdaderamente difícil, valioso, escaso y excepcional es el bien. Y sin duda esa condición del mal como algo banal y fácil se hace muchísimo más intensa en una situación de guerra en donde todo se suele reconceptualizar con arreglo al propio contexto bélico y a la posición que en él ocupa el individuo en cuestión. Es eso lo que evidencia Fliora en el momento de coger la venda, y es ese hecho el que da sentido interpretativo e intencional a todo el cambio mental que el adolescente bielorruso sufre a lo largo de la película.&lt;br /&gt;Sin embargo, esta interpretación de la película siguiendo la tesis de Arendt no termina siendo totalmente pesimista, como cabría esperar; y no lo es porque la escena cumbre referida de la venda es complementada por otra de más duración y complejidad cinematográfica que conjura en parte el supuesto final descorazonador que parecía deducirse inicialmente. Este momento es el de cuando Fliora aprieta el gatillo de su rifle por primera y única vez en toda la película. Cinematográficamente no es un escena revolucionaria (y, de hecho, podría pensarse que tiene hasta ténues resabios de Einseinstein), pero está bien hecha, y sobre todo, en relación a toda la película está muy bien pensada y otorga gran valor interpretativo al filme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0019.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 275px; CURSOR: hand; HEIGHT: 204px" height="216" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0019.0.jpg" width="291" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;En ella se utilizan tanto imágenes históricas como el plano sui generis de la cara de Fliora tan característico de este filme, aumentando el ritmo del montaje de la escena según lo hacen los disparos del joven protagonista; hasta que en el momento cumbre, Fliora se queda mentalmente frente a frente con el &lt;em&gt;enemigo&lt;/em&gt;, el verdadero (pero falso) único enemigo.&lt;br /&gt;Es quizá en ese momento en el que, al menos parcialmente (muy parcialmente), parece difuminarse un poco el pesado y angustioso hálito de desasosiego e inquietud que se ha referido para toda la película y que ya ha desaparecido cuando la cámara serpentea finalmente por el bosque. Una sensación ésta de inquietud que es uno de los principales logros de la película y en la que convergen tanto recursos del montaje, como las propias interpretaciones de los actores (singularmente de Glasha, y también de Fliora), pero que encuentra como factor catalizador y constituyente principal al sonido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, el sonido es inquietante en la película desde al principio hasta casi el fin. Lo es cuando en la primera escena los críos observan a un avión que moscardonea con sus ruidosos motores en el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0048.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0048.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Lo es con más motivo cuando a cuentas del daño en el tímpano que sufre Fliora tras el bombardeo en el bosque se introduce un zumbido (alternado al principio con pitidos estridentes) que ya no sé abandonará totalmente en toda la película y que se confundirá después con el sonido (quizá de moscas) que se oye cuando Fliora vuelve a su aldea. Un sonido que llega a ser verdaderamente angustioso cuando Fliora y Glasha avanzan por la ciénaga para llegar a la isla, sonido que después vuelve cuando, en busca de comida, Fliora y los otros miembros del comando vuelven a divisar un avión. Efecto sonoro que regresa después con las escenas de la aldea.&lt;br /&gt;Señalar adicionalmente que la banda sonora (además de los efectos desasosegantes de sonido referidos) está compuesta fundamentalmente por obras clásicas o melodías de apariencia orquestal dándole un toque de solemnidad a la pelicula muy peculiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0043.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 282px; CURSOR: hand; HEIGHT: 213px" height="230" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0043.jpg" width="302" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Las interpretaciones de los actores (en concreto de los principales) son muy sui generis como se ha aludido. En algún momento puede parece que sobreactúan y que algunas expresiones faciales del mismo Fliora rallan en lo caricaturesco, pero realmente en conjunción con el resto de la película puede decirse que a pesar de ser atípicas, no desentonan (aunque quizá sí lo hacen en el caso de los primeros planos de rostros de algunos nazis riéndose a la cámara, tomas éstas que tienen un punto de propagandista y de estereotipo -a todas luces innecesario-, pero que desde luego por lo menos no contaminan al resto de la película). Realmente Alexei Krachenko como Fliora lo hace muy bien y los momentos en que evidencia su sufirimiento interior son muy creíbles. Del resto de los actores, se puede decir que más o menos están bastante a la altura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0007.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0007.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Por último, referirse también a la profusión de elementos, sin duda simbólicos, aunque de no claro (por lo menos para mí) significado, que posee toda la película. Entre ellos, el nido de ave con huevos y crías que Fliora pisa cuando, contrariado por haber sido dejado atrás, avanza por el bosque o la aparición de la cigüeña que (herida o desorientada) se acerca al improvisado refugio donde duermen los jóvenes quizá como buscando también refugio de los efectos de la guerra (efectos que en definitiva son también los responsables de que Fliora haya pisado los huevos matando a las crías de ave que se estaban formando en ellos). Y es que la naturaleza sufre todavía más ante una creación (por desgracia) tan &lt;em&gt;humana&lt;/em&gt; como es la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bscap0011.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 266px; CURSOR: hand; HEIGHT: 205px" height="211" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bscap0011.jpg" width="259" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;En definitiva, un peliculón. De los mejores filmes que he visto nunca sobre la guerra. Una obra que sin duda posee su principal valor en el conseguidísimo efecto inquietante y desasosegante que se advierte desde el primer fotograma de la película y que puede considerarse como una muy perfecta síntesis de lo que supone una situación bélica. Una sensación de angustia ésta que verdaderamente es la auténtica protagonista de la película y que queda reforzada con escenas puramente fílmicas muy perfectas que ponen la piel de gallina, como la de la mujer con el silbato que es bestial o la de la vaca en medio del fuego cruzado.&lt;br /&gt;Finalmente consignar que el filme posee una hondura temática que para nada es superficial y que adquiere su principal extensión sobre todo (aunque no sólo) en lo expuesto acerca de su condición de testimonio cinematográfico (otro más) acerca de la banalidad del mal y la miseria humana. Respecto a esto, aunque realmente, y como se ha apuntado, parece que el elemento final invita a la esperanza, esto puede ser revisado de una manera notablemente crítica a la luz de todo lo que el mundo ha vivido por efecto de la mano humana (de unas manos más que de otras, desde luego) desde que esta película fue dirigida. Algo que hace dudar de la verdadera existencia de esa pretendida esperanza, ¿esperanza para quién? ¿esperanza sobre quién?&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-114293570911297950?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/114293570911297950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=114293570911297950&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114293570911297950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114293570911297950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/04/ven-y-mira.html' title='Ven y Mira'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-114488733131569478</id><published>2006-04-13T13:24:00.000+02:00</published><updated>2006-05-21T21:22:57.360+02:00</updated><title type='text'>Una sociedad amenazada</title><content type='html'>A pesar de pertenecer a la generación que pertenezco me apunté bastante tarde a las llamadas nuevas tecnologías, el &lt;em&gt;logro&lt;/em&gt; más perennemente invocado de la humanidad desde que se produjo su acelerón imparable en la década pasada con el salto al estadio digital y al ciberespacio. Un fenómeno éste que, como todo gran (grande por su alcance, más que por otra cosa) fenómeno que se precie, ha ocasionado efectos no deseados (y en algunos pocos casos, tampoco previstos) por sus impulsores, explotadores, gestionadores y principales beneficiarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que una de las principales consecuencias que tuvo el impulso tecnológico referido fue el hacer extremadamente fácil la reproducción de copias de productos "culturales" (esencialmente, -pero no sólo- contenidos musicales y audiovisuales) con unos reducidos costes de producción, con unas escasas necesidades de infraestructura para ello y con un razonable parecido en los niveles de calidad de los productos reproducidos respecto de la obra original. Esto supuso la popularización (que no el nacimiento) y la generalización de lo que se denominó desde un principio el "pirateo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este "pirateo" de esta clase de productos llegó a España (como a Italia) de manera relativamente tardía en comparación con otros países europeos, pero fue la Piel de Toro uno de los territorios donde más éxito y popularidad alcanzó este fenómeno.&lt;br /&gt;El hecho de que la penetración de internet fuera bastante baja en los hogares y en la sociedad española en general hizo que, a pesar de que ya en 2000 estuvieran a pleno rendimiento las descargas de música de la red (Napster, Audiogalaxy...), el verdadero buque insignia del pirateo en España fuera el denominado "top manta", que alcanzó su mayor éxito en 2001 y 2002 cuando coincidió con el fenómeno sociocultural y mediático de la primera edición de Operación Triunfo. Fue en ese periodo de tiempo cuando la presencia de manteros se extendió desde lugares como Preciados o la Glorieta de Carlos V (que fue donde primero los conocí yo) a calles menos céntricas tanto de la capital, como de ciudades realmente pequeñas a lo largo y ancho del país. El incremento de la presencia de los manteros por las aceras, así como la guerra de precios entre los diferentes colectivos que se dedicaban al negocio (ecuatorianos, chinos...) llegaron a hacer del "top manta" toda una institución social. Recuerdo que la gente se paraba y se apelotonaba en la misma zona peatonal de la calle Madrid, llevándose a veces una decena de cedés piratas de una tacada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al tiempo que esto se desarrollaba, los beneficiarios del negocio discográfico empezaron a temer por sus beneficios y comenzaron a poner el grito en el cielo sobre el peligro que para la "industria cultural" española representaba lo que estaba pasando. Así fue que empezaron a reclamar desde la bajada del IVA a los discos (como si ése fuera el principal problema de la carestía del producto), hasta la batida policial permanente de las calles persiguiendo a los manteros. Así mismo, y aunque a la luz de los hechos, hay que reconocer que primeramente no eran tan exagerados y esperpénticos como ahora, comenzaron las escenificaciones mediáticas de "concienciación" social acerca del grave problema que representaba la piratería. Precisamente, las primeras de éstas que recuerdo tuvieron como marco a algunas galas de Operación Triunfo. Parece que estoy viendo aquellos momentos en el sofá del escenario del programa en el que algún megaproductor o algún "consejero y/o delegado" (v. gr. de Vale Music) explicaba a un condescendiente Carlos Lozano el drama que suponía la piratería, mientras los triunfitos miraban al suelo con cara de compungidos. Momentos éstos a los que sólo les faltaba el tema principal de la banda sonora de La Lista de Schindler para terminar de redondear la escenificación lacrimógena (recuerdo a Paco subrayar oportunamente en uno de esos momentos, que aquello parecía más un programa de testimonios hablando de niños que morían en África o de la tragedia de los heroinómanos infectados por el VIH que otra cosa).&lt;br /&gt;A pesar de que a mí también me resultasen bastante ridiculos esos montajes mediáticos, y consecuentemente los criticara y desdeñase su importancia, nunca dejé de considerar que en el fondo (y en cierto sentido) las discográficas (cuya portavocía de los problemas del sector posteriormente sería recogida de manera preeminente por las sociedades de gestión de derechos de propiedad intelectual -singular y notoriamente por la SGAE-) y, por encima de todo, los creadores, tenían algo (bastante) de razón. Uno tiene derecho a beneficiarse de lo que crea y a impedir que los que se lucren con las obras de su trabajo sean otros; sin negar por eso que las producciones culturales deben revertir pasado un tiempo al dominio público (como de hecho está establecido en la legislación de la mayoría de los países); y sin considerar tampoco que por el hecho de ser un grupo éste (el de creadores, discográficas, etc.) con una tradicional buena situación en el conjunto de la sociedad, ésta última debiera tener como objetivo primordial el asegurar la no modificación de esa buena posición de este colectivo, máxime cuando la situación de buena parte del resto de la sociedad también se ha resentido por los mismos efectos incluso que los que posibilitaron en el inicio del acelerón digital que éste colectivo de creadores culturales multiplicara sus beneficios.&lt;br /&gt;En este sentido, es verdad que han sido los efectos y las consecuencias del avance tecnológico las que han posibilitado el impulso a la piratería y al intercambio de ficheros por la red, pero no es menos cierto que también esos mismos efectos posibilitaron la ampliación del mercado de las discográficas en los últimos 90; de igual manera que son los efectos del acelerón tecnológico los que han ocasionado buena parte del aumento del desempleo estructural en muchos países, de las deslocalizaciones y de muchas cosas más. Todo forma parte de un asunto bastante complejo en el que los creadores culturales no son los únicos actores, ni los únicos protagonistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es así que, cuando el colectivo éste de las autodenominadas "víctimas del pirateo" empezó a organizar una campaña de más calado que la ofensiva mediática del principio (aunque sin dejar esta última, como prueba el episodio del fulgurante y breve boicot de los distribuidores a Alaska a cuenta de sus declaraciones heterodoxas en lo que al grupo de "autores" se refiere acerca del "pirateo") y pasó a exigir medidas como el canon a los cedés como medio de atajar en parte (siempre en parte) los perniciosos efectos de un "pirateo" que pasó a trasladarse (haciendo, de hecho, que ya técnicamente no se pudiera considerar "pirateo") a internet con la popularización del intercambio de ficheros mediante las redes P2P; cuando esto ocurrió, digo, seguí siendo en parte comprensivo con lo que este colectivo defendía e incluso con la admisibilidad de medidas como el canon. De manera, que cuando gente de mi entorno (con sin duda más conocimiento que yo en estos temas, como Julio, Víctor P. o Israel) se mostraban muy contrarios a la extensión del canon, no suscribí totalmente su opinión. Y eso, a pesar de que el "negocio" de la producción audiovisual (un negocio que presuntamente y según algunas declaraciones de este colectivo estaba casi tocado de muerte por la "piratería") no estaba para nada desapareciendo, sino que se reconvertía e incluso encontraba otros canales de florecimiento como el mercado de dvds, las colecciones de películas que venían con los diarios, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante estos últimos meses mi posición hacia esto ha ido variándose y acercándose (nuevamente, y lo cierto es que gustosamente) a lo que defendía Víctor P. Y eso ha sido así, tras haber comprobado que lo de esta gente (SGAE y resto) es de juzgado de guardia y que, envalentonados por la llegada al gobierno de un partido tradicionalmente &lt;em&gt;comprensivo&lt;/em&gt; con sus intereses (aunque el &lt;em&gt;otro partido&lt;/em&gt; nunca se alejó, pese al alboroto retórico de los últimos dos años, mucho de ellos y de sus intereses), no es ya que no vean que es un asunto complejo donde no caben maximalismos, es que lo ven clarísimo: se presentan poco menos que como las grandes víctimas de nuestro tiempo. Y es esta actitud a lo SEPLA de considerarse como alguien no equiparable al resto, y de defender una situación privilegiada contra viento y marea, lo que me ha terminado de hartar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi modesto entender la legislación sobre propiedad intelectual se creó fundamentalmente para garantizar que, en una época en la que no era tan fácil la distribución y la duplicación de una obra intelectual, el autor de la misma tuviera tiempo (mediante la garantía de un plazo temporal razonablemente largo de mantenimiento de la exclusividad de sus derechos sobre la obra) de poder sacar beneficios de su creación; pasado el cual la obra revertía (en función de su carácter de producción cultural) al dominio público. Por ello no entiendo muy bien que si ahora (precisamente por el avance tecnológico) la distribución y reproducción de las obras es bastante más rápida y fácil que antaño, lo que se pretenda hacer sea mantener o incluso ampliar los derechos de propiedad intelectual y la posición que antes mantenían los creadores intelectuales; y que para colmo eso se haga exigiendo la perpetuación de una situación beneficiosa que han visto mermada (y, de hecho, el que realmente se haya producido esa presunta merma es algo bastante discutible, como el tremendo incremento de los ingresos de la SGAE en estos dos últimos años&lt;a href="http://www.elmundo.es/navegante/2005/04/19/cultura/1113912675.html"&gt; 2004&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.20minutos.es/noticia/106919/0/sgae/pirateria/internet/"&gt;2005&lt;/a&gt; -a un promedio del 15% anual, ¡¡15!!, frente al raquítico 2´5 de la subida general de los salarios o el 4 de la inflación- prueba) por efectos directos o indirectos del cambio tecnológico (el mismo que ha afectado a otros sectores sociales, que de hecho han perdido mucho más (o simplemente han) poder adquisitivo que ellos y que, además, partían de una situación no tan ventajosa como la del colectivo de "creadores y asociados".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, y contando con todo esto, me ha ido paulatinamente resultando cada vez más intolerable la combinación impertérrita de ese discurso victimista (singularmente, pero no sólo, de la SGAE; un discurso que incluso era mantenido y repetido a la vez que se presentaban resultados anuales de recaudación con un incremento de dos dígitos sobre el año anterior) con una larga lista de actuaciones bastante polémicas entre las que se encuentra el cierre temporal de la Frikipedia por una actitud calumniosa de ésta referente a la SGAE (y hombre, es verdad que la Frikipedia se burlaba de ellos, pero es que la Frikipedia no pretendía engañar a nadie y desde su portada se advertía que nada debía ser tomado como algo que no fuera a coña; en tal sentido no era la única institución -ni puede que la más- criticada por ella), aunque en este caso finalmente se llegara a un medio acuerdo; o aquellas declaraciones del presidente de la SGAE hablando de que el que en Google aparezca la SGAE como primer resultado si buscas la palabra "ladrones" (debido al extendido bombing mediante enlaces con esa palabra) es un ejemplo clarísimo de &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.elhacker.net/noticias/elhacker-1144363368.html"&gt;fascismo&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; (!). Toma ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guinda a este cambio de opinión mío referente a este tema han sido dos acontecimientos más acaecidos en el último mes y medio.&lt;br /&gt;De un lado el cierre de Razorback2, el servidor más popular del eMule, a causa de una denuncia de la Motion Picture Association (industria cinematográfica). Respecto a esto, puedo entender el principio argumental jurídico invocado para el cierre y derivado del hecho de que el propietario de este servidor se lucraba con la publicidad que introducía en él (acción que evidentemente ya no es sólo favorecer el intercambio de ficheros, sino sacar beneficio de esa actividad; aunque no estoy muy seguro de que pueda considerarse con total claridad a esos ingresos por publicidad como lucro directo de los intercambios de ficheros que hacían los usuarios de ese servidor); pero esa relativa comprensión acerca del argumento jurídico utilizado pierde efectividad (al mismo tiempo que me predispone de manera casi definitiva en contra de esta gente), al &lt;a href="http://www.nypost.com/business/62271.htm"&gt;leer el burdo intento de exageración &lt;/a&gt;payasa y ridícula acerca de la actividad de Razorback2 y el intercambio de ficheros mediante P2P mediante la consideración de tales actividades en la nota de prensa que emitieron al respecto poco menos que como el principal problema al que se enfrenta la humanidad; y llegando en las declaraciones adicionales de algunos de sus responsables al respecto, a afirmar de manera textual que la actividad de Razorback2 era &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.nypost.com/business/62271.htm"&gt;una amenaza a la sociedad&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;. Nada menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo acontecimiento ha tenido lugar en España, país que entre el batiburrillo legal existente, los particulares fenómenos de cambiantes y extendidos grupos de presión política sobre los partidos, así como el talante pasota generalmente aceptado por estos lares para intervenir en cualquier asunto, se había mantenido algo al margen de la campaña internacional de estigmatización y criminalización del intercambio de ficheros por la red. Sin embargo, el otro día (con un bombo mediático y social descaradísimo) se anunció una operación algo peliculera de la Policía Nacional que culminó con el cierre de varias páginas que proporcionaban enlaces ED2K y la detención de sus responsables. El argumento que subyacía a esta operación era el hecho que la explotación publicitaria (de forma parecida al del caso de Razorback2) que llevaban a cabo los responsables de estos sitios web era una actividad de carácter lucrativo a partir de obras ajenas (punto importante el que fuera lucrativa, ya que la no lucrativa -la que se basa sólo en el intercambio de ficheros- no es delito, al menos con la ley actual) y, por lo tanto, era algo ilegal.&lt;br /&gt;Hombre, como en el caso de Razorback2, si esto fuera así podría ser admisible, pero el hecho de que hasta el momento no haya actuación judicial, sino que sólo sea una acción policial, unido al interesadísimo bombo dado a la noticia y unido también a las imprecisiones y ambigüedades (&lt;a href="http://internautas.org/html/3586.html"&gt;inteligentemente subrayadas &lt;/a&gt;desde sectores como la Asociación de Internautas que acertadamente denuncia entre otras cosas la posibilidad de que el verdadero objetivo de esta operación sea meter miedo acerca del intercambio de ficheros) de la &lt;a href="http://www.policia.es/prensa/060408_1.htm"&gt;nota de prensa que la policía &lt;/a&gt;emitió referente a esta actuación, todo ello digo, no hace más que aumentar mi suspicacia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que Irene afirmó una vez que da igual lo que busques en el emule, entre los resultados te saldrá siempre (escondidos a menudo bajo otros nombres) una porno, algo de la Guerra de las Galaxias y algo del Señor de los Anillos. Aunque carezca de sustento lógico o científico, la verdad es que es una afirmación que se suele cumplir bastante a menudo.&lt;br /&gt;Julio apuntó en otra ocasión que no le parecía normal ni casual que tantísimas veces ocurriera que buscando una película o una serie de dibujos animados apareciera algo porno bajo el nombre de la mencionada película o serie.&lt;br /&gt;Referente a esto, de todos es sabido que busques lo que busques en el emule siempre vas a encontrar algo porno bajo un nombre de fichero que no tiene nada que ver con el contenido pornográfico, pero sin duda el hecho de que pase con tanta frecuencia en el caso de vídeos de dibujos animados da que pensar. En principio, podría pensarse que simplemente es algo que se debe a que en España el hijoputerismo es el deporte nacional. Sin embargo, y con el bombardeo mediático de estos últimos meses, también se podrían pensar en otras razones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, hay que hacer notar que recurrentemente se producen operaciones policiales contra la pornografía infantil, pero con una frecuencia altísima (y sin importar mucho el medio en el que se ofrezca la noticia) la información de esta operación aparece precediendo a otra sobre cualquier aspecto del intercambio de ficheros mediante redes P2P, del top manta o de cualquier otro elemento al que las discografícas y las sociedades gestoras de derechos de propiedad intelectual consideren "piratería" y, en consecuencia, algo pernicioso para ellas (y según su lógica, como se ha visto, algo terrible "para la sociedad"). Y es verdad que los medios informativos tienden en aras del esquematismo y la efectividad comunicadora a presentar juntas o de manera contigua noticias que aparentemente responden a un tema común, pero en este caso me temo que no es eso lo que está detrás. De hecho, las noticias acerca de operaciones contra la pornografía infantil como suelen ser parte de la crónica nacional o de sucesos se suelen incluir en la primera parte de los informativos (en el caso de que sean audiovisuales), mientras que las relacionadas con asuntos de tecnología (como son las que se refieren al intercambio de ficheros mediante redes P2P) suelen colocarse al final. Sin embargo, y como se ha apuntado, con demasiada frecuencia estas últimas se colocan siguiendo a las primeras como queriendo defender una relación de equiparación entre ellas; algo que es bastante peligroso e indecente, en la medida en que una es un delito y la otra no; de manera que, al presentarlas juntas, puede darse a entender que ambas lo son (cuando eso es falso, al menos por ahora). Por no hablar del abismo ético que separa a una y otra: el abuso (directo o indirecto) de un niño que supone la pornografía infantil, y lo que es simplemente un intercambio de ficheros con consecuencias económicas que es lo que supone el uso de redes P2P; un abismo que, al presentar las dos noticias juntas, parece querer reducirse de manera interesada, trasladando la miseria ética de una acción (la de la pornografía infantil) a la otra (el intercambio de ficheros).&lt;br /&gt;Ha sido precisamente con esta operación referida de la Policia Nacional con la que se ha dado el último ejemplo de este fenómeno referido, como la &lt;a href="http://www.diariodenavarra.es/canales/lanet/index.asp?sec=nacional"&gt;presentación de la noticia en la edición digital del Diario de Navarra&lt;/a&gt; (entre otros muchos) junto a otra acerca de una operación de persecuación de la pornografía infantil, prueba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este asunto de relacionar actividades que molestan (sean o no delitos) a determinados sectores con la pornografía infantil (y en algunos países, según el grado de hipocresía o código social moral extendido, con la pornografía a secas) va mucho más allá, sin embargo, de la piratería o, más propiamente, del intercambio de ficheros por la red.&lt;br /&gt;Se podría decir que la lucha contra la pornografía infantil se ha convertido en el nuevo santo y seña para reclamar un virtual "todo vale" para restringir las libertades en la red y controlar la actividad de los ciudadanos en ella. Sí, la lucha contra la pornografía infantil se ha convertido en la pareja perfecta de la "lucha contra el terrorismo" (que es el santo y seña para recortar las libertades en todo lo demás).&lt;br /&gt;Y es que las cosas, especialmente la que suponen invasión de la vida privada y recorte de libertades, requieren siempre de una lucha contra algo, se &lt;em&gt;hacen&lt;/em&gt; siempre por algo.&lt;br /&gt;Así, el gobierno norteamericano ha estado apretando las clavijas a Google y similares para que le proporcionen información sobre las búsquedas que se efectúan en sus buscadores en virtud de la lucha contra la pornografía infantil.&lt;br /&gt;El parlamento europeo aprobó la directiva sobre retención de datos sobre comunicaciones telefónicas y telemáticas para "luchar contra el terrorismo".&lt;br /&gt;Otros también han tenido en el pasado razones para recortes parecidos. Los gobiernos de las antiguas repúblicas populares y/o socialistas de Europa Oriental no controlaban "porque sí" las comunicaciones y las vidas privadas de sus ciudadanos, había que luchar contra "la amenaza de la contrarrevolución y la vuelta del fascismo". Sí, siempre hay un motivo, una amenaza.&lt;br /&gt;De hecho, lo fundamental es encontrar esa amenaza y, si no existe, inventarla. Y es que las "sociedades amenazadas" suelen ser más condescendientes a que ciertas personas las puedan mangonear y sacar una mayor tajada de ellas, recortando para ello las libertades de los individuos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente podrían considerarse estas últimas reflexiones y líneas como cínicas (no tengo nada en contra) y aún incluso tremendamente irresponsables por cuanto tanto la pornografía infantil como el terrorismo (aunque por desgracia este último no tenga una conceptualización clara acerca de qué es y qué no lo es) son delitos muy graves de deseable persecución y erradicación. En esta línea, en vista de que tales medidas de recorte de libertades y de racionalización de derechos, van encaminadas a la lucha contra algo que todos aceptamos como malo, podría entenderse a éste como un recorte que tenemos que aceptar (un mal necesario).&lt;br /&gt;Ya, pero en vista de que lo que nos jugamos es importante, los que demandan este recorte (que además suelen ser los que lo van a gestionar) deberían tener al menos la decencia de mostrarse especialmente cuidadosos y eficientes en el uso y gestión de la información que el recorte de derechos va a proporcionar, y usarla sólo y exclusivamene para lo que todos admitimos como válido: la lucha contra la pornografía infantil y contra el terrorismo.&lt;br /&gt;Pero por desgracia, no es eso lo que suele pasar en un tiempo que, como en otros, "la lucha contra el terrorismo" (toda una hidra de mil cabezas que está en todas partes, como en su tiempo el &lt;em&gt;veneno comunista&lt;/em&gt; según la Doctrina de la Seguridad Nacional estaba dentro de todas partes) suele esgrimirse para perseguir a cualquier tipo de acción que vaya en contra del poder establecido (siempre que éste sea &lt;em&gt;correcto&lt;/em&gt;, claro) .&lt;br /&gt;Como ejemplo de esto, nada nada mejor que recordar el vergonzoso episodio del anciano militante que fue expulsado a empujones de la sala donde tenía lugar el congreso del Partido Laborista en Brighton por gritar "nonsense" cuando el profesional de turno defendía desde el estrado todos los beneficios y logros que ha reportado la invasión de Irak. Un anciano al que no sólo se le expulsó, sino al que también se detuvo en virtud de la ley antiterrorista británica, claro que sí, era "una amenaza para la sociedad", estaba criticando al poder establecido (además a un poder &lt;em&gt;correcto&lt;/em&gt;), estaba intentando tocar a los intocables.&lt;br /&gt;Hombre, ya, pero es que eso fue un error (y de hecho Bliar se disculpó, qué majo). Sí, claro, un error, sobre todo mediático (por eso se disculpó), ¿cuantos más habrá y hay? ¿en Guantánamo tal vez?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por ello que, ante gente que habla a la ligera de "amenazas a la sociedad" sólo para cuando son amenazas que dañan a su negocio (¿por qué no se consideran graves violaciones de derechos y "amenazas a la sociedad" otros abusos que se hacen con el ciudadano raso?: ¿por qué he tenido que pagar durante mucho tiempo por un disco del tipo "the best of nosequién + dos canciones nuevas", cuando a lo mejor lo que yo quería eran sólo esas dos canciones nuevas?, ¿por que no me compensan por aquello que compro sólo gracias a la manipulación psicológica que ejercen sobre mí estudiadísimos modelos de escaparatismo planogramático, y que de no existir éstos probablemente no compraría?, hombre, puestos a rizar el rizo de los derechos y de la conculcación de "amenazas"...); ante gente que intenta hacer de una amenaza parcial una hacia toda la sociedad; ante gente que utiliza el miedo a una amenaza (real o ficcional) para mantener privilegios o una situación ventajosa; ante gente que confunde deliberadamente lo que puede ser una amenaza de lo que no lo es (un coche bomba al paso de una patrulla en Irak es para muchos terrorismo -una amenaza-, pero cuando soldados de un ejército regular fríen a gente con fósforo blanco en Faluya, casualmente para otros muchos no lo es); en definitiva ante toda esta gente que se arroga la representación de la sociedad cuando sólo son grupos de interés (y de echo a veces de uno muy descarado), ante todos esos hay que estar alerta y ser crítico.&lt;br /&gt;En muchos casos, la verdadera amenaza son ellos. Y, desde luego, que nuestra sociedad tiene amenazas, pero muchas veces no son las que se pregonan en esas profecías ridículas de &lt;em&gt;menace to society&lt;/em&gt;, sino que precisamente las constituyen la actividad de esos "profetas de la amenaza".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-114488733131569478?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/114488733131569478/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=114488733131569478&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114488733131569478'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114488733131569478'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/04/una-sociedad-amenazada.html' title='Una sociedad amenazada'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-114289321847810925</id><published>2006-04-02T02:18:00.000+02:00</published><updated>2006-05-29T12:15:58.543+02:00</updated><title type='text'>¿Soñar?</title><content type='html'>A primera vista el que una palabra se utilice para designar a dos acciones distintas lleva a presuponer a tales acciones como similares. Eso no siempre es así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho de que un vocablo tenga un uso dual y se utilice para identificar dos cosas distintas puede tener diversas causas: el respeto a un uso tradicional (más o menos inmotivado), episodios de corrupción lingüística, cuestiones de economía del lenguaje...&lt;br /&gt;En otras ocasiones la razón estriba, sin embargo, en que una comunidad idiomática efectúa una apreciación sociolingüística de las dos acciones designadas como correspondientes a una (aparentemente) única actividad. Esto suele ocurrir cuando en un contexto temporal o cultural determinado se extiende y acepta entre los hablantes de una lengua una relación sociosemántica de tipo metonímico o metafórico para las dos acciones, de manera que una se asimila a la otra; lo que lleva, por tanto, a la mencionada apreciación sociolingüística de las dos acciones como una sola que es lo que en última instancia subyace al uso dual de la palabra en cuestión.&lt;br /&gt;Es frecuente que a veces el contexto temporal o cultural en el que funcionaba esa relación semántica pierda vigencia o incluso que desaparezca (v. gr. como resultado de la adquisición de nuevo conocimiento que afecte a los conceptos enlazados por la relación), perviviendo sin embargo como herencia el doble uso de la palabra. Un uso que, pese a todo, al no estar ya en el contexto en el que nació, ocasiona que a nivel semántico esta utilización doble que se hace del vocablo sea incorrecta. Esto es, las acciones son diferentes (incluso puede que realmente siempre lo fueran, aunque no se percibieran en su momento como tales), pero la novedad es que al no funcionar la relación metafórica/metonímica (por cuanto el contexto en el que fue alumbrada ha sido modificado), ya no resultan ni siquiera asimilables. Es entonces cuando esta pervivencia de uso dual supone una inconveniencia del lenguaje y el pensamiento, ya que conduce a equívocos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñar siempre se ha relacionado con una huida o una desaparición (o por lo menos un intento) de la realidad (de la realidad consciente por antonomasia, de la realidad perceptible exteriormente, de la realidad sensorial, de la realidad &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;Es la existencia, aceptación y generalización de este significado para la palabra "soñar" lo que ha llevado al establecimiento para este vocablo de una relación sígnica y social como la referida al principio; ello ha posibilitado que se haya utilizado el término "soñar" para identificar a dos acciones bastantes diferentes, a saber: soñar despierto (experimentar una ensoñación) y soñar dormido (soñar, propiamente).&lt;br /&gt;El juicio que se puede hacer sobre la validez o propiedad de esta asimilación de las dos acciones (y de su reflejo, el uso del mismo vocablo para designarlas) es complejo. Quizá pudo estar justificado en otros momentos históricos (sin prejuzgarlos o preferirlos al momento presente), pero actualmente este uso dual de la palabra soñar para el caso de hacerlo despierto y hacerlo dormido (y que se basa en la asimilación de una acción a la otra con arreglo a su relación vista con los conceptos de "huir" y/o "desaparecer") es nítidamente imperfecto, aunque parece que no totalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Utilizar la palabra "soñar" (con el componente de huida que lleva detrás) para el caso en el que uno lo hace despierto (en estado de vigilia) sí puede ser parcialmente acertado.&lt;br /&gt;Experimentar una ensoñación supone construir &lt;em&gt;conscientemente&lt;/em&gt; una realidad hasta cierto punto falsa y que, en principio, es sólo para nosotros; ya que su concepto y efecto empieza y termina en nuestra cabeza. En esta línea, se puede afirmar también que la razón que lleva al hombre a emprender esta tarea constructiva de una realidad alternativa (la ensoñación) a la &lt;em&gt;real&lt;/em&gt; se encuentra en último extremo en un cierto deseo de escape o huida de ésta última. En efecto, la ensoñación está ontológicamente destinada a colmar (o al menos llenar parcialmente) unas expectativas (las de cada uno) que la realidad perceptible es incapaz de satisfacer o proporcionar.&lt;br /&gt;Así, ante una realidad situacional (personal o general) anodina, no plancentera, aburrida o simplemente insatisfactoria, la ensoñación se convierte en la vía de escape hacia otro mundo; un mundo que, de hecho, está constituido por la propia ensoñación. Es esta realidad recién creada la que sí es capaz de satisfacernos (o por lo menos a un nivel mayor que la realidad &lt;em&gt;real,&lt;/em&gt; o en un aspecto en el que ésta última no), y lo hace por la sencilla razón de que ha sido creada "por" y (sobre todo) "para" nosotros. Es por ello que esta esta realidad ensoñada es capaz de cumplir nuestro más variopintos deseos y anhelos: ser ricos, ser guapos, ser tontos, tener a una persona, tener un objeto, disfrutar con una persona, ser capaces de apretar el botón, ganar una carrera, estar en algún lugar, en definitiva, ser felices; y también, a nivel un general: alcanzar un mundo en paz, una realidad sin pobreza, sin sufrimiento... Es en esta fantasía ensoñadora en donde conseguimos lo ansiado, donde siempre ganamos; donde, de hecho, somos los amos del casino.&lt;br /&gt;Siguiendo con este punto, decir que en una ensoñación lo que sencillamente hacemos es crear artificialmente las condiciones óptimas para la existencia del placer o del bienestar que la realidad perceptible nos niega, teniendo sobre esta realidad ensoñada un poder omnímodo derivado del hecho de que somos sus creadores. Esta última capacidad omnipotente sobre el ensueño queda reforzada, además, porque el hecho de que no tengamos obligación de dar cuentas a nadie sobre la propia forma de ejecución de este poder absoluto, ya que, como se ha referido, la ensoñación sólo tiene aplicación directa en nuestra cabeza.&lt;br /&gt;Yendo más alla, puede señalarse que es precisamente por este dominio total ejercido sobre esta realidad ensoñada por lo que no es común (aunque sí más de lo que se suele creer) experimentar en condiciones &lt;em&gt;normales&lt;/em&gt; ensoñaciones con situaciones de sufrimiento, ni lo es hacerlo con &lt;em&gt;fracasos&lt;/em&gt;, ni con nada que no sea mejor que la realidad perceptible, ya que para eso ya tenemos a esta realidad real.&lt;br /&gt;En esta línea, puede señalarse que una persona, por el mero hecho de construir la ensoñación, evidencia una preferencia objetiva, funcional y consciente por la realidad ensoñada sobre la &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;; si no fuera así, la fantasía no estaría justificada, no tendría sentido; si la realidad perceptible colmara nuestros anhelos no habría necesidad de fantasear y de soñar despierto.&lt;br /&gt;Además, esta predilección de una realidad sobre otra será además más fuerte (y probablemente más problemática) cuanto mayor sea la distancia y diferencia entre las dos realidades (la &lt;em&gt;real&lt;/em&gt; y la fantaseada); incluso podría decirse que, a priori, la recurrencia, probabilidad y necesidad de una ensoñación está relacionada (quizá de manera directa) con la distancia o la magnitud de las diferencias que ésta presente respecto de la realidad &lt;em&gt;real.&lt;/em&gt; En tal sentido, el viaje de huida de la realidad &lt;em&gt;real&lt;/em&gt; que supone una ensoñación será más largo y más frecuente (habrá mas viajes, más escapadas, más ensoñaciones, más sueños despiertos) cuanto mayor necesidad haya de alejarse o de desaparecer de ella, cuanto menos satisfactoria nos resulte la realidad a la que hemos sido arrojados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que tener presente de todas maneras, que aun cuanto es admisible (como se ha referido) la conceptualización de la ensoñación como huida (y del sujeto algo así como de un &lt;em&gt;viajero&lt;/em&gt;), y la recurrencia de ésta puede ser alta, como se acaba de hacer notar, punto fundamental es que el ensueño es necesaria y estructuralmente algo pasajero. Sí, una ensoñación es temporal, siempre hay que volver a la realidad&lt;em&gt; real&lt;/em&gt;; ya que ésta última no desaparece cuando experimentamos la ensoñación, sino que sigue allí y espera nuestra vuelta, la vuelta de nuestro viaje (viaje que hacemos con billete de ida y vuelta).&lt;br /&gt;Contando con eso, hay que decir que, llegado a un extremo, estos viajes de huida que suponen las ensoñaciones pueden llegar a ser viajes de riesgo, ya que pueden llevarnos a los confines de lo psicótico (que no neurótico). Esto ocurre cuando se da la peligrosísima situación en que una persona (el viajero) llega a confundir su ensueño con la realidad. En un estadio como ése lo que pasa es que se pierde la característica estructural básica expuesta acerca de la temporalidad de la ensoñación: su carácter pasajero.&lt;br /&gt;Como se ha referido, cuando experimentamos la ensoñación somos conscientes tanto de ella misma, como de que la realidad &lt;em&gt;real&lt;/em&gt; es otra y de que tenemos que volver a ella más pronto o más temprano; podría decirse que en el momento de la ensoñación experimentamos algo así como una especie de consciencia dual en la que nos &lt;em&gt;damos cuenta&lt;/em&gt; tanto de la realidad &lt;em&gt;real,&lt;/em&gt; como de la ensoñada. En tal sentido, en una situación de caracter psicótico como la referida, la confusión de las dos realidades (o, de hecho, la pérdida de una de ellas) supone convertir el viaje de huida en un periplo sin vuelta, el viajero se pierde o pierde el billete de retorno; y es posible que ya no vuelva o sea incapaz de hacerlo sin que alguien vaya en su busca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, esa situación de viaje sin vuelta y de viajero extraviado no suele ser lo que habitualmente ocurre con las ensoñaciones.&lt;br /&gt;Lo que es mucho más frecuente es que la persona dueña de la ensoñación altere también estructuralmente una de las carácterísticas de la realidad fantaseada, pero en este caso no la relativa a su temporalidad como en el caso anterior, sino en lo que atañe al principio estructural acerca del ámbito de aplicación de la realidad ensoñada. Esto es, la persona intenta ensanchar los límites de la realidad ensoñada (que, en principio, son los de nuestra mente) mediante un intento de hacer efectiva la ensoñación más allá de sus límites originarios, procurando trasladar elementos de la realidad soñada a la realidad&lt;em&gt; real, &lt;/em&gt;pretendiendo&lt;em&gt; &lt;/em&gt;llegar a unas nuevas fronteras para la ensoñación aproximándolas a las de la realidad perceptible.&lt;br /&gt;Comprobando esto, hay que reconsiderar la admisión del símil del ensueño con una huida, ya que este intento expuesto de prolongar el ensueño en la realidad &lt;em&gt;real&lt;/em&gt; no casa muy bien con los elementos generalmente reconocidos para una huida. Así, se comprueba que este ensueño (en puridad este &lt;em&gt;desarrollo&lt;/em&gt; del ensueño) ya no es una huida temporal (como en el caso de la ensoñación estándar), sino que las personas que la experimentan e intentan trasladar por tanto elementos de ésta a la realidad &lt;em&gt;real,&lt;/em&gt; lo que hacen es efectuar una huida (sí), pero planificando y pensando casi desde un principio en la vuelta a la mencionada realidad real; y eso puede que no sea catalogable ya como una simple huida.&lt;br /&gt;De hecho, ¿se puede considerar como huida aquello que, mientras se lleva a cabo, se hace pensando conscientemente en la vuelta? ¿huye verdaderamente quien lo hace pensando conscientemente en la realidad que deja y no sólo apartándose de ella?&lt;br /&gt;En la ensoñación estándar hay vuelta como se ha visto, pero ésta es obligada por la propia estructura de la fantasía; en este otro caso la vuelta es de un tipo diferente. Es un regreso de carácter consciente y, sobre todo, voluntarioso (que no voluntario) a la realidad &lt;em&gt;real. &lt;/em&gt;Se&lt;em&gt; &lt;/em&gt;vuelve con ánimo de enfrentar la realidad real, de actuar sobre ella, de "customizarla"; evidenciando precisamente con ello un deseo de hacer de los sueños (ensoñaciones, propiamente) realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea una verdadera huida o no, lo que está fuera de toda duda es que esta actitud de prolongar el ensueño en la realidad parece éticamente muy deseable y además es muy atractiva por cuanto su productividad y efectividad son enormemente elevadas (adicionalmente, además, notar que es algo muy valorado en el &lt;em&gt;manual&lt;/em&gt;, de hecho es un elemento transaccional de él, siempre y cuando no se salga de los límites &lt;em&gt;correctos&lt;/em&gt;).&lt;br /&gt;Es una actitud tan atractiva, seductora y valiosa que es factible atribuirle la mayoría de los &lt;em&gt;avances&lt;/em&gt; (de diverso valor) que ha logrado la humanidad, ya que se puede decir que de forma mayoritaria se han alcanzado (como quizá no podría haber sido de otra manera) gracias a ella. Han sido éstos, por tanto, logros que han tenido su origen en gente que soñaba despierto y que intentó desarrollar ese ensueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apuntalando esta conceptualización podría llegarse incluso a afirmar, sin mucho temor a equivocarse, que quizá el camino &lt;em&gt;natural &lt;/em&gt;de una ensoñación (inicialmente, y en su versión estándar, sólo una huida temporal de realidad &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;) es precisamente éste último de conjugarse con la actitud voluntariosa y convertirse en una herramienta para la modificación y actuación sobre la realidad perceptible. Si no fuera así, el mantenimiento recurrente de la actividad ensoñadora con el objetivo único de hacer escapadas temporales, sin ánimo de trasladar elementos de ésta a aquélla, sería algo relativamente poco provechoso. Algo así como tomar obsesivamente un "calmante" (que además puede resultar trágicamente adictivo) para resistir o sobrellevar una molestia (más o menos dura) sin preocuparse, en cambio, de actuar sobre las verdaderas causas del dolor (una infección, una fractura...).&lt;br /&gt;En efecto, por muy bien construidas que estén las ensoñaciones, a base de repetirlas indefinidamente o a fuerza de incrementar su recurrencia según la realidad &lt;em&gt;real&lt;/em&gt; va proporcionando cada vez menos satisfacción, pierden su valor; a la larga, lo que termina ocurriendo es que el viajero queda exhausto de tanto viaje. Y no sólo eso, éste puede desarollar además posiblemente los efectos de algún tipo de ansiedad al ser permanentemente consciente de que todas las escapadas son invariablemente temporales, el &lt;em&gt;calmante&lt;/em&gt; es pasajero, el dolor acabará volviendo y, además, la dosis terapéutica que supone cada uno de estos viajes probablemente se irá reduciendo con el tiempo. Y es que vivir sólo de en-sueños es, a escala, tremendamente deseconómico; por eso es que no basta con soñar despierto, hay que tener un plan B: la mencionada actitud &lt;em&gt;natural,&lt;/em&gt; querer traspasar la frustrante caducidad del ensueño intentando trasladar algún elemento ensoñado a la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo ello, y fijándose sobre todo en esta aludida salida &lt;em&gt;natural&lt;/em&gt; del ensueño, se puede concluir que la conceptualización semántica del hecho de soñar despierto como huida sólo puede aceptarse de manera inicial, ya que a la luz del alcance visto para algunas de esas ensoñaciones (en concreto para las que encierran un espíritu basado en la mecánica de "huir + volver + intentar cambiar las cosas para no tener que volver a huir otra vez") su efecto aquí sería parcialmente inapropiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy distinta a la de las ensoñaciones es, en cambio, la valoración que se puede hacer de los sueños que experimentamos cuando dormimos (los sueños propiamente).&lt;br /&gt;En este caso no creo que se pueda siquiera admitir una validez parcial de la relación con el deseo de huida o desaparición de la realidad &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;, tal y como se ha concluido para las fantasías soñando despierto.&lt;br /&gt;Y es que los sueños son muy diferentes a las ensoñaciones. Para empezar, decir que la principal nota discordante perceptible claramente entre ellos estriba en el hecho de que, aunque los dos suponen estados de consciencia diferentes del normal (el de vigilia) y ambos son fácilmente reversibles, en el caso de la ensoñación no necesitamos de ningún estímulo (o como mucho, requerimos de uno muy suave v. gr. una llamada de atención de alguien cuando nos hemos quedado absortos con algo) para finalizarla, para revertir ese estado y regresar al normal. En general, podemos poner fin al ensueño en el momento que queramos.&lt;br /&gt;Por el contrario, en el caso de los sueños, somos básicamente incapaces de poner fin a uno (así como de iniciarlo) en el momento en que deseemos; y además solemos requerir de un estímulo externo de más entidad (un despertador, un ruido, el tacto de una persona, la sensación de frío o de calor...) para hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni ahora ni nunca ha habido demasiado conocimiento generalmente aceptado acerca de qué son los sueños. En cualquier caso, parece indudable que son una de las cosas más espectaculares, fascinantes, a su modo terribles, pero indudablemente geniales, de cuantas puede experimentar el hombre. Ciertamente son algo que suscita altos niveles tanto de interés, como de respeto (en algunos casos de puro miedo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sueños han estado presentes casi desde siempre en la preocupaciones de los hombres.&lt;br /&gt;Un gran número de culturas han contemplado su conceptualización con menor o mayor intensidad, siendo nota general en la mayoría de ellas el haberlos relacionado con elementos mágicos, divinos, misteriosos o, incluso, epistemológicos. Aquí es precisamente donde ha estado (y está) la diana.&lt;br /&gt;Sí, los sueños son una vía para conocer. Han sido recurrentemente tenidos por las rendijas de un cofre que se abre sólo parcialmente y en el que están atesoradas informaciones valiosas. Antiguamente, además, los sueños (así como las informaciones que proporcionaban) tenían un curioso e importante grado de proyección colectiva en la comunidad en la que el soñador estaba inserto. Eran una fuente de conocimiento de tipo general: sobre grandes problemas, sobre grandes decisiones, sobre grandes acontecimientos; grandes temas que tenían interés y efectos para toda la comunidad (la visión de una futura catástrofe, el conocimiento de donde hallar agua, de qué camino tomar, de donde encontrar un tesoro...).&lt;br /&gt;Como buque insignia de esta particular tradición conceptual y valorativa de los sueños puede recordarse la conocida historia de José ("José Soñó" que decía la Enciclopedia de Álvarez de 3º grado) el hijo predilecto de Jacob.&lt;br /&gt;Según su historia, José poseía tanto una capacidad soñadora importante (importante en términos epistemológicos) como un brillante talento para interpretar sueños ajenos. Fue con esta última habilidad con la que pudo interpretar exitosamente los sueños del faraón y prever en ellos la inminencia para Egipto de siete años de abundancia seguidos de siete de sequía; sirviendo su alerta para que el faraón (a través suyo, de hecho) pudiera preparar al país para resistir la anunciada sequía, administrando con destino a esos siete años una parte de las cosechas de los siete de abundancia.&lt;br /&gt;Es por tanto esta historia de José ejemplo de la concepción que se tenía de los sueños en tiempos pretéritos. Una concepción que los consignaba, a su modo, como una puerta de escape hacia un conocimiento valioso, hasta cierto punto mejor que el que adquirían los hombres por otros medios y, en muchos casos, de importancia suma para toda una colectividad. Un conocimiento, por otra parte, considerado recurrentemente como fruto de la inspiración de los dioses, el destino u otros entes exteriores al hombre; y por ello, un conocimiento que tenía un mayor valor cuanto menor fuera la confianza que tenía el hombre en sí mismo y más requiriera por tanto de explicaciones míticas plagadas de aparato divino para conceptualizar todo aquello que desconocía o que observaba, pero cuya comprensión se le escapaba.&lt;br /&gt;Siguiendo esta idea (y muy matizadamente) quizá podría entenderse (como se ha referido para el caso de las ensoñaciones) a los sueños así entendidos como una suerte de huida del conocimiento disponible en la realidad &lt;em&gt;real&lt;/em&gt; (notoriamente insuficiente y a veces engañoso) para intentar llegar en cambio al misterioso cofre (perteneciera a quien pertenciera) del colosal conocimiento accesible mediante los propios sueños. En este sentido, el símil de la huida podría funcionar y el uso de la palabra soñar para esta acción sería apropiado; pero por suerte o por desgracia, esta interpretación y concepción de los sueños ya no es válida en nuestros días. La conceptualización (obtenida a la luz de las investigaciones que de diverso tipo se han efectuado en la última centuria, y pese a todo, no demasiado nítida) que tenemos actualmente sobre las experiencias oníricas es muy diferente e invalida la imagen del sueño como huida, a pesar de que sigamos utilizando la misma palabra que antiguamente para designarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el último siglo tuvo lugar (como en casi todos los campos) la gran explosión de la investigación científica sobre la naturaleza, función e interpretación de los sueños. Los logros obtenidos por este estallido investigador están bastante relativizados, pero aún así han sido suficientes para operar el cambio conceptual fundamental insinuado antes, a saber: establecer el foco de proyección de los sueños en el individuo y no en la comunidad, donde parecía encontrarse antiguamente.&lt;br /&gt;Los sueños siguen siendo como antes una vía cognoscitiva, pero ahora lo son para hallar primerísimamente un conocimiento sobre nosotros y no sobre grandes cuestiones o problemas que afectan a una colectividad.&lt;br /&gt;En relación a esto, señalar respecto a la mencionada relatividad de las investigaciones acerca de los sueños, que el carácter limitado de sus logros se ha debido sin duda al hecho de que éstos parecen ser una materia especialmente poco propicia para sustentar sobre ella teorías, ya no con pretensiones o derivas dogmáticas, sino con simplemente el preceptivo grado de objetividad y generalización que el conocimiento científico requiere para ser admitido como tal. Los sueños parecen ser una materia poco dada a la unicausalidad o a la teoría explicativa única, es por ello que aún plantean muchos interrogantes.&lt;br /&gt;En cualquier caso, como se ha referido, esos logros relativos han sido los responsables de que el foco (y con él la conceptualización misma) de los sueños haya varido de la colectividad al individuo. Y esto ha sido posible gracias, sobre todo, a dos vías distintas de investigación.&lt;br /&gt;Por un lado, el psicologismo individualista iniciado (a efectos prácticos) con el psicoanálisis y que, pese al alborozo con el que fue recibido en sus primeras décadas, ha evidenciado bastantes límites a la hora de proporcionar claves universalmente válidas para explicar e interpretar los sueños; lo que no obsta para considerar a esta vía ciertamente como la fundamental en el cambio de concepción referido acerca de los sueños.&lt;br /&gt;Por el otro, el estudio médico-fisiológico de las experiencias oníricas que, llevado a cabo en diversos centros de investigación (algunos con el sugerente y apropiado nombre de "Laboratorios del Sueño"), últimamente parece centrar su atención en el estudio del comportamiento de los neurotransmisores cerebrales humanos. Avances los de esta vía que, concentrados en la explicación de la acción de soñar, más que en los sueños en sí, han tenido como punto de arranque basal el espectacular hallazgo (de hace ya más de 5o años) de Aserinsky cuando, observando a un niño mientras dormía una noche en un laboratorio, se dio cuenta de unos raudos movimientos longitudinales de los ojos del niño por debajo del párpado; constatando después que esos fugaces movimientos oculares se producían curiosamente en períodos en los que el niño experimentaba una no desdeñable actividad eléctrica cerebral (una más propia de individuos despiertos que de dormidos) y llegando con ello a la lógica y acertada conclusión de que se debían al hecho de que el crío "estaba soñando".&lt;br /&gt;A partir de esta observación, fue factible indentificar las dos tipologías principales de las fases del sueño humano que aún hoy se admiten como básicas: la REM (&lt;em&gt;Rapid Eyes Movement&lt;/em&gt;) y la No-REM.&lt;br /&gt;Detectándose que en la fase REM (identificada por el movimiento rápido de ojos) ocurren la mayor parte de los sueños de carácter elaborado (los que realmente se &lt;em&gt;viven,&lt;/em&gt; los que se recuerdan más fácilmente), así como los de carácter violento y las pesadillas; y comprobándose de igual manera la coincidencia de este tipo de sueños con un aumento de la actividad sintetizadora protéica, una actividad cerebral moderadamente alta (que es la que, de hecho, a su modo explica los sueños), así como con una pérdida de la capacidad de movimiento voluntario de los músculos.&lt;br /&gt;Hallándose, por otro lado, que en la fase No-REM tienen más probabilidad de producirse sueños de carácter menos estructurado (en plan imágenes o sueños sencillos). Siendo en esta fase en la que verdaderamente el cuerpo descansa y la actividad cerebral se reduce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conjunto de los avances de las dos vías (y singularmente la psicologista espoleada por Freud) han cambiado, como se ha apuntado, la concepción que se tenía en otros tiempos de los sueños. Aunque sigue sin estar clara la explicación de su existencia (reacomodo de la memoría, residuos del día, efectos de actividad cerebral desbocada...), lo que si está admitido (a pesar de que no todos los seguidores del psicoanálisis hayan efectuado el oportuno abandono del tajante y estéril dogmatismo freudiano en lo que a la interpretación onírica se refiere) es que los sueños son una creación de la persona y una ventana a una parte de ella (la subconsciente). Es más, no sólo son una parte de nosotros mismos, sino que al ser los sueños (de cada cual) ontológicamente imposibles de trasladar a otra mente que no sea la nuestra, constituyen uno de los elementos más genuinamente propios del hombre. Así, notar que los sueños son fenómenos que no están influenciados de manera directa por otros individuos (éstos tienen una imposibilidad manifiesta de acceder a ellos), y además están relativamente protegidos de las estructuras de comportamiento y pensamiento que rigen la vida del hombre en sociedad, las que marcan, a su modo, las directrices básicas de nuestra consciencia &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt;, la de vigilia, precisamente la que no es preponderante en los sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contando con eso, es bastante incorrecto considerar a los sueños como huida de la realidad &lt;em&gt;real &lt;/em&gt;(ni siquiera a nivel epistemológico, como se podía hacer según la conceptualización antigua).&lt;br /&gt;Primero porque (aunque no se sabe hasta qué extremo) los sueños (en tanto que parte de nosotros mismos) &lt;em&gt;son&lt;/em&gt; realidad &lt;em&gt;real;&lt;/em&gt; y segundo porque (hoy como ayer) son una vía de conocimiento, un conocimiento de carácter interior, pero que tiene aplicación y efectos directos en la realidad perceptible.&lt;br /&gt;En tal sentido, el viaje que se opera en un sueño no es de huida. No es un ir para volver después. &lt;em&gt;Es&lt;/em&gt; desde el principio, desde la propia existencia del sueño, una &lt;em&gt;vuelta&lt;/em&gt; a nosotros: &lt;em&gt;con&lt;/em&gt; ellos y &lt;em&gt;en&lt;/em&gt; ellos somos a un tiempo tanto el viajero como el destino del viaje. De esta manera, la definición más precisa que se podría hacer quizá fuera decir que soñar es un &lt;em&gt;re-encuentro&lt;/em&gt; con nosotros (con la parte de nosotros que nos es desconocida, pero que &lt;em&gt;es &lt;/em&gt;tan "nosotros" como la parte de la que somos conscientes).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo singular de este &lt;em&gt;re-encuentro&lt;/em&gt; es que se produce en unas condiciones especiales, ya que en el terreno de los sueños no son de aplicación la mayor parte (a veces todas, incluida la lógica más elemental) de las convenciones sociales, culturales, etc., a las que estamos más o menos amarrados en el estado de vigilia. En relación a esto, puede decirse también que otra de las carácterísticas de este encuentro es que se produce en condiciones de desarme. Es casi el único momento en el que la mano suelta sin dolor alguno el arco, experimentándose con ello una de las particulares sensaciones que sustentan la excepcionalidad de los sueños: el sentirse solo.&lt;br /&gt;Sí, es un encuentro con uno mismo en el que sólo podemos contar con nosotros: en ellos estamos desarmados, sin arco, sin indicadores de dirección, sin una señal de salida, sin árbitro, sin cronómetro, sin público (por mucho que en los sueños aparezcan personajes conocidos o desconocidos no son &lt;em&gt;realmente&lt;/em&gt; ellos; en un sueño yo&lt;em&gt; &lt;/em&gt;soy &lt;em&gt;yo&lt;/em&gt; y los otros que aparecen en él también son &lt;em&gt;yo, &lt;/em&gt;proyecciones de mí que toman forma de otros, pero que no dejan de ser &lt;em&gt;yo&lt;/em&gt;). En definitiva, y pese a todos los juegos de palabras más o menos confusos, en un sueño estamos solos. Es un viaje (no de huida, sino de vuelta) que hacemos individualmente.&lt;br /&gt;Podría pensarse que en función de esas características se trata de un encuentro que se hace en igualdad de condiciones: hombre contra hombre. Nada más lejos.&lt;br /&gt;Aparentemente hay una sensación de igualdad derivada de lo mencionado acerca de que en los sueños no hay armas, ni elementos exteriores (por lo menos ninguno que no hayamos procesado previamente), pero no hay que olvidar que nuestra mente (el yo consciente) está acostumbrada al estado de vigilia (siendo, de hecho, éste el estado que consideramos de consciencia &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;, en el que nos&lt;em&gt; damos&lt;/em&gt; &lt;em&gt;cuenta&lt;/em&gt;, el &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt;, el patrón con arreglo al cual consideramos &lt;em&gt;anormales&lt;/em&gt; todos los que se apartan de él: el ensueño, el sueño, la alucinación...) con todas las convenciones y estructuras que implica, y que son precisamente las que suelen carecer de aplicación en un sueño. En tal sentido, cuando soñamos, nosotros (nuestro yo consciente) nos encontramos jugando un partido (materializando un encuentro) en campo ajeno, en un lugar donde no funcionan las estructuras lógico-mentales (de raiz sociocultural) a las que nuestra parte consciente está acostumbrada .&lt;br /&gt;A pesar de que tenemos todo el derecho a sentirlo como propio, el hecho de que nuestro patrón vital sea la conciencia de vigilia y que durante ésta hayamos sido moldeados mental y socialmente de una manera determinada (indudablemente diferente -más o menos- a la del yo subsconciente que es el contrincante del re-encuentro), hace que no lo hagamos y que nos sintamos extraños en ese terreno, forasteros.&lt;br /&gt;Es por ello que, en la medida en que celebramos un encuentro con un contrincante del que conocemos poco, jugando en &lt;em&gt;su&lt;/em&gt; terreno, sin arco, sin referencias y sin la capacidad de poner fin al encuentro en el momento en que queramos, éste no es para nada igualitario. Quizá se deba a eso el que, de manera casi automática, olvidemos los sueños (salvo un muy reducido grupo de ellos) casi inmediatamente al despertar (no son nuestro terreno -no lo son de nuestro yo consciente-, la memoria los expurga porque no los considera informaciones válidas, más que nada porque no conoce el código en el que están cifrados -porque el lenguaje que ésta utiliza se basa en convenciones que no tienen aplicación en los sueños-, aunque la información que suministran sí trata de nosotros y el expurgo probablemente es un error).&lt;br /&gt;Curiosamente la mayoría de los sueños que recordamos suelen ser pesadillas de las que nos despertamos en el momento álgido, en plena fase REM, (quizá una reacción de defensa del propio yo que, al detectar que el encuentro con el &lt;em&gt;otro&lt;/em&gt; va mal o está siendo en exceso traumático desencadena algún tipo de mecanismo para poner fin a la situación angustiosa mediante el despertar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de no ser igualitarias, pese a lo que parece a simple vista, las condiciones de ese encuentro no son inalterables, se pueden cambiar; esa situación en la que nos enfrentamos con nosotros mismos puede ser modificada y la desigualdad reducida.&lt;br /&gt;Procurar que los encuentros sean cada vez más igualitarios (y consecuentemente más provechosos por la información que de ellos podemos obtener) es algo que puede lograrse adquiriendo &lt;em&gt;conscientemente&lt;/em&gt; conocimiento acerca tanto del terreno del encuentro como del contrincante, conocerlos cada vez mejor. Para ello la vía es convertirse en un onironauta, algo que supone toda una aventura cognoscitiva y que está destinada a equilibrar los futuros encuentros mediante el tanteo del terreno y del contrincante, pero también a convertir a este último (la parte de nosotros que nos es desconocida) en un &lt;em&gt;aliado&lt;/em&gt;. Esto último es muy importante, ya que de esta manera podemos recabar de &lt;em&gt;él&lt;/em&gt; valiosas informaciones y consejos con los que manejarnos más eficazmente en la realidad &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;, con los que &lt;em&gt;ser&lt;/em&gt; cada vez más &lt;em&gt;nosotros&lt;/em&gt; mismos. Ello es así, porque la información que pretendemos conseguir del contrincante (y que este puede proporcionarnos) mediante nuestra conversión en onironautas nos es útil, y lo es porque &lt;em&gt;él&lt;/em&gt; realmente forma parte de nuestro equipo (el "Yo F. C.", lleva nuestra camiseta, aunque apenas la hayamos intercambiado), en tal sentido la información que &lt;em&gt;él&lt;/em&gt; posee es información que afecta a los dos, es información sobre nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda alguna es el onironáutico un proceso cognoscitivo que está, de manera casi exclusiva, al alcance sólo de uno mismo.&lt;br /&gt;Sí, porque a pesar de que desde Freud se han propuesto y aceptado claves interpretativas para descubrir y decodificar las informaciones y consejos que posee nuestro contrincante y que se hacen visibles en los sueños, ésas sólo son ciertas y efectivas (como en el caso de las que utilizan Ingrid Bergman y su avispado maestro en Recuerda) en un grupo concreto de elementos simbólicos y referencias culturales que, por su generalización, compartimos semiológicamente con el conjunto de la humanidad (o con una parte importante de ella), y es por eso que pueden ser aplicables a cualquier miembro de ella (en cierto sentido es un lenguaje extendido). En relación a esto, hay que tener presente que, a pesar de la mundialización cultural, lingüística, ideológica e icónica en curso, aún hoy existe una gran cantidad de referencias, convenciones y elementos simbólicos que sólo son compartidos por colectivos más o menos reducidos, o a veces incluso son exclusivas de una sola persona. En tal sentido, cada persona es y sigue siendo un mundo (y cada sueño también lo es), por tanto la interpretación y conocimiento de los sueños es una tarea complicada para la que nadie está en mejor situación de alcanzarla de manera exitosa que uno mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para terminar de convencerse y decidirse sobre la necesidad de afrontar el encuentro con decisión y mejores condiciones, hay que fijarse, y ser &lt;em&gt;conscientes&lt;/em&gt; también, de las altas cotas de productividad y beneficios que cabe conferir a esta actividad onironaútica. Así, de manera inmediata el acceso a las informaciones y conocimientos de nuestro contrincante desconocido puede ayudar a enfrentar la realidad &lt;em&gt;real&lt;/em&gt; de manera más segura y sabía; en concreto, puede servir para desactivar contradicciones que pueden darse en el interior de nosotros mismos (contradicciones de cuya existencia es posible que nos hayamos dado cuenta tiempo ha, pero cuyo verdadero origen ignoramos) y que afectan negativamente a nuestro periplo vital por la realidad &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;. Así mismo, se puede pensar que, en tanto en cuanto muchas de las pesadillas y sueños extraños pueden ser algo así como síntomas de contradicciones o conflictos (de nosotros con nosotros o de nosotros con el exterior) podría pensarse que el conocimiento y desactivación de esas contradicciones mediante el mayor conocimiento de nuestro contrincante y de su terreno (mediante el autoconocimiento onironauta) probablemente pueda llevar aparejada la reducción de la probabilidad de aparición de sueños terroríficos o angustiosos. Incluso se podría creer (ficcionalmente, pero quizá de posible materialización real) que un onironauta experimentado podría llegar a ser capaz de dirigir (y, dado el caso, hasta planear) los encuentros de tal modo que quizá llegara a poder (directa o indirectamente) recuperar sueños agradables pasados; sueños no repetidos desde hace mucho tiempo; sueños que, como el de volar extendiendo los brazos, es posible que se recuerden desde la última vez que se experimentaron como extremadamente placenteros, de un placer excepcional no repetido ni encontrado en otro lugar desde entonces; un placer diferente y superior al alcanzado mediante la relajación, la alegría o el goce sexual. Un placer perdido.&lt;br /&gt;O quizá el mismo avezado onironauta pudiera llegar a ser capaz de poder aumentar la recurrencia o volver a experimentar los espectaculares y ambiguos sueños lúcidos en los que uno es consciente de estar soñando, pudiendo incluso llegar a oir el despertador, apagarlo &lt;em&gt;conscientemente&lt;/em&gt; y seguir soñando (en un sueño tipo aventura) porque se &lt;em&gt;quiere&lt;/em&gt; seguir soñando.&lt;br /&gt;Con estas expectativas de beneficios parece que lo &lt;em&gt;natural&lt;/em&gt; sería precisamente embarcarse en esta actividad onironáutica.&lt;br /&gt;En esta línea, precisamente, podría afirmarse que si antes se apuntó que soñar no es una huida, sino una vuelta a uno mismo, quizá el no &lt;em&gt;aprovechar&lt;/em&gt; los sueños (no procurar igualar los encuentros, no convertirse en onironauta -aunque sólo sea a nivel sencillo y no complejo-, no ver qué es lo que está detrás de ellos), rechazando conscientemente y hasta cierto punto el &lt;em&gt;encuentro&lt;/em&gt;, sí que lo sea: una huida de una parte de nosotros, por tanto, una huida de nosotros. Sin embargo, tampoco sería un uso conceptual recto, ya que aun con todo esto no sería una huida de la realidad perceptible, que es lo que se suele entender por una verdadera huida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, volviendo al principio, la afirmación de la relación de soñar despierto y soñar dormido con una huida es, en consecuencia, (y como se ha mostrado en repetidas veces) incorrecta.&lt;br /&gt;No obstante, al recordar que ambas actividades se han consignado con el adjetivo &lt;em&gt;natural&lt;/em&gt; en dos versiones determinadas de ellas (el ensueño pensando en trasladarlo a la realidad-el camino &lt;em&gt;natural&lt;/em&gt; del ensueño-, y el conocimiento onironauta de los sueños -la actitud &lt;em&gt;natural&lt;/em&gt; hacia los sueños), las dos acciones acaban presentando una importante y paradójica similitud que puede validar después de todo el uso de la misma palabra para ellas (aunque no tomando como base la relación con el concepto de huida). Así, se puede afirmar que tanto los ensueños como los sueños (en las versiones específicas identificadas como &lt;em&gt;naturales)&lt;/em&gt; comparten la característica especial de poder ser utilizados como herramientas con las que mejorar nuestro papel en la realidad.&lt;br /&gt;En el caso de los ensueños esto es mediante el ánimo (que se ha consignado como &lt;em&gt;natural&lt;/em&gt;) de intentar trasladar elementos de lo ensoñado a la realidad &lt;em&gt;real &lt;/em&gt;y hacer de esta más satisfactoria para con nosotros; y en el caso de los sueños, mediante el aprovechamiento (igualmente tildado de &lt;em&gt;natural&lt;/em&gt;) de los encuentros que suponen con una parte de nosotros con la que apenas coincidimos ni tenemos apenas relación, para obtener informaciones y consejos con los que aumentar la seguridad y la fortaleza para nuestras andanzas en la realidad &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;, para mejorar nuestra ejecución en ella.&lt;br /&gt;Además, cabe referirse a una similitud adicional que presentan &lt;em&gt;naturalmente &lt;/em&gt;estas dos acciones. Así, si es cierto que los beneficios que es factible alcanzar mediante ellas son, como se ha visto, importantes, no lo es menos que las dos tienen que hacer frente a importantes obstáculos en su desarrollo.&lt;br /&gt;En el caso en que alguien tenga una ensoñación (tanto si lo que se ensueña es un placer/beneficio particular, como si lo es general) y decida intentar trasladarla a la realidad &lt;em&gt;real,&lt;/em&gt; es patente que puede entrar en conflicto directo con "otros"; unos "otros" que realmente no tienen en-sueños, pero sí una realidad (la &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;) que les es beneficiosa; una realidad que, de hecho, gestionan óptimamente y sobre la que, en consecuencia, no tienen ningún deseo de que se produzca el más mínimo cambio. Menudo obstáculo. Hay que contar con eso. Y es que tener un en-sueño e intentar &lt;em&gt;rea&lt;/em&gt;lizarlo es muy duro, y muy peligroso. Martin Luther King lo anunció a los cuatro vientos: &lt;em&gt;I have a dream,&lt;/em&gt; y lo asesinaron en Memphis, Tennessee.&lt;br /&gt;En el caso de la posibilidad del impulso onironáutico de los sueños, decir que ésta puede ser igualmente una actividad dura donde también se tenga que hacer frente a obstáculos. Pudo haber una primera experiencia traumática que la defenestrase y defenestre durante mucho tiempo como práctica a intentar; o más propiamente, puede tenerse tanto miedo a encontrar a través de los sueños algo que se intuye terrorífico, que se prefiere optar por no correr el riesgo, ya que el resultado que podría obtenerse con esa actitud &lt;em&gt;natural&lt;/em&gt; hacia los sueños es un conocimiento que objetivamente no se desea, uno que puede condenar a una realidad peor y más angustiosa que la &lt;em&gt;real &lt;/em&gt;(siendo paradójicamente ésta última &lt;em&gt;realmente &lt;/em&gt;la que después de todo se pretende mejorar con la aventura onironáutica). Así mismo, hay que contar con el obstáculo que encuentra el onironauta primerizo al ser consciente de que en una acción así y, sobre todo, al principio, el terreno sobre el que se va a intentar navegar es inhóspito y, además, allí no va a haber arco del que echar mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo ello, tanto la prolongación del ensueño en la realidad &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;, como la materialización de la experiencia onironáutica, se pueden considerar como tareas de relativa dificultad y no sencillamente realizables.&lt;br /&gt;Pero hay más, en cualquier caso, para lograr los beneficios que una y otra acción pueden proporcionar, además de superar los obstáculos mencionados, hace falta también una importante dosis de decisión y energía; son actitudes &lt;em&gt;naturales&lt;/em&gt;, pero no automáticas, requieren de esfuerzo e iniciativa. Es necesario tener en-sueños o querer soñar.&lt;br /&gt;Y puede que no se tengan sueños, ni se quiera soñar más; sólo se tenga sueño, cada vez más sueño.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-114289321847810925?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/114289321847810925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=114289321847810925&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114289321847810925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114289321847810925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/04/soar.html' title='¿Soñar?'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-114002107965196812</id><published>2006-03-19T21:25:00.000+01:00</published><updated>2006-04-23T00:32:26.413+02:00</updated><title type='text'>Era "algo" sobre "algo".</title><content type='html'>Semanas atrás estuvieron echando un ciclo de Hitchcock en la ETB2. Procuré no perdérmelo, ya que además de que me encanta este director, tengo un libro (un regalo acertadísimo) sobre sus películas.&lt;br /&gt;Cuando fui obsequiado con él y tras reponerme de la sorpresa (no me gustan mucho los regalos -ni las ocasiones que dan lugar a ellos-, tampoco los espero) me propuse esperar a ver todas (o al menos un número razonablemente elevado de ellas) las películas de Hitchcock (de momento he visto 15) antes de leerlo; conjurando así el riesgo de que la lectura del libro me desvelase finales y cosas por el estilo. Pero no he podido contenerme, así que lo que he hecho es que cada vez que veo una nueva película de Hitchcock me voy al índice onomástico y según las páginas que aparecen señaladas para cada película, voy picoteando el libro leyendo un poco de aquí y un poco de allá, siempre con sumo cuidado y sólo y exclusivamente los párrafos que se refieren a la nueva película vista.&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/ls1.jpg"&gt;&lt;/a&gt; Aún así, todavía me queda bastante por leer.&lt;br /&gt;Además, este ciclo ha sido la continuación perfecta del que echaron en Telemadrid en agosto y septiembre pasados, y, obviamente, me ha traído recuerdos de las vísperas de la deblace final - larvada desde abril- por allí y que, por mera casualidad (o no), empezó justamente una mañana con un terrorífico despertar de una cadena nocturna de viejas y nuevas pesadillas, tras una de aquellas deliciosas noches de domingo en la 348, a resguardo ilusorio de su respectiva de aquellas tardes por la capi jugando a tener 18 (o quizá 24) irresponsables años.&lt;br /&gt;De ese ciclo de domingos de verano hubo una película en concreto que me encantó y que no había visto nunca: La Soga (&lt;em&gt;Rope&lt;/em&gt;, 1948).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas veces la había oído nombrar (para los "entendidos", por lo visto, es una obra menor), de hecho, sólo había escuchado menciones a ella cuando se hablaba del plano secuencia. Sí, porque La Soga es, en principio, sólo un experimento (de ésos que los directores de vez en cuando gustan de hacer) acerca de la posibilidad de rodar una película en la que tiempo fílmico y tiempo real coincidieran, un plano único sin cortes, el plano secuencia. Hitchcock no consiguió realmente alcanzar este objetivo con La Soga, ya que ante la imposibilidad de rodar una película en una sola secuencia debido a la limitación de la duración de los rollos de película, lo que realizó fueron tres o cuatro planos secuencia de narración contigua. Con ellos, y mediante su sucesiva unión a través de un fundido a negro (disimulado aprovechando el paso de la cámara detrás de algún objeto o de la espalda de alguno de los personajes), se da la impresión de que es verdaderamente un único plano secuencia.&lt;br /&gt;Sin embargo, La Soga es mucho más que un interesante experimento cinematográfico; la película que se sustenta en este ejercicio fílmico, y que resulta de él, es buenísima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/ls2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="262" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/ls2.jpg" width="295" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Para empezar, hay que señalar que, además de (o precisamente por) su concepción experimental, es una película de estructura atípica. Empieza por el final.&lt;br /&gt;En una gran parte de las películas de Hitchcock estamos esperando a que se produzca el crimen para ponernos a intentar descubrir quién es el asesino; en ésta no tenemos que esperar nada. El crimen se produce en el primer minuto del filme y con los asesinos a cara descubierta. La película es el relato, no del crimen, ni de la búsqueda de sus responsables, sino del descubrimiento como tal del hecho por parte de los personajes (que no por nosotros) a modo de gigantesco y holístico macguffin. Este planteamiento de reversión de la estructura tradicional queda subrayado además en los créditos de apertura. Éstos, recorren la pantalla de manera vertical subiendo de abajo a arriba, como acostumbran a hacerlo en los finales de película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comienzo propiamente del filme es muy bueno y muy hitchcockiano, supone además la única toma exterior de la película. Así, la cámara (apostada en una terraza y respaldada por un trozo de banda sonora de notas alegres y especial inocencia) enfoca una tarde soleada en una calle de Nueva York. A los pocos segundos se retrae sobre sí misma y enfoca a la ventana de la terraza, el tema de la banda sonora cambia a una melodía más siniestra y se oye un grito. Acto seguido la cámara atraviesa el cristal para penetrar en un apartamento (del que ya no volverá a salir en toda la película) y filma el crimen.&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/ls3.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="261" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/ls3.0.jpg" width="305" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Se trata del asesinato de un joven universatario (David Kentley) de la alta burguesía neoyorquina que es llevado a cabo por dos de sus compañeros de estudios (Phillip y Brandon). Éstos, según se desgrana a continuación, deciden acabar con la vida de David estrangulándolo con un trozo de cuerda por el mero hecho de considerarse superiores intelectuales. Es un razonamiento retorcido en el que se mezcla la consideración como desafio de carácter sublime del alto nivel de dificultad que entraña un crimen perfecto, con la necesidad de que, precisamente por esa consideración, este hecho "sublime" sea llevado a cabo por seres superiores (lo que además les libraría de cualquier problema ético, porque para estos seres, al ser superiores, no serían válidos los conceptos de bien y mal).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pareja de asesinos lleva a cabo de manera conjunta el crimen, pero hay una gran diferencia entre ambos. Uno (Brandon, el actor John Dall) es el que lleva la voz cantante y la iniciativa, el que no vacila casi en ningún momento, el que ha ideado el crimen y el que, además, siente la irresistible necesidad de aumentar su ego y macabro placer de "superioridad" arriesgando el descubrimiento del crimen a través de diversos hechos gratuitos. El más descarado de todos ellos es colocar el cadáver de David en un arcón y utilizar este mueble como mesa sobre la que disponer la comida de una fiesta a la que ha invitado a la novia de David, al padre de éste y a otras personas (es por ello que en Iberoamérica esta película se estrenó como El Festín Diabólico). Además de esto, a lo largo de la película se ofrecen más muestras de la pérfida maldad de Brandon que parece sentir una pasión predilecta por jugar con las personas a las que él considera inferiores poniéndolas en situaciones comprometidas.&lt;br /&gt;El otro asesino, Phillip (Farley Granger, el tenista de Extraños en un Tren), muestra desde el principio bastante temor a ser descubierto (temor que Brandon considera inicialmente que se debe a la penumbra de la escena del crimen, lo que intenta remediar descorriendo las cortinas, y es que como afirma mientras lo hace &lt;em&gt;nadie se siente seguro en la oscuridad&lt;/em&gt;). Es también Phillip el que, aunque no estrictamente arrepentimiento, sí que parece exhibir unas ideas más dubitativas acerca de la corrección y, sobre todo, perfección del crímen que han cometido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/ls5.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="268" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/ls5.jpg" width="297" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;De hecho, existe tal diferencia entre uno y otro que Brandon tiene que reprimir en varias ocasiones el nerviosismo y poca entereza de Phillip para evitar que éste se venga abajo y terminen descubriéndolos. Es más, Brandon demuestra un gran ascendiente y control sobre su socio en el crimen (una superioridad que Phillip admite de manera concreta llegando a manifestar su inferioridad de talla emocional a la de Brandon).&lt;br /&gt;La relación que tienen es bastante curiosa, una mixión entre una siniestra admiración de Phillip por Brandon y el deseo de no defraudarlo haciendo lo que éste último quiere y espera de él; y una especie de preocupación (de estilo casi epistemológicamente filial) de Brandon por Phillip.&lt;br /&gt;Recuerdo que en la crítica de la película que traía el diario cuando la echaron en Telemadrid señalaba a los asesinos como una pareja homosexual. No dí mucha carta de naturaleza a tal afirmación y lo atribuí a los efectos de la inacabable moda ésta de "lo gay" (compañera de la no menos cansina y cargante moda de "lo brasileño"). El hecho de que el libro que tengo también apunte a lo mismo me ha hecho considerarlo un poco más. En él el autor (Peter Conrad) defiende el paralelismo metafórico que lleva a considerar el asesinato de David como la culminación de una suerte de encuentro sexual. Así, apunta a la posibilidad de entender el grito exhalador de David como un alarido evidenciador del alcance de un clímax de placer; señala también el carácter poscoital del cigarrillo que enciende Brandon apenas han culminado el crimen, así como los trozos de posible doble sentido en la conversación posterior que mantienen los asesinos (&lt;em&gt;quedémonos así un momento;&lt;/em&gt; &lt;em&gt;ya no somos niños;&lt;/em&gt; &lt;em&gt;la pena es que no hayamos podido hacerlo con las cortinas abiertas&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;sin embargo hemos conseguido hacerlo de día;&lt;/em&gt; &lt;em&gt;cuando el cuerpo se relajó y supe que lo habíamos conseguido sentí una intensa emoción&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;¿tú que sentíste?&lt;/em&gt;). De todas maneras, aunque los argumentos son ciertamente sugerentes y tal condición de los asesinos podría ser admisible (y de hecho la dualidad de caracteres que presentan sería explicable entonces en un -no menos estereotipado por otra parte- modelo de relación gay de activo y pasivo) no creo que haya motivos suficientes en la película para darlo por sentado (es más, y aunque eso no quiere decir nada, en la película se dice de manera taxativa que Janet y Brandon fueron pareja).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Destacadamente (pero perfectamente lógico con el discurso pseudomoral que se ofrece en la película) la entereza de Brandon sólo parece tambalearse cuando se presenta en la fiesta Rupert Cadell, el antiguo profesor de filosofía de los asesinos y del asesinado. Un hombre de gran inteligencia y sagacidad, partidario de las teorías nietzscheanas y de quien los jóvenes asesinos dicen haber sacado la iniciativa/justificación (acerca sobre todo de ideas como la no aplicación de los conceptos morales del bien y del mal o de la justicia a los seres superiores) para el asesinato de David. Brandon llega a decir que pensó en invitar a Rupert a sumarse a la comisión del asesinato; hasta ese punto considera también "superior" a su antiguo profesor.&lt;br /&gt;De hecho, el referir a este antiguo preceptor como su maestro intelectual es lo que realmente explica que Brandon se sienta nervioso (prácticamente la única vez en toda la película) cuando se encuentra con él, quizá porque teme que el crimen "perfecto" no lo sea tanto a ojos de su antiguo mentor (que según el mismo razonamiento que utiliza para justificar su crimen, quizá sería "superior" intelectualmente a él).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/ls7.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="258" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/ls7.jpg" width="307" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Durante la película vemos cómo la intranquilidad crece entre los asistentes por la no aparición de David (que estaba también invitado a la fiesta, a la que desde luego asiste, como cadáver), siendo el terreno perfecto para unos cuantos juegos fílmicos de señuelo, como la confusión, a causa de la mala vista de la Sra. Atwater, sobre la identidad del, también rubio, Kenneth, a quien ésta erróneamente cree David.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las interpretaciones de todos los personajes (los 8) están muy conseguidas. James Stewart y John Dall lo hacen excelentemente y, más o menos, también Farley Granger. Los demás cumplen asimismo su papel con corrección.&lt;br /&gt;A un plano diferente, decir que me encanta esta película de un modo especial por un trozo simpatiquísimo del guíón (en el que, además, recuerdo perfectamente que también se fijó Irene cuando al día siguiente -lunes- comentamos la película), de ésos que no tienen relación con la trama principal de la película, pero que se recuerdan de manera autónoma y le dan originalidad a la misma. Es de una comicidad sencillísima, pero genial.&lt;br /&gt;Esto es, la novia de David (Janet) y la cuñada del padre de David (la Señora Atwater) conversan, a propósito de una película que han ido a ver, acerca de los actores predilectos de cada una. Rupert está en medio de la conversación poniendo cara de circunstancia, y finalmente metiéndose en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/ls1.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Janet)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo me quedo con Cary Grant&lt;/em&gt;. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Señora Atwater)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo también, es todo un capricornio, colosal, divino. Es tan mmh...&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Janet)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Sí.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Señora Atwater)&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Estaba magnífico en aquella película con Ingrid Bergman. No recuerdo como se llamaba. Era "algo" sobre "algo". No, ésa era otra. Ésta se llamaba simplemente "algo". ¿la recuerda?, Brandon. ¿la recuerdan?&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Rupert)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;La tengo en la punta de la lengua&lt;/em&gt;. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Janet)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Yo también. Era "algo" parecido a "algo" y estaba adorable, mmh... Ingrid Bergman&lt;/em&gt;. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Sra. Atwater)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Su signo es el de virgo, como todas ésas. Ya me comprenden.&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Janet)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Es realmente encantadora. &lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Rupert)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Pues yo fui una vez al cine. Ví una película de Mary Pickford.&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Sra. Atwater)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Ah, a mí me encanta Mary Pickford. ¿A usted no le gusta?&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Rupert)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Toda una virgo, como ésas, ya me entiende.&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Sra. Atwater)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿En qué película la vio?&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Rupert)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;No recuerdo muy bien. En "algo" sobre "algo", o tal vez era simplemente "algo", no lo sé, algo semejante.&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Janet)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Me parece que nos toma el pelo&lt;/em&gt;. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Rupert)&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;¿Usted cree? &lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;El guión en general es, como casi siempre en Hitchcock, excelente. Lleno de ironías y humor negro. Entre los múltiples trozos a destacar está el (inocente y hasta cierto punto fácil, pero no por ello menos bueno) de cuando la asistenta, al ver que los dos jóvenes han quitado los platos y los candelabros de la mesa que ella había preparado para colocarlos sobre el arcón (en el que está el cadáver, aunque ella desde luego desconoce ese dato), exclama:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Me parece que esto es un crimen.&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;- &lt;em&gt;¿Un crimen?&lt;/em&gt; (pregunta Brandon sorprendido)&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Claro. Sobre todo los candelabros. Están fuera de lugar.&lt;/em&gt; &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/ls6.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artísticamente, cada escena está muy bien construida, con composiciones equilibradas y estudiadas dignas de un lienzo (como la escena final). &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/ls6.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/ls6.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Durante toda la película la cámara tiembla, punto explicable por el hecho de que en un espacio tan reducido y, contando con la pretensión del plano secuencia, probablemente habría sido arriesgado intentar travellings; en cualquier caso, esto le da un toque también muy apropiado al filme. De hecho, con esa característica la cámara se acerca a los personajes o a partes de su cuerpo de una manera elegantísima.&lt;br /&gt;Sobresalen algunas tomas angulares (como aquellas en las que se ve la cocina a través de la puerta semigiratoria tipo oeste).&lt;br /&gt;La fotografía es adecuada, y observamos perfectamente durante la escasa hora y media de película como cambia la iluminación a través del ventanal del apartamento, permitiéndonos ver las alteraciones de la tonalidad del cielo sobre el skyline de Nueva York en el espacio temporal de la película: a última hora de la tarde y cuando ya ha anochecido. Como instrumento de refuerzo están los efectos de la luz verdosa y rojiza intermitente (que recuerdan -o mejor dicho, anticipan- a otros utilizados en Vértigo y en Psicosis) del anuncio publicitario luminoso del edificio de al lado y que bombardean lumínicamente el apartamento en la última parte del filme y que metafóricamente pueden relacionarse con las que usan los coches de policía.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/ls4.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/ls4.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/ls4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Respecto a la propia temática de la película, cabe decir que ésta adquiere más valor al atender a su condición de filme del año 1948. Así, las ideas de superioridad e inferioridad de determinados hombres sobre otros que, en principio, están sacadas de la teoría nitzscheana del superhombre y que aparecen tratadas en la película, lo están a menos de tres años de la muerte de Hitler y la liberación de Alemania del nazismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que cuando en COU me topé con Nietzsche sus ideas me interesaron mucho y también su vida (recuerdo perfectamente que indagando en ella descubrí sorprendido que murió -a las puertas del siglo XX- bajo el diagnóstico "médico" de reblandecimento cerebral -!!!-) pero nunca (al margen de elementos concretos) llegué a conseguir entender sus ideas como articulantes de un único sistema coherente de pensamiento (demasiadas contradicciones, incluso para mí). Ello no obsta para que sea posible considerar el duelo teórico que entablan Brandon y Rupert en la película, quizá como una suerte de representación de la diferencia entre las que serían las primigenias ideas de Nietzsche acerca del superhombre (para mí, desde luego, nunca muy claras) y la visión particular que la ideología nazi hizo de ellas.&lt;br /&gt;Así, Rupert sería un trasunto (más o menos acertado) del filósofo aleman (incluso la ambigüedad con la que responde al padre de David refuerza esta interpretación) desplegando y teorizando unas ideas que, inicialmente, no parecen tener potencialidad asesina de carácter directo. En cambio, Brandon representaría una puesta en práctica de esas ideas (como pudo hacerlo el nazismo) primigenias en un sentido quizá no compartido (desde luego no por Rupert), ni visto, por su autor original.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, quizá lo más acertado que puede decirse de este filme es que sencillamente constituye una pequeña (77 minutos sólo) genialidad de un genio.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-114002107965196812?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/114002107965196812/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=114002107965196812&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114002107965196812'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114002107965196812'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/03/era-algo-sobre-algo.html' title='Era &quot;algo&quot; sobre &quot;algo&quot;.'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-114183536242821807</id><published>2006-03-10T09:33:00.000+01:00</published><updated>2006-04-04T09:03:04.190+02:00</updated><title type='text'>Kelifinder: de idiotas estamos más guapos.</title><content type='html'>Los primeros meses del gobierno ZP, y más allá de la paralización del trasvase y la vuelta de las tropas de Irak, fueron un completo rosario de desmentidos, equivocaciones, rectificaciones y payasadas varias. Algo explicable (y hasta cierto punto disculpable), sin duda, por el hecho de ser sus primeros meses de gobierno (hay que recordar que el PP en el 96 también tuvo su lista particular de errores y ridiculeces: lengua catalana en la intimidad, aquellos trallazos ultramontanos de José Barea, las varias de Miguel Ángel Rodríguez, etc.) y la máxima de que ciertamente nadie nace enseñado.&lt;br /&gt;Entre todas las salidas de tono de esa lista hubo una que alcanzó una notoriedad social y mediática enorme sólo medianamente comparable con la de aquel ridículo reportaje de las "ZP girls" en el Vogue: los minipisos propuestos en el nuevo Plan de Vivienda de la ministra del ramo, María Antonia Trujillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta alusión de esta ex-consejera de la Junta de Extremadura (una mujer que además traía buenas referencias de su gestión en la administración autonómica) a las soluciones habitacionales de 30 metros (que desde luego yo no consideré, ni considero mala idea tal y como está planteada en el Plan de Vivienda) fue el punto de agarre perfecto para galvanizar una campaña total de desprestigio puesta en marcha por una serie de sectores concretísimos desde el mismo momento en que contra todo pronóstico los ciudadanos le dieron a Aznar el puntapié (en el culo de Rajoy) en las elecciones de 04. Una campaña ésta que dirigida contra cualquier política que el nuevo gobierno pudiera tomar en el área de vivienda, inició oficialmente su andadura en el mismo instante en que se supo que iba a crearse como tal un Ministerio de Vivienda&lt;br /&gt;Sí, porque la actual situación del acceso (de los jóvenes, no tan jóvenes, y realmente de casi todo Cristo) a una vivienda constituye un problema tremendo para mucha gente, pero también (y justamente por eso) es el motivo y la causa de que diversos sectores se hayan estado y se sigan forrando a costa del trabajo de muchos.&lt;br /&gt;El modelo de mercado inmobiliario presente en España ha sido alentado, tolerado, reforzado, y hasta defendido desde instancias oficiales e incluso "académicas", por ser el principal factor del endiosado modelo de crecimiento económico español de los últimos 10 años. Uno basado principalmente (además de en un exiguo crecimiento de la productividad real y en la subremuneración del trabajo mediante el abuso de diversas triquiñuelas: becarios, contratos temporales...) en la fortaleza de la demanda interna ligada al dinamismo del sector de la construcción. Lo que se suele obviar (más allá de las recurrentes advertencias del Banco de España) es que esa demanda interna que sostiene la economía, sin embargo, no se corresponde con una riqueza y un poder de compra reales, sino que se basa en una riqueza de carácter, digamos, que ficticio: una deuda hipotecaria astronómica.&lt;br /&gt;Una deuda, que como tal, es una riqueza que hay que devolver, algo que por lo visto se hará o se piensa hacer con los ingresos de los nuevos individuos que(mediante nuevas hipotecas) entren en el chiringuito éste de la confianza en que la vivienda seguirá aumentando de valor y que, por tanto, no van a poner reparos a pagar un precio desproporcionado por una vivienda, porque antes o después, se recuperará el dineral invertido gracias al presunto incremento perenne del valor que se supone a la vivienda, y en la creencia además de que siempre habrá demanda a quien vender la susodicha vivienda. Un esquema éste que (fundamentalmente por esa confianza ilusoria en que siempre habrá demanda, algo que me cuesta entender ya que no sé hasta que punto es posible prolongar las hipotecas más de 40 o 50 años para hacer frente al crecimiento del precio de la vivienda; bueno sí, si los hijos -o lo que sea que salga de los juegecitos estos de la clonación- heredan la deuda hipotecaria, claro, entonces otros 40 o 50 años adicionales, ya tenemos el siglo) me parece un remedo -desde luego que muy alejado, aunque no tanto- de algo así como un sistema de ahorro piramidal que ya sabemos como acaban (incluso a nivel nacional como en Albania).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tal sentido la noticia de la puesta en marcha de un Ministerio de la Vivienda que quizá supusiera el instrumento por el que el estado de dignase finalmente a ocuparse de cumplir el precepto constitucional de la lucha contra la especulación, así como a recuperar y reconstituir una iniciativa pública seria en materia de vivienda, dejó a muchos con las pelotas y los pelotazos (urbanísticos, claro) bailando.&lt;br /&gt;Para curarse en salud ante este riesgo, toda la cúspide (y no tan cúspide) de la mafia del ladrillo (el verdadero poder fáctico de España) decidió que nada mejor que poner en práctica una feroz campaña de acoso y derribo contra la institución recién creada, campaña que se metamorfoseó después en una en contra directamente de la titular del mismo departamento desde el momento en que la referencia a los minipisos les dio la oportunidad mediática perfecta para hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a lo que algunos piensan, la mafia inmobiliaria ésta es una verdadera bestia con un poder enorme (como escorpiones, aparecen sus tentaculos y elementos cada vez que se levanta la piedra de algún asunto turbio: Tamayo y Saez en la Asamblea de Madrid, la tránsfuga del PSOE en Melilla para apoyar al GIL...), contituyendo un ente que adquirió su mayoría de edad en lo que a capacidad de intervención en otros ámbitos se refiere desde el momento en que su conformación fáctica y crecimiento como tal fueron alentados desde instancias gubernamentales en los tiempos en los que Solbes era ministro de economía de ese vergonzoso gobierno 93-96 del PSOE. Posteriormente este engendro mafioso alcanzó su total edad adulta gracias al sostenimiento de las políticas Solbes y el desmantelamiento de la política pública de vivienda durante los dos gobiernos Aznar con Rato como ministro de economía.&lt;br /&gt;Por tanto, y teniendo presente eso, cuando al calor de los traspiés de la ministra se produjeron los primeros efectos y diatribas (algunos muy sutiles y otros muy burdos) de la campaña referida contra María Antonia Trujillo, yo no me cansé de defenderla y lo seguí haciendo durante bastante tiempo en todas las conversaciones que sobre el tema tenía oportunidad de mantener; subrayando cada vez que me era posible la existencia de esa campaña interesadísima en su contra y en la de la propia existencia del Ministerio de Vivienda, así como resaltando también la necesidad de ser conscientes de la dificultad organizativa, logística y práctica que supone y entraña poner en marcha un ministerio de la nada. Defendiendo, por tanto, lo explicables y disculpables que podían ser los errores que al principio tuviera la ministra y su departamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que me planteo es que si yo pude hacer ese análisis de la presencia de una campaña total contra la mera existencia de un ministerio de la vivienda, entiendo que la ministra debía haberlo hecho aún con más capacidad y razón, y en consecuencia (además de por el enorme problema sociocultural que supone la situación de la vivienda en España) es ella la que debía haber sido más consciente que nadie de que su labor y gestión al frente de la institución que dirige estaba más que ninguna otra sobre especial escrutinio público y mediático. Es por ello, que le convenía redoblar los esfuerzos a la hora de reducir y limitar al mínimo la posibilidad de que en su gestión y en la de su ministerio puedieran cometerse errores que fueran factibles de utilizarse en su contra (y en la de todos). Por la misma razón le convenía y nos convenía que fuera una ministra especialmente eficiente (y, hasta cierto punto, gris) en su gestión. Eso sin olvidar, además, que como recuerdo diario de todo lo expuesto, podía comprobarse en cada tertulia o artículo de opinión que era la ministra que de manera permanente ABC y la COPE (así como los ultras de Intereconomía) tenían puesta en la diana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero tras dos años en el cargo, aquí María Antonia evidencia que no ha hecho este análisis. Quizá porque no ha entendido la y, sobre todo, "su" situación en los términos referidos (o es que quizá nunca ha tenido intención de hacerlo, porque desde luego..., en fin).&lt;br /&gt;Y digo esto porque me quedé a cuadros (iba a decir que casi me dio algo, pero "mejor" no) cuando me enteré hace dos semanas de la puesta en marcha de la iniciativa &lt;a href="http://www.kelifinder.com"&gt;Kelifinder&lt;/a&gt;. Un portal de internet destinado a aglutinar toda la información sobre los diversos medios que los jóvenes tenemos para buscar el acceso a una vivienda (bueno...) y que como estrategia de publicidad regala unas zapatillas (modelo exclusivo MVIV) para "patearse la ciudad buscando piso" (bueno...,pero ¿esto es una broma? porque yo no le veo la gracia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira, a pesar de que para mi contrariedad esa serie frivolizadora, propagandística blanca y, sobre todo, negra de Aquí no hay quién viva siga triunfando y arrasando en audiencia aunque repongan por vigésima vez los mismos episodios, no deja de ser intolerable que sea la administración la que se permita con iniciativas como ésta frivolizar los problemas de los ciudadanos. "Zapatillas para patearse la ciudad" (y de hecho el eslogan que vi al principio era algo así como "no podemos conseguirte casa, pero te ayudamos a buscarla", ¿¿no hacemos nada decente por conseguirte casa, pero además nos reímos en tu cara??), como si una situación frustrante y sangrante como la de la vivienda en España (y especialmente, pero no sólo, para los jóvenes) impulsara a tomar esto a broma o a risa.&lt;br /&gt;Y está bien (y desde luego es muy español y muy normal) el reirse por no llorar de nuestras desgracias para mitigarlas en parte, pero una cosa es que eso lo hagamos nosotros a nivel privado en conversaciones con gente de nuestro entorno, y otra muy distinta que esa actitud sea admisible y venga desde instancias oficiales.&lt;br /&gt;Y si dijeras: "oye mira, que lo de Kelifinder es un error sí, pero es que al menos se está trabajando y sobre todo acertando para resolver los problemas de la vivienda", ya, pero es que no oiga, eso no pasa, no se están resolviendo. El precio de la vivienda ahora crece menos sí (aunque me temo que por circunstancias que escapan el alcance del gobierno, aunque eso realmente lo desconozco), pero es que el que ahora suba un 13 y no un 18% no arregla para nada el asunto. Sigue siendo casi imposible meterse en una vivienda y, además, el nudo gordiano del asunto no está en la reducción de la subida de precio este año o del siguiente, sino en la merma monstruosa de poder adquisitivo que hemos sufrido respecto a la compra de una vivienda en estos últimos quince años.&lt;br /&gt;Pero no, no contenta con no haber tomado ninguna medida estructural (el Plan de Vivienda, desde luego, ha sido un paso adelante en vista de que el anterior gobierno carecía de política de vivienda seria, pero sus actuaciones sólo son parches y bastante insuficientes; y además su proyecto estrella: la Sociedad Pública del Alquiler es un ostensible fracaso) para desmontar este sistema en el que unos cuantos se forran especulando y enriqueciéndose de manera descarada y exorbitante a costa de los demás; no contenta con ello, digo, aun encima se permite iniciativas de frivolización del problema como ésta.&lt;br /&gt;Y de verdad, hace no mucho tiempo llegué a estar algo metido en el tema de la vivienda, a planteármelo en serio y a ser ésta una de mis grandes preocupaciones, pero aunque ahora tenga que concentrarme en otros asuntos personales más críticos y la vivienda haya bajado posiciones en mi lista de quebraderos de cabeza, el cachondeo de que esto esté así y nadie le quiera meter mano (porque se puede, hay iniciativas que funcionan -no precisamente el fraude que supone el Plan de Vivienda Joven de la Comunidad de Madrid, claro que es de lo poco que hay por allá-, recuerdo que Irene a propósito de Alexander me contaba que en Alemania hay agencias municipales de alquiler con garantías que funcionan y un compañero que tuve holandés también me dijo que por allí esto de que simplemente el promotor se hace con el terreno y se forra no funciona tal cual y que los ayuntamientos -financiados por lo que se ve de manera distinta a la de España- luchan de verdad contra la especulación y no la fomentan) me enerva sobremanera (recuerdo perfectamente para más inri como el congreso -con el partido del gobierno incluidísimo- con explicaciones y justificaciones patéticas &lt;a href="http://www.europapress.es/europa2003/noticia.aspx?cod=20050927185743&amp;tabID=1"&gt;rechazó el año pasado subir el IBI a las viviendas vacías para luchar contra la especulación&lt;/a&gt;, por no hablar del fuego fatuo de Gallardón que tras haber anunciado la misma medida, luego simplemente subió la contribución en general y se quedó tan ancho, como se suele quedar él casi siempre, vamos -especialmente si hay alguna cámara cerca-).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello fue mínimamente reconfortante encontrar hace un par de días (a pesar de todo lo que sabemos y sufrimos acerca de la ciudadanía española y de sus limitaciones y carencias) que, al margen de la campaña del establishment inmobiliario (el miércoles en sede parlamentaria un senador del PP volvió a repetir a propósito de Kelifinder que el ministerio de vivienda es una institución inútil; sí claro, lo que pasa es que molesta y estorba a algunos), hay gente (&lt;a href="http://www.panolifinder.com"&gt;Panolifinder&lt;/a&gt;) a la que también le ha indignado la bromita de las Kelifinder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señalar también como flechazo adicional que la iniciativa ésta de Kelifinder ha sido puesta en marcha con la participación del Consejo de la Juventud de España, del que sinceramente no conozco mucho su actividad (por tanto no la juzgo) porque nunca me he preocupado demasiado de ser joven o de vivir mi juventud como se supone que hay que hacerlo según el &lt;em&gt;manual&lt;/em&gt;, pero al que ya tenía enfilado desde que se prestó a aquella vergonzosa campaña del gobierno de "¡ciudadano español!: no hace falta que se entere de qué va la constitución de europea, lo hacemos por usted para ahorrarle el esfuerzo; usted sólo vote (y vote sí, naturalmente), ¿qué más le da?" en el referéndum de la Constitución Europea con aquella bebida del "Referéndum Plus". Un artefacto publicitario que, en principio, sólo estaba destinado a fomentar la participación de los jóvenes en la consulta y no a sesgar el voto; sí, pero que en consonancia con las apariciones de Moratinos bebiéndola y el resto de cutreces atontantes como los anuncios de Loquillo, Butragueño y del resto del famoseo de protección oficial se convertía en una pieza más de aquel festival de lucimiento de las miserias de la partitocracia alienante que sufrimos en este país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De verdad, por lo que a mí respecta este asunto de las zapatillas (y para más escarnio hay que ver el &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=yBJ9x0Qx6cA&amp;eurl="&gt;anuncio&lt;/a&gt; que han rodado para la campaña de publicidad: megamoderno, supercómico, urban-fashion total, pero insultante) es ya el colmo. Y eso que han tenido reflejos y ahora cuesta o directamente no es posible encontrar en la web de Kelifinder (que por otra parte en sí puede considerarse una recurso útil) los eslóganes del principio y el asunto de las zapatillas (este elemento de hecho ha sido desactivado, por lo visto, de la web de Kelifinder, aunque en la &lt;a href="http://72.14.207.104/search?q=cache:UiqSvmmsOAcJ:www.kelifinder.com/microsite/conoce.html+kelifinder&amp;amp;hl=es&amp;ct=clnk&amp;amp;cd=12"&gt;caché&lt;/a&gt; de Google todavía está).&lt;br /&gt;Si los borradores que se han visto por ahí de la reforma de la Ley del Suelo (que se supone que el gobierno tiene que sacar adelante este año) son ciertos y aquí el ínclito Solbes (éste que era comisario europeo de asuntos monetarios y económicos cuando Grecia se la metió doblada con la falsificación de las cifras de los criterios para adoptar el euro; éste que era el ministro que puso en marcha el modelo thatcherita de las ETTs; éste que, vamos, era y es el socialistísimo PSOEman de toda la vida) ha logrado imponer su criterio para no cambiar una coma de lo esencial del modelo actual (claro, no vaya a ser que se tambalee el tinglado del que viven toda una cuadrilla de mangantes especuladores repartidos a lo largo y ancho del espectro político -no hay más que ver los navajazos que se meten los partidos en los pactos poselectorales de los ayuntamientos por ver quién controla la concejalía de urbanismo-), si eso se confirma digo, que esta mujer se vaya a su casa y nos deje tranquilos, porque para frivolizar los grandes problemas y tratar de tontos a los ciudadanos ya tenemos a Antena 3 y a las televisiones españolas en general.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-114183536242821807?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/114183536242821807/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=114183536242821807&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114183536242821807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114183536242821807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/03/kelifinder-de-idiotas-estamos-ms.html' title='Kelifinder: de idiotas estamos más guapos.'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-114069017734347181</id><published>2006-03-07T19:07:00.000+01:00</published><updated>2006-03-16T22:44:36.436+01:00</updated><title type='text'>¿Enderezar?</title><content type='html'>En la cultura occidental (incluso en la pseudocultura) y con más énfasis aún en otras está bastante extendida la asimilación del hombre con los árboles. Es una identificación que por poeticidad o simplemente por pretendida inocencia no deja de resultar paradójica, ya que con ella se llega a anteponer la identificación del hombre con un vegetal a la posibilidad de hacerlo con los animales, a los que, en principio, el ser humano está genética y fisiológicamente más próximo y con los que sería, en consecuencia, más susceptible de identificar. Ello puede estar explicado por la diferencia entre la naturaleza autótrofa que poseen los árboles, frente a la heterótrofa que el hombre comparte con un gran número de especies animales. Así, y en virtud de ese hecho, los animales han sido (y a veces hasta son) conceptualizados por el hombre como enemigos, competidores en la supervivencia; en cambio, los árboles no.&lt;br /&gt;Es por ello, que la materia constitutiva del hombre (cualquiera que ella realmente sea) ha sido consignada en múltiples ocasiones como madera y, por tanto, se ha sugerido que como tal puediera tener parecidas propiedades en su génesis y desarrollo orgánico a la madera de los árboles. Posible, pero..., pero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero antes de empezar a apuntar, punto insoslayable es resaltar aquellas palabras de Kant (que conocí a través de Isaiah Berlin) identificando el gran límite: &lt;em&gt;con madera tan torcida como de la que está hecho el hombre no se puede construir nada completamente recto&lt;/em&gt;. Provocativo, sin duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De manera bastante sencilla, y casi cotidianamente, puede comprobarse la relativa facilidad con la que se puede conseguir que un árbol corrija la morfología del desarrollo de su tronco o de sus ramas.&lt;br /&gt;Si el vegetal es muy pequeño y presenta una desviación en su ramas primarias o en su mismo desarrollo longitudinal, es factible revertir esa tendencia y enderezarlo con efectividad amarrando fuertemente al joven árbol a una estaca o barra tutora que actúe como guía de crecimiento.&lt;br /&gt;Si por el contrario no se ha realizado esa labor en el periodo inicial de crecimiento o se ha descuidado su desarrollo durante algún tiempo, el árbol consecuentemente dispondrá de un tronco o de una estructura primaria de ramaje desviada e imperfecta. En este caso todavía hay solución para enderezar el árbol, una solución que de hecho es una labor que de manera metódica debe realizarse para la propia subsistencia del propio árbol: la poda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fundamento teórico de esta labor es bastante sencillo: cortar y eliminar la rama desviada, la que ha crecido estorbando el desarrollo de otra, la improductiva o simplemente aquella que está muerta. Esta sencillez teórica se completa con el resultado, igualmente teórico, que cabe conferir a la labor de poda, y que muestra la extremada efectividad que tal acción (bien realizada) tiene a la hora de enderezar, renovar y corregir al árbol.&lt;br /&gt;Claro que frente a esta sencillez teórica aludida está, como casi siempre, la dificultad práctica. No siempre es posible discriminar con claridad qué rama estorba a cuál, qué rama debe conservarse y cuál ser eliminada; o qué hacer ante una rama aparentemente muerta, pero que presenta unos pequeños brotes en el extremo que llevan a un dilema: son unos brotes que atestiguan vida e impiden, por tanto, el argumento de rama muerta para poder cortarla sin más, pero que por su endeblez son brotes que difícilmente podrán llegar a tirar de la rama y a lograr su crecimiento.&lt;br /&gt;Estos problemas que presenta la ejecución práctica de la poda no son cuestiones baladíes, una poda irreflexiva obsesionada únicamente por lograr al precio que sea enderezar el desarrollo del árbol puede llegar a ser perniciosa para el mismo; el podador, cegado por el afán enderezante, puede llegar no sólo a no corregir y enderezar lo que en principio pretendía, sino de hecho a cargarse por entero al árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asumidos estos preceptos, podemos probar con la otra madera.&lt;br /&gt;Primera meta volante: ¿tiene sentido enderezar lo que ontológicamente está torcido? Mmhhhh...&lt;br /&gt;Rechacemos el dilema. Pasemos directamente a la acción. Pero aquí, por desgracia, aumentan los problemas, ya que hay que tener bien claro que la madera humana es nada &lt;em&gt;menos&lt;/em&gt; que humana, mientras que la madera vegetal es nada &lt;em&gt;más&lt;/em&gt; que vegetal; por tanto, a priori, y como primer punto, hay que olvidarse (por su potencial letalidad) de cualquier intento de transferir la labor a podadores de &lt;em&gt;prestigio&lt;/em&gt;, y recordando la lección final del Cándido de Voltaire limitarnos y excedernos a aprender a ocuparse individualmente del árbol de nuestro jardín y a proveerse de los útiles apropiados para este menester.&lt;br /&gt;Segunda meta volante: ¿es beneficioso actuar y usar las herramientas de la labor sobre esta madera? Hay que contar principalmente con que la propia naturaleza psicofísica de ésta hace más costosa y dura la intervención sobre ella y su enderezamiento; la sierra chirría al intentar serrar una rama, a pesar de que se haya conseguido identificarla con claridad como eliminable. La labor se convierte en una carnicería, el árbol sangra a cada impulso enderezante.&lt;br /&gt;Si no se se tiene la seguridad o la fuerza para sortear de manera decidida esta segunda meta uno puede refugiarse en la idea de que, en vista de que la labor de poda es principalmente práctica y se hace de manera casi exclusiva con el único sustento de unas prescripciones muy, muy generales acerca de su ejecución, el éxito de ella (así como la resolución de las cuestiones que plantea) ha de encontrarse necesariamente al final de una cadena de equivocaciones. Es decir, el exito supone el alcance de un savoir-faire, una adquisición de conocimiento con arreglo a un programa (no necesariamente planificado) de ensayo-error.&lt;br /&gt;Pero tal concepción, a pesar de lo aparente, no es en absoluto capaz de conceder bula para la zambullida en el ánimo irreflexivo o en la seguridad anticontingente. Hay que afinar más la puntería en la diana de una situación así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, notar que un árbol fuerte, bien enraizado y con una estructura asentada puede sobreponerse sin demasiados problemas a una poda negativa; y de hecho, puede ser capaz de rebrotar prácticamente de manera indefinida (incluso, volviendo al nivel vegetal, decir que en algunas especies como el olivo el hacer una herida -gratuita o como consecuencia de la poda- al tronco casi garantiza un nuevo brote joven a partir de la cicatriz).&lt;br /&gt;En cambio, en una situación de sequía, con un árbol inestable, con un árbol raquítico, un árbol con poco margen de rebrote, uno con un agotamiento ostensible de la capacidad de resurgir; una poda errónea sólo puede ocasionar y garantizar leña, la última leña, la cosecha final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante esto, se puede optar por totalizar a la &lt;em&gt;defensiva&lt;/em&gt;: abandonar, en vista del riesgo que comporta para el propio árbol el hacerlo erróneamente, todo ánsia por enderezar la estructura; sin dejar de ser consciente y de rechazar por ello la dualidad presupuestal referente a (1) lo peligroso que es jugar con fuego, y (2) lo asfixiantemente placentero que resulta en cambio el creer que se puede hacer sin quemarse.&lt;br /&gt;Pero tal actitud &lt;em&gt;defensiva&lt;/em&gt; sólo desemboca en la evidencia de algo que ya se conoce: un árbol desviado, no podado o con una rama enferma sobre el que no se intervenga será incapaz de garantizarse una subsistencia metafísicamente autótrofa que además sea medianamente provechosa para sí mismo. Así, la inacción o la inhibición de la labor sólo conseguirá que la desviación vaya incrementándose con el tiempo, y que sea (llegado el caso de querer hacerlo en el futuro) cada vez más costosa y difícil de enderezar. Dando lugar además a que a ramas presuntamente muertas desarrollen pequeños brotes insignificantes que dificulten luego la identificación clara de esas ramas como eliminables. Siendo además para más escarnio un hecho perfectamente visible el cómo las ramas o el tronco van desviándose más y más, algo que casi garantiza la conversión en víctima (por esa condición de testigo de la creciente desviación) de un tipo de ansiedad comparable a la que invade al arquero cuando una vez soltada la flecha la ve desviarse de la trayectoria prevista y correcta.&lt;br /&gt;Así mismo, hay que tener presente que ante la no intervención, las cosechas disminuirán a corto y largo plazo, y la calidad del fruto tambíen se verá resentida. Todo ello sin reparar en que el nudo gordiano del asunto (el aprendizaje práctico de la poda, el aprendizaje) seguirá sin resolverse, el conocimiento seguirá sin adquirirse, la poda continuará siendo una tarea titánica y arriesgada porque se seguirá sin saber cómo llevarla a cabo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contando con eso, la solución &lt;em&gt;natural&lt;/em&gt; sería rechazar esa primera totalización y realizar en cambio una a la &lt;em&gt;ofensiva. &lt;/em&gt;Pensar que no hay razón necesaria para experimentar la ansiedad señalada, ya que, como se ha referido, el fundamento sagital de ésta se basa en que cuando el arquero ha soltado la flecha ya no puede hacer nada para modificar su trayectoria (todo lo que podía hacer lo ha tenido que efectuar antes de destensar la cuerda; tras lanzarla se convierte únicamente en un torturado testigo impotente). Por tanto, en este caso tal impotencia no se encontraría justificada, ya que todavía se estaría a tiempo de intervenir para enderezar la trayectoria del árbol. No habría lugar para esa ansiedad, puesto que la situación de impotencia que su génesis requiere no se ha dado aún, la flecha no ha salido, aún es posible enderezar, aún es posible la poda.&lt;br /&gt;La admisión de tal posibilidad &lt;em&gt;ofensiva&lt;/em&gt; lleva a asumir conscientemente los riesgos y sufrimientos que la labor de intervención implica, con la fe de que éstos son pasajeros, conjuran una situación poco provechosa del árbol, y además posibilitan un futuro más beneficioso a través de la acción enderezadora y renovadora sobre él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, puede ocurrir que aunque la conceptualización anterior sea acertada (los efectos perniciosos de la inacción existan y los efectos positivos de la acción sean factibles de alcanzarse mediante ella), quizá ésta no resulte de aplicación práctica a la coyuntura particular del árbol y, por tanto, sea irresponsable el respaldo y la apuesta decidida por la postura &lt;em&gt;ofensiva&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Esto es, puede que el objetivo que autónomamente se desea no sea cosechar los frutos que pueda dar el árbol, porque quizá no se sabe qué hacer con ellos, o a lo mejor es que directamente no se quieren vender, porque tampoco se sabe qué hacer con los beneficios de la venta. Es posible que frente al deseo de sacar el máximo provecho del árbol (mediante poda y otras atenciones y energías) simplemente se prefiera &lt;em&gt;dejar&lt;/em&gt; que el árbol viva, mientras viva. En tal caso ¿para qué enderezar?&lt;br /&gt;La respuesta es fácil: para vivir mejor. El árbol podrá vivir (suponiendo que ese sea el único objetivo) sin poda (aún dando peores frutos), desde luego; pero lo hará más lozanamente y mejor si ésta se lleva a cabo sobre él.&lt;br /&gt;Claro. Claridad cegante: vivir mejor, vivir enderezado, vivir. Mmh...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-114069017734347181?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/114069017734347181/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=114069017734347181&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114069017734347181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114069017734347181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/03/enderezar.html' title='¿Enderezar?'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-114043542557050063</id><published>2006-02-21T20:32:00.000+01:00</published><updated>2006-03-16T22:42:59.890+01:00</updated><title type='text'>Microchips para el hombre libre.</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.elmundo.es/navegante/2006/02/20/esociedad/1140428758.html"&gt;Una empresa utiliza microchips subcutáneos para la identificación y control de sus empleados.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta noticia que leí ayer forma parte del grupo de las que más desazón me causan habitualmente; siendo sincero, y aunque suena algo (bastante) nazi, es con frecuencia mayor que la que me provocan noticias acerca de las víctimas y efectos de catástrofes naturales.&lt;br /&gt;Entre los elementos presentes en ella que sería factible saetear uno podría ser lo que este nuevo &lt;em&gt;"&lt;/em&gt;avance&lt;em&gt;"&lt;/em&gt; tiene de invasión de la intimidad personal, tal y como apunta la propia noticia. También lo que supone de nuevo paso en la estrategia de robotización del hombre para "paliar" todas las deficiencias que como especie animal tenemos para con la consecución eficiente del único imperativo generalizado por el generalizacionismo pseudoético perennemente en el poder: la maximización de beneficios (beneficios &lt;em&gt;correctos&lt;/em&gt;) y la minimización de costes (costes &lt;em&gt;correctos,&lt;/em&gt; claro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero realmente lo que más ha tentado al arco ha sido la náusea ante lo que considero es un nuevo ejemplo de justificación fácil de lo que realmente debería ser mucho más difícil de respaldar argumentalmente. Sí, me refiero a eso de que la iniciativa ésta del microchip no puede censurarse porque respeta la "libertad", en la medida en que ponerse el chisme éste es un acto "voluntario". Tan voluntario que probablemente de aquí a un tiempo (o quizá ya) el que no esté dispuesto a ponérselo no será contratado, no será ascendido, etc. De la misma manera que en nuestro modelo social las personas que no están dispuestas a tragar con determinadas cosas no alcanzan el "éxito". Punto éste de no menor sustento ético último al de la subasta de empleo por internet que hace meses apareció en Alemania y que estaba destinada a encontrar de manera "eficiente" al individuo que fuera capaz de renunciar "voluntariamente" a una mayor parte del salario a cambio de un trabajo, temporal para más inri.&lt;br /&gt;Todos ellos ejemplos diversos de la "libertad" en acción; somos libres: de arriesgar "libremente" nuestra salud con artilugios como ése, de ir a y permanecer en el paro, de traicionar presupuestos éticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que sí, cada movimiento (lo vemos día tras día, paso tras paso, siempre en una única dirección, en la dirección &lt;em&gt;correcta&lt;/em&gt;) es "voluntario". El voluntarismo como insigne culminación de la democracia liberal representativa, la que se encarga de otorgar ciertos derechos a los individuos en la esfera pública, para que de manera "voluntaria" renuncien a ellos posteriormente en el ámbito privado.&lt;br /&gt;No soy yo el que voy a proponer un macromodelo alternativo; por suerte o por desgracia, ni me considero capacitado, ni tengo ánimo para ello. Simplemente me conformaría con poder seguir caminando en este lodazal, pero sin tener que soportar cada dos por tres esta baratez justificatoria (sí, de hecho es la representación de la minimización de costes en un campo concreto que más me quema) hacia lo que, desde luego, no creo que sea otra cosa que el anulamiento del "capital humano" como tipología distinta a la del conjunto del capital inanimado; presentado además como uno (otro más) de los grandes avances de la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por favor, como si se pudiera pretender que las elecciones como la que refiere la noticia pueden considerarse realmente voluntarias cuando el sujeto de decisión está por imperativo directo o indirecto no menos de diez veces por debajo en nivel de autonomía, poder o miedo que los que "proponen" la elección. Evidentemente la igualdad y perfecto equilibrio de posición entre todos los individuos (electores y proponentes) es una quimera, pero la reducción de la separación entre ambos es, desde luego, algo posible (un pelín más de lo que se suele repetir inmisericordemente desde los sectores de siempre).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego, la tesis ésta de los defensores del implante del microchip en cuestión es de una parcialidad notoriamente zafia, pero hay que reconocer también que esta idea justificatoria estándar de nuestro tiempo, producto evidentísimo de una constante labor puramente masturbatoria del intelecto propio y ajeno, puede llegar incluso a apuntar a la diana. De hecho, la toxicidad de esta idea del voluntarismo exculpatorio tiene capacidad de llegar a ser ciertamente de aplicación (y contaminación) universal.&lt;br /&gt;Así, los judíos eran "libres" para haber huido de Alemania a su debido tiempo; los palestinos también son "libres" de dejar de ansiar un estado propio y admitir sin rechistar lo que Occidente planeó en 1945 respecto a un territorio que no era suyo, pueden pasar a convertirse en la feliz mano de obra "libremente" semiesclavizada de Israel. Los torturados en Argentina, Brasil, Chile... también eran "libres" de confesar lo que no habían cometido para poner fin a sus sufrimientos, igual de "libres" que fueron aquellos acusados que se autoinculpaban de manera desconcertante durante los Procesos de Moscú.&lt;br /&gt;De igual modo, aquí PP y PSOE también son "libres" para acabar con el terrorismo en España, ETA ya se lo ha dicho: la banda nace y continua con la lucha armada por un problema político (la no autodeterminación e independencia del "pueblo vasco") en tal sentido, los gobernantes en España son "libres" de resolver ese problema resolviendo ese problema político concediendo la independencia y alguna cosa más (vamos, nada importante: Navarra, excarcelación de presos...), así todo el problema se acaba. En sus manos está, en su libertad y, sobre todo, en su voluntad; en la suya y en el grado de "voluntarismo" que decidan aplicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que, todo es tan fácil, somos tan "libres" y estamos tan activados por el voluntarismo que no sé cómo es que todavía tenemos problemas y conflictos en este mundo. ¡Con lo fácil que es todo! Todo depende de nosotros, somos "libres", el mundo &lt;em&gt;lo hacen&lt;/em&gt; libremente así, &lt;em&gt;lo hacemos&lt;/em&gt; voluntariamente así.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-114043542557050063?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/114043542557050063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=114043542557050063&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114043542557050063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/114043542557050063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/02/microchips-para-el-hombre-libre.html' title='Microchips para el hombre libre.'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-113762447205090103</id><published>2006-02-17T09:05:00.002+01:00</published><updated>2008-04-21T20:50:07.879+02:00</updated><title type='text'>La Batalla del Neretva</title><content type='html'>De pequeño (y también ahora) me gustaban mucho las películas bélicas, de hecho, recuerdo que varias veces al año ponían en La 2 o en la ETB miniciclos en plan "Guerra Civil Española", "Primera Guerra Mundial", etc; y no me los perdía. Sin embargo, llevaba años sin ver algún filme del género bélico clásico y no simplemente ambientado en una situación de guerra (como esa delicia de El Viaje de Carol). La Batalla del Neretva (&lt;em&gt;Bitka na Neretvi&lt;/em&gt;) ha cambiado esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una superproducción yugoslava (coproducción con ALE e ITA) del director Veljko Bulajic y de 1969 (fue nominada al óscar a la mejor película extranjera). Se trata de una recreación bastante fiel de uno de los episodios de la lucha y resistencia de los partisanos yugoslavos contra las tropas del Eje y sus aliados durante la II Guerra Mundial.&lt;br /&gt;La dureza y la complejidad de la lucha en suelo yugoslavo durante la II GM era algo que conocía sólo por algunas ideas aprendidas aquí y allá, esta película me ha hecho ponerme un poco al día en esto. Pero ello no ha sido precisamente por los méritos de la narración contenida en el filme, que es bastante deficiente, sino precisamente por haberme, como de costumbre, animado a buscar información en otros sitios.&lt;br /&gt;Si hay un tema en el que me molestan especialmente las explicaciones fáciles y/o sesgadas es el yugoslavo. Resulta curioso como, al margen de los efectos del modelo educativo y mediático de carácter efectista y de cultura-mosaico que nos gobierna, casi siempre que hay un conflicto que presenta especial dificultad en su análisis o entendimiento es el que encuentra un terreno más abonado para que se difundan sobre él explicaciones miopes en plan estos son los buenos y estos son los malos. Y si desde luego la descomposición y dinamitación de Yugoslavia en los 90 es un tema complejo, las circunstancias históricas del nacimiento de la Yugoslavia socialista durante la II Guerra Mundial no lo son menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bn1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bn1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Yugoslavia fue con mucho el país que en términos relativos pagó una cuota de sangre más alta en la II Guerra Mundial. De unos 20 millones de habitantes, perecieron 2, nada menos que el 10%, a lo que hay que unir los resultados de un territorio arrasado por los combates, así como unas barbaridades y salvajadas que, teñidas de etnicismo, actuarían posteriormente como leña para avivar un fuego encendido por criminales intereses políticos y económicos (sí, leña para avivar el fuego, y no fuego inicial, como tanto han pregonado los medios con sus periodísticos "odios históricos").&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bn8.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 254px; height: 144px;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bn8.jpg" border="0" height="164" width="295" /&gt;&lt;/a&gt;Yugoslavia fue la cuna de la más pura resistencia antifascista de toda Europa, la que realmente se habría merecido una mitificación cinematográfica al estilo francés. De hecho, Yugoslavia (junto con Albania) fue el único país que se liberó a sí mismo. El ejército rojo sólo apoyó en la fase final a las fuerzas partisanas en la liberación de Belgrado y el este de Serbia. No deja de ser cierto que los partisanos recibieron suministros de los aliados (británicos y estadounidenses), pero eso sólo se produjo en los dos últimos años de la contienda, una vez que la derrota del fascismo en Italia hizo posible utilizar los puertos adriáticos de la bota para ese fin. Del 41 al 44 los partisanos combatieron solos, con su valor y los fusiles que capturaban al enemigo (como dice la narración de la película). De hecho, al parecer, hasta casi al final no dispusieron de uniformes propios y, más allá de la colocación de la estrella roja (muchas veces ni eso), sus uniformes lo constituían las ropas que quitaban al enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bn13.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right; width: 290px; height: 159px;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bn13.jpg" border="0" height="160" width="299" /&gt;&lt;/a&gt;Fue en esta lucha donde se forjó verdaderamente Yugoslavia bajo la fe que el carismático Tito supo imbuir en sus tropas, filas éstas compuestas por soldados de (en mayor o menor medida) todas las nacionalidades del país; y también como resultado de la reacción "lógica" de defensa ante las intenciones ostensibles de Hitler de destruir el estado yugoslavo como tal, y no sólo de conquistarlo.&lt;br /&gt;La película en sí no es mala, pero está descompensada y además tiene algunos detalles del guión que aunque no constituyen propaganda (no falsean) sí que están de más.&lt;br /&gt;La línea argumental principal está bien llevada y consiste en el relato de la materialización de las operaciones nazis Weiss I, II y III en los primeros meses de 1943 con las que se pretendía acabar de manera total con la resistencia partisana y al mismo tiempo curarse en salud ante la posibilidad de que los aliados intentaran un desembarco en los Balcanes (como Churchill sugirió repetida e infructuosamente; la solución por la que se apostó fue el asalto aliado a a Italia a través de Sicilia y el dejar el peso principal de la lucha en el continente al ejército rojo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bn2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right; width: 298px; height: 169px;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bn2.jpg" border="0" height="174" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;Acorralados en Bihac (Bosnia noroccidental) por una gran ofensiva nazi y, en vista de la inferioridad de su potencial en una lucha en campo abierto, los partisanos resuelven escapar hacia las montañas de Herzegovina y Montenegro para esconderse y hacerse fuertes allí. Para llegar a esas áreas montañosas tienen que cruzar las bravas aguas del río Neretva, no existiendo otra posibilidad que hacerlo por el estratégico puente de hierro de Jablánica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a esta ejecución correcta de la línea principal del argumento, donde más cae la película es en el resultado del esfuerzo (sin duda explicable por el hecho de que sea una coproducción destinada a ser exhibida también en el extranjero y no sólo ante un público nacional familiarizado con los hechos) en intentar contextualizar este episodio concreto de las operaciones Weiss en el marco de la II Guerra Mundial, así como de identificar (incluso mediante títulos explicativos) a la multitud de fuerzas presentes en el campo de batalla: los nazis, el ejército italiano, los chétniks serbios de Mihailovich, los ustachas croatas... Un esfuerzo explicativo que, además es requerido por la propia estructura de la película, que sin perder de vista la línea principal, procura presentar la historia desde los diferentes puntos de vista (nazis, partisanos, italianos, chétniks). Y es este necesario trabajo el que no termina de funcionar, no sé si por pasarse o por quedarse corto, pero dando un aspecto algo deslabazado al filme y ocasionando dificultad para un lego en la materia a la hora de comprender toda la situación descrita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bn3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bn3.jpg" border="0" height="154" width="288" /&gt;&lt;/a&gt;Las interpretaciones tienen altibajos y no guardan equilibrio. Tanto los actores yugoslavos como las grandes estrellas internacionales del filme (como Yul Brynner y Orson Welles) convencen en algunos momentos, pero parece que sobreactúan (aunque aun así de manera no estridente) en otras. Algo que quizá tiene que ver con la concepción de los papeles que interpretan como representantes de "tipos humanos" de la historia, y no de auténticos protagonistas. De hecho, podría afirmarse que los protagonistas en esta película son realmente colectivos (además, así parece entenderse con el desenlace final).&lt;br /&gt;En cualquier caso hay momentos dramáticos de interés como cuando Níkola (Oleg Vidov) enferma de tifus en Prózor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá lo mejor de la película sean los efectos especiales de las escenas propiamente bélicas, como las que muestran el asalto a Prózor y las del puente de Jablánica. Son secuencias de buen montaje, aunque no menos típico, donde se ve un importante trabajo de extras (sobre todo en las tomas en campo abierto).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bn4.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bn4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Las imágenes aéreas se utilizan con profusión y, en su mayoría, están bien ideadas (como la del bombardeo de la población bosnia que se ofrece al principio con los minaretes de las mezquitas desafiando a la aviación alemana).&lt;br /&gt;Lo que más me sorprendió de la película, y ya desde el principio, es la banda sonora, interpretada, según se informa en los créditos, por la Orquesta Filarmónica de Londres. Impresionante, buenísima, muy bélica y muy bien hecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes he referido que no me parece que sea una película propagandística (a pesar de haber sido producida en 1969 en un país que por muy liberal que fuera el sistema sociopolítico yugoslavo no dejaba de ser una dictadura -aunque no criminal- personal de Tito).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bn7.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bn7.jpg" border="0" height="168" width="303" /&gt;&lt;/a&gt;En ella no hay falseamiento de la realidad (según lo que he podido conocer de la historia bélica de la II Guerra Mundial en Yugoslavia, la película es muy fiel a los hechos), es más, hay una decidida y valiente postura del filme por presentar y proporcionar tratamiento fílmico a los puntos de vista ajenos al partisano (que desde luego es en el que la película se centra y, pero sólo hasta cierto punto, el que es presentado como el "bueno") como el alemán o el italiano (algo relacionable sin duda también por el carácter de coproducción italoalemana del filme). Así, por ejemplo, los nazis aparecen como soldados profesionales, inteligentes y capaces; y no como meros invasores criminales.&lt;br /&gt;Las referencias a Tito que el filme tiene, sin duda, son positivas, pero si la película quería ser fiel a la realidad, tenían que serlas (a pesar de que varios historiadores hayan puesto en duda el genio militar de Tito en operaciones como la describe la película respecto al puente de Jablánica y hayan preferido hablar mucho más de la fortuna y la suerte del mariscal). El carisma de Tito fue el que hizo a los partisanos sobreponerse de los múltiples golpes durante la guerra.&lt;br /&gt;Sin embargo, y a pesar de no considerarla propagandística, si que existen retales del guión de loa a la lucha partisana que están de mas, bien por no convencer al ser puestos en boca de determinados personajes, bien por ser redundantes.&lt;br /&gt;Y junto a ello, es ostensible que sí puede hallarse una visión algo más sesgada en el retrato de los otros contendientes presentes en la película. Así, mientras se presenta como aceptables enemigos y contrincantes a alemanes e italianos; no se hace lo mismo con las facciones yugoslavas que apoyaban a los ejércitos del Eje. Los ustachas croatas son presentados únicamente como una cuadrilla de asesinos y, aunque con un poco más de tratamiento, algo parecido se hace con los chétniks serbios. Es éste un hecho que aun cuanto no falsee la realidad, ya que la crueldad de unos y otros está atestiguada, no deja de contrastar con el intento de objetividad que está presente en el tratamiento de los demás puntos de vista de la película y que por ello hace pensar en una intencionalidad, que indudablemente estaría destinada en primerísimo lugar al público yugoslavo, siempre varios pueblos dentro de uno (y eso que habían pasado 25 años de los hechos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a todo, la película me ha gustado y, aunque el guión no sea especialmente destacable, si que proporciona algún que otro detalle de interés, así como reflejar elementos de la realidad histórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bn11.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 0px 10px 10px; float: right;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bn11.jpg" border="0" height="153" width="301" /&gt;&lt;/a&gt;Respecto a esto último, hay que señalar la presencia en la película de alusiones al desprecio alemán por la mediocridad y poca eficiencia de sus aliados italianos (todo un tigre de papel durante el siglo XX desde la derrota de Caporetto hasta su fallida ofensiva sobre Grecia en la II Guerra Mundial, por no hablar de Adowa); las desavenencias entre el líder chétnik y el representante del gobierno yugoslavo monárquico en el exilio (interpretado por Orson Welles), pasando por la presencia de partisanos italianos (fenómeno que a mi admirado P3 le tocaría trágicamente de cerca) en las filas de Tito.&lt;br /&gt;Así mismo, es de destacar la escena en la que un oficial partisano censura a un soldado que ha disparado a un enemigo desarmado. Una alusión ésta al tema del crímen de guerra no casual (aunque quizá de difícil valoración) ya que (y aunque es difícil encontrar información objetiva sobre el tema) ahí están los sucesos de Bleiburgo en los que con la guerra recién acabada el ejército partisano llevó a cabo una serie de masacres contra el grupo de soldados ustachas y domobranis (incluso, al parecer, algunos chétniks), además de sus familias y otros civiles, que se había rendido a las tropas británicas y que fueron entregados a los partisanos por estos últimos. Unos crímenes (repetidos posteriormente en Máribor y otros lugares contra ustachas, domobranis, domobranchis...) que después, y convenientemente aireados y presentados por las televisiones nacionales, actuarían como un par de bidones de gasolina más en el estallido yugoslavo de los 90.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como momentos reseñables cabe resaltar el bombardeo del hospital en Prózor en medio de los cánticos de los enfermos; la escena en la que el crío escupe a Yul Brinner en Jablánica y el de la discusión del estado mayor partisano sobre qué hacer ante el cerco del que son objeto en Bihac y en la que se plantea la dificultad de llegar al Neretva sin abandonar a los numerosos enfermos de la epidemia de tifus que se ha desatado en sus filas y que termina condicionando toda la estrategia partisana:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿&lt;em&gt;Por qué no les pedimos que elijan ellos?: ¿su vida o la liberación?&lt;br /&gt;- La liberación, eso contestarán, y precisamente por ello los llevaremos con nosotros. Con riesgo o sin riesgo, con peligro o sin peligro.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/bn6.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 281px; height: 159px;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/bn6.jpg" border="0" height="159" width="296" /&gt;&lt;/a&gt;En definitiva, una película que entre alguna loa redundante a la, desde luego, heróica lucha partisana y la descompensación de tratamiento referido anteriormente, se queda a medio camino entre un pretendido filme de alcance épico que apenas logra y un conseguido y notable (además de fiel a los hechos) relato bélico que se apoya en buenos efectos especiales y en una genial banda sonora. De hecho, quizá pueda considerarse que la película fue lastrada en su potencialidad por la idea preconcebida de querer narrar una epopeya de todas todas, y no por el deseo de conseguir esto como resultado final a través de la realización de un buen filme.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-113762447205090103?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/113762447205090103/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=113762447205090103&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113762447205090103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113762447205090103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/02/la-batalla-del-neretva.html' title='La Batalla del Neretva'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-113977888055141115</id><published>2006-02-13T01:55:00.000+01:00</published><updated>2006-02-16T19:41:01.660+01:00</updated><title type='text'>¿Di-Simular?</title><content type='html'>La disimulación y la simulación son dos versiones del engaño. A pesar de que en nuestros días muchas veces aparecen unidas e identificadas como una única actividad, ambas poseen una potencialidad y una composición notoriamente diferentes.&lt;br /&gt;Así, el disimulo podría considerarse como un engaño menor, ya que no falsea de manera directa la realidad, sino que se limita a ocultar una parte de ella. Por contra, la simulación tiene un punto de perversidad y además es más costosa, puesto que requiere de un trabajo de construcción de una imagen o de un artificio falso para que actúe como sucedáneo de lo verdadero, de la realidad.&lt;br /&gt;En cualquier caso, ambas formas de engaño están ontológicamente ligadas con el concepto de mentira, y ésta, según el patrón micropsicológico que aprendí de Carmén González (una de las mejores profesoras que tuve en Humanidades, aunque curiosamente no de las que más recuerdo), depende del equilibrio de cuatro elementos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que yo sé.&lt;br /&gt;Lo que los otros saben&lt;br /&gt;Lo que yo creo que los otros saben.&lt;br /&gt;Lo que los otros creen que yo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tal sentido, los diferentes tipos de mentira responden en último extremo a las fórmulas situacionales que presenten esos cuatro factores.&lt;br /&gt;De todas maneras, tanto en un trabajo de simulación como en uno de disimulación (al igual que en otros tipos de mentira) el elemento estructural principal es la diferencia en la consciencia acerca de la falsedad de la mentira en cuestión que tienen los diferentes individuos implicados: el que simula o disimula la tiene, sabe que es mentira; los demás no, creen que es verdad.&lt;br /&gt;Y, sin duda, esa consciencia del di-simulador tiene que ver con el carácter instrumental de la mentira, hecho éste que constituye el otro elemento principal de la misma. Se miente para algo, ya que la mentira (aunque de hecho sea hasta más corriente en nuestros días que la verdad, ahí está ese impresentable de Bliar como mascarón de proa) no es natural, surge y se construye de manera artificial como medio para alcanzar algo. Así, el ejército nazi tenía un fin cuando empezó a emitir órdenes en polaco por la radio para despistar al ejército local cuando invadió el país en 1939 y utilizó esa simulación como medio para lograrlo, de hecho de manera muy efectiva.&lt;br /&gt;Es precisamente por ese mencionado carácter no natural de la mentira, que cuando se alteran los elementos referidos (consciencia e instrumentalidad) la mentira se convierte en un problema, a veces patológico, otras veces meramente funcional.&lt;br /&gt;Así, una persona que miente sistemáticamente sin ningún tipo de fin (ni borroso ni nítido) seguramente es víctima de algún tipo de psicopatía. Otro individuo que lleve a cabo una simulación o disimulación llegando a confundir o a ignorar la diferencia entre los planos real e irreal (disimulado o simulado) puede ser un caso de desdoblamiento de la personalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más enjundioso puede resultar calibrar la posibilidad de que una persona lleve a cabo una operación de simulación en la que sea consciente (de manera imperfecta, pero consciente al fin y al cabo) de cuáles son los planos irreal y real, pero que sin embargo llegué a un punto de no poder controlar cuándo mantener uno y en qué momento otro.&lt;br /&gt;Es una situación posible debido al hecho de que la mentira es algo bastante inestable, de gran potencialidad desbordante y, en consecuencia, algo bastante escurridizo. Tanto, que si una mentira funciona debidamente y/o se mantiene durante mucho tiempo &lt;em&gt;es&lt;/em&gt; una verdad (y de hecho, si una mentira no logra &lt;em&gt;hacerse&lt;/em&gt; verdad no puede &lt;em&gt;ser&lt;/em&gt; &lt;em&gt;verdaderamente&lt;/em&gt; una mentira).&lt;br /&gt;Es por ello que el llevar mucho tiempo y haber dedicado mucho esfuerzo a una labor de disimulación o de simulación, puede ocasionar que los planos irreales tomen vida propia ya que han podido llegar a constituir "una" verdad competidora de la real (y hasta cierto punto preferible y más cómoda que ésta última). De esta manera, el plano falso/irreal puede seguir manteniéndose por inercia o por algún tipo de dinámica exógena. Siendo ya casi completamente independiente de los fines primigenios (aunque estos fueran borrosos y, hasta cierto punto, huecos) para los que fue desarrollado e ideado.&lt;br /&gt;Para prevenir estos efectos desbordadores de la mentira, la finalidad intrínsecamente instrumental que cabe conferir a la misma debe ser concreta, alcanzable y con una vida reducida en el tiempo. Una di/simulación dispuesta para fines borrosos o no definidos y que, en consecuencia, se mantega durante un largo plazo de tiempo termina atrapando.&lt;br /&gt;Contando con eso, y analizando una situación como la expuesta, cabe concluir que una mentira ya independizada de sus fines es difícil de enderezar, ha podido llegar a colonizar al plano real e incluso a eclipsarlo para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solución: no parece fácil. Podría pensarse que lo que subyace a una situación así es algo parecido a lo que afirmó Sánchez Ferlosio respecto a que: cuando una flecha está en el arco, tiene que partir, es casi imposible una vuelta atrás.&lt;br /&gt;En tal sentido, la vía de arreglo parece implicar nada menos que acostumbrarse a llevar el arco descargado, de esa manera el peligro de que las flechas del lado irreal se disparen sin control queda desactivado en gran parte. Pero no se debe cantar victoria con esta apreciación, cuando se está tan acostumbrado a caminar permanentemente con una flecha en la mano derecha (o en la cuerda misma), revertir ese hábito es una labor titánica. Los efectos de la pulsión (no hay palabra más adecuada) del viernes, aunque en este caso supusieran un fallo de agarre de mano y no un apoyo en falso total, así lo prueban.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-113977888055141115?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/113977888055141115/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=113977888055141115&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113977888055141115'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113977888055141115'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/02/di-simular.html' title='¿Di-Simular?'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-113909318604906866</id><published>2006-02-07T15:42:00.000+01:00</published><updated>2006-02-08T12:40:00.503+01:00</updated><title type='text'>Wikipedia Hispana: un quiero y no puedo.</title><content type='html'>Aun en el desengaño total existen desengaños parciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo perfectamente el día que conocí la Wikipedia. Fue una tarde, de esas de hace dos años en plenos exámenes de junio, brincando (hipertextualmente hablando) de un lado a otro sobre todo un poco en los ordenadores del CMRE. En concreto, me encontraba internauta perdido a caballo entre la búsqueda de la historia de la bandera de Saint Pierre et Miquelon y otras cosas menos confesables, cuando recalé en el artículo de banderas de la wikipedia. En ese momento aparecieron de improviso (total improviso) Julio e Inma y cuando les mostré el artículo de las banderas me contaron exáctamente en qué consistía Wikipedia. Me pareció una iniciativa muy atractiva, pero curiosamente no volví a interesarme por ella, ni a topármela.&lt;br /&gt;Con el creciente éxito que ha ido alcanzando, actualmente es fácil que aparezca un artículo de la wikipedia en los primeros resultados de una interrogación sobre cualquier tema a un motor de búsqueda. De manera que hace un tiempo volví a encontrarme con ella y empecé a colaborar en temas de los que puedo saber un poquito.&lt;br /&gt;Sin embargo, no tardé en tener un par de encontronazos con sujetos representantes de esa figura tan españolísima como es "el enterado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se podría decir que "los enterados" son listillos sin oficio ni beneficio, pero no sería ajustarse a la realidad. No, en este país de las oportunidades donde el más tonto (y la más tonta) está de ministro (como bien decía un recordado y querido profesor mío de COU), los enterados suelen ser listillos, sí; pero por desgracia la mayoría de ellos tienen oficio y casi todos tienen muchos beneficios.&lt;br /&gt;Lo que distingue a estas personas es que se suelen creer en posesión de la verdad universal (atesorada en unos cuantos conocimientos más o menos ciertos sobre un tema determinado) y además hacen acompañar esta característica de un ego necio (de chulería estridente) tendente a no considerar como posible el hecho de que puedan estar equivocados en algo y que alguien pueda rebatirles lo más mínimo. Pero hay algo más, un "enterado" siente la necesidad de hacer partícipe a los demás de que él está en lo cierto (una actitud ésta que sería admisible -de hecho, hasta cierto punto la comparto, cuando alguien cree estar en lo cierto siente la necesidad de comunicarlo-, sino fuera por las dos características anteriores con las que éstas personas pervierten la posible bondad de esta tercera).&lt;br /&gt;De manera que (y sin duda como efecto de la mezcla de nihilismo existencial, profundo desprecio por la especie humana, así como de cobardía social -por momentos fobia- que sustituyó hace tiempo a la sangre en mis venas) los choques con estos individuos derivaron en una guerra de ediciones sobre los contenidos en disputa en algunos artículos de la wikipedia. En estos conflictos evidentemente podría haber actuado de otra manera, pero es que a no ser que sea sin motivo o sin que nada me lo exija he llegado a un punto en que me molesta incluso gastar saliva cuando eso es notoriamente algo infructuoso. En cualquier caso, estábamos en medio de la batalla, cuando un mal día la guerra acabó, intervino un "bibliotecario" (así se presentaron).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A nadie se les escapa que por muy abierto al público (y precisamente por eso) que se pretenda un proyecto, es indispensable la presencia de algún tipo de regulación o gestión de la actividad de de sus colaboradores; pero también, y justamente por ese afán ambicioso de la wikipedia, es de exigir un particular cuidado, profesionalidad y objetividad en el diseño y ejecución de los instrumentos de regulación. Así, esta labor regulatoria en la wikipedia viene dada y está ejercida por los "bibliotecarios" (así se autodenominan) que son los individuos que tienen poder para suprimir contenidos y artículos, así como bloquear a usuarios. Es a ellos, por tanto, a los que tendría que suponérseles un alto exigente moral en su nombramiento como tales y, sobre todo, en el ejercicio de su labor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El par de "bibliotecarios" (así se siguen autodenominando) con los que topé, sin embargo, no cuadraban con esas deseables exigencias presupuestas. Por contra, resultaron ser gente de actitud especialmente chulesca y de cultura bastante deficiente. Claro que se podría argumentar que estos no tienen porqué ser representativos del grupo, que en botica hay de todo; ya, pero antes de admitir esa idea hay que tener presente otra. Los "bibliotecarios"(así se atreven a seguir autodenominándose) configuran más o menos un grupo cerrado, ya que para ser admitido como tal y recibir el espaldarazo, los "bibliotecarios"(ellos) en activo tienen que elegirte en votaciones de sufragio destacada y marcadamente censitario. Es mas o menos como en el capítulo de Los Simpson de la secta de los canteros en la cual sólo se puede ingresar por salvarle la vida a un miembro o por ser hijo de miembro (y por eso al final Homer acaba entrando, porque el abuelo Simpson formaba parte de ellos). De manera que, si no respondes a una serie de características (las que te hagan elegible a sus ojos, las que te hagan parecerte a ellos; más allá de los requerimientos lógicos y correctos a nivel de colaboraciones) nunca serás admitido en "la clase". Es perfectamente ostensible hasta qué punto esta cuadrilla se considera un grupo aparte cuando lees las conversaciones que mantienen en "el café de la wikipedia" (una especie de foro de discusión) donde para colmo a veces se dan cita la política más barata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque sea triste reconocerlo, la verdad es que la palabra "bibliotecario" con la que se definen no les va en absoluto mal. Hasta hace un par de años, esa palabra tenía para mí connotaciones positivas, fundamentalmente porque la media docena de personas que conocía y que se dedicaban a ese área eran personas inteligentes. Más tarde la palabra bibliotecario pasó a teñirse de una semántica negativa tras efectuar mis pequeñas andanzas por los campos de la biblioteconomía y la documentación. Pude comprobar entonces como, y a pesar de honrosas excepciones, son éstas dos disciplinas infestadas de profesores e individuos cegados por el autobombo complaciente, el convencimiento de que son lo más valioso de la sociedad y de que la biblioteconomía es lo más importante desde que el Homo Erectus descubriera el fuego. Además, y colmando el vaso, un buen número de ellos son depositarios de unos conocimientos culturales reducidos y en algunos casos nulos. A esta decepción al conocer por dentro algo del "mundillo" de estas disciplinas también hay que unir (claro que ya sólo como simple anécdota) alguna que otra experiencia personal negativa como usuario (v. gr. el tropiezo con dos bibliotecarias -de las que cobran- de nulidad insultante en la Biblioteca Nacional y que son la antítesis de esa amable y eficiente persona que labora en el Servicio de Documentación Bibliotecaria de la misma institución). Contando con eso, los "bibliotecarios" de la wikipedia tienen, por desgracia, a quién parecerse y a quién deber su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo cuando, en vísperas del examen de Análisis de Contenido, Vanesa (una bibliotecaria y documentalista de verdad) decía, siguiendo la argumentación de Lluís Codina, que el tema de la web semántica era una entelequia, porque para conseguirla todo creador de contenidos para la web debería dedicarse a efectuar él mismo la labor descriptoria, y para ello tendría que tener unas mínimas nociones para asegurar la calidad de la descripción semántica de los documentos que sube a la red y, sobre todo, un compromiso con la objetividad acerca de esa misma descripción, y eso desde luego era virtualmente imposible (como comprobé aterrado poco después con el tema del "posicionamiento" -véase falseamiento- web). No puedo estar más de acuerdo con esa opinión. Y es precisamente esta argumentación acerca de la web semántica la que, en un orden diferente, me ha llevado a racionalizar el valor que cabe conferir a la wikipedia como fuente de información.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda, la wikipedia puede ser un recurso apropiado para la identificación inmediata de un elemento, dato o nombre propio o concreto -en particular por la ventaja que supone su permanente actualización-; pero debe tenerse mucho más cuidado con la aceptación de contenidos de carácter global presentes en ella. El hecho de que la calidad de éstos dependa de las personas que trabajan en los artículos donde se integran (así como de su mejor o peor relación con los "bibliotecarios", por lo visto así van a seguir autodenominándose) hace que sea necesario tomar cada información procedente de ella con extrema prudencia. Claro que se podría decir que la misma cautela habría que aplicar a todo contenido de un sitio web, pero creo que no. En el caso de la wikipedia debe ser mayor el cuidado que en otros contenidos de la red, ya que estos últimos al responder normalmente a una única mano (que a menudo es la responsable del sitio en donde se encuentran dispuestos) pueden juzgarse de manera más fácil y rápida (incluso por la apariencia de la arquitectura web, la filiación del autor, etc.) que en el caso de la wikipedia. En ésta, una información de calidad de un artículo tiene muchas más probabilidades de hallarse junto a otro artículo de calidad netamente inferior por el hecho de su múltiple autoría y libre acceso a su redacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, que tras la decepción que supuso estos dos encontronazos con, por un lado, "enterados" que van de Einstein por la vida y, por otro, con "bibliotecarios" guays metidos a palmeros suyos y que, además, no hacen sino realzar los temores de Juvenal acerca de quién vigilará a los vigilantes (claro que para esto siempre le quedaría a la wikipedia el poner en marcha una figura de "megabibliotecario" -así se podrían autodenominar- con funciones de policía de asuntos internos, como en las películas, y que llevaran en el lomo el &lt;em&gt;Quis custodiet ipsos custodes&lt;/em&gt; para que todo el mundo pudiera distinguirlos y hacerles la reverencia por la calle&lt;em&gt;), &lt;/em&gt;tras ellos, digo, determiné la finalización definitiva (aunque me queme que al final eso signifique dejar el camino libre a la introducción de algunos disparates e idioteces en ciertos artículos, y eso que yo no soy ningún cicerón) de mi colaboración con la wikipedia y la conceptualización sumamente prudente de la misma como una fuente de información de calidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a todo, aún hay que decir un poquito más, y es que lo que más molesta de esto se refiere al hecho de que (y aún sin saber exáctamente la magnitud de líos como estos con los "bibliotecarios" en otras versiones lingüísticas) creo que este fenómeno no es tan común en otras wikipedias. Para muestra decir que es bastante vergonzoso comprobar como los artículos de la wikipedia anglosajona y francesa tienen, en muchos casos, información más fiable en artículos sobre temática española que sus correspondientes de la hispana, algo que o bien indica un menor ratio de "enterados"/1000 habitantes en esas comunidades lingüísticas o una gestión "bibliotecaria" mucho más honrada, objetiva y eficaz de esas versiones con respecto a la hispana.&lt;br /&gt;Indudablemente, este fenómeno no es aislado ni se explica sin la larga lista de muestras de lo que se suele denominar "nivel cultural de las clases medias" en este país y que no pasa principalmente por haber tenido buenos profesores, no haber sufrido la LOGSE o tener una licenciatura; sino por algo tan sencillo como el reconocimiento humilde de que nadie tiene comunicación directa con la verdad y que ante una ignorancia de algo, lo inteligente y lo ético es preguntar o, como mucho, callar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, todo son meros flechazos al aire; ¿para qué se va a cambiar esto?; unos ganan con ello, otros ganan más; mientras que el resto o manosean las ganancias ajenas o esperan su oportunidad (el manual de lo "correcto" presenta a la vida llena de ellas, ¡qué felicidad!) para meter mano o simplemente les ríen las gracias.&lt;br /&gt;En fin, una única garganta...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-113909318604906866?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/113909318604906866/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=113909318604906866&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113909318604906866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113909318604906866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/02/wikipedia-hispana-un-quiero-y-no-puedo.html' title='Wikipedia Hispana: un quiero y no puedo.'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-113890093337724582</id><published>2006-02-03T01:21:00.000+01:00</published><updated>2006-03-10T10:05:05.630+01:00</updated><title type='text'>La Mirada de Ulises</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Llevo ya una larga temporada viendo películas que son contadas con el recurso al emigrante (casi siempre un artista o un profesional liberal que ha alcanzado el éxito -el éxito &lt;em&gt;correcto&lt;/em&gt;, se entiende- en el ámbito anglosajón) y que regresa física o metafísicamente a su lugar de origen. En ellas se suelen tratar temas como: la memoria histórica, la identidad, el testimonio, el desarraigo...&lt;br /&gt;Aunque ha sido habitualmente un instrumento de narración fílmica de mi interés (igual que las temáticas), el que se haya repetido tanto me ha terminado por cansar. Las dos últimas películas que he visto con este patrón lo han evidenciado. Una -la última- me ha decepcionado casi por completo (en parte por el propio patrón visto, en parte porque venía detrás de la penúltima, y también porque creo que realmente no era buena) y la otra (la penúltima) me deslumbró, la finalicé con con unos segundos sin parpadear mientras aparecían los créditos y la convicción de que era un películón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este peliculón es una producción griega (coproducción con FRA e ITA) del director Theo Angelopoulos: La Mirada de Ulises (&lt;em&gt;To Vlemma tou Odyssea&lt;/em&gt;, 1995).&lt;br /&gt;Es una película que, aunque no sabía muy bien de qué trataba, he tenido siempre en mente durante estos últimos seis años porque fue la primera película, libro, etc. que me citaron en la universidad. De hecho, lo hicieron el primer día y en la primera clase, con la primera profesora a la que conocí allí. Recuerdo perfectamente aquella primera clase de Semiótica General y Aplicada, así como a la profesora (Dña. Coronada) que nos la citó (posteriormente lo volverían a hacer otros: Jorge Urrutia, Antonio Morales, Montse Huguet...).&lt;br /&gt;Aunque sólo a un nivel prosaico, moralmente cutre y hasta cierto punto ilegal, la obtención de una versión inteligible de esta película por mí, también ha constituido una particular odisea. Está rodada en varios idiomas: inglés, griego, serbocroata, búlgaro..., y encontrar una versión subtitulada de todos ellos ha costado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La película en sí narra la vuelta a Europa de un director de cine griego que ha alcanzado el éxito en Estados Unidos. Vuelve para, siguiendo un encargo de la Filmoteca Nacional de Atenas &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/mu3.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="203" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/mu3.jpg" width="268" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;(proyecto éste aceptado -por lo que se entiende en la conversación en el tren- en un momento de crisis vital y de creatividad), rodar un documental acerca de los pioneros del cine en los Balcanes, los hermanos Manakis.&lt;br /&gt;En Salónica, en el transcurso de esa empresa del documental, alcanza conocimiento de que los Manakis rodaron algunas imágenes anteriores a las que son oficialmente tenidas por las primeras del cine en los Balcanes (Las Hilanderas de Avdella).&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/mu12.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="231" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/mu12.jpg" width="273" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Existieron, y tal vez todavía existen, tres bobinas conteniendo esas imágenes. Tres rollos de película filmada, pero no revelada en su momento.&lt;br /&gt;El filme es el relato de la odisea en busca de esas películas, pero también lo es de una odisea particular de este director protagonista que, tras haber vencido en Troya (Estados Unidos) emprende el camino de vuelta de Ítaca (los Balcanes).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de como valor histórico, cultural o etnográfico, la importancia que el protagonista de la película concede a las tres bobinas es el instrumento inicial por el que la película entra en el terreno de lo existencial y lo trascendente. Ésta estriba en el hecho de que esas bobinas pueden contener la primera mirada a los pueblos balcánicos.&lt;br /&gt;A este respecto, se puede decir que, más allá del potencial descriptivo de la escritura, fue la fotografía y principalmente el cine el que nos permitió y nos permite mirar a otros ámbitos, a otros pueblos. Conocer y conocernos.&lt;br /&gt;Sin embargo, con la mercantilización de hoy en día, las miradas que constituye el cine pocas veces reflejan la &lt;em&gt;realidad, &lt;/em&gt;sino que por el contrario ésta está falseada por sesgos nacionalistas, empresariales, ideológicos, etc. (como de hecho la conversión de las cámaras de televisión en instrumentos de propaganda de las guerras de nuestro tiempo prueba). Las miradas de las imágenes en movimiento ya no son inocentes, tienen una intencionalidad y están condicionadas por muchos elementos (algunos fortalecidos paso a paso durante el siglo XX). Se podría decir incluso que ya pocas veces reflejan &lt;em&gt;la &lt;/em&gt;realidad, sino que imponen&lt;em&gt; una&lt;/em&gt; que interesa a determinadas personas.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/mu1.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="229" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/mu1.0.jpg" width="292" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Esas tres bobinas de película inédita de los Manakis, por tanto, al ser las primeras pueden contener una mirada no sesgada, una mirada inocente, limpia, pura, que quizá retrató la &lt;em&gt;verdad&lt;/em&gt; de los Balcanes. Es posible que conserven una mirada de la esencia de un pueblo de pueblos hoy (singularmente en los primeros 90 con la dinamitación de Yugoslavia) degenerada en barbarie o simplemente tornada en oscuridad, en esterilidad, en el ¿fin?&lt;br /&gt;En tal sentido, y en su calidad de mirada primigenia, puede tratarse también de una mirada salvadora, ya que constituye el destino de una posibilidad de escape (la ceniza, o el resto sobre el que &lt;em&gt;resurgir), &lt;/em&gt;incluso&lt;em&gt; &lt;/em&gt;de volver hacia atrás en la sucesión de razas y edades que consignaba Hesíodo para la historia de la humanidad. La vía para volver a casa, volver al principio: &lt;strong&gt;a&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;maia asiera da.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La búsqueda, la odisea, lleva al protagonista (del que nunca se dice su nombre, de hecho es innecesario, ya que esta odisea es una historia de protagonistas colectivos -de la humanidad sin ir más lejos- y no de individuales) de Salónica a Florina, la ciudad en la que se crió.&lt;br /&gt;Es allí y por sus propias palabras cuando entendemos el objeto de la búsqueda y será entonces cuando comience el verdadero viaje de vuelta del director, del Ulises de esta historia. Un viaje éste que, ante todo, es personal, pero que ha necesitado del pretexto (así lo denomina él en la propia conversación en las calles sombrías de Florina) del encargo de la filmoteca acerca del documental y del definitivo acicate de la búsqueda de las tres bobinas perdidas para materializarse.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El viaje no ha terminado, todavía no&lt;/em&gt; (el viaje de hecho comienza cuando llega al que era &lt;em&gt;su&lt;/em&gt; principio, la ciudad en la que creció) dice el protagonista cuando se ¿re?encuentra con su Penélope (un amor pasado que, real o ficticiamente, cree ver en una joven que camina por las calles de Florina). Penélope es el símbolo de la vuelta a casa y del final del viaje de Ulises, y es por ello que en esta película ella estará presente durante todo el periplo balcánico. Así, el protagonista querrá a varias mujeres durante el filme, varias penélopes, pero que son en realidad una, la única: de hecho, todas ellas están interpretadas por la misma actriz (Maia Morgenstern).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el viaje se intercalará la narración de la vida de los Manakis con la del protagonista y con la de las propias bobinas. Pero no es sólo eso, las tres líneas se confunden deliberadamente, hasta cierto punto son cabos de una misma historia, de la Historia. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/mu8.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Así, cuando el tren en el que viaja llega a la frontera búlgara se recrea una parte de la vida de los Manakis que nos lleva a afinar un poco más el rumbo de la búsqueda de las películas. Luego, camino de Sarajevo, el protagonista vuelve a transmutarse en uno de los hermanos cineastas intentando escapar de su destierro en Filipópolis (Plovdiv, que dice el soldado búlgaro) y allí conoce a una campesina a la vez búlgara y bosnia. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/mu10.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="225" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/mu10.jpg" width="301" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En la estación de Bucarest, en cambio, y ante la argumentación de su campañera de viaje de que la historia de las bobinas no lleva a Rumanía, que el objeto del viaje no se encuentra allí, que se están desviando del camino, el protagonista fulmina: &lt;em&gt;mis pasos me han traído aquí&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Acto seguido sigue los de un personaje conocido que le llevan a Constanza (en la Dobrudja) donde con un dominio perfecto de la potencia cinematográfica en una escena memorable conocemos la historia de la familia del protagonista a través de la recreación de la nochevieja de un 1945 de duración lustral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/mu4.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="237" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/mu4.jpg" width="307" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Hilvanan comienzo y final de la película un buen número de escenas geniales; desde el viaje en barco por el Danubio hasta Belgrado junto a la gigantesca estatua de Lenin desmontada, hasta la escena en el neblinoso Sarajevo que es de una maestría cinematográfica total.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda la película posee una cadencia de filmación de destacada y especial lentitud. Son planos largos (el de la mujer en la plaza de Korçe, el de las calles de Florina, las vistas de la orilla danubiana...) que se mueven, acercan y alejan la narración de una manera muy parsimoniosa, pero paradójicamente no hacen a la película lenta (desde luego son más de dos horas y media, pero a mí no se me ha hecho en absoluto larga). Desde luego en esta historia, en la Historia, no cabe la prisa.&lt;br /&gt;El montaje participa también de esta característica con un especial gusto por el plano secuencia y las transiciones no violentas. Un estilo muy alejado del ritmo frenético y del bombardeo de imágenes al que estamos sometidos de manera cotidiana.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/mu7.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="217" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/mu7.jpg" width="264" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La banda sonora es desde luego bastante apropiada y las interpretaciones de los actores refuerzan con solemnidad la trascendencia pretendida y conseguida para la película. En concreto Harvey Keitel en el papel del cineasta protagonista está espectacular.&lt;br /&gt;Acerca del guión, decir que destaca principalmente por su carácter poético, en ocasiones de un lirismo impresionante (como en el monólogo del protagonista en casa de archivero de Sarajevo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es preciso resaltar que, a pesar de la pretendida temática atemporal de la película, son varios los hechos en la misma que la contextualizan en los 90. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/mu2.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="220" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/mu2.0.jpg" width="286" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, al principio del filme se cuenta como en Florina y coincidiendo con la vuelta del director protagonista a la ciudad, se va a proyectar una película suya. Este hecho ha encendido los ánimos de la población hasta el punto de tener que ser proyectada en la calle en medio de la lluvia al haber sido vetada en el cine local, mientras desde otros sectores de la ciudad se llevan a cabo concentraciones de protesta por su proyección.&lt;br /&gt;No se llega a mostrar la causa de la animadversión que suscita en una parte de la población la película del director, pero sólo la existencia de ella lleva a recordar que en los 90 (tiempo de una más de las olas de convulsión en la historia general de esta zona del mundo) el nacionalismo, la racionalidad al servicio de la irracionalidad y los politiqueos baratos que los medios focalizaban en la destrucción de Vúkovar, Dubróvnik, Móstar, Sarajevo, Belgrado... se extendián por toda la región y no sólo por la extinta Yugoslavia). De hecho, a nivel político-cultural el fenómeno del turbofolk serbio no era ajeno a Grecia o incluso a Bulgaria. Los nacionalismos desatados recorrieron la política y la sociedad de la europeizada Grecia igual que lo hicieron por Zágreb.&lt;br /&gt;Hasta cierto punto, puede considerarse herencia del clima de esa época (y sin renegar de otro tipo de argumentos y elementos ciertos presentes en la cuestión) el azaroso primer tramo de la odisea que narra la película. Así, de Florina (Macedonia griega) el protagonista debe ir a Monastir/Bitola (República de Macedonia, la antigua Macedonia yugoslava hoy &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/mu9.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="224" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/mu9.jpg" width="279" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;independiente). Pero no hay comunicación entre ambos países debido al embargo griego sobre Macedonia decretado a cuenta de la discusión por el nombre y la bandera del nuevo país -controversia de parecida, aunque no igual, insulsidad a la creada por la indignación de algunos griegos por la figura de un Alejandro Magno medio homosexual en la superproducción de Hollywood de hace poco-. De manera que, como la frontera grecomacedonia está cerrada, el protagonista debe dar un rodeo, pasar a Korçe/Korytsá (Albania) y de allí ascender por las montañas hasta Monastir. Esas montañas son referidas por el taxista griego como la frontera entre &lt;em&gt;Skopje&lt;/em&gt; y Albania. Expresión que evidencia también el clima sociopolítico griego tendente a no reconocer más macedonia que su propia región norteña, designando a la antigua república yugoslava de ese nombre con el despectivo calificativo de "Skopje", que simplemente es el nombre de la capital y no del país. De hecho, "Antigua República Yugoslava de Macedonia" y no "República de Macedonia" a secas es precisamene el nombre con el que fue reconocido el país por la ONU para contener en parte las suspicacias griegas. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/mu6.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="213" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/mu6.jpg" width="282" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En este primer tramo del viaje, Harvey Keitel acompaña a una anciana griega que lleva separada de su hermana casi medio siglo, porque ésta vivía en Korçe/Koritsá cuando estalló la guerra civil griega entre comunistas y monárquicos, y se produjo la versión local del telón de acero que hizo que se cerrara la frontera. La escena de la indefensa anciana dejada en medio de la siniestra población albanesa con la cámara alejándose suavemente, desde luego sobrecoge.&lt;br /&gt;Ello lleva a recordar también el tema de las minorías en la región: la griega del sur de Albania, la albanesa del norte de Grecia, la serbia de Croacia, la albanesa de Montenegro, etc.; y quizá también la de griegos en Dobrudja que muestra la película y que hasta ahora no conocía. Cuestión ésta de las minorías exponente vivo de una herencia sangrante de fronteras nacionales cambiantes a lo largo del tiempo, así como de la práctica favorita de los imperialismos: el divide y vencerás, que los turcos otomanos prácticaron de manera destacada en la zona introduciendo colonias de poblaciones ajenas (albaneses, circasianos...) a un área para disminuir la fuerza de los pueblos autóctonos de ella.&lt;br /&gt;Gastado, pero no menos acertado, es también el tema de fondo que subyace a la expresión del responsable de los Archivos Fílmicos de Belgrado cuando afirma que se encuentran haciendo inventario de las películas de cuando Y&lt;em&gt;ugoslavia era Yugoslavia. &lt;/em&gt;Alusión contemporánea a la existencia de la llamada "tercera Yugoslavia" (la República Federal de Yugoslavia) que pese a conservar el nombre no representaba ya casi nada del proyecto paneslavo original con el que fue concebido ese país y, de hecho, ya sólo estaba integrada por Serbia y Montenegro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mencionar también retazos más "fáciles" del guión y la película: como la discusión en la cafetería de Belgrado sobre quiénes llegaron antes a los Balcanes si los serbios o los albaneses (momento éste que, aunque no en las formas, recuerda a la de sobre quién empezó la guerra que llevan a cabo los protagonistas del filme Tierra de Nadie), la figura del periodista del 68 refugiado en la ironía por las calles de la capital serbia, la imagen acerca de la falsedad del periodismo en la era de comunicación de masas a propósito de la conversación sobre los corresponsales de guerra...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que el tratamiento es bastante diferente, esta película me ha encantado también por que creo intuir en ella el mismo discurso que veo en Underground (Emir Kusturica, 1995) y que me lleva obsesionando una temporada. Se podría decir que las dos, junto con la película macedonia Antes de la Lluvia (Milcho Manchevski, 1994), forman una trilogía quizá no buscada sobre la región. La Mirada de Ulises sería una visión general desde fuera acerca de los Balcanes, Underground la visión nacional desde dentro, mientras que Antes de la Lluvia sería la visión local, el microcosmos humano balcánico. Constituyen algo así, como un plano general, un primer plano y un plano detalle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Total, brillante película apoyada en un lirismo cinematográfico excelente y en un broche perfecto que, desde luego, no podía tener otro escenario que Sarajevo. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/mu5.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 277px; CURSOR: hand; HEIGHT: 206px" height="228" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/mu5.jpg" width="301" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Es un genial repaso al mito de Ulises y la Odisea transportado a nuestro tiempo y, hasta cierto punto, convirtiendo en universal el descubrimiento de los logros y límites que presenta el anhelo del volver a los orígenes, de llegar al puerto del que se salió, de volver a Ítaca, de reencontrase con Penélope (claro que, en la película ni siquiera aparece Telémaco, y eso da mucho que pensar).&lt;br /&gt;En definitiva, una historia sobre la Historia, sobre el intento de recuperar la inocencia perdida, de buscar lo mejor, de intentar reconstruir, de intentar.......resurgir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cuando regrese, lo haré con las ropas de otro, con el nombre de otro hombre. Nadie me esperará. Si me dijeras que no soy yo te daría pruebas y me creerías. Te hablaría del limonero de tu jardín, de la ventana por donde entra la luz de la luna y de las señales en mi cuerpo, de las señales de amor. Y cuando entre abrazos subamos temblorosos a la habitación, entre susurros de amor, te contaré mi viaje, durante toda la noche. Y durante todas las demás noches, entre abrazos, entre susurros de amor, te contaré la aventura del hombre, la historia sin fin.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-113890093337724582?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/113890093337724582/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=113890093337724582&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113890093337724582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113890093337724582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/02/la-mirada-de-ulises_03.html' title='La Mirada de Ulises'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-113861310522063596</id><published>2006-01-30T09:52:00.000+01:00</published><updated>2006-02-02T11:40:34.300+01:00</updated><title type='text'>¿Resurgir?</title><content type='html'>Aunque sea sólo a un nivel inferior al de la inmortalidad que la tradición mítica consignaba para el fénix, el acto de resurgir (bien sea de las cenizas o no) lleva consigo siempre un componente especial, a su manera divino, pero no por ello menos aplicable al hombre.&lt;br /&gt;Resurgir supone volver a una situación de fuerza o bienestar anterior, de caracter primigenio o no, y que se había perdido o había degenerado en una situación actual considerada peor o no satisfactoria.&lt;br /&gt;En tal sentido, podría interpretarse la resurgencia como una vuelta al pasado, pero ello es sumamente inexacto. El resurgir realmente está volcado hacia y firmemente enraizado en el presente. No tendría sentido que no fuera así, ya que como la propia palabra índica es un nuevo surgir de algo que, aunque desde luego existió en el pasado, se recupera para el presente, resurge. La conclusión de tal reflexión bien podría acabar en que esta nueva versión (la resurgencia) es siempre superior a la primigenia, ya que aparentemente lo que rebrota parece hacerlo con más fuerza que en el pasado y, además, para volver a surgir ha tenido que hacerlo a partir de unas condiciones no idóneas: la degeneración de lo que surgió de manera primitiva tiempo ha.&lt;br /&gt;Nada más lejos.&lt;br /&gt;Tal idea sólo podría admitirse en algunos casos. V. gr. es cierto que cuando se produce una fractura de un hueso en una persona joven o adulta, si la inmovilización de la zona fracturada se realiza de manera adecuada, puede lograrse que la rotura suelde por sí sola, dejando además el hueso mucho más fuerte que lo que estaba en un principio. Por tanto, la resurgencia tendría más fuerza que la surgencia primera.&lt;br /&gt;Sin embargo, en tejidos blandos no ocurre lo mismo. De hecho, y por lo que he podido aprender en carne propia y también en teoría durante este pasado año, los ligamentos no actuan igual que los huesos. Un esguince en una zona la deja tocada y necesariamente más vulnerable de cara al futuro para siempre y, a pesar de lo que se pueda suponer, una rotura total de esos ligamentos tampoco asegura que el tejido regenerado sea igual de fuerte y resistente que al principio. Por tanto, aquí el valor del resurgir es netamente inferior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante esta dualidad manifiesta del valor de la resurgencia (porque así lo es: un resurgir; la reparación del organismo se ejecuta a partir de los restos del tejido intacto inicial -la parte no rota o fracturada-, el tejido realmente resurge) a nivel biológico, cabría preguntarse cúal de las dos reacciones vistas presentaría un resurgir de fuerza de ánimo o del espíritu vital, es decir, algo no físico.&lt;br /&gt;¿Se puede recuperar la integridad de una fuerza pasada? Si es así, ¿la resurgencia de la misma puede poseer más fuerza que la original?&lt;br /&gt;Tradicional, literaria y en cierto modo (de hecho, en el modo &lt;em&gt;correcto&lt;/em&gt;) &lt;em&gt;correcta&lt;/em&gt; es la apreciación nietzscheana aplicable en este tema de que lo que no mata hace necesariamente más fuerte. Acéptandola (con una vista a largo plazo, que es la única de posible aplicación a esta idea), se estaría defendiendo que, en vista de que desde la primera surgencia de potencia anímica se han sufrido elementos que no han acabado contigo (aunque sí han degradado a corto plazo esa potencia original), éstos te dejarían en mejores condiciones (a la larga te harían más fuerte) a la hora de experimentar un resurgir de esa energía anterior. Por tanto, la fortaleza de espíritu o ánimo respondería en su dinámica vital al esquema visto para los tejidos óseos. La afirmación inicial parece correcta, pero no. Con tanta &lt;em&gt;corrección&lt;/em&gt; se yerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que tener bien presente que toda resurgencia tiene ontológicamente la necesidad de partir de algún resto o reminiscencia de lo que surgió originalmente en el pasado (las cenizas del fénix sir ir más lejos). La resurgencia es imposible, pese a lo que nos pueda parecer a simple vista, si no se construye (a efectos absolutos, si no se reconstruye) con relación a las bases, al esquema o a los restos de lo que se tuvo y que, casi totalmente, se perdió. Según la idea nietzscheana serían los restos de la fuerza original los que catalizados y, sobre todo, &lt;em&gt;reforzados&lt;/em&gt; por el hecho de no haber sido tumbados por las adversidades, los que llevarían a una nueva germinación. Esas reminiscencias empoderadas al haber sido resistentes serían de tremenda importacia en la resurgencia y de hecho ésta no podría existir sin ellas ya que, de lo que se trata es de un resurgir de algo que surgió, no de algo que surge &lt;em&gt;ex novo;&lt;/em&gt; ni tampoco de una resurrección de algo que existió, pero que murió.&lt;br /&gt;No obstante, este análisis puede llevar a equívocos si no se realiza con cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, la historiografía decimonónica gustaba de aplicar la idea vista acerca de la resurgencia a los períodos de decadencia y auge de las formas estatales de carácter (real o ficticio) imperial. De esta manera, en la periodización histórica de las civilizaciones antiguas las fases de esplendor eran finalizadas en caídas (de teórica más o menos violenta) que inauguraban fases de decadencia, y que eran seguidas a su vez por nuevos períodos deslumbrantes conceptualizados como resurgimientos del brillo inicial de la historia de estos pueblos. La &lt;em&gt;fuerza&lt;/em&gt; de la civilización en cuestión se reconstruía a partir de lo que quedó de la primera época de destello.&lt;br /&gt;Pero era ésta una aplicación imperfecta.&lt;br /&gt;En algunos casos, puede que realmente se tratara de resurgencias, ejemplos en que la fortaleza nueva se basara en una recuperación de los cimientos y elementos que suponían el esplendor inicial y que se habían perdido, habían degenerado, corrompido o simplemente se habían dejado de lado. Era ésta una aplicación de un paradigma explicativo que creía en la existencia perenne y diacrónica de una única energía de éxito en la historia de las civilizaciones y los pueblos, una fuerza que, de hecho, podía rastrearse durante todo su periplo histórico despuntando y desapareciendo.&lt;br /&gt;Sin embargo, en otros ejemplos no podría hablarse propiamente de resurgencias, ya que el nuevo esplendor tenía más que ver con nuevos elementos, distintos a los que posibilitaron el brillo primigenio. A veces estas "novedades" eran simplemente una nueva dinastía gobernante, mientras que en otros significaban una completa transformación de las estructuras de producción y gestión de la riqueza y el poder. Ejemplos en definitiva en los que no sería acertado hablar de una resurgencia, sino de una surgencia nueva (en principio sin relación, al margen de la necesariamente histórica, con el surgir primero).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo lo expuesto, parece difícil discriminar en qué momento lo acertado sería buscar una resurgencia de una gloria pasada (en qué momento lo que queda de una fuerza anterior es suficiente para experimentar un resurgir de ella) o cuándo apostar, en cambio, por algo nuevo, (cuándo buscar un nuevo surgir).&lt;br /&gt;La simplificación de la elección se abre paso cuando se tiene conciencia de haber descubierto en el pasado el (real o ficcional) único camino (a veces enlosado de baldosas de un amarillo ocre, otras un simple reguero de grava serpenteando por áridas tierras acechadas por escorpiones y lagartos).&lt;br /&gt;Así, en ese caso no habría otra posibilidad que hacer que resurja ese camino, volver a encontrarlo; ya que no hay, ni puede haber, ni habrán nuevas surgencias, porque todas coinciden en una única ruta, que ya se descubrió en el pasado. No hay espacio para una verdadera elección. Es el camino antiguo (la surgencia primera) o la nada.&lt;br /&gt;La complicación regresa cuando hace tiempo que se perdió de vista el tal sendero, pero sin embargo se ha seguido caminando día y noche campo a través, sin brújula, ni GPS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensándolo fríamente, y bajo los preceptos que rodean la conceptualización anterior del resurgir, una situación así no tendría porqué ser en exceso complicada, ni llevar a desesperar, Si se anduvo una vez por ese camino y, de hecho, surgió la fuerza de ánimo que llevó a encontrarlo (y de hecho &lt;em&gt;lo&lt;/em&gt; formó, &lt;em&gt;lo&lt;/em&gt; creó, &lt;em&gt;lo&lt;/em&gt; trazó) una primera vez sin necesidad de mapa, algún rastro ha tenido que dejar: una huella en la arena, alguna flecha perdida, alguna flecha extraviada, alguna flecha clavada.&lt;br /&gt;Pero no hay nada.&lt;br /&gt;No es posible resurgir, lo que surgió se ha apagado totalmente, no hay cenizas para la vuelta del fénix. Nietzsche estaba equivocado. Lo &lt;em&gt;correcto&lt;/em&gt; se revela realmente &lt;em&gt;incorrecto. &lt;/em&gt;El ánimo tiene más que ver con un ligamento (de hecho el cruzado anterior) que con un hueso. A fuerza de degradación la&lt;em&gt; fuerza&lt;/em&gt; cada vez tiene menos fortaleza, cada vez puede tener menos fortaleza, de hecho ha desaparecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero este reconocimiento de la debilidad tampoco es el punto y final a la tortura. Si no hay restos, ¿qué nos prueba que existiera entonces esa surgencia? ¿Existió esa ruta? ¿Se caminó de manera consciente por ese sendero? ¿Fue una ilusión?, aún mejor ¿fue mentira? ¿Se fantasea con un resurgir que en realidad es un puro milagro que se escapa a la condición de hombre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrumado por tantos trallazos inquisitivos, pierdes la orientación definitivamente y caes al precipicio, ya no hay necesidad de tantas respuestas.&lt;br /&gt;Error.&lt;br /&gt;Aun con todo, mientras escalas admites finalmente tu debilidad, pero te convences (todavía por un poco) de que &lt;em&gt;realmente, &lt;/em&gt;aunque lo que hicieras fuera caminar con las botas de otro, recorriendo un camino para el que no tenías licencia, viviendo una vida que no era la tuya, viviendo una mentira; aquello ocurrió, el camino existió. Fue &lt;em&gt;real. &lt;/em&gt;Recuerdas perfectamente haber lanzado un par de flechazos contra el suelo a modo de hito de orientación, pero éstos ya no están. Han desaparecido igual que las miguitas de Pulgarcito.&lt;br /&gt;Quizá ya no están incluso por la misma razón por la que ya no estaban las migas de pan en el camino de vuelta del personaje. Entonces crees comprender, y por eso recuerdas: Herakles mató a flechazos a los pájaros del lago Estínfalo para entrar en el Olimpo, Nerón se excitaba con el anhelo de que el pueblo de Roma tuviera una única garganta.&lt;br /&gt;Y piensas: tú mismo.&lt;br /&gt;Y miras fijamente las fauces de la oscuridad.&lt;br /&gt;Y vuelves a pensar: ¡¡¡aah!!!&lt;br /&gt;Y con la mano blanca de magnesia agarras con más fuerza el arco.&lt;br /&gt;Y tensas tanto la cuerda que te haces sangre en los dedos.&lt;br /&gt;Y piensas: ¿resurgir?, ¿resucitar?&lt;br /&gt;Y vuelves a pensar: agh...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-113861310522063596?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/113861310522063596/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=113861310522063596&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113861310522063596'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113861310522063596'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/01/resurgir_30.html' title='¿Resurgir?'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-113819170898603342</id><published>2006-01-25T12:29:00.001+01:00</published><updated>2006-01-30T15:08:43.896+01:00</updated><title type='text'>Un hombre confortable.</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="238" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/rl4.1.jpg" width="290" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;em&gt;- Sabe, usted me gusta. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿Por qué?&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/rb3.0.jpg"&gt;&lt;/a&gt; &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Porque no llora. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Oh, claro que sí. Usted ya lo ha visto. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Lloró por su amigo, no por usted, y eso es diferente. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- No sea amable conmigo, por favor.............&lt;/em&gt;(él retrocede)&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Espera.&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="234" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/rl5.jpg" width="291" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;em&gt;- No pensab... &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¿No era eso lo que querías que hiciera? &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Por supuesto que sí, pero generalmente soy yo quien empieza. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Por eso empecé yo. Así sé cuándo hay que terminar&lt;/em&gt;. (ella se va)&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Eh...bueno yo...buenas noches.&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" height="215" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/rb3.2.jpg" width="256" border="0" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/rb3.0.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;br /&gt;No me desagradan las películas del oeste, y en concreto hay una que me encanta y a la que pertence el diálogo anterior: Río Lobo (1970).&lt;br /&gt;No estoy seguro, pero me parece que fue la última película del afamado Howard Hawks y según lo que siempre ponen en la crítica de la última página del Diario de Navarra cuando la programa algún canal se la considera una obra menor. Suele ser el mismo crítico que más de una vez ha defendido los presuntos valores que, en general, tiene el cine español actual. En fin...&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Me la sé de memoria, ya que durante estos últimos quince años la han ido repitiendo sucesivamente en Telecinco y en la ETB (verano tras verano, esas tardes de ciclo western en ETB2 con la almohada empapada en sudor, aunque de hecho estos tres veranos últimos no las he vivido realmente). Es una de las películas que recuerdo haber visto de muy crío y además me parece que fue de las primeras cosas que se grabaron en mi casa cuando el vídeo ocupó solemnemente un lugar junto al televisor en el otoño de 1991 (de hecho, por eso no la conservé, entonces grababa las cosas y no me importaba borrarlas; esos tiempos en los que aún no tenía la conciencia de que lo bueno ya pasó y no hace falta agarrarse al pasado; la traducción de la situación de ahora es cómo tengo el disco duro...). &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/rl8.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 214px; CURSOR: hand; HEIGHT: 179px" height="201" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/rl8.jpg" width="250" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La historia es la típica del oeste, no hay muchas sorpresas, aunque se introduce como novedad la ambientación en plena guerra civil estadounidense donde arranca el tema de la amistad entre entre un coronel yanqui y un capitán y un sargento confederados que cuando la guerra acaba vuelven a encontrarse.&lt;br /&gt;Por encima de todo, me parece que cinematográficamente está hecha muy inteligentemente, técnicamente es muy correcta, aunque no contenga novedades espectaculares de tratamiento.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/rb1.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 260px; CURSOR: hand; HEIGHT: 206px" height="227" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/rb1.0.jpg" width="285" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Esto se ve ya desde el principio, aunque no sea muy original, me parece estupendo el gámbito de apertura con el rasgueo de guitarra acariciando las notas del tema principal de la banda sonora (que por otra parte es muy oeste, aunque diferente del estilo Ennio Morricone) mientras aparecen los créditos.&lt;br /&gt;Los temas secundarios son los típicos: la disciplina militar, el individualismo del Oeste, la Caballería de los Estados Unidos, el sheriff, la mujer rebelde...; están bien presentados. &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/rl7.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="165" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/rl7.jpg" width="212" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los actores, sin grandes interpretaciones que la película en sí tampoco exige, están cada uno muy metidos en su papel, y sus respectivos personajes muy bien caracterizados (incluso el hijo de Robert Mitchum aparece en el papel del sargento Tuscarora Phillips -aunque quizá sea el que pasa más desapercibido en cuanto a actuación-).&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/rl9.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="214" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/rl9.1.jpg" width="251" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Destaca (de hecho hasta cierto punto es una película -otra más- para su lucimiento) John Wayne como el Coronel McNally.&lt;br /&gt;Desde luego si tengo que buscar modelos a los que me gustaría parecerme si (!) llegara a esas edades de hombre maduro, me encantaría tener la mitad de la entereza, elegancia e ironía que John Wayne en esta película.&lt;br /&gt;Es precisamente la ironía y, en general, el humor relajante del guión de Río Lobo uno de sus puntos fuertes.&lt;br /&gt;Adoro la escena en la que Shasta le dice que durante la noche sintió frío y se acurrucó junto a él, porque es un hombre más mayor que el Capitán Cardona y por lo tanto más confortable.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Me han llamado muchas cosas en mi vida, pero confortable...&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/rl6.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 248px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px" height="243" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/rl6.0.jpg" width="281" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Los indispensables tiroteos de todo western que se precie están, como el resto de la película bien rodados, y bien metidos en la trama.&lt;br /&gt;Me pregunto si alguna vez el Oeste americano se pareció al que muestran las películas, a lo mejor es todo un, hasta cierto punto, brillante ejercicio de creatividad o a lo peor es todo una construcción que &lt;em&gt;alguien&lt;/em&gt; necesitaba para &lt;em&gt;algo&lt;/em&gt;. En cualquier caso, con siglo y medio por medio la ficción es más atractiva que la realidad, no obstante, no sé cuál de las dos concepciones puede resultar aún más peligrosa, aunque ¿quién lo sabe? &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-113819170898603342?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/113819170898603342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=113819170898603342&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113819170898603342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113819170898603342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/01/un-hombre-confortable_25.html' title='Un hombre confortable.'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-113801735752321096</id><published>2006-01-23T12:03:00.000+01:00</published><updated>2006-02-02T11:34:07.603+01:00</updated><title type='text'>Suerte, Evo.</title><content type='html'>Con lágrimas en los ojos y con la sincera naturalidad con que ha caminado durante años y años, ayer Evo Morales juró como nuevo presidente de Bolivia.&lt;br /&gt;Sin duda es una fecha histórica el que un indígena llegue al palacio presidencial en un país en el que de largo son el principal grupo social.&lt;br /&gt;En los medios españoles y europeos está demasiado extendida la idea de que la victoria de Evo Morales es simplemente otra más de la cadena de triunfos de líderes populistas de izquierda. Craso error.&lt;br /&gt;Así como detesto la palabra hortera a nivel estético, me quema especialmente la palabra populista en ciencia política y en política a secas.&lt;br /&gt;¿Qué es ser populista? Según la opinión más extendida tiene que ver con prometer al pueblo lo que a éste le gusta a oír, pero es imposible; concederle prebendas desde el poder con vistas a mantener cautiva su lealtad impidiendo un juicio crítico sobre otros temas; proporcionando el pan de hoy que supondrá el hambre para mañana.&lt;br /&gt;Puede ser cierto, pero entonces, los políticos y mandatarios que no son populistas se pueden contar con los dedos de la mano.&lt;br /&gt;¿Acaso no es populismo el subir las pensiones por encima del IPC sólo y exclusivamente cuando tocaba año electoral como hacían los gobiernos de Aznar en España? ¿No lo son las diatribas a la "chusma" que lanzaba un Sarkozy deseoso únicamente de hincarle el diente como sea al 20% de voto francés que fue al Le Pen del Front National en las pasadas presidenciales francesas? ¿No son lo mismo las solemnes declaraciones de ZP acerca de que sólo tocaría las humanidades en la educación para mejorarlas calmando así las protestas, cuando realmente se entregaba a lo dispuesto en Bolonia? En definitiva, ¿no es populismo entonces la infinita lista de promesas de políticos de uno y otro signo que obligan sólo y exclusivamente al que se las cree y no al que las formula?&lt;br /&gt;Más bien, parece que lo que se suele denostar como populismo es lo que viene de un ámbito ajeno al de las élites establecidas.&lt;br /&gt;Sí, políticos de uno y otro bando suelen tener una extracción similar y se reconocen entre ellos más allá de las diferencias ideológicas como miembros de un estamento: el gobernante. Un grupo éste al que se le suponen y de hecho posee una serie de prácticas y elementos formales que son los que lo distinguen como grupo. Por eso cuando alguien alcanza poder viniendo de algún lugar distinto o poniendo en cuestión sus elementos distintivos (aunque sean meramente formales) lo extrañan y lo detestan a un tiempo designándolo como populista.&lt;br /&gt;El ejemplo clásico en estos últimos tiempos es Chávez (al margen de lo que cada uno pueda juzgar de su labor al frente de la presidencia venezolana) al que consignan como populista tanto la COPEI como AD porque viene "de fuera", en este caso del ejército en un país donde la institución castrense no tenía especialmente poder político y utilizando además recursos mediáticos en plan showman, muy alejado de la utilización más elegante, que no menos perversa, de los medios de la &lt;em&gt;clase&lt;/em&gt; política al uso.&lt;br /&gt;Muchas veces com digo el ataque a un líder como "basura populista" se basa en que en la ejecución del liderazgo por parte de éste primero no responde a los elementos formales propios y distintivos de la "clase" gobernante. Así, se critican aspectos como que no lleva corbata, habla con vulgaridades, es demasiado llano...; en definitiva: no es presidenciable, no es elegible (porque no forma parte de nuestra clase, es un outsider). El problema para los que han alcanzado notoriedad precisamente por ofrecer algo nuevo y que finalmente se integran a "la clase" (se "elegibilizan") es que se homogeneizan tanto con todos sus miembros que todos ellos se terminan pareciendo demasiado como para entusiasmar al pueblo que tiene que votar por ellos. Así, a fuerza de pulir todos los elementos que le diferenciaban de la &lt;em&gt;clase&lt;/em&gt; para construir un candidato "presidenciable", se acaba en una paradoja:  el pulcro Míster Elegible recién construido acaba siendo igual que el resto de candidatos, en tal sentido para qué elegirlo, que más da.&lt;br /&gt;Hay que recordar sobre esto el caso de Kerry al que la prensa liberal -liberal en el sentido estadounidense del término- vio como &lt;em&gt;presidenciable&lt;/em&gt; (ante los estrambóticos y más "populistas" Howard Dean, Wesley Clark, etc.) y que al final no fue elegido (al margen de su inutilidad e incoherencia y la movilización del voto religioso en su contra).&lt;br /&gt;El caso es que en cuanto algún advenedizo triunfa, la cuadrilla ésta del estamento político y mediático empieza a darle consejos. Y desde que ganó Evo se han sucedido los columnistas de opinión diciendo que ahora lo que Evo &lt;em&gt;necesita&lt;/em&gt; es atemperarse, perder la retórica combativa, ir de traje y corbata (y no como hasta ahora), puesto que ahora es presidente de una nación, etc., etc. Sería bueno que esa gente se guardara algunos de sus consejos, Evo gano sin ellos, y en parte, precisamente por apartarse de ellos.&lt;br /&gt;Labor titánica la que le espera al próximo gobierno de Bolivia, no sólo tiene que abordar el tema de los hidrocarburos, sino que tiene que devolver esperanza a un pueblo sufridor como el que más desde los tiempos de la mita y además tiene que reconstituir el país de abajo a arrriba.&lt;br /&gt;En su favor tiene que la miseria está tan extendida que realmente es un país que tiene poco que perder y casi todo por ganar. Pese a todo, no va ser fácil, la soberanía estatal cada vez es más irrisoria en medio de la jungla internacional de la ley del más fuerte y además tendrá que lidiar con el movimiento secesionista de Santa Cruz (aunque sorprendentemente Evo sacó en Santa Cruz un porcentaje importante de votos) y las regiones de Oriente. Un tipo de separatismo éste, que más allá de las indudables diferencias que de todo tipo tienen las poblaciones del altiplano y las tierras bajas, ya hemos conocido otras veces (Katanga, Biafra, la Padania...) y sabemos qué es lo que lleva detrás.&lt;br /&gt;En cualquier caso, hay que dar una oportunidad a Evo, un hombre inteligente, venido desde abajo, con ideas claras y visión analítica (una más amplia que Abel Mamami -que se conformaba con la nacionalización del gas a cualquier precio, no importándole que los que lo gestionaran fueras los mismos ladrones que hasta ahora- y el MIP) y que pese a lo que repiten en la COPE y en Intereconomía tiene muy poco que ver con Ollanta Humala (y desde luego que con Bachelet e incluso con Lula).&lt;br /&gt;Para todo ello Evo, por encima de todo, no tendrá que perder la honestidad que ha tenido hasta ahora, así como aplicar quimioterapia al cáncer de la corrupción que ya se ha llevado por delante tantas y tantas esperanzas de cambio en mejor en el mundo, y singularmente en Iberoamérica, en tiempos pasados. Y junto a eso es innegable que el éxito si lo alcanza vendrá dado por trabajo duro y bastante suerte.&lt;br /&gt;Ojalá que lo consiga. Bolivia se lo merece.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-113801735752321096?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/113801735752321096/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=113801735752321096&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113801735752321096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113801735752321096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/01/suerte-evo.html' title='Suerte, Evo.'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-113788830510712909</id><published>2006-01-22T01:04:00.000+01:00</published><updated>2006-01-30T11:00:09.460+01:00</updated><title type='text'>¿Resistir?</title><content type='html'>¿Frente a qué? y ¿por qué?, son las cuestiones básicas a tener mínimamente claras para desarrollar y desplegar la fuerza necesaria para una situación de resistencia.&lt;br /&gt;La resistencia se basa, por un lado, en el miedo o el rechazo a asumir algo que, además, se percibe como una imposición, hay que identificar aquello a lo que uno se resiste y conceptualizarlo como malo y merecedor de la derrota. Pero ello no es suficiente. Además de tener claro contra qué adoptar la resistencia, hay que respaldar la conceptualización de aquello con una fe o al menos una preferencia funcional por la situación previa, lo que se tiene y que se supone que es mejor. Ello es así, sobre todo, porque la actitud de resistencia va a actuar de manera directa en beneficio de ese estado de cosas previo (pirueta alienante).&lt;br /&gt;Se puede ir más allá, incluso una actitud de resistencia puede ser válida sin tener algo que defender, pero sí disponiendo de algo que ganar, aquí es donde la fe es todavía más importante, fe (autónoma o ilusoria) en algo nuevo, hasta cierto punto mejor y que no se tiene.&lt;br /&gt;En cualquier caso, la resistencia es dura y desde luego está reservada al hombre. A no ser que se tenga una fortaleza desde la que cómodamente resistir los embates, puede llegar a ser incluso una tumba. Y aunque se tenga una mínima atalaya, ballesteros en las almenas poco pueden hacer a la larga, aunque envenenen las flechas.&lt;br /&gt;También el resistir puede convertirse en una labor necia, convertirse en una droga cuando no se ve más que el campo de batalla o se ha olvidado la vida anterior a la resistencia; o transformarse en una úlcera de tanto sostener el arco cuando se lleva demasiado tiempo resistiendo. Claro que para esto último puedes utilizar cayeras, aunque su precio te hipoteque de por vida.&lt;br /&gt;Muchas veces la resistencia sale victoriosa frente al ataque exterior, pero acaba hundiéndose por extenuación interna. Hay que contar con eso, y además, el manual de &lt;em&gt;lo correcto y lo cierto&lt;/em&gt; nos resuelve las últimas dudas: la resistencia incólume está condenada al fracaso, hay que saber retirarse a tiempo para lograr una &lt;em&gt;victoria&lt;/em&gt;, el posibilismo lo llaman (juegos de matemática asesina, también).&lt;br /&gt;Los héroes no alcanzan la &lt;em&gt;victoria&lt;/em&gt;, los posibilistas sí.&lt;br /&gt;Osmán Pachá detuvo en seco la tromba del ejército del zar atrincherándose en Plevna y con él los soldados turcos resistieron durante meses y meses, mientras los rusos se cansaban de lanzar asaltos. Pero al final con la ciudad atacada por el hambre, la marabunta rusa cayó sobre Plevna y llegó hasta los suburbios de Estambul.&lt;br /&gt;Más allá de que Plevna fuera un choque entre estados feudales (con todo lo que ello implica), quizá la resistencia allí debía haber optado por lo que prescribe el &lt;em&gt;manual&lt;/em&gt;, la retirada en pos de la &lt;em&gt;victoria&lt;/em&gt;. Claro que esa estrategia &lt;em&gt;victoriosa &lt;/em&gt;puede causar más sangre que la resistencia misma, pero da igual, se alcanza la &lt;em&gt;victoria &lt;/em&gt;(allí los rusos la alcanzaron y la &lt;em&gt;sufrieron&lt;/em&gt; para sostener su amada autocracia y su deliciosa servidumbre un poco más).&lt;br /&gt;La oscuridad del abismo no deja ver en dónde impactan las flechas, claro que eso no es muy preocupante, el tamaño de la multitud al acecho no exige siquiera metralla. Sin embargo, las tinieblas tornan a pesadilla insoportable cuando los que resisten toman conciencia de que es el proyecto enemigo quien realmente requiere la resistencia frente a él para motivar a sus propias huestes.&lt;br /&gt;Ante esto, la magnanimidad de la invasión, siempre queda aceptar la permanente oferta de rendición honorable y sumarse a la estrategia &lt;em&gt;victoriosa&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;La &lt;em&gt;victoria&lt;/em&gt;. Curioso como, a pesar de que nos van dosificando dosis recurrentes de sucedáneos de los mismos, ciertamente no son tiempos para los héroes ni para el Héroe, aunque quizá no lo han sido nunca. Pero Heidegger tenía razón en la apelación última, tenemos que estar abiertos a su llegada, tras nuestros logros no nos queda otra cosa; claro que Heidegger está muerto. Mejor para él, quizá también para nosotros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/20300160-113788830510712909?l=arquerodeafaya.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/feeds/113788830510712909/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=20300160&amp;postID=113788830510712909&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113788830510712909'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/20300160/posts/default/113788830510712909'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arquerodeafaya.blogspot.com/2006/01/resistir_22.html' title='¿Resistir?'/><author><name>Arquero de Afaya</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14391675505811661525</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_q0RBOmtK9wI/R5MkOSbEgiI/AAAAAAAAAAc/qtD-zuuh6QA/S220/heraklesdeafaya.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-20300160.post-113775745677527473</id><published>2006-01-20T12:40:00.000+01:00</published><updated>2006-01-30T11:06:25.446+01:00</updated><title type='text'>West Beyrouth</title><content type='html'>De entre las pocas películas (fundamentalmente y no se bien por qué, me he dedicado sobre todo a volver a ver antiguas) que he videado durante estos últimos meses hubo una que me sorprendió especialmente y que llevaba años buscando (bendita mula). &lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/wb9.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/wb9.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hay muchos filmes que en seguida son catalogados como "película para entender lo que pasa o lo que ha pasado en no sé dónde", sin embargo considero que realmente hay pocas películas que te sirvan para entender lo que ocurre en alguna parte a no ser que ya tengas algo de conocimiento del tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todas maneras, me encantan las películas de ambientación histórica (especialmente de la edad contemporánea) que te invitan a conocer y a aprender lo que sucede o lo que sucedió en un lugar determinado mediante el recurso a otras fuentes de información ajenas a la película en sí.&lt;br /&gt;La guerra civil libanesa (1975-1989) me era bastante desconocida fuera de las nociones típicas, fundamentalmente porque se trata de un conflicto aparentemente resuelto (aunque como hemos visto este año, y más allá del caso Hariri y la retirada de las tropas sirias, aún queda bastante) y porque no lo viví de cerca, ni de manera consciente como otros (Balcanes, Golfo II o Golfo III). Este año hice un curso sobre conflictividad e inicié un trabajo (que al final no presente, fue mi mes de triple becario y de los cuatro cursos) sobre el Líbano que, por lo menos mentalmente, completé indagando un poco tras ver esta película.&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/1600/wb5.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/5216/2030/320/wb5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Es el libanés un conflicto complejo (realmente en los peores momentos de la década de los 80 era habitualmente descrito como una guerra de todos contra todos en plan Pressing Catch -por cierto, por lo visto van a repetir Humor Amarillo en Cuatro a partir del 28, otro programa de esa mítica telecinco de Berlusconi de los primeros 90- por la cantidad de fuerzas y bandos interrelacionados y solapados que había: maronitas, chiitas, drusos, palestinos, sirios, prosirios, antisirios, socialistas, el tsahal...&lt;br /&gt;Un conflicto en el que Estados Unidos (y Francia, tan dispuesta siempre a meter las narices en sus antiguas colonias: Liberté Egalité Colonialisté
